sábado, 15 de diciembre de 2012

LA LEGITIMACION DE LA CORRUPCIÓN


LAS LEALTADES CON LA CORRUPCION

La corrupción pública fue rechazada en una gran marcha esta semana. Bien, porque nos faltan mecanismos para sancionarla social y penalmente desde que es entendida como legítima la ventaja de la función pública. Todos roban y son mejores los que roban pero dejan obra.

Juegan en esta idea la impunidad y los modelos de éxito por encima de los límites morales, el poder discrecional del funcionario, la concentración de facultades que deja espacio al soborno, las conexiones y el control económico o legal sobre algunos medios de comunicación que ocultan o impiden se expongan a la luz pública determinados casos de corrupción.

La corrupción afecta el desarrollo, socava la democracia y el buen gobierno, supone el desacato y hasta el menosprecio a los procesos formales, deslegitima la representatividad de los políticos, pone en duda el estado de derecho. Erosiona la capacidad del gobierno y la confianza en las instituciones, desvía los recursos, vende y compra puestos y cargos públicos. Infla costos, distorsiona las reglas de juego limpio, hace prevalecer las conexiones, la vara, los enchufes, frente a las competidoras ineficientes pero influyentes.

Poco se habla de la persecución a los luchadores contra la corrupción, contra esos personajes decentes, no negociables, desadaptados, conflictivos, no funcionales, no confiables, los que dicen no y rechazan mirar para otro lado, más aún denuncian haciendo escándalo “por gusto”. Aquellos que se exponen y reciben las represalias a comenzar por perder el trabajo y ser blanco de persecuciones mafiosas que encuentran eco en la Fiscalía o en el Poder Judicial e incluso en los medios de comunicación. Qué mejor forma de afianzar la corrupción que dar ejemplos vivos de lo inconveniente que es denunciar o meterse con poderosos bien conectados que forman cadenas de corrupción frente a las cuales el honesto que denuncia es el mal elemento, el disociador sonso que no deja robar.

Se pide a los empleados o funcionarios que denuncien los actos de corrupción con pruebas pero cuando lo hacen se convierten en el eslabón más frágil de la cadena, sin garantías para su honestidad, pierden el trabajo y el corrupto que sigue en el poder los perseguirá hasta destruirlo por su atrevimiento. La corrupción tiene muchas conexiones que la hacen imbatible, incluso en los medios que se prestan al linchamiento ideológico o político sin mayores pruebas para el chisme que circula o se inventa. Todo vale para dejar fuera de juego al cholo atrevido o al blanquito idiota que no sabe con quién se ha metido.

Ahí no funcionan las marchas, los discursos, los llamados, la ética y los valores. Ahí trabajan esas lealtades oscuras mucho mejor que las conseguidas por las conductas  correctas. La corrupción busca dejar fuera a sus enemigos y lo consigue descalificándolos, quitándole presencia moral, convirtiéndolos en un corrupto más. Lo hemos vivido y sabemos del filo y la influencia de la corrupción que consigue eco en los medios que hacen cera y pabilo de la presunción de inocencia alentando el escándalo y el chisme para liquidar al incómodo, alzado y levantisco denunciante. El caso de antología es el de Javier Diez Canseco convertido, por obra y gracia de algunos medios, en corrupto sancionado cuando toda su vida ha sido un flagelo para los corruptos. Los que se unieron para destruirlo no se molestaron en investigar ni contrastar, el linchamiento fácil junto a una insólita alianza política facilitó la venganza, se dieron el gusto de desprestigiarlo, callarlo y sacarlo del Parlamento durante algún tiempo. Es esta la eficiencia, las conexiones de la corrupción. Están en todos lados, saben y pueden mucho, trabajan redes para aniquilar la decencia que los molesta.

