lunes, 15 de julio de 2013

CONSENSO NO ES REPARTIJA


 

 
LA NEFASTA GRAN ELECCION

 
Está por consumarse una elección que desnaturalizará tres instituciones esenciales de la democracia peruana. Elección encargada constitucionalmente al Congreso de la República que no puede incurrir en desacierto sin abonar al mayor cuestionamiento a su capacidad de representación y fiscalización.

El Tribunal Constitucional, la Defensoría del Pueblo y el Banco Central de Reserva son consideradas por la Constitución suficientemente importantes, para la vida democrática y política del país, que el nombramiento de sus miembros exige votación calificada de dos tercios del Parlamento. El objetivo es que los congresistas logren consenso, un acuerdo que priorice los intereses nacionales sobre los partidarios o particulares. Consenso no quiere decir repartija entre los partidos, sin selección de calidad profesional, sin la deseable trayectoria moral y profesional.

El constituyente ha buscado que lleguen los mejores y los más independientes a estos órganos esenciales para la democracia y el estado de derecho. Y en esta elección es evidente que sólo algunos acreditan méritos. El Congreso no puede convertir estas instituciones fundamentales en órganos políticos por elección arbitraria de miembros sin garantía. Si el requerimiento de consenso se desvirtúa y se convierte en repartija todos perdemos, el Parlamento que lo permite, las instituciones devaluadas con miembros carentes de legitimidad, la democracia desestabilizada por si misma perdiendo la confianza que la sostiene.

No está el horno para bollos. Los partidos pretenden atentar contra la institucionalidad en momentos en que nuestra democracia ya está debilitada por el espectáculo de expresidentes juzgados por conducta antiética. El TC, la Defensoría y el BCR existen con una misión constitucional de defensa de los intereses sociales y nacionales, no para ser botín de desvergonzados que desearían contar con altas autoridades que les sirvan en el momento oportuno en sus intereses de impunidad, corrupción o latrocinio.

Si esta elección, tan postergada, se lleva a cabo el Congreso desmerecerá aún más su imagen, dará justificación a quienes desean verlo disuelto, generará la indignación popular ante autoridades que emanan de la deslealtad de los congresistas a la nación. Que lo piensen bien antes de mercadear su representatividad y estafar a sus electores de buena fe. Que recuerden que la democracia también puede ser materia de sabotaje desde el interior de sus instituciones y eso podría estar sucediendo. Que se postergue la elección, que se den a conocer los criterios, y puntajes de la selección, que se respete la calidad profesional, jurídica y económica, pero sobre todo que se garantice la independencia de las nuevas autoridades respecto de los grupos políticos y económicos. La ciudadanía espera.

domingo, 16 de junio de 2013

LA UNIVERSIDAD QUE QUEREMOS


 

POR UNA UNIVERSIDAD DE CALIDAD
 

Una larga crisis debida a décadas de abandono y desinterés ha puesto a la Universidad en situación de atención urgente a comenzar por una nueva Ley Universitaria ya que la actual tiene más de 30 años con ligeras modificaciones. Pero no termina ahí.

No estamos frente al debate necesario sino ante un voluntarismo congresal que puede ser la madre de todos los errores. No hay ni ha habido debate para tratar una institución que es por excelencia, análisis y confrontación de opiniones. El Congreso acapara y monopoliza excluyendo la participación de la sociedad, en especial la de docentes y universitarios. Y no solo necesitamos la buena ley, que no tenemos, el sistema en su conjunto debe ser replanteado bajo nuevas fórmulas en plena sociedad de la información, lo que no podría lograrse desde el intervencionismo que liquide la autonomía universitaria tan difícilmente obtenida.

Hay que fiscalizar y lograr una educación de calidad, superando núcleos de mediocridad pero no será al costo de eliminar su universalidad e independencia. El Estado debe responder a un país que reclama educación pública con investigación e innovación para insertar a nuestros jóvenes en las exigencias de la globalización y la revolución tecnológica. Y para ello requerimos de una reforma profunda desde la autonomía y la libertad no desde su carencia o limitación.

Los congresistas con anteojeras se equivocan, entran al terreno como elefante en cristalería. Un órgano estatal suprauniversitario que coloque a todas las universidades en el mismo saco no es el mejor inicio. Muchas universidades privadas surgieron cuando el fujimorismo las autorizo buscando la rentabilidad económica sin preocuparse de la rentabilidad social. El mal está hecho y subsanarlo maquillando al muñeco no le dará vida distinta.

Felizmente, a pesar de la desidia estatal, tenemos universidades de primera, con tradición, en pos de su acreditación en el camino a la excelencia en los estudios superiores. Para motivar esta vía requerimos estímulos y no más burocracia, perfeccionar el organismo acreditador que hoy es el CONEAU para avanzar con seguridad.

Finalmente, no olvidar que la educación tiene su fundamento en la ética, en recuperar valores e integrarlos a nuestra vida. Una educación en valores es socialización y progreso, movilidad hacia el bienestar. La universidad es fiel reflejo de la sociedad, si ésta desprecia el conocimiento, la investigación no formará parte de ella pues no posee valor comercial inmediato. Y lo sabemos, la universidad sin investigación es una isla y no precisamente de excelencia. La educación significa el desarrollo integral de los individuos, más allá de la preparación profesional y las consideraciones materiales, algo que incluye necesariamente comprender la naturaleza de las cosas y el mundo que nos rodea. Lo que menos necesitamos es el caballazo o el esnobismo.

Además de cambiar actitudes, nuestros estudiantes son muy poco exigentes, no aprenden a pensar ni a tener criterios propios, creen que la educación universitaria es pasar exámenes con la reproducción memorística de los contenidos, poco interesan los seminarios o debates ni el conocimiento de otras lenguas y culturas, indispensable en esta era. Sin profesionales pensantes no daremos solución a nuestras carencias, la buena formación intelectual y profesional identifica a las sociedades avanzadas y competitivas. Una Universidad Pública de calidad es el mecanismo de equidad social para la inclusión, el que permitirá a los estudiantes de menores recursos iguales oportunidades para salir del subdesarrollo y de la pobreza. Incrementar el gasto público para las universidades es inversión y su reforma con autonomía indispensable para abrirse a la sociedad con nuevos títulos y programas de innovación. Esperemos.

