lunes, 13 de junio de 2011

MIENTRAS NOS ENTRETIENEN CON SICOSOCIALES


APRUEBAN LEY DE IMPUNIDAD
El Ejecutivo acaba de aprobar la Ley 29703 que establece que los funcionarios públicos solo podrán ser sancionados penalmente cuando sus irregularidades hubieran producido un daño económico contra el Estado. La norma elimina la inhabilitación para ejercer cargos públicos a los acusados por el delito de enriquecimiento ilícito y blinda a los funcionarios procesados por corrupción pues si bien ha endurecido las penas también ha hecho más difícil el camino para llegar a ellas.
   
Genaro Matute, el Zar Anticorrupción, nombrado por el presente gobierno, acaba de denunciar la aprobación de la Ley 29703 como favorable a la corrupción. La califica severamente como un retroceso en una lucha por la cual acaba de votar más de medio país.

Lo más triste es que mientras los corruptos mueven lobbies y dinero, el país se entretiene discutiendo el tamaño del Cristo del Morro Solar y los kilos de menos de Alberto Fujimori por cuya preocupación el Presidente Alan García deberá indultarlo. Sicosociales con los cuales los grandes medios desvían nuestra atención.

Las modificaciones que efectuó el Congreso al proyecto enviado por el Poder Judicial, gestión de Javier Villa Stein, favorecen a los funcionarios de este gobierno y de gobiernos anteriores actualmente procesados por corrupción y a los que vendrán. Algo muy grave si recordamos que, además, las facultades sancionadoras que le fueron otorgadas a la Contraloría sólo entrarán en vigencia desde el 2012 hacia adelante y no para acciones anteriores.

Eliminar la inhabilitación para ejercer cargos públicos por delitos de corrupción implicará que los sentenciados podrán cumplir sus penas reducidas gracias a beneficios penitenciarios y que les será posible retornar al Estado a seguir depredando. 

Eliminar la obligación del funcionario de demostrar patrimonio bien habido significa que se le facilita la evasión de responsabilidad. Haber incluido en el artículo 384 del Código Penal la precisión de que un acto de colusión se produce sólo cuando hay daño económico al Estado pone la carga de la prueba en la Fiscalía la cual mientras investiga ve pasar el tiempo hasta que cumplidos los plazos, muy rígidos en temas anticorrupción, se termina la posibilidad de sancionar. Si la Colusión solo se produce cuando hay daño patrimonial al Estado, el daño hay que probarlo y demostrarlo lo cual no es fácil pues bien sabemos que por las comisiones no se entrega recibo. Y si no se llega a probar la colusión no hay sentencia sino una simple llamada de atención o cualquier sanción administrativa inferior.

Es el momento de demostrar la voluntad política para luchar contra la corrupción. Corresponde a la bancada del Presidente electo Ollanta Humala lograr que se derogue la Ley 29703 y aprovechar la oportunidad para establecer la imprescriptibilidad de los delitos de corrupción. Caso contrario estaríamos aceptando una sensible ineficiencia en el marco jurídico aplicable a esta tan reclamada lucha ética.

viernes, 10 de junio de 2011

LO QUE SE VIENE


DESTERRAR LOS MIEDOS
E IMPONER LA ÉTICA

Ya tenemos Presidente de la República aunque a muchos no les guste. Ollanta Humala está ante un gran reto, no ideológico, porque en ningún momento se ha hablado de imponer el socialismo, principalmente ético desde que sus banderas ganadoras son la lucha contra la pobreza y contra la corrupción.

Hemos tenido la campaña más dramática jamás vista en nuestro país, polarizada al infinito con mucha pasión, rabia, miedos y maledicencia. Con intereses en juego demasiado fuertes, tanto que prefirieron asustar a los votantes antes que hacerlos razonar. Con temores que circularon, absurdos e irracionales pero que pegaron por el inmenso poder mediático detrás del fujimorismo. Pero ya instalados en el terreno emocional primó el temor al retorno de los noventa con su terrible mezcla de dictadura, corrupción, violaciones de derechos humanos y populismo asistencialista.

Lo que no sucedió en la primera vuelta apareció en la segunda. El factor ético tan menospreciado por los políticos les jugó una mala pasada. Y fue sin duda Mario Vargas Llosa un gran líder de opinión que pudo él solo contra casi todo el universo mediático del lado del fujimorismo. Y consiguió convencer a más de medio país de las razones morales para votar por Humala. Como consecuencia quienes hasta hacía poco se peleaban la lisonja por nuestro Nobel, lo llenaron de ataques y recriminaciones. No le perdonaron su impecable agudeza ética que prontamente convirtieron en “traición”.

Tan importante es esta batalla ética ganada como esencial es la sensación de la población de haber logrado una victoria sobre los ricos y corruptos, sobre el racismo y la utilización asistencialista de los pobres. El mensaje que nos queda es que sí es posible unir la ética con la política. Un mensaje que ha calado hondo al punto que no dudamos que impregnará las evaluaciones del régimen que comienza. Por ello el compromiso es aún más significativo en este terreno.

