sábado, 17 de septiembre de 2016



¡NO TE METAS 

CON LOS MEDIOS!

En Político.pe el 17 de septiembre del 2016

Mercedes Aráoz movió el tema de la necesidad de productos de calidad en la televisión e inmediatamente surgió la defensa de la libertad de prensa y de la libertad de expresión. Otro episodio de sobrerreacción defensiva mediática que soslaya el verdadero problema de una sociedad que se va saturando de contenidos que no ayudan a su progreso y que la mayoría considera televisión chatarra o basura. Si ese concepto ya está en la mente de la gente es porque existe insatisfacción con cierta programación emitida en la televisión abierta y por lo tanto el asunto debe ser materia de debate y de mejores propuestas.

No es que no se trate de control de contenidos, es justamente ese el tema. Y no hablamos del control que pueda venir de autoridades gubernamentales o de entidades sociales sino del control que los mismos empresarios de medios deben asumir para supervisar el producto que emiten. Entre el rating y la necesidad de calidad hay un falso dilema, la rentabilidad no puede suponer la difusión de aquello que algunos creen gusta a la gente, dando por hecho que es lo vulgar y lo sexista, indiscriminado y sin criterios éticos y sociales. Para los que piensan que lo ético es aburrido hay que recordarles que libertad no quiere decir dejar de cumplir con el servicio público de entregar el mejor entretenimiento y la mejor información.

La televisión abierta es demasiado importante para que la sociedad a través de sus líderes no recuerde a sus responsables que su compromiso social empresarial tiene que ver con la autorregulación y con el autocontrol.

No se puede silenciar la necesidad o el malestar, soslayar el debate o el cuestionamiento, afirmar simplemente que el público tiene la capacidad de seleccionar el canal y el medio. Si bien tenemos el control remoto elegimos solo entre lo que se nos ofrece. Y es justamente la oferta la que debe ser cuidadosa y selectiva.   

Viene a cuento el derecho a la información La “libertad de expresión” está englobada en “el derecho a informar y a recibir información”, garantizado constitucionalmente. Algo que nos compete a todos pues la suma de contenidos organizados y difundidos influye en la forma en que concebimos y tratamos la realidad. Por eso exigir los mejores contenidos en forma y fondo es importante y más aún saber que no se darán si no se pone en su selección el cuidado indispensable.

Si queremos respeto para la dignidad de la persona humana, de la intimidad, del pudor, difundir valores sociales indispensables, no debemos dudar en exigir contenidos que construyan una mejor sociedad. No lo conseguiremos si cada vez que movemos el punto de los estándares de calidad la respuesta equivocada es el miedo a la censura o a la autocensura, de la cual, en este caso, nadie ha hablado.

Araoz agregó el tema de la publicidad estatal que “debería estar relacionada no solo al rating sino también a los buenos contenidos”. Bien que lo diga tan alta autoridad del gobierno. Esta es una esencial asignatura pendiente en todos los países del continente. Y nadie ignora que su asignación puede servir para influencias gubernamentales perniciosas. Esta visión de alerta no debería caer en el vacío si recordamos nuestra historia reciente plagada de prácticas nada santas.

Muy saludable sería conocer datos sobre la publicidad oficial, actuales e históricos recientes, para establecer criterios para su distribución. No hay normativa que la regule y queda en manos de cada gobierno asignarla, algo que se ha hecho bajo la forma de premios y castigos sin transparencia y según los problemas gubernamentales son tratados informativamente. Beneficios directos para medios afines y complacientes, sin relación con sus niveles de audiencia u otros criterios objetivos.

Que Mercedes Araoz haya puesto el tema en debate es saludable y positivo. Estamos ante una voluntad preventiva que debemos atender. La asignación de la publicidad oficial es una cuestión significativa para la libertad de expresión y puede ser una herramienta eficaz para incidir en el funcionamiento del sistema de medios y en el tratamiento de la información. Tanto o más importante que los mejores contenidos de entretenimiento. Bien por ello.