 

sábado, 8 de junio de 2013

¿UN MEDIO PUBLICO PARA EL PERU? ¿PARA CUANDO?


 
TV PERU Y LA TELEVISIÓN PÚBLICA
 
El Instituto de Radio y Televisión del Perú, que gestiona TV Perú y Radio Nacional, está siendo objeto de cuestionamientos y desconfianza por su reequipamiento para un canal noticioso en cable. Se especula que se estaría preparando la infraestructura para la campaña de la llamada reelección conyugal. Se habla incluso del canal de Nadine. Sin embargo el proyecto viene de lejos, anteriores gobiernos dispusieron que el Canal 7, que siempre ha sido la niña pobre en equipamiento entre los medios de comunicación en el Perú, lograra un mejor acondicionamiento técnico desde que es el único que llega a los rincones más alejados del país adonde los privados no tienen interés comercial o social en llegar.

El problema no es la modernización del canal estatal, que beneficiaría a todos los peruanos en especial a los más alejados, sino el uso propagandístico que se pretenda. Los medios de comunicación estatales en el mundo o son gubernamentales o son públicos. Los primeros son manejados administrativamente por el gobierno de turno, con poca credibilidad y escaso rating en la medida que tienden a convertirse en propagandísticos voceros políticos de los gobiernos. Los medios públicos, por el contrario, son considerados el modelo de medios de comunicación del siglo XXI porque siendo de propiedad estatal son administrados por representantes de la sociedad organizada, sean éstos de partidos políticos, colegios profesionales o universidades, de manera que puedan construir una imagen de imparcialidad que rima con credibilidad y legitimidad. En este sentido el medio público por excelencia en el mundo es y seguirá siendo la BBC de Londres al que siguen otros medios europeos como la RTVE de España o Radio France Internacional. Todos dan lecciones de profesionalismo y calidad y siguen siendo faros luminosos de información, debate y conocimientos.

MEDIOS PÚBLICOS, MODELO PARA EL SIGLO XXI

En nuestro país la mayoría de medios son de propiedad privada con fines de lucro y una minoría de propiedad estatal con carácter gubernamental. No existen medios privados sin fines de lucro como podrían ser los comunitarios pero tampoco existen los de carácter público que representan el interés general de la sociedad. No existe tampoco un debate sobre un sistema de medios de comunicación pública que se revela de alto interés pues permitiría la difusión de contenidos sin afanes mercantiles o políticos, orientados a la reafirmación de la identidad y de la soberanía, a la cohesión social, a la dinámica económica, a la apertura informativa, a la transparencia política. Podría responder al interés social diferenciándolo del gubernamental y de los intereses políticos y económicos que suelen estar detrás de los medios de comunicación privados.

Y es que los medios no subordinados al mercado o al gobierno son necesarios por ausencia del interés comercial, porque no actúan en función de la venta de espacios publicitarios o del rating y menos con compromisos de patrocinadores. Sus productos no buscan compradores, informan ciudadanos, buscan interlocutores y receptores que completen un circuito de comunicación, no un circuito comercial. Su misión es hacer realidad el derecho a la información para el ejercicio de la ciudadanía y llegar a todo el territorio, especialmente aquel adonde el servicio informativo no es rentable y la publicidad es inexistente porque la población no tiene capacidad económica para consumir.

Es cierto que en países de Europa las nociones de Estado y de servicio público están fuertemente arraigadas en la población, se diferencia el Estado del Gobierno de turno y por ello han surgido emisoras o grupos de comunicación con prestigio y calidad internacional indiscutibles que buscan que la población crezca en cultura, educación e independencia de criterios, con producción plural de radio y televisión, con contenidos variados que no excluyan lo político, lo cultural, lo informativo, lo educativo ni el entretenimiento, con programas dirigidos a la multiplicidad de grupos sociales y étnicos, con una constante experimentación en las posibilidades expresivas, con la creación de nuevos géneros,etc. La clave está en que los medios públicos deben ser manejados con probada autonomía y con una regulación jurídica precisa para su administración, organización, financiamiento y orientación de servicio.

La figura de los medios públicos, según el modelo europeo, incluye la consideración de servicio social, la responsabilidad del Estado de garantizar el derecho a la información, la libertad de expresión, la convivencia en una sociedad laica y la consolidación democrática. La sociedad los necesita para acceder a ideas y visiones distintas a las que difunden las frecuencias comerciales, con imparcialidad sin discriminación ni racismo, abordando múltiples temáticas, con espacios para el disenso y la crítica fundamentada. En resumen un espacio donde se ubiquen las múltiples expresiones de lo cultural y lo social.

Los medios de Estado con carácter público no pueden ser instancias burocráticas, deben abordar los temas que atañen a la vida social, al arte y la cultura y  promover toda expresión social. Su existencia no es una graciosa concesión gubernamental, ni fruto de la permisividad generosa de los propietarios privados, es una condición de la democracia.

Y como ha quedado demostrado medios públicos y privados no tienen por qué ser antagónicos, conviven en el espacio mediático y se complementan, con objetivos diferenciados no excluyentes. Con imparcialidad el medio público debe mostrar la diversidad de enfoques sin tomar partido distinto al interés nacional. Esa imparcialidad se debe a la autonomía de la gestión de acuerdo al esquema elegido para garantizar el manejo plural, que no acepte presiones ni del gobierno ni de los grupos económicos.