Sugerencias: Tribunales de Honor que garanticen y protejan al denunciante que esgrime pruebas, una Contraloría que no espere un año para procesar las quejas, mayores controles sociales para los controladores y moralizadores. Todo esto y más para demostrar una verdadera voluntad anticorrupción, para que la honestidad haga la diferencia.

domingo, 2 de diciembre de 2012

CONTRA LA CORRUPCION



 
EL JUICIO DEL SIGLO EN BRASIL

La Corte Suprema de Brasil concluyó el llamado el Juicio del Siglo contra 25 dirigentes del Partido de los Trabajadores y ex funcionarios de Lula da Silva. Las sentencias sumadas llegan a 250 años y afectan personajes que van desde el ex presidente de la Cámara Baja hasta líderes del PT que han recibido sanciones  que suman 10 millones de dólares y penas de más de 40 años de cárcel. La más sonada la sentencia al ex jefe de Gabinete de Lula da Silva, José Dirceu, a diez años de cárcel. El PT niega los sobornos a diputados, pero la Corte estableció que dirigentes de cuatro partidos recibieron dinero por apoyar al Gobierno. Dilma Roussef, sucesora y amiga de Lula, lo ha superado en popularidad y aceptación electoral por su decisión y ninguna interferencia en la lucha contra la corrupción.

El modélico caso brasileño parece difícil de replicar en otros países de la región, incluido el Perú, desde que la corrupción está ligada al caudillismo, a jefes y cúpulas militares, empresariales, mediáticas, religiosas y políticas. Juega en contra el que no todos nos sentimos sujetos de derechos, obligados a actuar, exigir y cumplir la Ley. Actuamos con indiferencia o con temor ante el autoritarismo y ante quienes tienen al Estado como fuente de riqueza personal o de grupo, como botín.

Sabemos bien que quienes están en el poder tratarán de mantenerse o de volver. Sin renovación de dirigentes o líderes poco cambiará. La participación masiva e indignada es excepcional. Pocas epopeyas se han dado como la Marcha de los 4 Suyos, en cuya organización honrosamente participamos, en la que estuvieron unidos por una fuerte convicción sindicatos, empresarios, líderes sociales y políticos.

Corromper es dañar, alterar, echar a perder, viciar, pervertir, usar posición y poder para fines ilegítimos, inmorales, ilegales sin diferenciar lo público de lo privado. La corrupción invade el Estado y lo hace perverso, manejado por una clase política también perversa cuyo objetivo es llenarse los bolsillos y estafar a la sociedad. Se dice que los culpables somos todos por permitirlo. Si somos todos ninguno lo es. Así se favorece la indiferencia o la permisividad de una sociedad, ingenua o pasiva, condenada al mal manejo. Así la sociedad se victimiza y transfiere culpas sin enfrentar el problema. Nos refugiamos en la cómoda y calmada resignación.

Pero el Estado es un componente del sistema social y la sociedad debe darle forma y vida. El costo de la corrupción lo pagamos todos pero más las mayorías, los más pobres y olvidados porque no hay recursos para mejorar sus niveles de vida. Perniciosa y desintegradora la corrupción pone en peligro la seguridad y la salud de la nación.

La corrupción o el enriquecimiento ilícito tienen siempre detrás intereses políticos y económicos empeñados en destruir a los pocos elementos que no les son funcionales, negociables o que no “colaboran”. Si no te roban a ti mira para otro lado y deja robar ya que siempre sucede, la depredación del erario público y la impunidad es característica que no cambiará porque te conviertas en un heraldo aislado e ineficaz. Solo estarás en el punto de mira de una eventual vendetta o venganza política como vergonzosamente acaba de suceder con el congresista Javier Diez Canseco, honesto luchador desde siempre contra la corrupción.

Muchos funcionarios ejercen un cargo público y cuando lo dejan ya son millonarios. Los jóvenes lo ven normal porque el discurso  anticorrupción pocas veces se concreta. La denuncia de los corruptos es limitada porque el denunciante siempre sale mal, pierde el empleo y es perseguido por el corrupto que mantiene el poder. No hay protección para el denunciante ni eficiencia en los controles que son parte del problema. Lo sabemos y lo hemos vivido. El desafío sigue en la cancha del Presidente Humala que prometió que la honestidad haría la diferencia.

PUBLICADO EN:
 
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/contra-la-corrupcion-el-juicio-del-siglo-en-brasil_125862.html 

sábado, 17 de noviembre de 2012

LA CRISIS DEL MODELO


 EUROPA PROTESTA

Mientras en el Perú seguimos mirándonos el ombligo con el tema del indulto a Fujimori y convertimos en asunto de estado su necesidad de expresarse por RPP como si fuera el único tema, en el viejo continente millones de desempleados y agraviados por la crisis salen a las calles a mostrar su rabia, su indignación y sus temores, con manifestaciones que son la única forma de expresar su creciente malestar y desasosiego.

