domingo, 15 de mayo de 2016



EL QUE SE CORRE PIERDE


Mi columna HOJA DE TIEMPO publicada en Correo el 14 05 16

No uno sino varios debates entre Pedro Pablo Kuczynski y Keiko Fujimori son necesarios para que la propuesta protagonice el escenario electoral y se descarte el agravio y la respuesta hepática. Pero no se trata de que sean ante públicos propicios, todo el país los espera y los verá. Fujimori pide que sea en Piura porque el norte le es favorable y el JNE atiende su pedido mientras PPK acepta que sea en cualquier lugar del país. Hubiera podido exigir con igual criterio que fuera en Arequipa adonde se presentará solo, por insólita defección de su contendora. 

El Sur históricamente antifujimorista tiene en Yamila Osorio una valiente demócrata que organizó un encuentro para su región sin presumir la negativa bajo pretexto de parcialidad. El que se corre pierde. El sur del país es históricamente opuesto al fujimorismo pero merece atención, presencia y sobre todo respeto, nada justifica ese rechazo. Más aún cuando la ausencia de propuestas signó la primera vuelta que tuvo demasiada distracción y poca racionalidad. Están en juego la capacidad, la responsabilidad, la presencia y las ideas de los candidatos sobre los serios problemas del país. Las cifras están muy ajustadas y lo responsable es dar la cara sin imponer condiciones solo pensando en su rédito electoral personal.  

No hay democracia sin confrontar opiniones. No para convencer pero si para dar razones. No hay verdades absolutas pero la deliberación hace pedagogía de argumentos, causalidades y motivos. El aspecto moral es insoslayable y definitorio y ahí está el antivoto fujimorista de quienes no queremos legitimar la secuela de esa etapa nefasta para el Perú. Es una impugnación de fondo a la que se agrega el no admitir que la candidata Fujimori irrespete a un amplio sector de la ciudadanía al resistirse a un debate en el sur. 

Los arequipeños no lo merecen, ningún peruano lo merece. Cada ciudadano evalúa y sabe dónde está la moral y la corrección, dónde el voto que valorice la capacidad y la experiencia. El mejor aporte es elevar el nivel de la política como ejercicio de desarrollo y madurez que debe darse en las tres semanas que nos quedan para la cita definitiva con las urnas.

Nuestra solidaridad con Carlos Bruce, los trolls no pasarán.



¿SAN MARCOS
 NECESITA LICENCIA?


Publicado en Politico.pe el 13 04 16


La Universidad Nacional Mayor de San Marcos fue fundada un 12 de mayo de 1551 por Real Cédula del rey Carlos V con el nombre de 'Universidad de Lima' pero en 1574 tomó el de 'Universidad de San Marcos'. La Decana de América que albergó en sus aulas a miles de brillantes profesionales que dieron y siguen dando lo mejor para su país cumple 465 años. 

Estamos orgullosos de nuestra alma máter, cuna de sabiduría y defensora de los más altos valores, donde bebimos sensibilidad social y espíritu de cambio. Su rebeldía permanente tiene su base en la autonomía universitaria que la histórica reforma de Córdoba consagró en 1918 con amplio impacto en América Latina, en España y Estados Unidos dando forma a un movimiento continental y mundial que tuvo manifestaciones preclaras a favor de la paz mundial y de los derechos políticos y sociales. 

San Marcos es un referente para la política nacional con su Casona protagónica de luchas civiles y sociales pero hoy sufre el atropello, junto a otras universidades públicas, de la SUNEDU, la Superintendencia creada por la Ley Universitaria de junio 2014. Una instancia reguladora dependiente del poder político a través del Ministerio de Educación que en su año de ejercicio, bajo la coartada de la búsqueda de la calidad, ha sembrado el caos y la anarquía en las universidades. Con prepotencia que se evidenció en nuestra Universidad Mayor y ahora en la Universidad Federico Villarreal a la que acaba de descabezar eliminando la firma de sus decanos, desconociendo las elecciones, de Rector y vicerrectores, programadas para dentro de una semana. Una instancia autoritaria y vertical reacia a todo diálogo que contra la opinión del Tribunal Constitucional y de la misma Comisión de Educación del Congreso se ha erigido en suma intérprete de la Ley para intervenir los fueros académicos a su antojo, haciendo cera y pabilo del principio constitucional de la autonomía. 