¿Cómo logrará Humala reunificar al país dividido en dos mitades? Sus primeras declaraciones estuvieron orientadas a tranquilizar a quienes provocaron, vía especuladores, la caída de la Bolsa de Lima en 12%. Pero el terrorismo económico tiene demasiadas aristas y no puede mantenerse indefinidamente. La Bolsa se recuperó casi inmediatamente en los días siguientes y el cuco se acabó. Los empresarios que apoyaron y financiaron a Fujimori se adecuaron pronto a la nueva situación. No hay empresarios en la oposición.

Estamos ante un tiempo nuevo y Humala está en vías de demostrar que está a la altura de la esperanza. En este camino que recién empieza la amplitud concertadora del Presidente electo para convocar a los mejores debe concretarse como ofreció, previo filtro eficaz para que no se cuelen corruptos que nunca faltan en busca de acomodo.

Humala se ha puesto por encima de la demolición mediática que sufrió y ha dicho que respetará a los medios y su libertad de expresión que les permite decir lo que sus dueños quieren decir. Incluso su ánimo de concertación lo llevará hasta la vereda de enfrente, sólo se autoexiliarán la derecha racista, fóbica, oscurantista e ignorante.

Va quedando claro que Ollanta Humala no pondrá freno al crecimiento económico ni dispondrá estatizaciones inútiles ni le quitará los niños a las familias ni los puestos a los comerciantes. Que se empeñará en la necesaria reforma tributaria, poniendo más impuestos a quienes deben pagar más y tal vez en frenar o regular los capitales golondrinos y las burbujas especulativas.

Estas elecciones presidenciales en segunda vuelta nos han dado un triunfo de la política sobre la economía. El liderazgo de Humala se ha ido afirmando pero deberá ser resistente a las emboscadas en las que muchos desean que caiga. Y ser suficientemente firme y propositivo sobre aquellos aspectos fundamentales que definirán esa gran transformación ofrecida. Una ambición nada fácil de transmitir y menos de concretar. Todos estaríamos de acuerdo que ella comienza por la confianza, avanza hacia la equidad y la progresividad especialmente sobre trabajo, educación, salud, servicios sociales y llega a la protección frente al desempleo y jubilación. Aspectos sentidos que permitirían movilizar la fuerza principal de toda democracia, aquella que reside en la voluntad de los ciudadanos para actuar de manera responsable en la vida pública.

Se necesita forjar una conciencia colectiva positiva para el cambio. Y ello se puede hacer a partir de ese gran logro de la campaña de Humala que ha sido colocar en el centro del debate, urgente y necesario, la desigual distribución de la riqueza. La inequidad y la escasa solidaridad son fuente de una alta conflictividad social que amenaza toda estabilidad política y económica. No hay mercados con pobreza extrema ni democracia con desesperación exacerbada. Esperemos que así lo entiendan.


jueves, 9 de junio de 2011

MARIA DEL PILAR TELLO; UN TIEMPO NUEVO CON JUSTICIA SOCIAL Y SIN CORRUPCION


Modelo chavista no es aplicable al Perú
En la siguiente entrevista realizada por el Portal Multimedia GENERACCION se incluyen mis apreciaciones sobre la coyuntura post electoral además de algunas aclaraciones personales, necesarias sobre aspectos que en su momento aparecieron controversiales. La incluimos  por ello. MPT

María del Pilar Tello, politóloga, periodista, abogada y docente de las universidades San Martín de Porres y Federico Villarreal donde es jefa del Departamento de Ciencia Política, tiene gran experiencia en el campo de la comunicación y, como no podía ser de otra manera, de la política. Hasta hace ocho meses fue presidenta del Directorio de Editora Perú que edita El Peruano y dirige la agencia de noticias Andina. Antes estuvo en el Instituto Nacional de Radio y Televisión del Perú (IRTP). Entusiasta de las redes sociales y de Internet, desarrolló una intensa campaña por el candidato de Gana Perú.

09 de junio del 2011  |  Autor: Redacción Generacción 

-Ganó su candidato Ollanta Humala, ¿cuál es el sentimiento ahora?
De esperanza, de un tiempo nuevo con justicia social y sin corrupción. Nosotros luchamos contra el fujimorismo durante una larga década desde La República, el Foro Democrático y el Comité Cívico por la Democracia que presidió Gustavo Mohme Llona. No íbamos a bajar los brazos para aceptar el retorno de quienes significaron el avasallamiento democrático, la sistemática violación de derechos humanos y depredaron el presupuesto público. Felizmente el 5 de junio nuestro país se salvó por escasos puntos y ahora estamos en otro momento, los puentes deben tenderse para que el gobierno de Ollanta Humala sea de diálogo y concertación. Su apertura y equilibrio han sido la clave de su triunfo.

-Lo criticaron mucho por estos cambios.
Los que criticaron a Humala lo hicieron por interés electoral y porque desconocen la dinámica de la segunda vuelta que el Perú copió del régimen francés. El candidato siempre ofrece cambios en su programa en aras de la amplitud que requiere para ganar. Sabe que primero debe convencer para que las alianzas se produzcan y ello solo se logra concediendo y sumando gente al proyecto, gente valiosa no solo por los votos, especialmente para la gobernabilidad del régimen que emergerá del proceso electoral.

-¿Qué viene ahora para el Perú? