miércoles, 26 de febrero de 2014

VENEZUELA


 

DE LA VIOLENCIA AL DIALOGO

 
Preocupados por lo que sucede en Venezuela, los demócratas latinoamericanos vemos como se proyecta la polarización interna al continente. Conocemos el estado de ánimo de los estudiantes y opositores al gobierno de Nicolás Maduro y reconocemos en él al que tuvimos y alentamos cuando luchamos contra el fujimorismo en las calles, cuando la indignación se extendió hasta culminar en la multitudinaria Marcha de los Cuatro Suyos que legitimó la protesta y finalmente detonó la caída de un régimen que en su momento había contado con masivo apoyo popular.

En Venezuela la represión viene dejando pérdidas humanas y una imagen de violación de los derechos humanos. Maduro ya debe estar claro en que la antidemocracia nunca paga. La protesta es un derecho ciudadano y la represión con muertos, heridos y detenidos sólo echa leña a la hoguera del descontento que evoluciona hacia mayor violencia generando un círculo vicioso que desestabiliza y paraliza al país. La oposición legal y legítima debe ser respetada. La indeseable polarización se prolongará si sus líderes no se esfuerzan por entenderse. Cada violación a los derechos humanos es un paso hacia la autodestrucción.

 
Por eso es importante que la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños, CELAC, después de su exitosa cumbre de La Habana, dirigida por gobiernos cercanos a Caracas, haya llamado a Nicolás Maduro, “a continuar los esfuerzos para propiciar un diálogo entre todas las fuerzas políticas del país”.

La CELAC ha formulado un indispensable pedido de garantía de “información fidedigna y veraz” y el pleno respeto de “todos” los derechos humanos, frases que aluden a la guerra mediática que desde hace algún tiempo se libra entre el gobierno venezolano y los medios de comunicación de propiedad privada. “Nuestra Comunidad rechaza la violencia y promueve la seguridad ciudadana, la paz, la estabilidad y el desarrollo; y considera que en todo momento debe garantizarse la institucionalidad democrática” dice la CELAC.


Interesante llamado de un espacio integrador promovido por Hugo Chávez que viene funcionando sin la presencia de Estados Unidos ni de Canadá desde el 2011. Con vocación de equilibrio el comunicado de sus 33 integrantes se solidariza con “el pueblo hermano” de Venezuela “y alientan a su gobierno a continuar los esfuerzos para propiciar un diálogo entre todas las fuerzas políticas del país, en aras de la paz y la unidad nacional que el pueblo venezolano requiere para continuar su marcha hacia el progreso y el bienestar”.

También la Internacional Socialista, IS, que reúne a las fuerzas socialdemócratas de todo el mundo en un espacio que podría considerarse cercano a Caracas, ha censurado la represión y a los grupos irregulares armados. El panameño Martín Torrijos, presidente del Comité de la IS para América Latina y el Caribe, ha solicitado el diálogo y el respeto a los derechos humanos afirmando que “las autoridades de gobierno deben de contribuir a generar una cultura que reemplace la confrontación por el diálogo y la negociación, como acontece en todas las naciones donde existe la democracia”. Llamados de sentido común a Nicolás Maduro para que encuentre el mejor camino para detener la violencia.

sábado, 1 de febrero de 2014

LA CUMBRE DE LA CELAC


 
TRIUNFO INTEGRADOR EN CUBA

 
 Perú y Chile acaban de dar lección al mundo sobre el triunfo posible del arreglo pacífico de los conflictos. En simultáneo en La Habana, en la cumbre de la CELAC, reunidos 31 de los 33 países de América han dado lección de voluntad de integración, más allá de las ideologías de los gobernantes que asistieron. Y lo han hecho entendiendo que los desafíos mayores están en la desigualdad y en la pobreza extrema que si bien ha descendido a la mitad en las dos últimas décadas por el fuerte crecimiento económico y los programas sociales, continúa en niveles moralmente inadmisibles.

De hecho pocos podrían negar que la cumbre habanera es un espaldarazo a Cuba frente al anacrónico embargo que Estados Unidos sostiene hace más de medio siglo contra la isla. También para impulsar la integración económica en América Latina y el Caribe con la connotación de que no podrá concretarse marginando naciones. Por eso el texto final exige que Washington ponga fin al "bloqueo".

La CELAC no se construye como la alternativa a la OEA pero evidencia la necesidad de desarrollar nuevos y más eficaces espacios y foros integradores aún sin la asistencia de los grandes, EEUU y de Canadá, como sucedió en esta cumbre. Pero si estuvieron el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon y el mismo líder de la OEA, José Miguel Insulza. Y marcando la diferencia Sebastian Piñera el conservador presidente chileno. Incluso varios mandatarios participaron en la Marcha de las Antorchas, en homenaje a José Martí, caminando a pie por las calles de La Habana junto a miles de jóvenes.

A despecho de la dificultad de cumbres tan amplias para lograr grandes acuerdos en el continente en ésta se han logrado consensos sobre temas trascendentales entre ellos la declaración de América Latina como "zona de paz". La base en “el compromiso de los Estados de respetar plenamente el derecho inalienable de todo Estado a elegir su sistema político, económico, social y cultural, como condición esencial para asegurar la convivencia pacífica entre las naciones”. A ello se agrega el excepcional discurso del uruguayo José Mujica, desideologizado, profundamente humanista, ecológico y solidario, signo de  los tiempos, simbólico de la apuesta pacífica e integradora con base en el respeto a los Principios de la Carta de las Naciones Unidas y el Derecho Internacional.