Las ciudades europeas fueron inundadas por gente protestando este 14 de noviembre, ya conocido como el 14-N. Amplios sectores sociales que, independientemente de su orientación política, no ven hasta ahora una alternativa clara para que sus gobiernos recuperen el equilibrio entre disciplina fiscal y crecimiento. De un lado están sufriendo  las políticas de austeridad que ponen freno al gasto público e imponen limitaciones al modelo social de bienestar y de otro lado la recesión demuestra la imposibilidad de recuperar el crecimiento.

Sociedades enteras han sido colocadas entre la espada y la pared por una crisis que no han originado pero cuyos lamentables efectos están sufriendo. La austeridad impuesta por Bruselas e inspirada por Alemania presiona para recortar los déficits públicos como viene sucediendo en Grecia, España y Portugal pero no retorna el  crecimiento y tampoco se gradúan los efectos del ajuste. El gran objetivo de la consolidación fiscal se ha convertido en una repudiable camisa de fuerza a partir del dogmatismo neoliberal siempre presente en los altos mandos a pesar que la recesión y el pesimismo se extienden.

No lo ven o no quieren verlo. La crisis va dejando atrás los dos grandes axiomas liberales: la racionalidad de los mercados y la capacidad de la democracia para dar paso a una nueva forma de gestionar que no se ha dado y que deberá darse. La protesta paneuropea es un movimiento de solidaridad sin precedentes contra los recortes presupuestarios y los sacrificios de las poblaciones debido a la austeridad impuesta. Es una protesta legítima y sostenida aunque no represente aporte alguno a la salida a la crisis.

Por sus extraordinarias dimensiones la prensa mundial ha recogido la protesta europea dándole la connotación de que se trata de algo más de un estado de ánimo de rabia o indignación. Desde el New York Times pasando por Le Monde y The Guardian han reflejado el descontento generalizado por el alto desempleo, la desaceleración del crecimiento y el empeoramiento de las perspectivas económicas en toda Europa.

La situación es absolutamente seria y hasta grave. Estamos ante un fracaso de la economía de mercado y ante un fracaso de los políticos que han permitido que la economía se imponga sobre la política ahora obligada a recuperar su autonomía frente a los mercados financieros y a poner límites a la especulación, la volatilidad financiera y la desigualdad.

Estamos ante una crisis de confianza y ante una quiebra moral del modelo capitalista liberal. Algo que entre nosotros todavía no se percibe porque no nos sentimos tocados por la crisis financiera iniciada el 2008 y que persiste. Y no estamos analizando los destrozos que va dejando en la deslegitimación social de la economía de mercado y en la deslegitimación de los Gobiernos, en el desprestigio de la política democrática con serios problemas de gobernabilidad.

Afrontar la crisis mundial implica recuperar el fundamento ético que compense esas leyes impersonales del libre mercado que impiden juzgar los actores desde una perspectiva moral. La protesta masiva en las ciudades europeas es una luz roja de alerta para nuestros países y para nuestros políticos. Indica que debe existir una necesaria autonomía frente a los mercados financieros y que la sociedad debe ser capaz de manifestar su indignación ante las conductas lesivas pues de otra manera no habrá límites a la economía especulativa y a la desigualdad.

domingo, 28 de octubre de 2012

RESCATAR EL PERIODISMO DE CALIDAD


 
EL PAIS Y LA CRISIS DEL PERIODISMO

Nos referimos al diario El País, una de las catedrales del periodismo mundial en español, plural, democrático, con opiniones de primer nivel, fuente obligada de consulta para diferenciar entre comentarios y noticias. Su crisis laboral ha dejado sin trabajo a la tercera parte de sus periodistas y las repercusiones llegan hasta nosotros. Mientras ellos reaccionan con huelgas, por acá seguimos fieles a la prensa en papel sin escuchar a quienes pregonan la extinción de la profesión periodística. No nos sentimos tocados y nuestro optimismo  podría estar fuera de lugar y tornarse irracional cuando vemos que grandes diarios y revistas dejan el papel para optar por el soporte digital.