¿TODO VALE 

CONTRA LA CORRUPCION?


Correo el 17 de septiembre del 2016

Nadie podría dudar que la lucha contra la corrupción es el punto neurálgico de esta etapa en nuestro país. Demasiado daño e influencias ha generado en gobiernos pasados para no enfrentarla con decisión y poner coto a tantos bandoleros de cuello blanco que medran al amparo de cargos y funciones. Pero cuando  se trata de enfrentar a poderosos y corruptos existen grandes dificultades intrínsecas que no podemos ni debemos desconocer.

Pisar callos, solicitar investigaciones, develar secretos, denunciar opacidades, trasuntar suspicacias, anunciar sospechas no son actitudes fáciles desde que pueden significar el sacrificio del valiente o del idiota que se mete en camisa de once varas al evidenciar o perseguir corruptos. Y por ello puede ser considerado peligroso, incómodo, inmaduro, desadaptado, hablador, figureti, no conciliador, irrespetuoso, divisionista, violento, agresivo, no funcional, más un largo etcétera que cae sobre todo hueleguisos entrometido al que se le condena al aislacionismo o a la estigmatización por nadar contra la corriente.

Meterse a combatir a los corruptos es comprarse pleitos gratis y asumir una cruzada que pocos entenderán y muchos preferirán ignorar y no implicarse. Los funcionales son los incondicionales no los honestos difíciles de manejar o imposibles de convencer. Lo aconsejable es mirar distraído a otro lado y dejar que el robo o la maniobra dolosa prospere, se silencie y así permanezca. Y si el jefe es el corrupto lo más probable es que el denunciante pierda trabajo y credibilidad.


Por todo esto el caso de Yeni Vilcatoma da para mucha reflexión y observación. ¿Es una luchadora contra la corrupción o una compulsiva y desaforada sensacionalista indisciplinada que busca titulares y protagonismo sin límites ni autocontrol? 

Fuerza Popular se consiguió el premio mayor con una congresista que dará mucho que hablar y que a la vista será difícil silenciar. Veremos como avanza la situación que de seguro será aleccionadora para tirios y troyanos. Solo esperemos que la lucha contra la corrupción nunca más se identifique con circos mediáticos o políticos. Es demasiado importante para desdeñarla o dejarla solo en el discurso. A pesar de las dificultades personales y del inmenso desafío que significa para quien la asume debemos hacerlo todos los que queremos ligar la ética con la política de manera permanente. Para que el Estado deje de ser un botín y la política la vía más fácil para llegar a él.   

sábado, 10 de septiembre de 2016


LA IZQUIERDA 

EN SU LABERINTO

En Político.pe el 10 09 16

Todas las democracias necesitan de la izquierda para el equilibrio político. Porque la política es el juego de los intereses y todos deberían estar representados en un abanico que no puede darse el lujo de jugar solo a la derecha. La sociedad peruana tiene exigencias fuertes y sentidas y electores de izquierda como se ha visto claramente desde 1980 hasta la fecha. Alfonso Barrantes y Javier Diez Canseco o Gustavo Mohme Llona, pasando por Ollanta Humala hasta llegar a Verónika Mendoza congregaron  un espíritu que requiere líderes con autoridad moral y cualidades que representen esa opción social aunque sea con más lirismo e ideales que concreción. Lo que no se perdona a sus líderes es el aprovechamiento en beneficio propio o la corrupción. Y menos la ineptitud. Por eso el gran santón laico es seguirá siendo el veterano Pepe Mujica a bordo de su viejo Volkswagen no por casualidad igual al que conducía el popular y querido tío Frejolito.

Verónika Mendoza logró una hazaña electoral, algo que nadie podía prever cuando se presentó en las primarias para elegir candidato presidencial del recién nacido Frente Amplio. Obtuvo su nominación apelando al voto de fuera de los predios de Tierra y Libertad. Desplazó así la candidatura natural de Marco Arana quien había hecho todo el gasto político y el esfuerzo para inscribir su partido.  