Estados Unidos exhibió solitariamente su disgusto y decepción y acusó duramente a los asistentes de haber abrazado el castrismo sin críticas a su manejo político y sin ningún esfuerzo por escuchar a la disidencia y a la sociedad civil de la isla. Es cierto como también lo es que los distintos grupos subregionales que han surgido en estos últimos años debilitan a la OEA y que entre ellos la CELAC, después de esta cumbre habanera, resalta como el foro con mayor apoyo en el hemisferio.

sábado, 25 de enero de 2014

ESPERANDO A LA HAYA


 
UNA NUEVA Y PROMISORIA ETAPA


Sin dudarlo la oportunidad es histórica. Este 27 de enero la Corte Internacional de La Haya dará a conocer el fallo que resuelve el diferendo marítimo entre Perú y Chile. Un fallo que nos interesa a todos, que se acatará y se ejecutará de forma inmediata como ya lo han dicho en todos los tonos el presidente Humala y sus funcionarios. El Perú podrá ejercer sus derechos de soberanía y jurisdicción después de que la lectura termine, en la forma en que el fallo lo decida.

La demanda ante la Corte de La Haya no afectó el curso de las relaciones entre los pueblos del Perú y de Chile, el fallo tampoco debería afectarlas. Son las mejores y van creciendo en calidad y cantidad. Tenemos inversiones importantes, diálogo político y diplomático fluido, tránsito de personas libre, dinamismo del comercio y del turismo, vínculos empresariales intensos. Son muchos los intereses compartidos. La sentencia de La Haya traerá más confianza y estabilidad.      

Por eso hay unidad y optimismo entre los peruanos para esperar el fallo. Superando legítimas diferencias políticas, partidarias, ideológicas, subordinando pretensiones individuales o de grupo los peruanos de todas las canteras privilegian el pensar en el Perú y en su futuro. Nuestros intereses nacionales han sido brillantemente defendidos y sustentados, nuestra defensa ha sido transparente y de consenso. La confianza se ha instalado en esta apuesta por el futuro de nuestros pueblos. En el avance sustantivo de la relación bilateral ya que el Perú y Chile tendrán definida su frontera marítima y desaparecerá una cuestión pendiente en materia de soberanía.

Hay que recordar dos figuras señeras que pusieron las bases del momento histórico que hoy vivimos. La del almirante Guillermo Faura Gaig, Comandante General de la Marina y Ministro de Juan Velasco Alvarado quien con su libro sobre los límites del mar peruano puso el tema con inteligencia, conocimiento y valentía, a pesar de los muchos sinsabores que le significó la defensa de sus ideas. Y la del preclaro diplomático Miguel Angel Bákula quien trabajo con el marino convencido de la razón de sus planteamientos. Los dos hicieron el camino para el fallo que estamos esperando a partir del cual dos países vecinos y complementarios ejercerán sus nuevos derechos de soberanía y jurisdicción. El diálogo político y diplomático continuará para dinamizar los vínculos económicos y sociales y fomentar aún mayor confianza.

Estaremos ante un fallo de puro derecho. Cualquiera sea la opción que determine la Corte, el fallo será bueno para el Perú. No será un fracaso o un éxito, será una definición positiva que ambos países se han comprometido y obligado a aceptar y acatar.

Esencial es que el fallo consolidará el principio de la solución pacífica de las controversias. Algo de enorme significado para el continente porque Perú y Chile son naciones que asumiendo las lecciones del pasado, creen y aplican la primacía del derecho sobre el conflicto y el uso de la fuerza. Será una contribución efectiva a la democracia y a la paz en la región.

domingo, 19 de enero de 2014

ESPERANDO EL FALLO


 
ENTRE LA CRISPACION
Y LA CALMA
 
Convocatorias aceptadas. Políticos, ex presidentes acuden a la llamada de Ollanta Humala que deja de lado la confrontación para hacer de la oportunidad virtud. Todos esperan que no sea actitud ficticia y pasajera dado que los errores del gobierno han desembocado en una pérdida de imagen por mal manejo y falta de experiencia política.

Esta vez Ollanta Humala se comporta como estadista concentrado en la historia y en un fallo que es un parte aguas respecto de la relación bilateral y que no modificará la buena vecindad, la mejorará.

Pero ¿Cuánto durará la madurez y la calma? Debe tener en cuenta que no deberían ser flor de un día y que, por ejemplo, la posible candidatura de su esposa para el 2016 debería quedar claramente deslindada, dado que es uno de los factores de la crispación que tan bien él ha calificado.

Nadine Heredia investida por aclamación como presidenta del Partido Nacionalista es un mensaje en sí misma. Pero no debe serlo de aprovechamiento político indebido para fines electorales pues ello rompería las reglas del juego democrático y se crisparían aún más las relaciones políticas internas en el periodo post Haya. Nadie le niega a su esposa cualidades como líderesa del nacionalismo pero juega con ventaja respecto de los políticos que no usan recursos del Estado ni tienen despacho en Palacio.

En el escenario post Haya más temprano que tarde retornará la crisis de confianza y la crispación. Pero mientras más duren la calma y la serenidad será mejor. El que la CONFIEP haya intervenido es un extremo, demuestra que sus intereses han sido tocados por el tema de la concentración de medios en relación a su grupo operador mediático más importante.

El año 2014 se inicia políticamente con el fallo de La Haya e incluye contenidos difíciles de manejar como la anticorrupción, la seguridad ciudadana y la lucha contra la delincuencia. Se requieren voces oficiales y contundentes por ahora ausentes en un gabinete que no termina de cambiar, algo que afecta la imagen del Ejecutivo y por supuesto la aceptación del presidente todavía a la baja.

