sábado, 12 de noviembre de 2016



LAS ENCUESTAS 
DEL ERROR

Mi columna Hoja de Tiempo en Correo del 11-11-16
Pocos dudan del gran poder de las empresas encuestadoras que miden opiniones y percepciones. Los políticos viven atentos a su aceptación, los gobernantes esperan su aprobación para ver la suerte de su oferta electoral. Más allá de números y cifras frías, reflejan sentimientos e influyen en la decisiones y no solo en época de elecciones. Son un poder no una simple referencia a pesar de que sus instrumentos de medición tienen siempre margen de error.
Pero el gran error sorprende y les hace perder confianza y credibilidad. No solo tenemos el shock de la inesperada victoria de Donald Trump que pone a la cabeza de la gran potencia a un hombre intemperante y avasallador en temas sensibles, que hace temer por la forma en que ejercerá su liderazgo mundial. Las encuestadoras dijeron que ganaría Hillary Clinton pero más de un millón de votantes del candidato republicano se invisibilizaron para ocultar su rechazo a los políticos, encarnados en la lideresa demócrata. No declararon su voto vergonzante ni los encuestadores los vieron venir, no los contaron en sus pronósticos. No intuyeron esa inmensa masa que votó contra Clinton más que a favor de Trump.
Medios y encuestas no leyeron el espíritu de la gente, se quedaron en las cifras. Y no es la primera vez. Este 2016 tuvimos dos grandes decepciones. Nos dijeron categóricamente que el Brexit sería rechazado pero fue aceptado con gran pena para la Unión Europea. Igual sucedió con el plebiscito colombiano trascendental para esa nación y para el continente. Nos dijeron que aceptarían la paz pero ganó el No. El pueblo entendió que se favorecía a las FARC.
Es hora que las encuestadoras perfeccionen sus técnicas de medición o que reconozcan más profundamente a los votantes. Que refinen sus pronósticos. Si no lo hacen no servirán.


sábado, 5 de noviembre de 2016



CUIDAR 
NUESTRAS 
INSTITUCIONES TUTELARES

Publicado en Correo el 05 11 16

La elección con criterio político de tres directores del Banco Central de Reserva ha motivado indignación. Dos de ellos sin la formación económica exigida, un tercero en posible conflicto de intereses por pertenecer a una consultora que no debería acceder a la delicada información que maneja la máxima entidad de política monetaria del país. PPK se curó en salud al ratificar a Julio Velarde caracterizado por su eficiencia dentro de un perfil discreto sin altisonancias. Dirige un directorio que debe ser una isla de excelencia y pulcritud en beneficio de un trabajo tecnocrático depurado que se caracteriza por la reserva.

Demasiados intereses nacionales impiden que en una institución tutelar como el BCR ingrese la política, simplemente no es su espacio. Como tampoco lo es la Superintendencia de Banca y Seguros cuya nueva titular Socorro Heysen ha anunciado el respeto a los valores de la tecnocracia responsable que históricamente la ha caracterizado y colocado entre las mejores instituciones del país. Una necesaria  evaluación está en marcha sobre el personal ingresado en el quinquenio pasado en que pudo darse un reclutamiento indiscriminado y de alguna manera politizado. Nadie dudaría que la supervisión financiera exige muy alta preparación profesional.


En plena lucha del régimen contra la corrupción, el BCR y la SBS necesitan garantizar el alto nivel ético de sus máximos funcionarios. Recordamos el notable gesto de Juan José Marthans quien al cesar como Superintendente de Banca, Seguros y AFPs- año 2007- pidió voluntariamente el levantamiento de su secreto bancario. Una acción aislada que debería hacerse legalmente obligatoria para los funcionarios de alto nivel en la SBS, el BCR, la SUNAT, las empresas públicas más un gran etc. Muy importante gesto porque no basta para la transparencia con la declaración jurada, al ingresar y salir de un alto cargo. La impunidad se propicia también por silencios cómplices y por temores reverenciales.