Vivir en casa ajena nunca es fácil e irrogarse los derechos del dueño menos aún. Las cualidades que exhibió Mendoza le dieron para el éxito pero también para las envidias orgánicas y humanas. El caudillismo es un flagelo de la política en todas las agrupaciones pero en la izquierda parece ser mucho más grave y hasta endémico.

Superada la discusión sobre reforma o revolución, sobre lucha armada o vía democrática solo queda que los líderes de la izquierda ganen el voto popular con coherencia, conocimiento, capacidad y autoridad moral. Es un camino complejo que no han podido seguir en estos predios pues los líderes que son capaces raramente son modestos, buscan el protagonismo y se chocan con sus pares en busca del caudillismo de manera brutal, maltratándose entre ellos y sin reconocer personalidades que pueden exhibirse más afines con el pueblo que pretenden representar.

No es problema solo del Perú pero en nuestro país la izquierda que ha sufrido del caudillismo y la desunión, comparte el trauma de la caída del muro de Berlín con las izquierdas del mundo y tiene el propio del terrorismo de Sendero Luminoso que durante casi dos décadas exterminó líderes, principios, discurso e ideología, dejando un páramo de sangre derramada y de estigma multiforme.

El Frente Amplio es una nueva esperanza para la izquierda siempre que puedan lidiar con sus antiguos flagelos: el de la sopa de letras que afligió a la Izquierda Unida de Alfonso Barrantes en los ochenta y el de la ausencia de desprendimiento que la hizo estallar. Les toca actualizarse con las ideas modernas que animan el debate del nuevo progresismo y la social democracia en un mundo en que se enseñorea la democracia liberal y la bandera de los derechos humanos junto al capitalismo de mercado.

Es ocioso y poco inteligente que la derecha continúe buscando estigmatizar a la izquierda con el terrorismo de Sendero Luminoso y del MRTA. Tampoco pueden imputarle corrupción, salvo en el caso del impostado humalismo que usó malamente la bandera de la honestidad que haría la diferencia. El talón de Aquiles sigue estando en su propia organización proclive a la fragmentación que irrespeta la confianza y las esperanzas de la sociedad que les confía su voto. Y por supuesto en la defensa de dictaduras indefendibles como la de Nicolás Maduro en Venezuela.
Si no funcionan los estigmas del terror ni de la corrupción los seguidores del Frente Amplio tienen un gran camino por hacer si se superan errores. Tienen rostros frescos con capacidad y simpatía en Veronika Mendoza, Marisa Glave e Indira Huilca más un largo etcétera de renovación. Marco Arana debe obligarse a arar en el sentido de la unidad y de la apertura para que el Frente Amplio cumpla su rol en la política peruana. Para que pueda aprovechar las oportunidades que su electorado tan generosamente les ofrece. Suerte!


PPK, ENTRE EL BAILE 

Y LA POLITICA

Mi columna HOJA DE TIEMPO en Correo del 09 10 16
Vivimos la proverbial luna de miel de los políticos que estrenan gobierno pero es muy pronto para hablar de gobernabilidad. Pedro Pablo Kuczynski está mostrando sorpresivamente gran habilidad para sortear sus desafíos iniciales con un estilo que podría ser insuficiente para mantenerse en un quinquenio que se avisa difícil con un fujimorismo que esconde sus dientes afilados. De hecho necesitará mucho más que buenas vibras y buen humor. En el congreso su grupo es minoritario y si aparece poco cohesionado puede ser una vulnerabilidad más que un apoyo. 
PPK no puede bajar la guardia, tiene que estar al pie del cañón mientras exhibe su risa y su baile como parapeto de los momentos amargos que no faltarán. Ahora mismo debe buscar los pasos adecuados para que pase la delegación de facultades mientras concede a la oposición algunas tajadas de poder e influencia. Esto es hacer política aunque cosa distinta sería negociar principios o concretar una alianza permanente con el fujimorismo que le haría perder autonomía y su base natural antifujimorista que sostiene la esperanza.
Su aprobación sigue creciendo mientras da un paso cada vez según la necesidad política. Todo depende de la experiencia y de la habilidad pero también de la disciplina, no hay espacio para las disensiones internas ni para excesivas independencias. La primera tarea de PPK es cohesionar su grupo, la segunda ir cortando el salame poco a poco con filo suficiente. 
Lidera un gobierno tecnocrático social que rehúye la confrontación y busca convencer con razones aprovechando que el fujimorismo no puede permitirse una imagen de intransigencia u obstruccionismo. PPK marca los pasos de baile con una sonrisa pero debe saber que lo único que no puede arriesgar es la esperanza que ha sabido insuflar en la población. Un terreno más que delicado.