La crisis política acecha y la desconfianza en las instituciones encargadas de protegernos crece, incrementada por cierta prensa que recoge especialmente y cada día la oposición al gobierno. No queda mucho espacio para consensos, ministros y congresistas no pueden evitar el negativo motín de todos contra todos. Las mociones de interpelación del Congreso proliferan y un caserito es el ministro de Defensa. En su última visita por el escándalo López Meneses, anunció que había entregado su renuncia al presidente la que posiblemente espera por un escenario post Haya más calmado pero para nada olvidadizo.
Este año político depende de cómo se aborde la delincuencia y la inseguridad, verdaderos problemas reales y graves que convocan temores y angustias. En ese sentido han sido mal recibidos los gestos de esgrima con la Policía Nacional y los encontrones dentro del Ministerio Público. Las comisarías son el primer nivel para las denuncias y aunque no generen investigación fiscal es importante tener Fiscales bien vistos por la población. 
El panorama es complejo y demanda acción, las constantes crisis políticas no ayudan. La prevención es de largo aliento asumiendo y dirigiendo políticas de Estado. La reforma policial está en agenda, carrera profesional, régimen salarial y pensionario, control disciplinario y educación policial, una nueva organización a través de una Ley de la PNP.
Que la calma y la serenidad instaladas ahora, antes de La Haya, se prolonguen hasta recuperar confianza y trazar lineamientos de consenso. No a la unidad de ficción.

 

CONCENTRACION DE MEDIOS


CONTRA EL DERECHO
A LA INFORMACIÓN

 
Mucho se ha hablado de la concentración mediática a raíz de la compra del 54% de las acciones del Grupo Epensa por el Grupo El Comercio que ha significado que concentre el 78% del mercado de diarios impresos, además de dos canales de televisión.Agencias I Agencias de noticias

Hay algo de positivo. Por primera vez los reflectores de la opinión pública echan luz sobre el comportamiento de los medios de comunicación en el Perú, tema tabú por temor o por excesiva precaución. Y han sido muchas las voces que se han animado, la más representativa la de la Asociación Nacional de Periodistas del Perú (ANP), organización de los trabajadores de la prensa que expresó "su contrariedad a esta suerte de prácticas monopólicas u oligopólicas que tienen como finalidad el control del mercado editorial en el país".

No encuentra la ANP recomendable esta compra para una democracia aún frágil porque se afecta la pluralidad “que debe darse en la medida en que la ciudadanía pueda acceder a medios editados por emprendimientos de diferente naturaleza legal". La ANP emparenta esta operación con prácticas tan perniciosas como la censura previa, el secuestro o la prohibición de publicaciones que condicionan la expresión o la difusión de información. Palabras mayores.

El Director de La República ha encontrado fuerte apoyo en su campaña contra la concentración de medios que considera la más alta del mundo. Enrique LarreaLa CGTP, el novísimo Sindicato de Periodistas y Comunicadores Sociales más un conjunto de académicos e intelectuales alcanzaron un clímax con la opinión de Mario Vargas Llosa, seguida de la muy sonada del Presidente Ollanta Humala. A ello se agrega la demanda constitucional que además de solicitar la nulidad de la compra de Epensa, pretende límites a la propiedad de los medios impresos, tal y como sucede con la Radio y la Televisión.

Y es que la Ley de Radio y Televisión puso como límite máximo de propiedad en una sola persona jurídica o natural el 30% de frecuencias disponibles para la TV y el 20% para la radio pero en medios impresos no existe límite definido. Se supone que pertenecen a los denominados mercados no escasos pues pueden ingresar tantos actores como posibles. Verdad a medias pues invertir en un diario demanda demasiado dinero y no todos pueden lograrlo. El concepto de acaparamiento funciona para cualquier fábrica pero no para una empresa mediática que da ganancias monetarias pero también poder e influencia, no se trata de una fábrica de medias.

Mario Vargas Llosa preocupado por la concentración de medios en la prensa nacional mostró su desacuerdo con una tendencia que podría influir en las lectores con un discurso único, fuera del pluralismo y amenazante para la democracia. "Es sumamente peligrosa en cualquier sociedad que no haya una diversificación amplia de los medios que permita que se ventilen todas las ideas. Si se produce una concentración de medios como se está produciendo en el Perú y esos medios tienen además una línea política muy clara, entonces allí hay una amenaza potencial muy grande contra la democracia".

La amenaza a la que se refiere MVLL es al derecho a la información por el cual todos tenemos derecho a emitir (libertad de prensa) y a recibir la información que requerimos para participar en la vida nacional. Plural, objetiva, contrastada, actual. Esto generalmente no se da cuando los contenidos proviene de de un solo grupo que concentra propiedad, fuentes y poder.

Si tanto temor existe a la regulación es necesario que los medios se autorregulen. Y en cuanto a la temida legislación sobre la propiedad cruzada ésta puede estar ya en camino y son los propietarios de los medios los que la habrían precipitado jalando demasiado de la pita. O no?

LEY DE UNIVERSIDADES:


 EL TRIANGULO DEL CONOCIMIENTO
 

Necesitamos  mejorar nuestro capital humano y tecnológico lo que no se logra sin una educación superior de calidad. Por ello a nadie puede extrañar que la Ley Universitaria  esté en el centro del debate político y que haya originado el rechazo de docentes y estudiantes. Aprobada ya en la Comisión de Educación, que preside Daniel Mora, ahora ingresará al pleno congresal.