Terminó la luna de miel
 (y también el recreo)

LOS CIEN DÍAS DE PPK

Publicado en el Portal Político.pe el 04 11 16

Terminó la luna de miel y también el recreo. Sin perder el buen humor ni el oído musical Pedro Pablo Kuczynski deberá asumir que le esperan muchos malos momentos y preocupaciones en este quinquenio. Gobernar un país tan complejo no es fácil. A pesar de su experiencia y capacidad los emblemáticos cien días iniciales han sido solo el calentamiento que ha podido disfrutar con alta aprobación que comienza a bajar. Conflictos sociales anunciados, corrupción, incoherencias, desunión, imposiciones naranja y el temible desencuentro entre Ejecutivo y Legislativo.

Muchos analistas han querido ver un modélico interaccionar en el cual el fujimorismo lleva las riendas a base de cesiones y concesiones cuidando la gobernabilidad mientras blande la espada de Damocles, de sus contundentes 72 votos, con selectividad, eligiendo el buen momento para dejar sentir su peso concluyente y definitivo. Sucedió recientemente con la designación de los nuevos directores del Banco Central de Reserva y sucederá cada vez que quieran. Los fujimoristas ganaron en las urnas y ahí están, sin mucho brillo, dispuestos a cobrarse la derrota presidencial.

PPK ha tenido su momento de gracia con la ciudadanía, una gracia que se va diluyendo ante los problemas graves y concretos de cada día. Enfrentarlos significa exhibir un Ejecutivo unido y coherente, un objetivo para el cual la ppbankada ayuda poco y el primer ministro Zavala, voluntarioso y trabajador, sigue un curso acelerado de operador político. Faltan operadores respondones entre los congresistas oficialistas y entre los ministros. Parecen, con algunas excepciones,  muy tecnócratas pero poco hábiles con la esgrima verbal.

Es muy importante el romance con la sociedad que ha venido sosteniendo PPK. La gente lo quiere y quiere creerle. Como no tiene un gran partido que lo respalde ni una bancada consistente la tecnocracia que él protege está obligada a ser eficiente pero también muy política.

Y no es el caso. Hay una revolución social prometida que sedujo en su momento y que debe ser seguida y atendida para que la población se mantenga confiada y animada. Los cambios ofrecidos no pueden quedar olvidados, hay que irrigar permanentemente la oferta del agua y de la energía para todos y hacerlo mientras se exhiben logros en seguridad, salud y anticorrupción. Nada fácil.

Que no se repitan los errores del nacionalismo, puede haber mucha publicidad oficial y millones de soles en juego pero no servirán de mucho si no hay realizaciones. Humala gastó mucho y siguió cayendo. Publicidad es propaganda. La gente quiere acciones precisas y efectivas que puedan mejorar la vida cotidiana. Y quiere creer que PPK cumplirá, ese es el gran reto, no perder el capital de la esperanza.  


domingo, 30 de octubre de 2016



SILENCIO!! 
HABLA MORA


Publicado en el portal Político. pe el 28 de octubre del 2016

La democracia es escrutinio público.  Los ciudadanos ejercen el control a través de los medios de comunicación, se informan y participan de las decisiones. Por eso existe el derecho a la información, que engloba la libertad de prensa y de expresión, e implica pluralidad y conocimiento de la noticia desde todos los ángulos. No está sucediendo así con el debate sobre la Ley Universitaria, que aprobada hace dos años creó la SUNEDU como organismo dependiente del Ministerio de Educación para supervisar las universidades públicas y privadas. 

Una supervisión que debe respetar la autonomía universitaria garantizada por la Constitución, como calidad inherente a la libertad de pensamiento y conocimiento. Que debe propender a la calidad de la educación sin intervenir políticamente y menos interferir con la administración y gobierno de las universidades como viene sucediendo. 