domingo, 4 de septiembre de 2016



CIPRIANI 

Y EL ESTADO LAICO


Publicado en el portal Político.pe el 04 de septiembre del 2016

Con un fuerte apretón de manos entre Pedro Pablo Kuczynski, y Juan Luis Cipriani terminó el impasse sobre el fallo judicial que permite que el Ministerio de Salud distribuya la llamada píldora del día siguiente para impedir los embarazos indeseados.

El alto prelado de la Iglesia Católica ha ido coleccionando episodios de intervencionismo en las decisiones políticas y se ha permitido llamar públicamente respondonas a las ministras de Justicia, de la Mujer y de Salud, Marisol Pérez Tello, Ana María Romero-Lozada y Patricia García que osaron afirmar sus puntos de vista. Y hace muy poco debió pedir disculpas por haber dado a entender que la mujer provoca la violencia que la afecta. Inaceptable.

Esta vez la mediadora entre los representantes del poder político y del religioso pareció ser Santa Rosa de Lima pues en su homenaje el sermón de Cipriani abordó el respeto a las autoridades, la negación de la interferencia y la valorización de la mujer. Como bien dijo PPK fue un sermón muy conciliador. Un sermón que más parecía de disculpas por la proclividad del prelado a dar opinión cuando nadie se la pide. Más aún cuando no debe hacerlo pues nuestro país es constitucionalmente laico.

El Estado laico no es una abstracción, tiene definición constitucional que establece la separación entre el poder político y el de la iglesia, entre la política y la religión. El laicismo pone límites al poder, a la fuerza e irracionalidad del clero que históricamente se acostumbró a definir situaciones. El Estado laico es irreversible aunque haya muchos conservadores, y dentro de ellos una parte sustantiva de la iglesia, que no lo consideran vigente. Por eso vemos avances y retrocesos y se plantean erróneamente contradicciones entre la religiosidad de nuestro pueblo y la laicidad.

Y es que el Estado laico sigue teniendo detractores que defienden privilegios de la autoridad espiritual de la iglesia. Por ello surgen los llamados ruidos de sotanas en casos concretos, a contracorriente de la independencia de las autoridades elegidas por el pueblo frente a toda influencia eclesiástica. El Estado laico respeta pero no profesa religión, considera a todas las asociaciones religiosas como iguales con idénticos derechos y obligaciones. Ni a favor ni en contra de ninguna religión, sin religión oficial, sin recursos públicos usados para el proselitismo religioso.

Quedaron atrás las batallas ideológicas del siglo XIX. En pleno siglo XXI, desde la libertad de cultos y de expresión, existe separación de la Iglesia y el Estado, la educación se da fuera del ámbito confesional y hay igualdad civil de todos los ciudadanos al margen de sus creencias.

El Estado laico es un instrumento jurídico-político en contra de la discriminación y de los privilegios indebidos. No se trata de tolerancia, sino de respeto absoluto. Simplemente no se mezclan asuntos públicos con religiosos.

Todavía hay quienes creen que el Estado laico viene de un pacto con el diablo, que piensan que la buena educación es la que tiene base religiosa, que piden regresar a la subvención de la iglesia por el Estado, que tratan de recuperar el poder político-religioso. Que defienden la devolución de los fueros eclesiásticos y la educación religiosa en las escuelas públicas. Felizmente lejos de la edad media nos toca preservar el enorme valor político del Estado laico como respeto a toda creencia religiosa y al pluralismo cultural y político que es la base para la integración de los derechos humanos y la democracia.