La televisión pública más importante del mundo sigue siendo la BBC Inglesa, dirigida por un Consejo Ejecutivo, nombrado por doce personas en representación de la empresa. Formalmente, la junta es nombrada por la reina, pero en la práctica, lo hace el Primer Ministro. Son elegidos directores independientes, sin vínculos con organizaciones involucradas con el sector comercial de TV. El modelo de financiación garantiza su plena autonomía pues cada ciudadano paga una tasa anual de contribución al mantenimiento.

EL DEBATE

La globalización y su desarrollo de las tecnologías de la comunicación crea nuevas formas de desigualdad y exclusión social, política y económica en el contexto de fuerte liberalización que reduce el rol de los estados  nacionales y cuestiona su capacidad de gestión. También ha traído la tendencia a los grupos multimedia que reducen la pluralidad de la oferta comunicacional al tratarse de complejos  concentrados con dinamismo económico asociado a lo político.

Es cierto que algunos medios públicos especialmente la televisión, no han sido ajenos a escandalosas manipulaciones informativas como las de la guerra en Irak y que un problema congénito es su apropiación indebida por los gobiernos, estatales o locales, lo que se traduce en falta de objetividad, de imparcialidad y de respeto al pluralismo para no hablar de la banalidad de gran parte de la programación o de la información convertida en propaganda.

Pero en el camino de las soluciones los medios públicos tienen importante espacio ganado. Y para evitar los excesos cada país debe contar con legislación propia sobre los medios estatales con una definición clara de su misión y sus funciones, que garantice financiamiento estable y asegure independencia a través de una autoridad audiovisual competente y neutral.

Y si en el Perú ingresamos a la etapa de las reuniones plurales de líderes políticos, un consenso básico debería permitir garantizar medios independientes, competitivos, de calidad e imparciales, para concretar el derecho a la información del ciudadano, habida cuenta que el mercado no garantiza el servicio público que se supone prestan. Ello implica que los gobiernos se abstengan de todo control político, directo o indirecto, sobre su funcionamiento.

La financiación es el punto débil de los medios estatales que los hace proclives a subordinación y manipulación gubernamental. Por ello en otros países se garantiza la independencia económica a través de una autoridad audiovisual con representantes del Estado y de la sociedad, dotada de autonomía política y financiera y capacidad sancionadora, con integrantes de probada capacidad y competencia, nombrados por periodos distintos a los de los gobiernos y sometidos a un severo régimen de incompatibilidades en relación a los cargos políticos como a los intereses del sector audiovisual. Algunos son elegidos por consenso, no por cuota política, en el Parlamento. En España el Presidente de la RTVE es elegido en el Congreso con votación consensuada como aquí lo hacemos con el Defensor del Pueblo o los miembros del Tribunal Constitucional. Ese es su nivel y no otro.

Adicionalmente cada medio público debe tener su propio Código de Ética o sus Estatutos de Redacción que amparen la cláusula de conciencia, el derecho de sus profesionales a negarse a elaborar o suscribir información contraria a sus principios éticos.

La autoridad de los medios audiovisuales no puede ser sancionadora y menos represora, debe ser garante de los derechos del público a fin de que se separe la opinión de la información, que se entregue la información completa, imparcial y oportuna, que se respete el pluralismo y se garantice el honor, intimidad y propia imagen, que se preserven los menores y la familia.

Esta es la lógica democrática de la que no deberíamos estar lejos. Hoy medios públicos significan no censurar o controlar contenidos sino todo lo contrario, asegurar los derechos fundamentales de la persona, entre ellos de comunicar y recibir información. Evitar que los productos mediáticos respondan sólo a la lógica del marketing o del rating o al interés político del gobierno.

Europa cuenta con más autoridades audiovisuales en el mundo, lo que no es casualidad. Responde a la necesidad de separar los órganos reguladores de la comunicación de los operadores regulados, de procurar la objetividad en beneficio del receptor. Ello exige que ningún Gobierno disponga en exclusiva del poder regulador sobre el sector.

EN AMERICA LATINA

El interés por los medios públicos se renueva y participan el Banco Mundial y el Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo con proyectos de medios públicos en la región, fortalecimiento o reforma en Paraguay, El Salvador, República Dominicana, Brasil, Argentina o Uruguay. Se buscan las mejores prácticas en los medios, al rescate del mejor periodismo que hará mejores sociedades.

Así en junio de 2011 en Montevideo especialistas en comunicación nos reunimos para preguntarnos ¿Qué sistema de medios y qué modelos de comunicación requieren los países de América Latina? ¿De qué modo pueden los medios y las políticas públicas contribuir a la consolidación y el perfeccionamiento  de las democracias en la región? ¿Cómo aprovechar la experiencia de otras regiones en sistemas mixtos de comunicación? ¿Cómo utilizar la televisión digital y las herramientas de Internet y las redes sociales para la generación y puesta a disposición de contenidos ampliamente representativos de todos los sectores de la sociedad?

Tres meses después en Asunción, en octubre 2011 se animó la discusión con “Medios Públicos y Sociedad: la experiencia global y el camino latinoamericano” para analizar el profesionalismo y la independencia de gestión de los medios públicos, la diversidad de voces en el espacio mediático, la libertad de prensa y el pluralismo o la rendición de cuentas de las Administraciones públicas.

Las discrepancias existen pero si hay consenso en los objetivos, habría que buscar los mejores procedimientos. Los aportes y experiencias están ahí para deslindar sobre ventajas e inconvenientes de unos y otros modelos, desafíos a responder por gobiernos que deseen un sistema de medios equilibrado, socialmente útil y benecioso para su ciudadanía. En el Perú podemos hacer de la desconfianza confianza y colocar el tema en el debate. Nuestra democracia merece un medio público de calidad. Con base en nuestra experiencia hemos entregado una iniciativa para una empresa multimedia del Estado, de gestión publica, que podría lograrse por fusión del IRTP y Editora Perú con el fin de unir prensa escrita, radio, televisión e internet y generar sinergias que hagan realidad el derecho a la información para todos. Esperemos.

jueves, 30 de mayo de 2013

ENTREVISTA EN GENERACCION.COM

 
 
Jueves 30 de mayo 2013

María del Pilar Tello: Reforma política y reforma electoral

Generacción entrevista a nuestra colaboradora, la doctora María del Pilar Tello, académica y periodista, que el día de ayer formó parte del equipo reunido en el primer Diálogo Nacional sobre Reforma Política y Electoral a fin de recoger sus impresiones sobre el tema y el encuentro.
  