Los agoreros están sepultando prematuramente al periodismo puro y duro, esencial para la democracia y para la vida en sociedad, que debe  sobrevivir manteniendo intacto su espíritu y su independencia de los poderes políticos y económicos y aún de la plataforma tecnológica sobre la cual se desarrolla.

Esto último resulta difícil pues la Internet ha desfasado el modelo de negocio empresarial de medios y también el ejercicio del periodismo desde que la información es hoy ubicua, gratuita y sobre todo inmediata. La periodicidad ha fallecido por el ataque de inmediatez asestado por la Red donde la información se renueva minuto a minuto. Los periódicos ya no tienen razón de ser y la prensa escrita está literalmente jaqueada.

En el Perú podríamos morir de optimismo sin que se produzca un debate serio sobre la doble crisis que aqueja a la prensa. Aunque sepamos que la política del avestruz no impedirá que la crisis llegue. Más aún cuando en otros países se aborda preventivamente el rescate del periodismo de calidad y su renacimiento.

El problema tiene dos caras: un periodismo que va perdiendo credibilidad social y una publicidad que disminuye mermando los ingresos de los grandes medios. Sin lectores ni publicidad no hay nada.

El enemigo no es la tecnología, siempre lo es y lo será el mal periodismo. Recuperar la credibilidad obligará a ejercer el buen periodismo, conectado al interés general, antídoto de la corrupción pública, la tibieza, el conformismo o el aburrimiento social.

El desafío se plantea respecto de la cultura digital multimedia y del periodismo obligado a investigar, a denunciar con pruebas y sin maledicencia, a buscar lo relevante, a hacer interesante lo importante, a difundir comentarios bien informados, a mantener opiniones analíticas, disponer de exclusivas, intentar la cohesión de la sociedad, a ayudar a las sociedades a madurar. El mejor periodismo hace mejores sociedades.

Las empresas de comunicación necesitan recuperar credibilidad ya que trabajan al igual que los bancos y entidades financieras con la confianza del público. Y lo harán de la mano de la ética y de la autocrítica.

La crítica, tan natural en el ámbito periodístico, debería aplicarse a los propios medios. Los ensayos sobre la crisis de la prensa pueblan bibliotecas, virtuales y físicas. Internet está plagada de comentarios sobre la muerte del papel. No es noticia el desencanto de la ciudadanía con los medios tradicionales. Razones para el pesimismo.

Ante ello los editores tienen dos caminos: a) periodismo de bajo costo para captar audiencias masivas con información barata, proveniente de buscadores de noticias o blogueros gratuitos o b) periodismo de calidad. Los primeros derivan al sensacionalismo, la confrontación ideológica y a la polémica interminable. Los segundos deben hacer rentable la calidad apelando a la salud democrática tomando y cancelando algunos modos de trabajar anacrónicos, inútiles o disfuncionales. En ese punto estamos.

Finalmente, me sumo al merecido homenaje tributado a Raúl Wiener, periodista de raza, valiente y consecuente en su defensa de los desfavorecidos, siempre firme en sus principios éticos y políticos.

viernes, 19 de octubre de 2012

SIMBOLICO NOBEL DE LA PAZ


 LAURELES PARA EUROPA

La Unión Europea acaba de recibir el Premio Nobel de la Paz, un galardón muy merecido para un conjunto de países con una trayectoria excepcional no sólo en favor de la paz sino también de los valores más preciados de la humanidad. El viejo continente es la cuna de la democracia y de la racionalidad bien entendida. También del respeto por la persona y por los Derechos Humanos, por la dignidad humana, la libertad, la justicia y el  imperio de la ley. Sin olvidar la defensa de la naturaleza y de la vida desde el movimiento ecologista. Con especial admiración para el movimiento de la Ilustración y el llamado Siglo de las Luces que dio extraordinario impulso libertario e independentista a través de la Revolución Francesa a todos los pueblos.

El Premio Nobel de la Paz ha recaído excepcionalmente en un continente que atraviesa una crisis económica y financiera que la ha colocado cerca de la muerte por lo cual aún sigue en cuidados intensivos.