Un proyecto de la célula parlamentaria aprista, que busca adecuar la SUNEDU a la Constitución y al estado de derecho, ha sido objeto de todas las críticas en todos los espacios posibles en un debate que dista de ser abierto y plural a pesar de ser un tema esencial para el país. Esta semana una reunión de sesenta Rectores, de universidades públicas y privadas, convocados por la Asociación de Universidades del Perú, con el Defensor del Pueblo, varios reputados constitucionalistas y congresistas de diferentes bancadas, fue ignorada por los medios que callaron su dimensión e importancia. Tampoco fue comentado el trascendental pronunciamiento de los más reconocidos juristas, constitucionalistas, académicos, especialistas e intelectuales del Derecho, del país en tanto critica a la SUNEDU, “Por el cúmulo de sucesivas y reiteradas medidas arbitrarias que sobrepasan sus funciones otorgadas por ley”

Sin proporcionalidad ni contraste de la información vimos al general retirado Daniel Mora en tantos programas, entrevistas, columnas y notas cómo fue posible. Se multiplicó para atacar a quienes se atreven a cuestionar la Ley Universitaria de la que se cree sumo sacerdote. En La Republica, Andina y Radio Nacional del día 24 de octubre apareció para cuestionar el proyecto de ley modificatorio. El día 25 en Andina y también en Perú 21 afirmó que modificar la Ley Universitaria es destruir la reforma. Asimismo en TV Perú y TV Perú noticias. El día 26 en La República, Diario UNO, Perú 21, Nuevo Sol, Diario Exitosa, Karibeña, La Nación, Trome, El Men y Extra le permitieron denunciar que el Proyecto de ley aprista busca que la SUNEDU sea manejada por los rectores. En Correo afirmó que tumbarse la Ley Universitaria es objetivo del sector privado colocando la cereza de la torta en El Comercio al declarar, muy fino y académico, que el APRA está contra la Universidad y que el proyecto modificatorio es un “esperpento” o un “estropicio”. 

Complementariamente el Ministro Jaime Saavedra expresaba en La República y Publimetro que el proyecto presentado por los congresistas Velásquez y Mulder sería un grave retroceso al tiempo que Diario Uno resaltaba, en opinión de Cesar Lévano, que el APRA está contra la Universidad, convirtiendo equívocamente la lucha por la autonomía en bandera aprista. También el noticiero central de Frecuencia Latina informaba que congresistas tienen conflictos de interés para legislar sobre universidades. El día 26 la jornada se inició en Radio Nacional muy temprano con Daniel Mora y Radio exitosa para continuar en Canal N en De 6 a 9 que confirmó que el proyecto del APRA no aporta, retrocede. El día 27 El Chino advirtió que el APRA quiere tomar las universidades del país y La Razón, La Nación confirmaron el brulote en palabras del Ministro de Educación Jaime Saavedra. Se agregó RPP con Ampliación de Noticias y Maribel Toledo y José Rocha en Radio Exitosa albergaron una celada de desigual confrontación entre Daniel Mora y el respetable Rector Iván Rodríguez al que cubrieron de agravios por la insolencia de defender sus puntos de vista. 

Así estamos. Ante a un gran despliegue informativo con un general retirado como vedette, junto a un Ministro que invierte millones en publicidad mediática, sin que en algún espacio sea posible escuchar a docentes, constitucionalistas o juristas. Sin palabra, amordazados en nombre de la libertad de expresión, callados, enmudecidos, para que prospere una campaña unilateral que desinforma y conspira contra un debate esencial  equilibrado. Sin proporcionalidad, sin narrar lo que realmente está sucediendo en las universidades, distorsionando al máximo para que todos escuchemos al autorizado, académico, Daniel Mora. Silencio!! 