La última perla es que la SUNEDU tiene como primera en la lista de las universidades que deben recibir licencia de funcionamiento a la cuatricentenaria San Marcos. Tan ridículo y absurdo como suena. ¿Qué pasará si no la autoriza? Tal el tamaño del brulote que maneja este gobierno que estando de salida no vacila en seguir avasallando a la comunidad académica nacional que por Ley se ha quedado sin autoridad representativa que pueda protestar. Increíble. 

sábado, 7 de mayo de 2016


SUNEDU 
SIEMBRA EL CAOS

Mi columna HOJA DE TIEMPO publicada en Correo el 07 04 16

La SUNEDU, Superintendencia Nacional de Educación Superior Universitaria, organismo regulador de las Universidades, adscrita al Ministerio de Educación, acaba de descabezar la Universidad Nacional Federico Villarreal, al rechazar el registro de las firmas de doce decanos elegidos en agosto pasado. Nueve meses después, en parto tardío e irracional, los decanos electos y en funciones son impedidos de ejercer la misión que docentes y alumnos les encomendaron.
No solo es censurable que la SUNEDU se permita imponer tan absurda medida con demora e ineficiencia sino que lo haga sin medir las consecuencias para el funcionamiento de una universidad en la que confluyen académica y laboralmente miles de estudiantes, docentes y trabajadores. Sin firmas registradas la universidad se paraliza. Si no querían este bloqueo no lo pensaron bien porque lo han producido. La única cabeza que queda es la del rector próximo a ser relevado junto a los vice rectores por elecciones generales internas que deberán realizarse este próximo 20 de mayo. Pero tampoco esta elección programada le gusta a la SUNEDU y por eso ha pedido que no se realice. 
Nada les cae bien nada quieren, solo que las universidades se plieguen a su mandato sin que valga el principio constitucional de la autonomía.
Si los decanos elegidos ya no pueden firmar y si las nuevas autoridades no serán elegidas solo queda el páramo y la parálisis institucional, ni clases, ni exámenes, ni grados ni diplomas, sin cobro o pago de facturas, sin servicios básicos. Y lo más grave no se podrá abonar a tiempo las remuneraciones a docentes y administrativos que reclamarán con toda justicia el carácter alimentista obligatorio del monto que deben recibir por la labor realizada de acuerdo a contrato.
Al denegar el registro de firmas de los decanos y presidentes de Comisión de Gobierno de las diversas facultades, por observación tardía de procedimientos electorales, se ha producido un descabezamiento descomunal. ¿No lo pensaron? ¿Dónde queda la responsabilidad de la SUNEDU y de su jefe inmediato el Ministro de Educación? ¿Desconocen el diálogo, la persuasión y el acercamiento como claves para una buena gestión reguladora? 
El precedente es nefasto y exige rectificación urgente e inmediata. Las instituciones importan y no son propiedad de nadie, menos de un gobierno de salida que no vacila en atropellar derechos de toda una comunidad académica.




LA REIVINDICACIÓN 
DE JAVIER DIEZ CANSECO

Publicado en Político. pe el 06 04 16

Pasaron tres años de la muerte física de Javier Diez Canseco, respetado político de la izquierda peruana, pero todavía no se ha producido la reivindicación de su nombre vía el acatamiento de la resolución judicial que declaró nulo el Informe Final de la Comisión de Ética que lo suspendió bajo el falso cargo de haber propuesto un proyecto de ley para favorecerse.

La Comisión de Constitución del Congreso, en respuesta a un pedido del Consejo Directivo ha recomendado reparar la injusticia que a todas luces afectó su vida y que a pesar de sus esfuerzos y pedidos solo llegará post mortem.

El episodio de su malhadada suspensión dejó en claro los escasos escrúpulos de la bancada oficialista que tomó venganza de la crítica ética que levantó Javier Diez Canseco junto a otros valientes legisladores por el abandono de Ollanta Humala de sus promesas electorales. También vieron la oportunidad de venganza aquellos que se sintieron afectados por la energía y la consecuencia con que el legislador denunció la corrupción y la violación de los DDHH durante el fujimorismo y activó junto a los dirigentes de los partidos democráticos la oposición contra la autocracia fujimontesinista que depredó el país.