Se ha dicho que las crisis son grandes oportunidades para el crecimiento y la reflexión, para ir hacia nuevas formas de desarrollo y convivencia armónica y de hecho así está funcionando pues están replanteando su modelo de unidad buscando la unión bancaria, fiscal y política en la UE

Europa dejó atrás las guerras pero enfrenta un terremoto prolongado que la sacude y amenaza su moneda común, el Euro primera herramienta de compromiso e integración y esperanza de autonomía en un mundo globalizado.

El eje franco-alemán lidera Europa afirmando su perspectiva de una unión bancaria y una unión fiscal que vendrá después. La unión política a la vista con 27 miembros, que serán 28 con la próxima adhesión de Croacia, se presenta como un desafío al manejo democrático y dialogante por las diferencias existentes en los niveles de desarrollo. El Parlamento Europeo y los parlamentos nacionales impulsan una plataforma común a la manera de una Eurocámara que coordina con los organismos regionales para gobernar la economía que se escapa de las manos ante las presiones globales.

El Premio Nobel destaca ante el mundo los logros de la Unión Europea que ha asegurado la paz y un modelo social que es un faro de esperanza ante tantas desigualdades y ausencia de solidaridad. Esperanza para todos y especialmente para las nuevas democracias de Europa del Este y los Balcanes.

Desde otra mirada la crisis significa para las élites económicas y sociales un conjunto de duros desafíos y claras oportunidades para discernir entre políticas de austeridad y de estímulo a fin de recuperar el crecimiento ante la necesidad de replantear algunas aristas del modelo económico determinado por los mercados.

Debemos ensalzar la Europa democrática, humanista, social y redistributiva y en este sentido va el Nobel de la Paz. Para que los logros no se diluyan ni se pierdan ante el descrédito de la política y de la democracia bajo presión global. Aun en tiempos duros la UE seguirá siendo fuente de inspiración y vigoroso modelo social para los países y pueblos del mundo. Felicitaciones!!

 

viernes, 12 de octubre de 2012

LA DECISION DE OLLANTA



EL INDULTO Y LA ETICA

La ética forma parte del mundo globalizado, de los valores y de la utopía de convivencia armónica. Responde a la racionalidad para alcanzar objetivos concretos de perfeccionamiento individual y social.

Durante mucho tiempo luchamos contra ese estilo fujimorista que se caracterizó por un repudiable pragmatismo que no se detenía ante ninguna ley humana o divina. Su norma fue la prepotencia sin matices y su estilo el de su líder.

Cuando Fujimori cayó, cayeron con él los antivalores que lo sostuvieron. Lo vimos retornar al Perú e ingresar al penal. Un ejemplar juicio justo dejó una lección indeleble ante el mundo y en especial a esos jóvenes que crecieron creyendo que el crimen paga y que puede forjar ciudadanos afortunados y privilegiados con dinero para gastar y poder para disfrutar.

Alberto Fujimori en prisión, con una pena surgida de un proceso debido, significó y significa un triunfo del bien sobre el mal. El mal encarnado en una década de fuerza y corrupción, de manejo autocrático que llegó al crimen y a la violación de derechos humanos.

El daño que Fujimori hizo a la nación y a la sociedad no será resarcido, va más allá de los delitos puntuales por los cuales ha sido sancionado y se resiste a pedir perdón con una soberbia que forma parte de su personalidad. Desde este aserto ninguna pena sería suficiente para la recuperación de la conciencia colectiva que felizmente comenzó cuando los íconos de esa década estuvieron tras las rejas.

No se trata de fujimorizar la agenda política ni de confundir justicia con venganza, menos aún de hacer escarnio o maltrato personal. Por supuesto que las razones humanitarias sensibilizan al más pintado pero la democracia ya va demostrando su superioridad ética, esencial para la convivencia, al tenerlo alojado en prisión en condiciones de privilegio. Nadie podría decir que sufre como pasó con Leguía dramáticas circunstancias que aceleraron su fallecimiento.

Es cierto que en función de esa superioridad ética Humala podría conceder un indulto humanitario pero su responsabilidad será inmensa ante el mundo si no puede demostrar que no se concede consagrando la impunidad y que el crimen no paga en ningún caso.