María del Pilar Tello: Reforma política y reforma electoral
Foto: Andina

Generacción entrevista a nuestra colaboradora, la doctora María del Pilar Tello, académica y periodista, que el día de ayer formó parte del equipo reunido en el primer Diálogo Nacional sobre Reforma Política y Electoral a fin de recoger sus impresiones sobre el tema y el encuentro:

Francisco Huanacune: Ayer el PNUD organizó junto con Transparencia, la Defensoría del Pueblo, el Consejo de la Prensa, el Jurado Nacional de Elecciones y la ONPE, el primer Diálogo Nacional sobre Reforma Política y Electoral, ¿qué le ha suscitado esta jornada?.

María del Pilar Tello: En primer lugar felicitaciones para los organizadores por este encuentro amplio, plural, con una agenda debatible que es percibida como necesidad política y social. La Reforma política, y su consecuencia la reforma electoral, apunta a un cambio en las reglas del juego para fortalecer la participación y la representación y sobre todo para superar la desconfianza que hoy la ciudadanía tiene de sus dirigentes políticos y de sus partidos

Francisco Huanacune: No hay democracia sin partidos políticos pero cuando éstos son tan débiles y vulnerables estás indeseables características se trasladan a la democracia...
 
María del Pilar Tello: Así es. Y se crean vacíos de representación y los medios de comunicación entran a reemplazar a los partidos en la canalización de expectativas y en la vocería de los intereses sociales, no siempre con propiedad ni desde el interés general.

Francisco Huanacune: ¿Se habló en la cita de la interrelación entre reforma política y medios de comunicación?

María del Pilar Tello: Casi todos los expositores abordaron la necesidad del compromiso de los medios de comunicación en promover y debatir esa reforma política y electoral necesaria. Señalé que la ampliación del debate y la reflexión sobre la situación pasa también por una mejor utilización de los medios de comunicación del Estado que hoy son gubernamentales cuando deberían dar el salto a convertirse en medios públicos a fin que la sociedad confíe, debata y proponga en ellos o a partir de ellos, como una forma de ampliar los espacios que proporciona el Estado.

Francisco Huanacune: Recuerdo que en su momento propusiste la implementación de una empresa multimedia del Estado en la que prensa escrita, radio, tv e internet de propiedad estatal asumieran la gestión de la sociedad y se convirtiera en el poderoso medio público que necesitamos...
 
María del Pilar Tello: Es cierto. He dirigido los medios del Estado en dos momentos. Primero el IRTP que tiene a su cargo Canal 7 y Radio Nacional y después Editora Perú que edita el diario oficial El Peruano y gestiona la agencia de noticias Andina. La experiencia en estos medios fue esencial para mi perspectiva como periodista, docente e investigadora. Estos medios tienen un espectro de influencia definido por su carácter gubernamental y creo que ganarían mucho en cercanía a la sociedad, representatividad y credibilidad, si se reunieran en una gran empresa multimedia de propiedad estatal pero de gestión pública. El medio público, que nació en Europa, es hoy un modelo reconocido y una referencia establecida para dar mayor calidad a la prensa, pluralidad, corrección, valores democráticos e innovación o mejora de la comunicación social y política. En todo caso un medio público no altera ni perturba, tampoco sustituye un orden social y político establecido pero si permite equilibrar poderes y ejercer el derecho a la información de la ciudadanía corrigiendo situaciones parcialmente defectuosas. El sentido de cambio es sustancial y los resultados han sido los mejores, basta ver la calidad de contenidos en la BBC, RTVE, Radio France Internacional, etc.

Francisco Huanacune: Este planteamiento formaría parte de una reforma política aunque no se refiera estrictamente a instituciones políticas o electorales sino a los medios del estado que dejarían de ser gubernamentales para ser públicos…

María del Pilar Tello: Así es, pues hablar de reforma en la política es referirse a un conjunto de medidas para modificar a fondo las instituciones sin ruptura de continuidad. El voto preferencial, la discriminación positiva en favor de la participación de la mujer, las modificaciones a la ley electoral forman un esquema muy variado pero en todo caso siempre implicará debate social para marcar inflexión en la línea evolutiva y espacios para ello.

Francisco Huanacune: Espacios de debate que son muy reducidos actualmente en los medios…

María del Pilar Tello: Así es. Y necesitamos reflexión y debate con participación ciudadana. La reforma política debe resolver la crisis de representatividad y de confianza que enfrentan hoy los partidos políticos y las autoridades y gobernantes. Temas fundamentales que hoy se tocaron aunque sin la necesaria profundidad, esperemos otras sesiones de diálogo y en especial una dedicada a la presencia y aporte de los medios a la política y a la democracia.

Francisco Huanacune: Gran parte de la sociedad no se siente representada, el desprestigio de los políticos es un drama nacional...

María del Pilar Tello: La reforma política es un instrumento que permite perfeccionar la participación y el ejercicio del poder ciudadano. Pero debe haber voluntad para generar mecanismos de control y de participación ciudadana entre ellos evitar que los Partidos Políticos representen sólo intereses de cúpulas muy particulares o peor aún sólo intereses de grupos económicos. Hay que garantizar que cualquier ciudadano y en especial los jóvenes que siendo los dos tercios de la población electoral se sienten marginados en la opinión y en los procesos electivos de representación popular y de dirección de las instituciones. Es notable como medios y organizaciones políticas están copadas por los mayores sin dejar espacio para el recambio generacional. Esto tiene que cambiar. Y lo digo como docente universitaria que trato diariamente con jóvenes ávidos de oportunidades.