  
CAMBIAR LA SUNEDU


Mi columna HOJA DE TIEMPO en Correo el 29 de octubre del 2016

El libre intercambio de las ideas es regla para la humanidad junto a la honestidad, el respeto y la cortesía para reconocer prestigios adquiridos con base en la preparación intelectual. En la política vemos invectivas, falsedades y ataques pero la academia debería moverse en dirección opuesta. El ex congresista, general en retiro, Daniel Mora  tildó de "esperpento" y “estropicio” el proyecto de ley para modificar algunos artículos de la Ley Universitaria. El autoproclamado mentor de una presunta reforma superior afrenta a quien pretenda modificarla o perfeccionarla. Pasea los medios como paladín de la calidad y señala malévolamente que detrás de toda propuesta de cambio están los intereses personales del Apra y el fujimorismo o de las universidades privadas. Nada más falso.

A contracorriente de tan absurda afirmación circula el pronunciamiento de los más reconocidos juristas, constitucionalistas, académicos, especialistas e intelectuales del derecho, que critican a la SUNEDU -entidad dependiente del Ministerio de Educación- que en su accionar, en estos dos años, ha eliminado la autonomía universitaria garantizada por el art. 18 de la Constitución. Muy grave.

Estamos ante un alegato de alto nivel, autorizado, riguroso, respetuoso, de obligatoria atención por el gobierno. “Por el cúmulo de sucesivas y reiteradas medidas arbitrarias que sobrepasan las funciones otorgadas por ley” y porque “El principal problema radica en haber sujetado las universidades al Ministerio de Educación” “La SUNEDU pretende gobernar la vida de las universidades públicas y privadas transgrediendo los mandatos constitucionales y violando el estado de derecho en el Perú”. Conceptos firmes que vienen de la sensibilidad, la capacidad y el compromiso que da la experiencia para exigir un diálogo que permita mejorar la Ley Universitaria, sin sesgos ideológicos, para lograr la excelencia con respeto a la Constitución. Y ya es tiempo de que Mora —acertado o equivocado— aprenda a comportarse sin agravios.





martes, 25 de octubre de 2016


CORRUPTELAS PUBLICAS, 
VICIOS PRIVADOS

Publicado en Correo el 22 de octubre 2016
La saga de las corruptelas públicas comenzó, en este joven gobierno de PPK, con la angurria de un asesor presidencial y ha seguido con el saldo de tres bomberos muertos en un incendio presuntamente provocado, que arrasó con un almacén de medicinas del Ministerio de Salud, por lo cual ya nadie sabrá cuántos faltantes había.
Todo esto excede la imaginación en capacidad destructiva de la confianza en la institucionalidad y en la democracia. Con la política a niveles de delincuencia el capital ético del gobierno de PPK, que lo invistió de una clara diferencia con la corrupción fujimorista, se va perdiendo calamitosamente. Y ello a pesar del discurso del presidente exigiendo, positiva aunque algo tardíamente, medidas anticorrupción. Los intentos de banalización agravaron el asunto. Lo positivo es que la corrupción está en el centro de la indignación colectiva y del debate, la acción y la propuesta. Ojalá continúe así. Por lo menos hasta que la percepción social sea de eficacia e inflexibilidad en esta lucha.   

Tenemos una larga historia de ‘asesores’ en busca de negociados y botines. De altos funcionarios que han desprestigiado el manejo de lo público pero el ámbito privado también está lleno de excesos, ambiciones y corruptelas y sobre él nadie apunta reflectores. Ninguna lucha contra la corrupción estará completa si no se atiende este espacio donde figuran lobbystas antiéticos, empresarios codiciosos, puertas giratorias y demás mecanismos que permiten corromper a funcionarios proclives a la corrupción. Excelente la muerte civil y la imprescriptibilidad de los delitos contra los intereses públicos, exhiben la indispensable voluntad política que debe complementarse con el ojo avizor -y tal vez la mayor regulación- sobre esa parte del entorno privado, que de seguro existe, que estará en busca de la ganancia sin límites y sin moral. Simplemente cuidado con los amigotes.