Dada la gran mayoría naranja en el congreso que viene es evidente que ese desagravio ya postergado nunca llegará a pesar de su justicia y de su urgencia ética. Por eso corresponde al Congreso que está por terminar culminar esa tarea que no es ideológica ni política. Si el poder que elabora las leyes de la república debe honrar la verdad debe entonces reparar el daño infligido a Javier Diez Canseco y a su familia. 

Le toca publicar las sentencias judiciales que anularon una mal tomada decisión y difundir el informe de la Comisión de Constitución que obliga a proceder formal y oficialmente a su desagravio. Esperamos que Luis Iberico con su proverbial corrección impulse este acto de justicia que daría una instrucción moral de rectificación y el mensaje de que el Congreso sabe cumplir, más allá de intereses subalternos, el mandato del Poder Judicial y lo que la verdad exige. No todo puede estar mal en el Congreso y la ejecutoria de la Comisión de Constitución lo testimonia. 

Los valores son los valores y la consecuencia, sin ideologías de por medio, enaltece personal o institucionalmente a quien se reviste de ella. 

sábado, 30 de abril de 2016



YO FUJIMORI 
TU FUJIMORI


Mi columna HOJA DE TIEMPO, publicada en Correo el 30 de abril 2016

Los Fujimori se disputan el poder, el de ahora y el del futuro. Han perdido todo pudor para exhibir esa extraña convicción de que el apellido es el único trampolín que necesitan para dirigir nuestro país. No hacen falta méritos ni virtudes ni capacidades. El apellido manda. Tu Fujimori, yo Fujimori, en el mismo nivel y con el mismo derecho. Tu primero yo después, hasta que crezcan los hijos de los hijos. La concepción monárquica del derecho divino de los reyes rediviva. El apellido los catapulta por encima de los demás.

Así ha sucedido en Fuerza Popular cuya construcción democrática muchos elogian como trabajo metódico de varios años, en solitario, permitido por los otros partidos que se proclaman democráticos. Puro clientelismo y agradecimiento perverso a los favores del padre que paseó el país distribuyendo dádivas, aprovechando las miserias de nuestro pueblo. ¿Cuándo fue que ese partido tan democrático eligió a su candidata “natural” por apellidarse Fujimori? Su principal atributo es ser hija de su padre. No es lo que ella ha construido sino lo que ha heredado, para bien y para mal

De la etapa del siniestro fujimontesinismo muchos nombres se recuerdan pero ninguno podría hacer sombra a un Fujimori. Por eso surgen las ambiciones del benjamín de la familia, el que convierte las ternuras de las abuelas que recibieron las prebendas de los noventa, en votos del 2016 para Kenyi, el más votado por lo cual podría presidir el Congreso. Pero no lo hará, porque ya está hablado. No por argumentos políticos ni interés nacional, vale la palabra de la primogénita que dice que todo conflicto de ambiciones ha concluido, que han pasado la página.

Pocos lo creen. ¿Si fuera elegida se reeditaría el conflicto?  Una Fujimori reinando en Palacio de Gobierno con el antiguo entorno de su padre, otro Fujimori en el reducto congresal con su gran mayoría naranja. De poder a poder, de palacio a palacio, yo Fujimori, tu Fujimori, veremos quién manda, quien no se casa con nadie, quién hace honor y supera al padre preso. O nos ponemos de acuerdo o nada. No es ficción. ¿Alguien habló de interés nacional?




EL VOTO EN BLANCO 
ES FUJIMORISTA


Publicado en Político. pe el 29 de abril 2016

Debatir si Keiko Fujimori y PPK son diferentes o si son lo mismo es ocioso. Pueden tener afinidades programáticas como las tienen pero eso no es lo fundamental. Una representa un pasado nefasto y otro no. 

Quienes afirman que los dos son lo mismo apuestan con irresponsabilidad por el retorno del fujimorismo, tan claro como eso. Pueden afirmar que serán la oposición más firme al gobierno elegido pero no tendrán la autoridad para hacerlo si ahora inclinan la balanza para que se produzca un desastre moral en el país.