Francisco Huanacune: Otro tema es la transparencia del dinero que se maneja en los gobiernos algo que sigue siendo una cuenta pendiente con la sociedad...

María del Pilar Tello: En México se están planteando auditorías ciudadanas a efecto de poner fin a la crisis de representatividad de los partidos y acabar con los candidatos mentirosos, los que no cumplen con sus promesas o peor aún engañan a la ciudadanía para alcanzar puestos de elección popular. Se debería institucionalizar el seguimiento a las propuestas de campaña y los que no cumplieron deberían ser inelegibles como sucede en los organismos internacionales con los países insolventes.

domingo, 5 de mayo de 2013

LOS SIMBOLOS NO MUEREN


JAVIER VIVE

Javier Diez Canseco representó el coraje, la convicción y la fuerza de las ideas, la pugnacidad por encima de las limitaciones. A lo largo de su vida dio innumerables batallas y nunca lo vimos retroceder ni quejarse. Siempre en la vanguardia nunca buscó condecoraciones ni distinciones.

En estos días de tristeza por su enfermedad, sucesivos y multitudinarios homenajes, reunieron a la gente más disímil que reconocía en Javier altísimos valores de honestidad, coraje y consecuencia. Porque luchó con una militancia estoica y revolucionaria, con un genio recio más allá de sus limitaciones físicas, poniendo de manifiesto una energía extraordinaria y un gesto siempre rebelde y radical, dedicado a un pueblo que lo reconocía como uno de sus mejores hijos, con el que se identificó  en esfuerzos, sentimientos y pensamientos.

 
Javier estará siempre en la primera fila de reflexión y acción para la lucha política y social que él supo liderar como ninguno, sin temor a la confrontación, haciendo de la verdad bandera. Fue el paradigma del revolucionario que desea fervientemente cambiar el país y hasta el final su espíritu intacto lo impulsó a enviar mensajes de unidad y fuerza moral. Desde la tribuna periodística supo honrar compromisos y valores en las batallas en las que fue certero protagonista y líder indudable.

 
Fuimos testigos de su batalla contra la dictadura fujimorista. Tantas veces llegaba a las reuniones en silla de ruedas. Tuvo la idea original de la Marcha de los Cuatro Suyos que ayudó a organizar junto Alejandro Toledo en un comité que compartimos. Antes y durante casi una década estuvo en el Comité Cívico por la Democracia y en el Foro Democrático forjando una confluencia definitiva que se concretó en el Acuerdo de Gobernabilidad, impulsado por Gustavo Mohme Llona en Noviembre de 1999. 
 
Javier tenía mucho para dar a nuestra sociedad tan necesitada de valores morales, humanos, sociales y políticos. Bregó por el rescate de la política y su indispensable conexión con la ética. Javier no deja el campo de batalla, nunca será historia, su palabra y su imagen no se borrarán de la retina de sus compañeros de acciones, en las calles, en la tribuna congresal, en las asambleas donde conmovía e impresionaba su cultura y versación junto a su idealismo juvenil y su pensamiento sensibilizado por las carencias políticas y sociales. Nunca podrá ser pasado, será siempre la figura de hoy, con su energía y su proclama.
 
Gran abrazo de condolencias para su compañera Liliana, para sus hijos y familia y en especial para todos los peruanos que lloramos su partida. Llegado el momento de los reconocimientos y de la expresión del cariño y la admiración que supo ganarse entre quienes lo conocimos, su imagen nunca abandonará a los desheredados y a los débiles por los que entregó vida, voluntad y energía. Javier vive.
 
 
 

martes, 16 de abril de 2013

SE FUE EL PATRIARCA


ARMANDO VILLANUEVA,
EN EL NOMBRE DEL PADRE


Se ha ido Armando Villanueva del Campo dejando un inmenso vacío. A lo largo de su vida recibió muchas condecoraciones, distinciones y reconocimientos, pero ninguna tiene la dimensión del cariño y respeto que se ganó en la sociedad peruana, evidenciado en estos días de tristeza. Más allá de su ideología aprista y de su militancia estoica y consecuente, su genio recio y revolucionario lo convirtieron en el gran patriarca de la política peruana. Armando llevó sobre sus hombros casi un siglo de historia, rebeldía y voluntad de cambios radicales para el país que lo vio nacer y para el pueblo al que dedicó todos sus esfuerzos, sentimientos y pensamientos.

Y en estos últimos años Armando tuvo un retiro activo cultivando reflexión y acción sin dejar de aportar al conocimiento y precisión de la historia y de la lucha política y social que le tocó vivir.  Permaneció como el revolucionario del espíritu intacto y la pluma en ristre. Periodista de profesión honró como nadie su compromiso de dejarnos su irremplazable testimonio de gran parte de la historia política del siglo, de la cual fue certero protagonista.

Armando Villanueva del Campo no fue sólo historia y trayectoria, conmovía e impresionaba en él su juventud siempre presente, su lucha cotidiana e incesante, su pensamiento volcado a las soluciones políticas y sociales. Nunca fue pasado, fue siempre compromiso de hoy, pleno de energía para emprender los cambios, charlando incesantemente con tantos jóvenes que lo visitaban para sorprenderse con su lucidez y  radicalidad.

Fuimos privilegiados testigos de su batalla contra la dictadura fujimorista. Junto a Gustavo Mohme Llona y a Alfonso Barrantes Lingán, organizó después del cinco de abril de 1992, lo que fue la verdadera resistencia democrática que durante largos años gestó esa confluencia. Antes de la Mesa de la OEA y por supuesto de la Marcha de los Cuatro Suyos, cuya idea original correspondió a Javier Diez Canseco, estuvo Armando Villanueva tras la gesta del Frente de Partidos Democráticos que suscribió el Acuerdo de Gobernabilidad, impulsado por Mohme Llona en Noviembre de 1999.