AFP: ¿RENTA PROGRAMADA
VERSUS RENTA VITALICIA?


PUBLICADO EN POLITICO.PE EL 15 10 16

Nos llega el pedido del pensionista Ramón Yrigoyen Yrigoyen para que abordemos el tema de la discriminación que actualmente existe respecto del retiro del 95.5% de los ahorros en las AFPs, medida que mereció la decisión unánime del Congreso mediante la Ley Nº 30425 que como nos recuerda Jorge Machuca -docente universitario experto en el tema- solo dispuso que el retiro beneficiara a los afiliados activos, es decir, no a los pensionistas. Posteriormente, ante las críticas, la Ley 30478  incorporó el beneficio de disposición del fondo a los afiliados que hubieran optado por jubilarse bajo la modalidad de retiro programado o al Régimen Especial de Jubilación Anticipada. 

Todos los pensionistas deberían tener los mismos derechos de libre elección para optar por una pensión o para retirar un fondo que representa los ahorros de toda una vida laboral pero no sucede así porque quienes optaron por la “Renta Vitalicia” vieron sus fondos transferidos a una compañía de seguros y han quedado discriminados sin posibilidad de retirar ese 95,5%.

Para Machuca la devolución del fondo en rentas vitalicias por ahora no es viable pues el fondo de pensiones ha pasado a ser propiedad de las Compañías de Seguros que lo administran para asegurar que el pago de las pensiones sea efectivamente vitalicio (aunque la longevidad del afiliado determine que el fondo sea insuficiente para ello). Pero en simultáneo asumen el riesgo en favor de los afiliados que contrataron esta modalidad. 

Superar esta situación, que estaría violando ostensiblemente el principio constitucional de la igualdad, requiere de la reforma ofrecida por PPK que debería dar paso a un sistema  previsional más justo y rentable permitiendo que los pensionistas que optaron por la “Renta Vitalicia” puedan retirar ese 95,5%. No habría argumento en contra si el objetivo es darle mejor rendimiento al dinero ahorrado y beneficiar más al pensionista. Y evitar que miles deban resignarse a recibir una bajísima pensión calculada sobre una expectativa de vida de 110 años.


La mayoría de personas jubiladas están en condiciones físicas y mentales de saber qué hacer con su dinero y hacerlo rendir mejor en su propio beneficio. ¿Por qué permitir que esos pensionistas continúen atrapados en una compañía de seguros? Si todos han ahorrado por igual la discriminación es anticonstitucional. Pueden  generar sus propios ahorros y administrarlos en las mismas condiciones de los demás jubilados. Esperamos entonces que la reforma del sistema de pensiones anunciada por el gobierno no quede en promesa y se concrete lo más pronto posible.  

lunes, 17 de octubre de 2016


EL SUPERASESOR

Publicado en Correo el 15 octubre 2016

Tenemos problemas con los asesores, los que aconsejan y nunca ejecutan, que no asumen las responsabilidades de tomar las decisiones. Los asesores, para vergüenza ajena de quienes hemos ocupado muchas veces dicho cargo, causan desaguisados. Desde superlativos como sucedió con Vladimiro Montesinos, el alter ego de Alberto Fujimori, el de las corbatas iguales y la sonrisa torcida, hasta mayores como el que acaba de revelarse con el superasesor presidencial en salud Carlos Moreno. El impacto es mayúsculo, al interior y en el extranjero.

Un régimen casi nuevo con oferta de tolerancia cero frente a la corrupción, tenía en su seno, en el lugar más privilegiado posible -Palacio de Gobierno- a un verdadero pillo prontuariado. No le dieron miedo a PPK las advertencias que dejó de escuchar por exceso de confianza como no teme ahora las repercusiones de este escándalo que lo peor que puede hacer es banalizar. Un escándalo auroral que mancha a su gobierno y a él mismo, que lo deja mal parado en su criterio para elegir colaboradores y lo coloca en la obligación de investigar con quiénes actuaba Moreno, en especial los mencionados en el repulsivo audio.