TIEMPO 
DE INVESTIGACIONES

En Correo 03 de septiembre del 2016

La Democracia no es venganza ni persecución política. Es transparencia y rendición de cuentas. Es no permitir impunidad ni precedentes nefastos que amparen abusos y excesos. Un delicado equilibrio deberá instalarse para que el Congreso no caiga en mega comisiones que signifiquen mega represalias o desquites como podría ser el caso respecto del mediocre gobierno de ayer por el poderoso fujimorismo parlamentario de hoy

Importante investigar la usurpación de funciones de Nadine Heredia, para no ser políticamente permisivo con los poderes fácticos que tanto daño causan, más importante aún investigar el lavado de activos o las compras militares en Defensa o el contrato de la línea 2 del metro.

El precedente de la megacomisión con nombre propio deja lecciones. La exigencia de cuentas debe ser consensuada entre todas las bancadas. Las investigaciones deben ser políticas y no oportunidades para el escarmiento o las guerras personales, menos todavía para la liquidación de personajes o para las venganzas.

Esclarecimiento, racionalidad, defensa del gasto público, lucha contra la corrupción, respeto a la legalidad. Que el esfuerzo sea efectivo y políticamente rentable para la imagen congresal. Sin caer en el figuretismo o en el sensacionalismo. Sin salir a las cámaras para dar avances sistemáticos con consecuencias legales poco atendibles o inexistentes.


Que se respete el debido proceso con rigor y seriedad en los testimonios. Con discreción y poco o ningún ruido político. Al final serán el Ministerio Público y el Poder Judicial los que culminen el trabajo fiscalizador congresal. El objetivo no es que proliferen las comisiones investigadoras, es cortar la impunidad sin dar carne a los leones que buscan el espectáculo. La lucha contra la corrupción es demasiado importante para dejarla en manos de quienes solo quieren lucimiento personal o simplemente tramitar rencores. Equilibrio y ojalá sigilo.   

sábado, 27 de agosto de 2016


LA JUSTICIA 
EN EL BANQUILLO

Mi columna HOJA DE TIEMPO en Correo el 27 08 16

La sociedad está descontenta de los jueces permisivos con la violencia contra la mujer o con el flagelo de la corrupción. Por ello surge la iniciativa de un nuevo Acuerdo Nacional por la Justicia. Fernando Zavala lo ha anunciado en apoyo al presidente quien en su discurso inaugural aludió a una justicia reformada que permita eficiencia, transparencia y respeto a los derechos fundamentales, algo de lo que estamos lejos.
Gran propósito. La democracia afronta una crisis de confianza y elemento esencial para recuperarla es la justicia. El gobierno apelará al Acuerdo Nacional, la Defensoría del Pueblo y a las instituciones públicas y privadas. Y fortalecerá el Consejo Nacional de la Magistratura para nombrar o ratificar a los mejores jueces pero también sancionar o destituir a los peores jueces y fiscales que incurren en corrupción soterrada y lamentablemente permitida.

Estamos ante un tema de fondo para la presencia y confianza en el Estado. El Acuerdo Nacional por la Justicia no surgirá de la nada, ya tuvimos uno cuando Hugo Sivina, entre 2003 y 2004 fue un pugnaz presidente del Poder Judicial. Formó una Comisión de alto nivel en la que honrosamente participamos junto a Raúl  Ferrero, Diego García Sayán. Marcial Rubio y Oscar Schiappa, con el apoyo de Juan Jiménez Mayor y Rosa Mavila. 
En cumplimiento del objetivo recorrimos el país en audiencias pulcramente organizadas junto a Sivina y a jueces comprometidos con el cambio. Escuchamos a cientos de usuarios e instituciones. Procesamos las recomendaciones y sugerencias productos del diálogo y redactamos el Acuerdo y lo publicamos pero no llegamos a incorporarlo como política de Estado al Acuerdo Nacional. Colisionó en el tiempo con la Comisión Especial de Reforma Integral de la Administración de Justicia, CERIAJUS que Alejandro Toledo aprobó el 2005. 
El Acuerdo quedó en el camino y hoy es un valioso antecedente para lo que se propone. Corresponde rescatarlo.