Nuestra sociedad tan necesitada de valores morales, humanos, sociales y políticos, le debe a Armando Villanueva, por encima de las banderías, el reconocimiento a su entrega vital excepcional. El rescate de la política y su indispensable conexión con la ética y la utopía sólo se logrará por el aporte y la existencia de figuras señeras como las de este gran patricio. Acompañado de Lucía, esa gran dama de la generosidad y el corazón abierto, Armando recoge en su partida el afecto de sus amigos junto al de millones de peruanos que lo reconocen como símbolo de lucha por la democracia y la justicia social.

Armando Villanueva ha partido a los 97 años, dejando el inmenso vacío de un líder de lucidez e inteligencia inalterables, de juventud espiritual exhibida siempre en la energía del gesto, del puño y la propuesta. Su trayectoria habla por él, seguirá siendo impactante su verbo y su mística partidaria, su fuerza sabia de patriarca experimentado que hablaba en el nombre del padre y fundador al que conoció cercanamente con quien compartió ideales y bajo cuya dirección sufrió cárcel y destierro.

Los partidos -y el Apra no es la excepción- deben actualizar ideario y organización sin abjurar de las ideas que les prestan identidad. La exclusión es un fantasma a enfrentar con imaginación, ilusión y eficacia, a partir de una realidad cambiante y escurridiza tanto o más que los molinos de viento del legendario don Quijote. Y algo del hidalgo manchego tenía don Armando cuando esgrimía su discurso político pleno de empaque ético, nobiliario y familiar. A los hijos en el nombre del padre, que siempre hay tiempo para rectificar el camino y emprenderlo mejor.

 

 

domingo, 7 de abril de 2013

¿UNA EMPRESA MULTIMEDIA PUBLICA?


 

¿MEDIOS PÚBLICOS? NO SE OYE PADRE


Escribo hoy cinco de abril, cuando recordamos el funesto autogolpe producido hace 21 años. El avasallamiento y la ruptura democrática que lograron las fuerzas políticas más oscuras se debió en gran parte al apoyo que el fujimorismo recibió de algunos medios de comunicación que en los siguientes diez años funcionaron al lado del dictador sin discutir para nada sus gestos antidemocráticos.

Y es que el inmenso poder político del cual gozan los medios en nuestros países es ya una noción aceptada,  igualmente debería serlo la de propugnar que el servicio de información que prestan se realice dentro de la autorregulación posible de cara a la confianza que el lector o usuario les presta.

Muchos países vienen discutiendo la reforma de sus medios. El Reino Unido debate la autorregulación supervisada a partir del informe Leveson que busca poner límites a los excesos de los tabloides sensacionalistas. Más cerca de nosotros, países vecinos se preocupan por el equilibrio de la información e incentivan medios públicos a fin de superar la dicotomía medios privados y medios gubernamentales.

La independencia de los medios es clave para una sociedad bien informada. Ni el poder económico ni el político deberían distorsionarla. Por eso países como Argentina, con no poco escándalo, Ecuador, Uruguay, Brasil y recientemente Méjico se abocan a determinar funciones, objetivos y financiación de los sistemas de medios públicos.

¿Cuál debería ser el objetivo primordial de un sistema de medios públicos? ¿Recoger los aspectos que los medios privados-comerciales desechan? ¿Ofrecer una programación con valores ciudadanos y democráticos junto a una información imparcial, equilibrada? ¿Competir con los privados por la audiencia y la publicidad?

Los medios públicos equilibran el mapa de la comunicación nacional que se maneja entre el interés privado y el del gobierno de turno. Son tan positivos como conflictivos. No en vano las nuevas leyes de medios vienen alimentando acaloradas discusiones en las que los intereses políticos, económicos y sociales determinan qué opiniones se pueden o deben dar abiertamente.

Nuestro país no insiste en esta discusión, parecería que estamos muy conformes con nuestros medios estatales que son los menos y con los medios privados que son la gran mayoría. No aspiramos a medios no subordinados a los dictados del mercado en términos exclusivamente de rating ni a la lógica gubernamental, que subordina todo contenido informativo al cálculo que lo beneficia.

No parece interesarnos dar mayor atención a las necesidades de (in)formación y entretenimiento de las grandes audiencias como de las minorías. No pensamos en medios que no estén al servicio del gobierno ni de intereses privados ni corporativos y que respondan al interés de la sociedad, manejados en su gestión por representantes de la misma sociedad que los acoge.

Si bien es cierto que es difícil para los medios públicos consolidar autonomía y pluralidad, es necesario definir un posible servicio público de información, masivo y de calidad, que puede y debe ser prestado. Nuestros pocos medios de propiedad estatal deberían convertirse a la gestión pública pero nadie parece interesarse. El debate debe abrirse y sostenerse sin que se ignore sus posibilidades o se considere perdido o infructuoso.

Cuando estuvimos en la presidencia de los dos más importantes medios estatales -que son TV Perú, al cual le cambiamos el nombre que antes era TNP, por considerar que era el canal de bandera, y de Editora Perú que edita El Peruano y gestiona la agencia de noticias Andina, a la cual hicimos abierta y sin costo- propugnamos la fusión del IRTP y de Editora en una gran empresa multimedia, de propiedad estatal pero de gestión pública. La iniciativa no prosperó en los altos niveles de gobierno y está ahí para quien quiera asumirla. Su principal ventaja está en que permitiría el equilibrio del espectro informativo en el Perú. Esperemos.  

LOS MEDIOS DEBEN AUTORREGULARSE


EL SERVICIO ESTÁ POR DELANTE DEL NEGOCIO

La Primera. 11 03 13. Entrevista de Marco Fernández

María del Pilar Tello considera que si los medios de comunicación no quieren una regulación del Estado, deberían autorregularse.
 