Fujimori cumple una condena de 25 años de prisión por delitos de lesa humanidad para los cuales no existe indulto. Lo saben sus hijos que han presentado su solicitud precedida de una gran campaña mediática basada en emociones más que en razones.  Estamos ante un perdón prohibido, solicitado sin propósito de enmienda, que se puede contemplar sólo por razones humanitarias, si y solo si, se comprueba que padece una situación médica extrema. Nunca debería concederse por privilegio y menos haciendo caso omiso de su trayectoria de cinismo e insensibilidad desde el poder.

Finalmente el indulto para quien fue dueño de vidas y honras y paseó su prepotente sonrisa burlona y sus guiños a delincuentes probados, debe ser materia de mucha reflexión para que no se convierta en grave error y mal ejemplo que nos avergüence ante nuestros hijos y ante el mundo. No olvidemos que “Donde existe la misma razón existe el mismo derecho” como reza un principio jurídico aplicado en todas las legislaciones. Si el MOVADEF está en las filas a favor del indulto a Fujimori es porque espera que por las mismas razones Abimael Guzman pudiera ser favorecido, en similares circunstancias, con el indulto presidencial. Y ahí comenzaremos nuevamente a debatir principios y no intereses en una sociedad obligada a defender, por encima de conveniencias políticas, la ética y los valores.

 

EL DEBATE SOBRE LA RESPONSABILIDAD DE LOS MEDIOS


EN NOMBRE DE LA VERDAD

El único límite a la libertad de expresión es la incitación a la violencia o al delito. Límite que no aparece muy claro en los concursos cuyos protagonistas van voluntariamente al cadalso de su intimidad por una paga. Tampoco en la producción o la conducción que obtiene el desvelamiento público de los secretos y miserias mejor guardados. En el mercado de los realitys shows todo puede suceder sin responsabilidades mayores ni limitaciones aunque estemos ciertos de que pueden incrementar la violencia por desvalorización colectiva, algo que sucede en todo el mundo incluyendo los países europeos, cuna de la ética occidental. Los valores se trasgreden y banalizan cotidianamente en el altar del rating y la popularidad lo que a su vez da dinero por publicidad.

El asesinato de Ruth Thalía Sayas, la ya tristemente célebre primera concursante de ‘El valor de la verdad’ a manos de Bryan Romero, es la gran telenovela periodístico-penal del momento. Su guión ha generado cientos de horas de producción informativa, prensa escrita, radial, internet y por supuesto televisiva. Y promete muchas horas más de truculencia, detalles morbosos, testimonios, histeria, recriminaciones y vendettas periodísticas en una saga que el morbo alienta a reproducir. No será la primera ni la última tragedia que desencadena una dinámica negativa pero sumamente rentable.

¿Dónde está la ética de medios y periodistas que pueda poner límites a los contenidos que consumimos? ¿Existe autorregulación de medios de comunicación y de periodistas?

‘El valor de la verdad’ es un programa más entre varios que no son inocuos. La exposición de las miserias de la gente junto a la permanente y sistemática crónica roja crea un microclima que da lugar al comentario y al chisme y lamentablemente puede resultar modélico para espectadores jóvenes y menores que pueden no analizar correctamente los mensajes de este tipo de programación que en el Perú ya ha desencadenado el asesinato de una mujer. Estamos hablando de valores y de ejemplos en un país en que el machismo malamente extendido provoca perversiones y delitos como el feminicidio.

Es el momento de hablar claro respecto de la responsabilidad de los medios, de los periodistas y del público en general. Todos aceptan estos productos y se felicitan por su rentabilidad sin detenerse a pensar en el daño colectivo ni en la violencia que pueden estimular. No cabe rasgarse las vestiduras cuando algo terrible sucede y después mirar a otro lado. Bien ha señalado Gonzalo Portocarrero que este tipo de programas televisivos produce en el público un gozo fuera de toda ley y moral. “Un gozo que envilece, que en vez de enriquecer a la persona la degrada. Que implica siempre algún tipo de desconocimiento y desprecio por las particularidades del otro. Se trata de una burla sobre la desgracia ajena que impide el desarrollo humano auténtico”.