La propuesta se está imponiendo al caballazo, ignorando la autonomía universitaria. Se propone una Superintendencia Nacional de la Universidad Peruana para reemplazar a la actual Asamblea Nacional de Rectores y al Consejo Nacional de Autorización y Funcionamiento de Universidades (Conafu) pero ello concentra todos los temores en tanto estará adscrita al Ministerio de Educación. Tendrá funciones normativas, reguladoras y de fiscalización de los recursos de las universidades lo que significa dejar su suerte en manos del Ejecutivo y de sus designios políticos, liquidando toda autonomía. Esa nueva entidad super poderosa autorizaría la creación y funcionamiento de universidades públicas y privadas.

Según la ANR tenemos 133 universidades de las cuales 50 estatales, con más de 309,000 alumnos, y 82 particulares, con una población de más de 474,000 estudiantes. Todos verían modificado su régimen de estudio. A comenzar por la acreditación que también quedará en manos de la Superintendencia que podrá cerrar la universidad o la facultad considerada sin la calidad requerida. Además se anularía el bachillerato automático y la forma de alcanzar la licenciatura, haciendo obligatorio el idioma extranjero o una lengua nativa.

Un punto de fricción efectiva es la elección de las autoridades - rectores, vicerrectores y decanos- a cargo de los docentes, estudiantes y graduados mediante “voto universal”, por cinco años. Se habla de procesos electorales con segunda vuelta lo que mantendría en vilo a las instituciones, politizadas al máximo, dando espacio al clientelismo, populismo y demás prédicas políticas permanentes propias de las campañas.

Alan García ha resumido posiciones señalando que el proyecto es una “amenaza a la libertad de pensamiento y un grave retroceso”. No le falta razón desde que la Superintendencia sería manejada políticamente. Y si bien la actual autonomía no garantiza la calidad educativa si evita las interferencias que históricamente han sido groseras en el país.

El debate es positivo, la imposición absolutamente negativa. Falta el diálogo sereno que contemple otras propuestas renovadoras. Es cierto que debemos cambiar la situación de la universidad pública, pauperizada, para estudiantes de menores recursos y también las instituciones privadas, como muy rentable negocio para formar una supuesta élite con mejor educación, pero démonos tiempo como sociedad para debatir.

El Congreso no puede aprobar un proyecto de ley que solo agravará el conflicto sin lograr que el sistema universitario mejore para formar el capital humano que necesitamos sin discriminaciones sociales ni económicas. La educación, la investigación y la innovación son los vértices del llamado “triángulo del conocimiento”, base para un crecimiento inteligente. Por esa asociación conceptual debemos comenzar.

domingo, 3 de noviembre de 2013

RESEÑA PERSONAL


 
DIOSES, DIABLOS Y FIERAS,
PERIODISTAS EN EL SIGLO XXI


EL SIGUIENTE ARTÍCULO SERA PUBLICADO EN LA REVISTA DE LA UNIVERSIDAD DE PERIODISMO JAIME BAUSATE Y MESA. ES UN RESUMEN DE MIS PRESENTACIONES DE DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, PERIODISTAS EN EL SIGLO XXI, QUE HASTA LA FECHA SE HAN REALIZADO TRES EN LIMA Y DOS EN AREQUIPA Y CAJAMARCA. ESTAS DOS ULTIMAS GRACIAS A LA GENEROSIDAD DEL GENERAL LEONEL CABRERA COMANDANTE GENERAL DE LA REGION SUR Y A ROBERTO MEJIA ALARCON, PRESIDENTE DE LA ASOCIACION NACIONAL DE PERIODISTAS.

El título del presente artículo es el de mi libro publicado por el Congreso de la República en marzo del presente año (2013). Entre la docencia universitaria y el periodismo, atravesamos una ruta vital fascinante cuyas lecciones he tratado de plantear desde la investigación y de nuestra larga práctica profesional. Y lo hacemos en un momento en que la sociedad está obligada a rescatar la confianza en sus valores y en sus líderes. Estos apuntes van en este sentido.

Este libro -tan generosamente comentado ha merecido diversas presentaciones tanto en Lima como en provincias- trata de las relaciones entre los poderes político y mediático. El político, legitimado por las formas democráticas, que se ejerce con los contrapesos que la Constitución y las leyes establecen, y el mediático, que se impone y ejerce sin contrapesos en un universo donde los medios pueden ostentar tanta importancia y gravitación como cualquier Estado nacional e incluso competir con él.

Ambos poderes actúan en democracia y deben hacerlo en equilibrio pero no siempre es así. El reconocido escritor anglo alemán Ralf Dahrendorf abordó la amenaza de una democracia sin demócratas. Nos previno en el 2001, de la tentación que encarnaba Silvio Berlusconi al ver como el poder político podía surgir del mediático con todas las distorsiones posibles.

Dahrendorf vio venir un autoritarismo progresivo, o un populismo de baja intensidad, de la mano del soporte de una serie de poderes impropios de raíz mediática que, desprovistos de controles institucionales democráticos, dirigirían sus dardos populistas contra el parlamentarismo o contra el mismo sistema democrático. El objetivo sería impulsar la desapropiación soberana de la representatividad de la clase política y del Parlamento, y sustituirla por nuevos intermediarios que, convertidos en tribunos de la opinión, utilizarían al «pueblo contra el pueblo», y lo harían renunciar a «un control informado, cotidiano y permanente sobre la dirección de la cosa pública».

Por eso buscamos con DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, impulsar un debate sobre el mejor periodismo posible para nuestros países. Y lo hacemos con la firme convicción de que mejores periodistas haremos mejores sociedades. Porque manejamos esa información que permite al ciudadano ubicarse en su realidad, que alimenta el cuerpo social, que coloca ideas en sus mentes, que modela pensamientos y genera la energía que necesitamos para construir.

¿Cuáles han sido los objetivos de este libro?. En apretado resumen podemos precisarlos:

1.     Esclarecer los aspectos que rescaten el periodismo de calidad y la ética aplicada a la libertad de prensa.

2.     Precisar las relaciones entre el poder mediático y el político.

3.     Insistir en la independencia del periodismo del poder político como del económico

4.     Insistir en la necesidad de medios públicos y en la autorregulación

El poder político es mediático y los medios requieren del poder político. El terreno común es la comunicación a partir de la cual se modela la mente de las personas y se construye el poder como bien dice Castells.

La comunicación influye en la realidad. De ahí que los intentos de cambio social y político dependen en mucho de los medios privados y estatales y dentro de estos últimos de los medios públicos que se caracterizan por una gestión e inspiración compartidas entre el gobierno y la sociedad, como sucede con la muy conocida BBC de Londres. No tenemos en nuestro país un medio comparable, estatal no gubernamental, que responda al interés de la sociedad y no al del gobierno de turno.

Y como lo vimos en las calles limeñas, ante la convocatoria hecha por las redes sociales, muchos salieron a protestar por la llamada repartija, como sucedió en las distintas ciudades del mundo con el movimiento de los Indignados -que Manuel Castells llama wikiacampadas. Los poderes mediático y político van cediendo espacios a nuevos actores cuya fuerza está en utilizar la Red para cambiar los flujos de información que antes eran patrimonio exclusivo de los medios tradicionales y del Estado.

Y también para cambiar designios políticos cuando se produce el desencuentro entre gobernantes y gobernados.

Los mediadores están cuestionados y mediadores somos periodistas y políticos. Para recuperar legitimidad, es decir autoridad y credibilidad, tenemos el derecho a la información que debemos defender como lo más avanzado que tenemos porque engloba la libertad de prensa y de expresión y porque, además, toma en cuenta los derechos del emisor y del receptor.

La crisis afecta a la prensa en el mundo, una crisis financiera, de modelo de negocios y también de credibilidad. Nuestro país no es una isla, nuestro periodismo también está afectado y debemos buscar mejorar su imagen.

En otros países del continente se aprueban leyes reguladoras de la prensa, no siempre equilibradas ni respetuosas de las libertades. El campo de la regulación puede ser minado, por eso es preferible la autorregulación con suficiente seriedad y responsabilidad, a partir de códigos propios y de un Defensor del Lector que procese las quejas, los reclamos y las opiniones de los usuarios. Un Defensor que sea independiente de los intereses económicos y políticos, tal como se exige para el Defensor del Pueblo.

Necesitamos un periodismo que cumpla una función social y política, esencial para la democracia, más allá de razones tecnológicas y económicas. No se trata solo de discutir soportes técnicos o modelos de negocio, el periodismo tiene que ver con la ciudadanía y con el derecho a la información, con la verdad y con los límites del poder, el propio y el ajeno, y por supuesto con la defensa de la libertad.

El futuro de nuestro periodismo depende de la fuerza moral, del respeto a la verdad y de la honestidad más que de los cambios tecnológicos. La diferencia no está en la técnica sino en la calidad.

Criticamos a la prensa cuando se subordina al interés empresarial y también al de los políticos que violan libertades y derechos. Tanto los magnates de los medios como las sociedades permisivas encierran peligros para la democracia, más allá de los riesgos obvios que vienen del poder político concentrado y ejercido de modo autoritario. Aspectos como la excesiva concentración de la propiedad mediática, la homogeneidad informativa del pensamiento único, la información convertida en espectáculo rentable, la prevalencia del negocio sobre el servicio, son males que la globalización económica, la revolución tecnológica y la crisis financiera han dimensionado hasta la exageración.

Los medios de comunicación pueden, a no dudarlo, cometer excesos, no respetar derechos, lesionar el honor, el prestigio, la imagen de las personas. En estos casos no hay muchos instrumentos para revertir o atenuar el daño causado. La autorregulación es un camino, no siempre el más usado ni el más eficiente.

Cuando el límite se convierte en restricción por razones de poder aparece la sombra de la censura dictatorial. Pero cuando el límite lleva el tamiz del autocontrol para salvaguardar los derechos de otras personas, estamos hablando en positivo de un necesario recurso para promover la responsabilidad social, la convivencia y la dignidad humanas.

EL PODER Y EL DERECHO A LA INFORMACIÓN

En DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, ponemos énfasis en el derecho a la información. No queremos que la crisis mundial del periodismo lo destruya. Que su pérdida de credibilidad lo deje sin eficacia. Lo deseamos sólido, como fuerte fuente de difusión de las mejores ideas, de la información cabal, de la autoridad ética frente al poder, de la lucha por la democracia y por la dignidad contra toda corrupción.

El derecho a la información es casi una panacea de credibilidad cuando es respetado pues abarca la libertad de prensa y los derechos de ambos polos de la información. Es un pilar del Estado de derecho que garantiza la libertad de pensamiento y la participación en la vida política del ciudadano con total conocimiento de causa. Sin derecho a la información no hay control de la gestión ni democracia ni pluralismo político o ideológico. Es un derecho que se convierte en deber, el deber de informar.

La palabra clave para el derecho a la información es INDEPENDENCIA, logro difícil de alcanzar, de gran significación frente a los poderes fácticos, mundiales y nacionales, que subordinan la información y la comunicación y ejercen presiones sobre la verdad, el pluralismo y el debate democrático.