PPK tiene que saber a quiénes puede tener cerca y a quiénes bien lejos en tiempos de sanguijuelas que toman el gobierno como botín. Se impone la mano dura, Nada peor que cuando en apariencia todo funciona correctamente y salta la amenaza. Los ciudadanos vigilan la enfermedad que puede matar al régimen. No se trata de proteger amigos, se juegan intereses mayores. Se trata del judas que lo traicionó, que dijo que no cobraría su sueldo pero pretendía llevarse todo a su alcance. Con amigos así quién necesita enemigos. Patético, doloroso, humillante y aterrador si no se ponen límites y se buscan otras amenazas que de seguro están ahí.


¿SERÁ POSIBLE EVITAR 
LOS CASOS MORENO?


Publicado en Político.pe el 15 de octubre 2016

Todo estaba yendo bien para PPK y su gobierno. Con su popularidad en ascenso, en plena luna de miel con la ciudadanía, no había nubes que presagiaran un colapso ético como el producido por los audios del médico Carlos Moreno, ex asesor presidencial en salud. Los medios de comunicación han reflejado cabalmente la indignación de la ciudadanía porque se trata de negociados con la salud de los más pobres. El caso da para mucho pero donde más golpea es en la credibilidad del régimen que ofreció tolerancia cero en corrupción.

No se trata solo de formular la denuncia penal correspondiente o de la consecuente separación del altísimo cargo que desempeñaba. Se trata de saber si habrá suficientes mecanismos y filtros para evitar que un caso similar se repita. ¿Qué hará el Gobierno, para evaluar a sus altos colaboradores? ¿La detección temprana funcionará sobre los antecedentes? ¿Habrá voluntad suficiente para alejar a conocidos lobbystas de cercanía altamente riesgosa?

Si no fuera así pronto estaríamos lamentando otro escándalo de envergadura. Porque la confianza que se entrega al funcionario debe tener como contraparte el compromiso personal de honestidad y para garantizarla valen todos los recursos y medidas, desde el elemental googleo hasta los antecedentes de inteligencia.

Pero donde mueren los intentos es en las amistades peligrosas que dejan pequeños los intentos preventivos. Ya conocimos la corrupción de los noventa con un Vladimiro Montesinos que si no hubiera grabado sus encuentros hubiera culminado en olor de santidad. Igual hubiera sucedido con un Carlos Moreno que si no hubiera sido grabado continuaría sin problemas con sus planes y estrategias para atender “mejor” la salud de los pobres convertidos, contradictoriamente, en una mina de oro.

Lo peor es que impactos mediáticos como el de los vladivideos, los petroaudios y ahora los morenoaudios lesionan la confianza en la democracia y exhiben la fragilidad de los estados-gobiernos que poco o nada han podido hacer hasta la fecha ante el flagelo de los influyentes colocados en sitios estratégicos. Hay inoperancia en el aparato administrativo y más aún en el judicial lento, burocrático y plagado de intereses.

Mucho se habla de reformar el Estado pero hasta que ello suceda podría pensarse en Tribunales de Honor en cada instancia administrativa para que reciban denuncias de trabajadores debidamente protegidos que podrían aportar pruebas verificables y por ello recibir recompensas. Este procedimiento ha dado resultado en otros países.

Algo hay que hacer, urgen decisiones para detener a los forajidos que escondidos bajo falsas respetabilidades actúan amparados en el silencio o la permisividad de sus subordinados, que no se atreven a comprometer su empleo ni su estabilidad. Cuando hay vigilancia ciudadana es más difícil delinquir o planear aprovechamientos ilegales que hasta ahora muchos ven y pocos denuncian. A grandes males grandes remedios.