María del Pilar Tello tiene una mirada amplia sobre la realidad periodística. Sabe que los medios de comunicación se encuentran en una crisis económica que los debilita ante las presiones de los poderes económico y político; que falta una orientación sobre el manejo de la publicidad en la prensa por parte del Estado… Son muchas las preguntas que pueden hacérsele al respecto. He aquí algunas respuestas.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI "

NI DIOSES NI DIABLOS NI FIERAS

Yehude Simon, congresista. “Es un libro no solo para políticos, periodistas o estudiantes de comunicación, sino especialmente para los lectores, el ciudadano común y corriente que tiene que defender sus derechos. Es un libro absolutamente crítico, que no perdona nada, pero que dice verdades, y nos está advirtiendo de que el periodismo tiene más poder que los políticos, por eso es que cuando mencionaba que no queremos a los diablos, tampoco queremos a los dioses y menos a las fieras”.

Alberto Adrianzén, parlamentario andino. “Se trata de un libro que dará mucho que hablar. Es un libro muy valiente, inteligente, polémico y bien escrito. Lo califico de mayor. Los medios no son una empresa cualquiera. No son una fábrica de zapatos o polos. Yo creo que los medios son actores políticos. La pregunta es ¿por qué los medios tienen más poder?

Francisco Miró Quesada Rada, director de El Comercio. “Si los medios tuvieran ese poder, Rockefeller hubiera sido presidente. La pregunta es cómo se ejerce el poder desde diversos lugares, desde el Estado, la sociedad y los medios. Ese es el tema central del libro”.

Doctora en Ciencias Políticas por las universidades de San Marcos del Perú y Grenoble de Francia, ha sumado un libro a su biblioteca de autoría personal: “Dioses, diablos y fieras. Periodistas en el siglo XXI”, publicado por el Fondo Editorial del Congreso de la República. Anterior past-presidenta de Editora Perú, empresa que edita el diario El Peruano y gestiona la agencia de noticias Andina. Para ella, si los medios no quieren que el Estado los regule, deben empezar por una autorregulación; en la que una de las figuras claves para que ello se realice es la figura del defensor del lector.

-Cuando dice que actualmente hay libertad de expresión, ¿lo dice por este gobierno, por este año, por esta década?
-Lo digo por este gobierno y creo que en el anterior también la hubo, pero de todas maneras hay que relativizar, en el sentido de que esa libertad de expresión muchas veces está influenciada por fuerzas internas que no son aparentes, que no son visibles, y eso es una limitación que el usuario, el público, no puede percibir. Incluso se habla de la ‘esponsorización’ de los medios y es que cuando los medios están en crisis económica como están ahora, es posible que los publicistas que hacen una inversión fuerte en los medios, puedan influir en la línea editorial.

-¿Ha conocido algún caso en específico?

-Bueno, de interferencia clara lo hemos tenido en el fujimorismo, que más que interferencia fue una compra de líneas editoriales evidente.

-Usted habla del defensor del lector.

-Del lector, en la prensa escrita, y de la audiencia, en radio y televisión.

-¿Por qué cree que es menos factible de ser comprada la línea editorial de la prensa escrita que la de la televisión?
-No, no creo que sea menos factible. Yo creo que cuando hay dinero y voluntad de tener un medio, las compras se hacen de la manera más fácil. Estamos en un mercado.

-Dice en su libro que hay más interés por la TV que por los medios impresos.

-Bueno, porque la televisión tiene mayor llegada. Pero a pesar de que existen medios más rápidos, su poder es fugaz. Yo creo que la prensa escrita tiene menos impacto, pero sí una mayor permanencia.

-Habla del caso del grupo Eco, de que tiene un buen Código de Ética, pero no es aplicable, porque no existe…
-No digo que no es aplicable. Digo que no hay quién vele por su aplicación. Pienso que todos los medios o grupos de medios deberían tener un código de ética. Pero cuando no tienen el mecanismo del defensor del lector o de la audiencia que lo haga valer, entonces queda en letra muerta.

Los medios de comunicación deben autorregularse si no quieren que el Estado los regule, opina Tello.

-¿Usted cree que un defensor del lector hubiera podido, en la anterior campaña presidencial, hacer que el medio no se muestre tan pro Keiko Fujimori?

-Podría haber sido en la medida en que el defensor del lector es una bisagra entre el lector y el medio. No se debe al medio, se debe al lector. Si hubiera habido una presión suficiente con quejas o reclamos, tal vez no hubiera sido tan visible el apoyo de los grandes medios a una persona.

-Pero ni siquiera Mario Vargas Llosa pudo revertir eso.

-Bueno, él es un defensor de la democracia, no un defensor del lector. Porque el defensor del lector trabaja sobre la base de un código de ética y funciona para evitar que los reclamos de los lectores llegue a la vía judicial. El defensor lo que hace es procesar los reclamos al interior del medio. Por ejemplo, el diario El País tiene un excelente defensor del lector, que dura un tiempo, pero que se va turnando, y tiene una columna en la que informa a los lectores cómo se va evolucionando. Por ejemplo, el defensor del lector hizo una excelente columna cuando se produjo el error de El País sobre la foto presunta de Hugo Chávez. Él sacó un artículo que titulaba “Tremendo error”. En nuestro ambiente periodístico esto no existe.

-¿Existe en Latinoamérica?

 -Existe en Bolivia, en México, en Colombia, pero en nuestro medio no se ha tomado con seriedad la autorregulación, porque el defensor del lector forma parte de la autorregulación.

-¿Quién le paga al defensor del lector?

-Le paga el medio, pero es independiente, es decir, no se debe al medio; no está obligado a obedecer consignas u orientaciones del medio. Es un funcionario notable de reconocimiento social que está obligado a procesar las quejas y su lealtad es más con los usuarios que con el medio.

-Cree que en un país que ha pasado por un proceso de corrupción tan grande, ¿eso es factible?