Sabemos que los medios son empresa y servicio al mismo tiempo por lo cual requieren de regulación y de normas que impidan los excesos, que siempre pueden darse, en la búsqueda de la ganancia. Como hemos reiterado no creemos en una regulación por el Estado, no la consideramos deseable pues podría atentar contra las libertades. Pero si es necesaria y deseable la autorregulación de los medios sobre la base de Códigos éticos propios y del Defensor del Lector o de la Audiencia. Porque la defensa de las libertades se hace desde los principios y valores y no desde ninguna impunidad exigida.

Mejores periodistas haremos mejores sociedades. Con el mejor periodismo ganamos todos. Su futuro depende de la fuerza moral, del respeto a la verdad y de la honestidad, más que de los cambios tecnológicos. La diferencia no está en la técnica sino en la calidad y en la ética. El mejor periodismo genera la energía espiritual que construirá la mejor sociedad posible.

El derecho a la información es un pilar del Estado de derecho; no hay Estado de derecho sin derecho a la información, el que a su vez garantiza la libertad de pensamiento. Sin derecho a la información no hay control ciudadano de la gestión pública ni real participación.

REGULACION O AUTOREGULACIÓN?

La regulación es imprescindible ya que, por definición, la información es propiedad inalienable de los ciudadanos, que han hecho de ella un derecho fundamental, y es frente a ellos que surge la responsabilidad de quienes de forma profesional se dedican a su elaboración y difusión. Ello obliga a un trato exquisito de la materia para no vulnerar otros derechos fundamentales de la ciudadanía.

La prensa es felicitada y se auto-felicita por fiscalizar frente a la inoperancia de instituciones democráticas como la justicia y el parlamento, que aparecen como ineficaces y/o cómplices con funcionarios sospechosos de ilegalidades. El periodismo que expone delitos oficiales alimenta el alto grado de legitimidad de los periódicos.

Por eso hay optimismo sobre la contribución del periodismo a la democracia pero también hay evidencias en contra. No pocas veces vemos a cierta prensa defender administraciones civiles, ignorar ilegalidades o actuando como megáfonos de acciones oficiales. Sin ir más lejos en el Perú sólo algunos medios cuestionaron el oscuro gobierno de Alberto Fujimori y su administración corrupta e intolerante, la mayoría, especialmente la llamada prensa "chicha" alimentada por información oficial, fueron instrumentos para deslegitimar y agredir a periodistas.

Viejos vicios persisten. Privilegiar el sensacionalismo con el fin de generar impacto rápido, eludir aspectos estructurales y sociales que perduran, publicar sin suficiente contraste resulta siempre en información equivocada. Temas que aparecen y desaparecen según los intereses en juego impiden el debate sobre cuestiones de interés público. Producir contenidos con tratamiento superficial y simplista de cuestiones complejas es síntoma de una prensa interesada solo en aumentar sus beneficios económicos.

¿Puede la prensa servir al bien público siendo una institución anclada en el mercado que persigue beneficios privados? ¿Son los medios, víctimas, cómplices o avasalladores de los Estados?

Las respuestas son complejas pues el mundo del periodismo sigue siendo paradojal por excelencia. No se hace referencia al papel de la prensa frente a los proyectos políticos de los gobiernos. Al peso propio de los medios frente al poder del Estado que es la otra cara de la moneda. Pues poder político y poder mediático están siempre relacionados, coludidos o enfrentados pero nunca totalmente separados, en nuestros tiempos la política es mediática.

Dos extremos: Algunos gobiernos argumentan que la prensa viola principios morales y éticos, que genera desinformación o que manipula la opinión pública en función de intereses propios y de grupos económicos llegando a atentar contra la democracia. Y es cierto que algunos grupos mediáticos pueden llegar a influir tanto que determinan políticas públicas, ejecución de proyectos y programas y ponen y sacan ministros y altas autoridades. Durante los procesos electorales, manejan sesgadamente la información para favorecer a determinado candidato y obstaculizar rivales. Construyen fácilmente liderazgos, a su favor, cada vez más mediáticos.

El derecho a la información es afectado cuando se impide el libre periodismo o cuando se apoyan partidos o grupos políticos y económicos o se hace oposición al gobierno que no acepta las demandas mediáticas. En países de la región donde los partidos políticos son débiles, los medios ocupan su lugar para canalizar las demandas y orientar políticamente a la población. O en países donde el poder judicial se ha deslegitimado los periodistas se convierten en jueces sumariales. O donde algunos medios o grupos de medios atacan lo que no sea afín al pensamiento, política o ideología de su grupo, se convierten en tribunas o maquinas demoledoras de carreras profesionales y políticas, que destruyen personas y familias enteras.

La debacle de Rupert Murdoch sacó a luz una enfermedad que había ido lesionando poco a poco el corazón del Estado británico desde hace 30 años.  La causa de esta enfermedad británica ha sido el poder absoluto, despiadado e incontrolado de los medios de comunicación y su síntoma principal el miedo. Lo dice Timothy Garton Ash. “En la cúspide de la vida pública británica ha habido hombres y mujeres que se movían con el corazón encogido por el miedo, y el miedo es enemigo de la libertad”.

De puertas adentro, los políticos, los encargados de relaciones públicas y hasta la policía se decían entre sí: no hay que atacar a Murdoch. Nunca hay que enfrentarse a los diarios sensacionalistas. Murdoch y compañía violaron sin escrúpulos, desvergonzada e ilegalmente, la vida privada de las personas para vender más periódicos y asegurarse influencia política.

La arrogancia de los medios influyó de manera importante en la política británica. Garton Ash llegó a la conclusión de que Rupert Murdoch era el segundo hombre más poderoso del Reino Unido: “Si el criterio supremo para medir el poder relativo es saber quién tiene más miedo a quién, entonces habría que decir que Murdoch ha sido más poderoso que los tres últimos primeros ministros, que le han temido mucho más a él que él a ellos”.