Valiente comentario y muy valioso por lo inusual. Pocas veces se critica a los medios de comunicación y a la prensa por sus excesos y nunca cabe esperar de ellos un mea culpa por los contenidos negativos que se lanzan a la sociedad. Tampoco de la sociedad. Nadie hace un mea culpa por alentar estos formatos que estimulan lo peor en las personas, la maledicencia, el chisme, la vulgaridad que linda con lo delictivo y siempre con lo inmoral.

Y si algo puede extraerse de positivo en este penoso crimen es que también ha producido algún rechazo hacia quienes lucran con la situación creada. Libertad no es libertinaje. Si los medios no desean que se les imponga alguna regulación es necesario que se autorregulen para que logren el equilibrio entre rentabilidad y calidad en los contenidos televisivos. No hay que olvidar que el periodismo y los medios trabajan con la confianza de la gente y la pueden perder. Su mayor capital es la credibilidad y para mantenerla deben ofrecer la mayor calidad. El Defensor del Lector, del oyente o del televidente es una institución que funciona muy bien en otros países y que debería ingresar pronto al debate nacional en su calidad de bisagra entre el medio de comunicación y su público, cada vez más necesaria. Seguiremos.

miércoles, 19 de septiembre de 2012

CONTRA EL PODER DEL SECRETO


 

¿DEBE SER PROTEGIDO JULIAN ASSANGE?

 
Desde que Julian Assange recibió el asilo del gobierno de Rafael Correa el cotarro periodístico y político está alborotado. El gobernante ecuatoriano recibió el apoyo de la OEA que crípticamente rechazó la posición inglesa de no otorgar el salvoconducto al fundador de Wikileaks para que salga de la embajada ecuatoriana en Londres. Inglaterra se siente obligada a entregarlo a Suecia para los interrogatorios policiacos de rigor aunque no exista denuncia de por medio. El temor mayor es que este país decida entregarlo a Estados Unidos donde el antiguo hacker corre peligro de muerte.

¿Es Wikileaks un medio de comunicación? ¿Es Assange un periodista cuya libertad y vida deben ser protegidas?. Wikileaks es posiblemente el producto más controvertido de la nueva era Internet, que genera dilemas profesionales y éticos. Pero  no hay dudas sobre su calidad de medio de comunicación legalmente protegido por una sentencia de la Corte Suprema de EE.UU. que hace primar el interés público y exime de responsabilidad penal al medio que publica la filtración y castiga al filtrador. Cualquiera puede subir secretos a la red con tranquilidad.

Miguel Angel Bastenier, reconocido maestro del periodismo,  habla de la actividad de los hackers para informar al público de lo que los Gobiernos quieren se mantenga oculto. La considera el movimiento contracultural del siglo XXI y a Julian Assange el sumo sacerdote del hacktivismo cuyo credo es el libre acceso a la información por pertenecer al dominio público dada la desconfianza profunda de toda autoridad constituida y defensa de una descentralización extrema en la conducción de los asuntos políticos.

El periodista inglés Timothy Garton Ash calificó en su momento al desembalse de documentos logrado por Assange como el sueño del historiador y la pesadilla del diplomático. Da razón al Departamento de Estado norteamericano en que las revelaciones "van a crear tensión en las relaciones entre nuestros diplomáticos y nuestros amigos de todo el mundo".

Diplomacia y espionaje van de la mano. Manuel Rodríguez Rivero recuerda la reivindicación revolucionaria de Trosky "¡Abajo la diplomacia secreta!" que retoma vigencia con las filtraciones que indican lo lejos que estamos del control de las informaciones que influyen en las decisiones mundiales.

Seguiremos viendo reacciones violentas y hasta irracionales en la medida que Wikileaks ha afectado intereses de gobiernos, empresas y grupos económicos que poco pueden hacer para evitar que la trocha abierta por Assange sea imitada. El concepto no morirá han dicho los especialistas del mundo.

Matar al mensajero ha sido siempre la reacción de poderosos disgustados. En este caso parece difícil pero no imposible matar a Assange pero el mensaje como dice Manuel Castells sobrevivirá. La odisea del australiano recuerda que contar la verdad y ejercer el periodismo es actividad de alto riesgo. La persecución al periodismo de investigación existe y son muchos los que prefieren menos riesgos y más cercanía al poder, es decir aceptar y difundir versiones oficiales que no crean problemas.