LA HORA DE LA PRUDENCIA

En Político.pe el 26 08 16

Todos quisiéramos dejar atrás la política de los dicterios y agravios, de las denuncias y los discursos altisonantes de todos los días contra los políticos opositores. Como aquella que venía de los impolutos y eficientísimos ocupantes de Palacio, durante el régimen anterior. Y al parecer Pedro Pablo Kucyzinski con su buen humor y buena vibra es el primero en ponerle fuerza a este deseo. Pero a pesar de toda su voluntad, y de la calidad de su equipo ministerial, los episodios de errores se repiten. La respuesta parece estar en la falta de asesoría política. No todo es buena voluntad se necesita oficio y experiencia en la difícil tarea de gobernar un país como el nuestro, complejo, variado, subdesarrollado en diversos aspectos de fondo. La política no es improvisación es experiencia, se busca administrar con eficiencia y honestidad la cosa pública pero el camino como el del infierno puede estar empedrado de buenas intenciones.

No basta la victoria en las elecciones, más aún cuando el proceso ha estado al borde de la crisis de nervios y rodeado de disonancias y agravios. Enfrentar ese gran animal que es el gobierno nacional implica contar con cuadros preparados en todos los niveles, que vengan de lides anteriores, que sepan que las cornadas pueden llegar en cualquier momento. Necesitamos líderes, pocos pero muy buenos y convincentes. Con suficiente ilustración, experiencia y sigilo, todo eso en equilibrio. Porque un gobierno que se inicia puede tener la simpatía popular durante la luna de miel, como es el caso, pero no debe agotar sus posibilidades apagando cohetes y cohetecillos que desgastan credibilidad y legitimidad.

PPK está comenzando el trecho de un quinquenio que será largo, durante el cual deberá construir su legitimidad día a día. Para ello cuenta con su propia capacidad y preparación de altísimo nivel y con un equipo ministerial de gran calidad. Pero puede no ser suficiente cuando se propician nubes y nubarrones como lo sucedido con el ministro de economía Alfredo Thorne, un desliz innecesario que incumple algo básico en la política que es nunca hablar demás ni de menos. Y para ello se requiere información y asesoría. Mejor postergar declaraciones si el tema no se conoce lo suficiente. Aconsejable callar más que declarar sin sustento. Algo aplicable al mismo PPK que siendo un experimentado y capaz presidente puede verse traicionado por su entusiasmo y franqueza como ha sucedido ya más de una vez.

Recordamos las declaraciones de Alejandro Toledo que a los pocos días de asumir su gobierno en el 2001 afirmó que estaba sorprendido por lo fácil que era gobernar. Poco tiempo después la realidad desmentiría cruelmente sus iniciales entusiasmos cuando su popularidad cayó hasta rozar el dígito. Gobernar nunca es fácil y puede decirlo el régimen que fenece calificado cortamente de mediocre e incapaz. Gobernar es capacidad y sobre todo mesura para evidenciar lo delicado de la tarea de personificar a la nación y responder a la esperanza que a ojos vista encarna PPK.

Ni papelones ni absurdos que lesionan, no solo la dignidad de los cargos, fundamentalmente la autoridad política y ética. Cuando la crisis de confianza afecta la democracia y la política, como fatalmente está sucediendo, y los políticos están bajo la lupa, la norma debe ser el cuidado, la preparación y la capacidad para convencer.