El mejor periodismo británico dejó al descubierto al peor. Y el escándalo de los tabloides de Murdoch permitió a los líderes parlamentarios reafirmar la supremacía de los políticos electos sobre los magnates mediáticos que nadie eligió. Se derribó la barrera del miedo.

La consecuencia de este escándalo ha sido el Informe Levenson -cuya lectura recomiendo a políticos, abogados y periodistas- un documento que busca un nuevo acuerdo que consagre los equilibrios entre la política, los medios de comunicación, la policía y la justicia, a través de la autorregulación de la prensa en el ejercicio del periodismo.

Indudable. Después del estallido de la crisis financiera global en octubre del 2008, el mundo discute la necesidad de regulación de las distintas actividades económicas. La libertad dentro del capitalismo debe ser regulada para no incurrir en libertinaje. Demasiadas veces el exceso de ambición propicia trasgresiones. De un Estado que los liberales deseaban mínimo y sin intervención han pasado a otro cuya intervención fue exigida para los rescates bancarios. Solo una regulación explícita impedirá que caigan nuevamente en los excesos que luego pagamos todos los contribuyentes. Lo ha dicho claramente el Premio Nobel Joseph Stiglitz: la regulación es una necesidad.

Y los medios de comunicación no son una excepción, son a la vez empresas y servicios de información, y también requieren de regulación, de normas que impidan excesos de avasallamiento y de abuso de poder.

Pero los medios protestan corporativamente cada vez que se habla de regulación alegando atentado a la libertad de expresión y de prensa. ¿Es que son empresas intocables? No lo son. Y si no desean una regulación que venga del Estado deberán asumir saludablemente la necesidad de autorregulación con base en los códigos éticos que ellos mismos deben formular y velar por su real aplicación.

Un periodismo de calidad es la única arma para superar la crisis de credibilidad que afecta al periodismo, separar la opinión de la información, comunicarla de forma diligente, asegurar el pluralismo, garantizar los derechos al honor, intimidad y propia imagen, preservar los derechos específicos de sectores sociales especialmente vulnerables, caso de los menores más un gran etcétera.

No quisiera terminar sin dar a estos apuntes un toque de actualidad. La serie televisiva The Newsroom es considerada de obligada atención pues difunde una declaración de intenciones y un planteamiento de las cuestiones más difíciles del periodismo:

¿Debe el periodista ser neutral? ¿Debe el periodista estar al servicio de una ideología? ¿Qué papel juega el periodismo en la democracia y/o en la grandeza de un país?

La serie, producida por Aaron Sorkin, quiere devolver el temple heroico a una profesión que lo ha perdido. Ya es una referencia para el aprendizaje de la teoría y la práctica del periodismo en las universidades. En su primer capítulo planteaba los ideales del gran periodismo anglosajón, en el segundo se volcaba al cómo y en el tercero mostraba con radical crudeza un antiguo dilema: o buen periodismo o rentabilidad.

¿Qué es y qué no es Periodismo? ¿Cuál es la misión del periodista?

El buen Periodismo aborda temas de interés público; no merece el nombre de Periodismo la divulgación de la vida privada de las personas.

El auténtico Periodismo ejerce una labor civilizadora y democrática -constructiva-; el periodismo rosa –que busca noticias “demoledoras” o destructivas- nos sume en la barbarie.

El Periodismo busca la verdad, y contrastar la historia con al menos tres fuentes distintas y fiables es requisito fundamental para que se convierta en noticia.

Finalmente una reflexión actual en torno al debate originado por la compra por el grupo El Comercio del 54% del 34% de las acciones del Grupo Epensa. Lo positivo es que se ha iniciado un debate sobre los medios que siempre estuvo ausente a pesar de ser esencial para la democracia. Lo real es que toda concentración mediática es siempre indeseable y aún más en un país con un Estado nacional débil. Incrementar el poder mediático, dejarlo en poquísimas manos, en situación de dominio frente a partidos y líderes políticos con escaso apoyo, es distorsionar esencialmente la precaria democracia que tenemos.

¿Quién manda en el Perú de hoy?. Son muchos los que perciben que puede ser el poder mediático, altamente concentrado en prensa escrita y digital, que logra encimar al poder político ejercido por quienes han sido elegidos por el voto popular. El grupo El Comercio, con más del 80% de la propiedad de los medios escritos, la que se refleja también en la Internet y repercute en la televisión abierta y de cable, podrá en adelante establecer barreras publicitarias -como temen los propietarios menores de los medios- poner la agenda política, apoyar o sacar autoridades elegidas y designadas y competir con el gobierno en todos los terrenos.

Gustavo Mohme Seminario abrió fuegos al señalar que podría generarse una situación de abuso debido al dominio mediático de un solo grupo. Se quedó corto porque el poder incrementado del grupo El Comercio puede no quedar ahí.

Si el interés del diario La República era balancear el mercado y generar una competencia menos asimétrica a la pre-existente apuntó mal porque ahora estamos peor. Pero el campanazo está dado. Que su sonido no se apague si queremos una democracia real en nuestro país.


PARA NO CREERLO!


 

¿EL COMERCIO PIDE MEDIOS PUBLICOS?

 
Como para no creerlo. El debate sobre la concentración de la prensa escrita, originado por la compra del grupo El Comercio del 34% de las acciones de EPENSA, motivó una deriva inesperada. En su edición del domingo 27 de octubre del 2013 el diario decano apareció criticando a los medios del Estado, en especial al IRTP, que solo genera el 3% de su presupuesto y recordando la promesa del candidato Ollanta Humala de convertir los medios estatales en públicos y descentralizados. Agrega, incluso, que en enero del 2012 el Ejecutivo formó una Comisión Multisectorial para elaborar un proyecto de radiodifusión estatal en un plazo de 60 días y que han pasado más de 22 meses sin que el texto se conozca. 