De dos asertos que se contradicen solo uno es verdad. No se puede inducir al voto blanco o viciado y al mismo tiempo rechazar al fujimorismo. O es uno u otro, no los dos al mismo tiempo. El voto viciado y blanco es un apoyo directo a Fujimori como podemos verlo en las encuestas, a más  votos blancos y viciados más fácil que Fujimori gane.

Pero el electorado es sabio, las dudas y ambiguedades de Mendoza, Barnechea y Santos no parecen tocar las decisiones de quienes votaron por ellos en primera vuelta como se desprende de los resultados de IPSOS que indican que la mayoría de los votantes de izquierda se están pronunciando por PPK para la segunda vuelta.

¿Tienen temor de contaminarse votando por un liberal? Más contaminados estarán si su indecisión de ahora nos depara el retorno de ese infausto periodo con el agravante de la concentración de poder dada la mayoría congresal obtenida por Fuerza Popular. ¿Dónde quedarán sus  proclamados principios en favor del país?

Están perdiendo liderazgo, los votantes de izquierda en su gran mayoría ya decidieron sin escucharlos. No se quedan en el limbo. Si estos líderes de hoy no son consecuentes para preservar su autoridad moral no podrán ser la exigente y fiscalizadora oposición democrática que pretenden. 


Estamos por el voto por PPK aunque el candidato poco o nada está haciendo por defender la opción moral que representa. Las encuestas muestran que el electorado aprecia cabalmente donde se ubican los valores y la dignidad nacional, incluso contra la inercia de quien se ve favorecido por los argumentos éticos y la polarización propia de la segunda vuelta.

sábado, 23 de abril de 2016


¿ALGUIEN DIJO DIGNIDAD?

Mi columna HOJA DE TIEMPO en el diario Correo el 22 04 16

Las manifestaciones masivas del cinco de abril en las ciudades más importantes de nuestro país, contra el fujimorismo, es un signo claro de los valores que unen a los peruanos y una esperanza para preservar la moral colectiva. Profundizar en ellos sirve para reforzar la identidad nacional en momentos de tomar una decisión electoral. 

El respeto a la dignidad humana es un fundamento de la Constitución, de ella derivan los demás valores y es la raíz de nuestra ética pública. Es un principio de principios, valor de valores. La ética pública y la ética privada vienen del respeto a esa dignidad eje de la convivencia en toda sociedad liberal democrática y social. Lo contrario es la hegemonía de la fuerza, la sustitución de los principios por los intereses y el todo vale como motor de la vida política. 

El gobierno de Alberto Fujimori significó todo eso y más en sus diez años de poder, la liquidación del enemigo que llegó hasta el asesinato, el avasallamiento permanente de la disidencia, la intolerancia agresiva y violenta a través de los diarios chicha, la imposición de intereses subalternos para corromper, robar y controlar, el descarte de la honestidad y la decencia cuando se compraron y vendieron congresistas y medios de comunicación, la manipulación dolosa de las instituciones y la destitución de funcionarios y magistrados que optaron por la ley y el derecho. 

Todo eso entre muchos otros signos de desvalorización de la política y del mal uso del poder concentrado junto al clientelismo autoritario usando la imagen del benefactor que genera lealtades y agradecimientos. 

Esa es la trocha seguida por su hija que recoge los frutos de ese fujimorismo que mal pretende renovado. No hay tal. Los méritos que se le atribuyen como la pacificación del país y la superación de la hiperinflación no son intercambiables con los deméritos. No se sustituyen los principios por los intereses. 

El ser humano y sus derechos son el paradigma universal y si el Perú optara por Keiko Fujimori exportaríamos la imagen de relativismo moral y de descarte de los valores. Los peruanos podemos escoger libremente nuestros caminos pero no podemos olvidar la dignidad como punto de partida y de llegada de una sociedad que se quiere democrática. No vale abstenerse.