Los mandamientos que ha dejado PPK a sus colaboradores están en la dirección correcta pero habría que agregar el no hablar demás, contar con la asesoría suficiente y solo lanzarse a la opinión pública con la prudencia y el conocimiento propio. Y sobre todo con mucha conciencia de la jauría de lobos que puede estar esperando desde los intereses encontrados y las oposiciones exacerbadas. El ambiente político es la primera vulnerabilidad a tener en cuenta.  Suerte.


sábado, 20 de agosto de 2016



EL “LEGADO” HUMALISTA


En Politico.pe el 20 de agosto 2016

Lo que no se abordó respecto de lo que nos dejó el gobierno de Ollanta Humala ocupó gran parte del debate político de investidura. Un reproche consistente y justificado de los congresistas fue que el balance sobre las cuentas fiscales no hubiera figurado como punto de partida de las propuestas del gobierno pues como todo el país consideran que hay una situación económica y política de parálisis que debe ser superada. Y que ello comienza con el conocimiento y reconocimiento de cifras y modalidades del presunto “legado” del gobierno anterior. Más aún existe la presunción, a descartar firmemente, de un supuesto acuerdo de permisividad, entre el gobierno que empieza y el que acaba de terminar, a cambio del apoyo electoral que habría permitido a PPK ganar las elecciones.

Y por aquí debimos comenzar. Si bien la campaña ya concluyó con sus agravios y ofensas y se trata de empezar un gobierno nuevo sin recriminaciones ni espejos retrovisores, el borrón y cuenta nueva tampoco ayudaría a construir algo consistente. La democracia es rendición de cuentas y debe ser permanente transparencia y no cortina premeditada y menos acordada. La política durante el gobierno pasado se contaminó con dicterios, investigaciones sistemáticas, persecución y ataques desde la mal llamada pareja presidencial. Perdieron el tiempo en peleas sin sentido, la megacomisión costó mucho pero no rindió en lecciones ni claridad.

El Perú que mantiene una de las economías con mayor pobreza y desigualdad de América Latina no necesita perder tiempo en batallas bizantinas pero tampoco requiere de silencios cómplices. Hay que evitar situaciones y bloqueos indeseables tanto como la impunidad que subleva.

En términos de política social toca rectificar el nivel de gasto público en salud, educación, y políticas anti-pobreza. Y precisar cómo gobernará PPK y sobre todo cómo logrará redistribuir para concretar esa revolución social que prometió ante la representación congresal. 

Si hubo o no acuerdo entre Humala y PPK no se puede reflejar en silencios, tiene que existir voluntad de sanción legal y legítima. Y también demostrarse mayor capacidad para implementar reformas que vayan más allá del neoliberalismo ortodoxo, reformas que aumenten el rol del Estado y el gasto público en educación, salud, infraestructura, seguridad, y políticas sociales, como bien señala Levitsky.

PPK es un economista distinguido, un presidente con méritos personales que muchos desconocían y que son la base de su prestigio. Tiene la confianza de la comunidad internacional financiera y seguramente la de los inversionistas más importantes pero su escenario interno está por ser conquistado, debe ganar la legitimidad que lo acompañará, ojalá, durante su quinquenio. Su credibilidad no puede ser expuesta por complicidades, silencios o protecciones al gobierno anterior que hizo de la confrontación, el agravio y la persecución una constante negativa en la política.

PPK está ante la expectativa, que él mismo ha alimentado, de un cambio social pero debe comenzar difundiendo los errores que no deberá repetir ni ocultar. Tiene la autonomía para adoptar políticas que Humala no implementó por temor a las críticas. No debe replicar retrocesos programáticos y menos callar la corrupción pasible de ser castigada porque toda impunidad arreglada merecería el repudio general.

Si como ha dicho Zavala la base de este gobierno será la cooperación para conectar con lo que une más que con lo que separa ahí está el Acuerdo Nacional para extender y precisar la acción del Estado, aumentar el gasto público sin temor a las críticas derechistas.

El nuevo gobierno está decidiendo su camino que no puede ser el del continuismo ni el de la complicidad con lo recibido. PPK quiere representar el centro político y debe hacerlo sin compromisos que puedan convertirse en lastres. Muchos ojos están sobre él. Suerte para Fernando Zavala y su notable equipo ministerial. El país lo necesita.