Es inocultable que el IRTP carece de manejo empresarial, es un Instituto que no puede autofinanciarse, depende del presupuesto público casi en su totalidad y siempre ha sido la niña pobre en equipamiento a pesar de que lo necesita para llegar a todos los rincones del país, a lugares donde los privados no tienen interés comercial en llegar. Editora Perú sí es una  empresa pública, encargada de editar El Peruano y de gestionar la agencia de noticias Andina, subsidiada por el diario oficial, que se autofinancia con el avisaje estatal y que incluso aporta al final de cada año con bastante dinero al tesoro público.

La queja de El Comercio -que funciona en este caso como cortina de humo por los cuestionamientos que se le han hecho por su ostensible posición de dominio en la prensa nacional escrita- viene por el uso propagandístico que el gobierno hace de estos medios. Nada nuevo porque en el Perú los medios estatales siempre han sido gubernamentales y no públicos. Los gubernamentales son manejados por cada gobierno de turno y de hecho tienden a ser sus propagandísticos voceros. Si fueran públicos y descentralizados tendrían un manejo más neutral e independiente como sucede con los medios europeos administrados por representantes de la sociedad organizada, sean de partidos políticos, colegios profesionales o universidades. El medio público por excelencia en el mundo es la BBC de Londres junto a otros como igualmente modélicos como RTVE de España o Radio France Internacional. Dan lecciones de profesionalismo y calidad, son fuente de información, debate y conocimientos.

Según El Comercio la PCM aseguró que el proyecto estaba casi listo. Ojalá porque el país necesita de medios no subordinados al mercado ni al gobierno, que no actúen en función del rating o de los patrocinadores. Medios que hagan realidad el derecho a la información de la ciudadanía.

Destaca el decano que una forma de evitar el uso político de los medios del Estado por el gobierno es que tengan directorios autónomos, formados por personas independientes que no dependan de la PCM. Y de ningún poder. Ojalá. Sería excelente para equilibrar el espectro mediático, en especial el radioeléctrico tan escandalosamente desequilibrado. La clave está en que los medios públicos deben ser manejados con probada autonomía y una regulación jurídica precisa para su administración, organización, financiamiento y orientación de servicio. Si estuviéramos en ese punto podríamos celebrar la mejor información para la democracia. Veremos y seguiremos.

viernes, 18 de octubre de 2013

CHINA PIDE NUEVA MONEDA MUNDIAL

 
EL IMPERIO EN PROBLEMAS
 
Decía Henry Kissinger que el país que domina la moneda del mundo domina al mundo. No le faltaba razón. El dólar es el instrumento de la hegemonía norteamericana. ¿Por cuánto tiempo más? China, la superpotencia emergente, a través de su agencia oficial de noticias, ha reiterado su pedido de otra moneda de reserva, más estable y segura que el dólar.
 
Todo Imperio llega a su fin y podría no estar lejos la supremacía del dólar. Obama está en problemas que no se refieren solo a los ultraconservadores del Tea Party. Ya en el 2011, China, que es el principal propietario de la deuda estadounidense, asumía que tenía “todo el derecho” para exigir a Washington que hiciera frente al problema estructural de su deuda. “Los días en los que el tío Sam, cargado de deudas, podía fácilmente dilapidar cantidades infinitas de préstamos extranjeros parecen contados”, aseguraba.
 
Preludio de lo que está sucediendo ahora cuando China de forma contundente, ha urgido a los dos grupos parlamentarios de EEUU, un acuerdo para evitar una posible suspensión de pagos del Estado y, por tanto, una nueva crisis de la deuda que lastraría la recuperación económica de la terrible crisis financiera mundial que, iniciada el 2008, cinco años después parece no tener fin.
 
¿Riesgo de quiebra en EEUU? Para algunos es evidente a pesar de las declaraciones del gabinete económico del presidente Obama. China no confía y se defiende como principal prestamista de la superpotencia. Teme las consecuencias de un impago, dada la enorme acumulación de deuda pública americana en los balances de los bancos chinos.
 
Un posible resultado es una rebaja de la calificación crediticia de la deuda de los Estados Unidos. Ya en el 2011 Standard&Poors rebajó la nota de la deuda de la Triple A a AA+. Ahora podría ocurrir algo parecido que obligará al Estado chino a provisionar sus carteras de deuda y reconocer una pérdida que ya se descuenta en el mercado.
 
Lo más importante es el pedido que la reforma del sistema financiero mundial incluya la introducción de una nueva moneda de reserva internacional para reemplazar al dólar a fin de que la comunidad internacional no sufra las consecuencias de la agitación política interna en los EE.UU.
 
Así el problema fiscal norteamericano estaría dando la oportunidad para que "el mundo aturdido" empiece a considerar la construcción de un "mundo desamericanizado" con base en el respeto a la autoridad de la ONU en el manejo de los problemas globales candentes y en dar a las economías emergentes más voz en las principales instituciones financieras internacionales. El propósito, según China, no es "tirar por completo los Estados Unidos a un lado", es alentar a Washington para que juegue un papel más constructivo en los asuntos globales.

Un enfrentamiento de titanes puede dejar resquebrajado el piso por donde caminan. El dólar puede haber comenzado su retroceso como moneda mundial. Vivimos tiempos de crisis que no dejan a nadie indemne.