CUANDO LA IZQUIERDA 
VOTÓ POR LA DERECHA

Publicado en Político.pe 21 04 16

Al comenzar el siglo XXI Lionel Jospin era un símbolo en la política francesa. Había hecho resurgir el partido Socialista como fuerza política importante y se convirtió en exitoso Primer Ministro en 1997.
Lionel Jospin fue candidato socialista en las presidenciales de 1995 derrotado en segunda vuelta por Jacques Chirac. En las elecciones del 2002 era favorito pero contra todo pronóstico no pasó a la segunda vuelta, la izquierda demasiado segura de que ganaría presentó otro candidato minoritario. La elección pasó a ser disputada entre el derechista Jacques Chirac y el ultraderechista Jean-Marie Le Pen.
Los líderes de todas las tendencias, con excepción de la extrema derecha, hicieron frente común para apoyar al neogaullista, Jacques Chirac e impedir el triunfo del candidato de extrema derecha, Jean-Marie Le Pen. Chirac asumió el papel de salvador de la República y recordó a los votantes: "Francia está en vuestras manos". Los pesos pesados del Partido Socialista anunciaron su voto por Chirac. El director de campaña de Jospin dijo que daría "un voto por deber porque lo primero es la República". La secretaria general del Partido Comunista, Marie-George Buffet, pidió una barrera "antiextrema derecha" mientras Le Pen proclamaba que Francia se encontraba "ante una gran alternativa que devolverá a Francia su grandeza".
Chirac llamó a todos los franceses a unirse en defensa de la democracia y la República. "Francia os necesita, yo os necesito", dijo y recalcó que el 5 de mayo están en juego "el futuro y la vida del país, su tradición humanista y vocación europea”. Chirac ganó y los socialistas nunca se avergonzaron de haber pedido el voto para la derecha. No era una elección ideológica, era una elección moral y los franceses respondieron. Votaron por un presidente derechista que respetaría los valores y principios de la democracia liberal. No había otra opción.
Toda semejanza con la actual situación electoral en el Perú no es coincidencia. Los valores y principios morales y la dignidad se imponen sobre la ideología cuando un candidato representa antivalores. Cuando una candidata significa la continuidad de un gobernante que desvalorizó la política y con mucha vergüenza nacional figura entre los más corruptos del mundo la opción es moral y no ideológica. Por eso PPK avanza en las encuestas. La ética importa aunque algunos piensen que valores y principios son intercambiables por intereses.


domingo, 17 de abril de 2016


NO HAY 
TERCERAS POSICIONES


Mi columna publicada en Correo el 16 04 16

La segunda vuelta tiene una dinámica de elección entre dos opciones, no hay terceras posiciones. La línea política que podría llevar a la abstención lanzada por Verónica Mendoza, oscurece el panorama, genera división democrática y confusión ética y política. Keiko Fujimori y Pedro Pablo Kuczynski podrían estar cerca ideológicamente pero no son intercambiables. No es lo mismo votar por una o por otro. Uno significa democracia y otra reminiscencia dictatorial y agravio a las libertades y derechos. Uno implica ostensible equilibrio de poderes, otra concentración casi absoluta, nefasta, como en los viejos tiempos.

El antifujimorismo que marchó el 5 de abril para decir No a Keiko debe ser consecuente y contribuir a impedir su llegada a Palacio votando por la opción PPK. Su investidura no agraviaría al país como lo haría el retorno del fujimorismo al gobierno vía la hija del dictador con el mismo entorno que acompañó a su padre.

Nadie entendería la abstención de una izquierda que no ahorra justificados denuestos contra la candidata fujimorista pero la apoyarían por omisión. Lo que cuentan son los resultados y una abstención sería una decisión de apoyo a Keiko Fujimori. No se trata de ideología, sino de consecuencia con la lucha contra la dictadura que tanto costó social y políticamente. Si pretenden ser firme oposición al fujimorismo no podrán hacerlo si éste llega a Palacio con el Frente Amplio mirando a otro lado.

Son momentos en que toda la oposición democrática a Keiko debería estar conversando para concretar una plataforma mínima que permita el apoyo a PPK, No hay proyección hacia el bicentenario si en el presente no salvamos la democracia en riesgo, una democracia que definitivamente no existe sin equilibrio y separación de poderes. Es el momento de la consecuencia y no de la obsecuencia o la traición a esta imperfecta democracia que todos juntos rescatamos hace 15 años. Dios ciega a quienes quieren perder y la confusión es una forma de ceguera. 

Es tiempo de precisar. Hacer política con base en principios y ética no permite aliarse fácticamente con el adversario. Hay una sola opción de oposición y es el voto unitario por PPK con base en el diálogo y la concertación sobre una plataforma programática.