Pero el periodismo de denuncia y de verdad con pruebas en la mano es otro cantar. Esperamos ver pronto a Assange en Quito, merece protección porque su desafío al poder del secreto ha remecido los cimientos de la política, la diplomacia y el periodismo.

BANDERAS IRRENUNCIABLES


 

LA MALA MEMORIA AMENAZA


Setiembre es un mes de recuerdos. El 11 por los atentados contra las Torres Gemelas que cambiaron la historia del mundo desde la superpotencia. También por el golpe militar pinochetista que desató una ola de terrorismo de Estado en Chile. En nuestros predios el 12 por la caída de Abimael Guzmán, el mayor hito para la pacificación del país asolado por dos décadas de terrorismo y guerra interna.

Recordar es extraer lecciones para que no se repitan hechos nefastos. Tomar acciones y decisiones para que la sociedad no vuelva a vivir los dramas ya vividos. Pero hay quienes apuestan a la desmemoria o a reescribir la historia a su favor. El fujimorismo después de su ejecutoria electoral en el 2011, por la cual se sintieron muy cerca del retorno al poder, con su presencia parlamentaria cree que puede hacernos olvidar lo que hicieron durante una década con las instituciones, con el terrorismo de Estado violatorio de derechos humanos y con la mayor corrupción jamás vista en el Perú.

Ahora critican el Informe de la Comisión de la Verdad como antes rechazaron el Lugar de la Memoria o alentaron ataques al Ojo que llora. La gran campaña mediática muestra, como otras veces, el sesgo fujimorista de los grandes medios.

El 2000 los demócratas logramos derrotar a la dictadura que dominaba los poderes del Estado y los grandes medios de comunicación. Fujimori y Montesinos  tenían un proyecto continuista. El frente contra la dictadura reunió a todos los sectores políticos de la derecha a la izquierda, sindicalistas y activistas de base y empresarios y tuvo su más alta participación con la Marcha de los Cuatro Suyos. Después de ella la protesta se convirtió en resistencia sostenida con movimientos regionales y colectivos democráticos a lo que se agregó en el momento más frágil para la dictadura la insurgencia del comandante Humala.

Fujimori luego de su falsa persecución contra Montesinos tuvo que escaparse. El Congreso comenzó otra etapa con la destitución de su presidenta Martha Hildebrandt e impuso el gobierno transitorio de Valentín Paniagua para organizar nuevas elecciones. Pero Paniagua no logró desmontar el aparato dictatorial ni tampoco la depuración de elementos del fujimontesinismo. Carlos Ferrero compartió la mesa directiva con Absalón Vásquez, lo que demostró la supervivencia del fujimorismo aceptado por parte del mismo toledismo.

Las FFAA fueron las más afectadas en su imagen. Nunca hubo tantos generales, tenientes generales, almirantes y otros altos oficiales presos. El viejo militarismo, corrupto y autoritario, reciclado en los 90 con la fachada del montesinismo, fue duramente golpeado. La burocracia neoliberal fujimorista se mantuvo en el aparato del Estado en especial en economía y finanzas, en ministerios, oficinas descentralizadas, empresas públicas y consejos transitorios de las regiones, con operadores directos del viejo régimen a la espera del retorno del fujimorismo.

El modelo económico no ha cambiado. El diseño país sigue siendo el de décadas anteriores. Constitución, leyes, organismos públicos, mecanismo electoral, sistema de seguridad y defensa, relaciones internacionales, políticas sectoriales, programas sociales, parecen ser los mismos en dictadura y en democracia.

En este contexto alentar la mala memoria y el optar por reescribir la historia de lo vivido es alentar el retorno del fujimorismo al poder. La reconciliación es indispensable pero sin sacrificar principios. La democracia debe generar sus propios mecanismos de defensa. Bien el Premier Juan Jiménez Mayor al poner en su sitio la prioridad de los valores democráticos. Bien el Presidente Ollanta Humala al mantener distancia con el fujimorismo y no caer bajo sus cantos de sirena.