-Creo que todos los medios tienen problemas de autofinanciación y en la medida en que los tengan pueden tener problemas de independencia, no solamente respecto del gobierno de turno, sino también de los poderes económico y político. Es difícil. Pero para esto está la institucionalidad, para que obligue al medio a la autorregulación, porque si no quiere una regulación del Estado, se debe autorregular. Si hay tanto temor que el Estado pueda regular, mellando libertades, es el propio medio o grupo el que debe asumir esa necesidad de autorregularse, porque en el sistema neoliberal está claro, y bien lo dice Stiglitz, que las empresas deben tener una regulación, porque si no, caen en excesos. Las empresas mediáticas no dejan de ser empresas y tienen, además, el servicio a su cargo, que es el deber de informar. Entonces, con mayor razón, esta regulación debe venir, y si no del Estado, de las propias empresas.

-Usted dice que los medios estatales no debieran ser caja de resonancia del gobierno de turno. ¿Pudo cambiar usted eso en Editora Perú?, ¿lo intentó?

-Los medios de propiedad estatal deben convertirse en públicos, de manera que el gobierno comparta la gestión con los representantes de la sociedad a fin de que el interés general se vea reflejado en el medio. El modelo de medio público es la BBC de Londres o los de otros países europeos. En los cuatro años que estuve en Editora Perú, designada por el gobierno al igual que los directores, no recibimos ni orientaciones ni presiones. Aunque algunos aspectos se consultaban, la información en general era libre y sin sesgos. Las páginas de opinión de El Peruano publicaban artículos de todas las tendencias políticas como podría usted comprobarlo. Andina (agencia de noticias estatal y en internet) llegó a su mayor influencia como banco de información de segundo piso cuando en el 2006 la abrimos y la hicimos gratuita.

-¿Qué opina de que el Estado publique más en periódicos chicha que en periódicos serios?

-Yo creo que falta una orientación del uso de la prensa por el Estado. Incluso creo que sus propios medios debieran tener una orientación pública y no gobiernista.

-¿Puede mencionar usted a algunos dioses, diablos y fieras del periodismo peruano? ¿Usted en qué categoría se ubicaría?

- Buscar nombres de dioses, diablos o fieras es inútil, todos actuamos según el desafío que nos pongan por delante. El ser humano es todo eso y más. Como dice Manuel Castells, podemos ser ángeles o demonios de acuerdo a las circunstancias. Nuestras elecciones de conducta dependen de cada caso, aunque deberíamos asumir como norte el rescate de los valores y la ética para el periodismo poniendo por delante el servicio de información sobre el negocio de las empresas mediáticas.

-Una última pregunta. ¿Cuál es el personaje político más interesante que ha conocido?

-Mira, aquí se mezclan los afectos con la admiración. Para mí, un gran personaje político, que lamentablemente se fue a destiempo, fue Gustavo Mohme Llona, un hombre que utilizó la tribuna periodística para la lucha democrática y que tenía bien en claro los valores del periodismo.


viernes, 22 de marzo de 2013

LA REFORMA DE LOS MEDIOS


PRENSA BRITÁNICA Y REGULACIÓN

Los medios y su gran poder están en el centro del debate en la región y el mundo. Tenemos en agenda la propuesta mexicana de reforma mediática,  el debate en la OEA y sobre todo el revuelo causado en el Reino Unido por la propuesta de regulación mediática pactada por los tres grandes partidos políticos del país.
Los periódicos deben decidir si la aceptarán o se enfrentarán a “castigos ejemplares” si se quedan fuera. Algunos sectores la critican como ataque a la libertad de expresión pero gran parte de la población la considera oportuna y necesaria ante los excesos del sensacionalismo que  frecuentemente cruza la línea de lo permitido en Gran Bretaña.
Los patronos de la prensa están proponiendo formar su propio organismo regulador. Rechazan ser multados hasta con un millón de libras ante la exigencia de mayor requerimiento de cumplimientos. Aunque es cierto que mayores poderes de regulación parecen inevitables dada la ineficiencia del anterior regulador, la Comisión de Quejas de la Prensa.

La decisión de David Cameron de crear un supervisor independiente que controle a la prensa es considerada de imprevisibles consecuencias en un país como el Reino Unido que de un lado prohija la calidad e independencia de la BBC y de los canales públicos de radio y televisión y de otro lado tiene tradición de prensa sensacionalista como la del tabloide News of the World de propiedad de Rupert Murdoch que debió cerrarlo por sus excesos.

Justamente la creación de un supervisor independiente es el resultado del Informe Leveson, surgido de la comisión parlamentaria que investigó el escándalo de las escuchas del News a políticos, escritores, actores y empresarios, víctimas de esta inmoral e ilegal forma de trabajar de sus periodistas. Este medio vendía 2,8 millones por semana y ha sido reemplazado por The Sun on Sunday, con similar línea editorial.

Las opiniones se dividen. Es cierto que hay que poner límites a cierta prensa abusiva, pero lo peor sería erosionar la libertad de prensa en una de las democracias más antiguas del mundo. Por eso la mejor opción sigue siendo la de autorregularse con Códigos de Ética propios y a partir de un Defensor del Lector o de la Audiencia que vigile su cumplimiento. La democracia depende de una sociedad bien informada y el mejor periodismo de la existencia de frenos y contrapesos y de la libertad de prensa.

En esta línea va mi libro DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, periodistas en el siglo XXI, presentado recientemente en el Congreso. Con él propiciamos una mayor credibilidad de la prensa y de los medios con base en su independencia y profesionalidad a partir de un periodismo de calidad que haga respetar el derecho a la información de la sociedad.

Unas líneas para agradecer por su publicación al Fondo Editorial del Congreso y a Yehude Simon, Beto Adrianzen y César Campos que lo comentaron. En especial a Paco Miró Quesada Rada, quien señaló en el Prologo, y ante el auditorio, que DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, es un libro que marcará un hito en la literatura sobre periodismo en el país y en la región. Mil gracias.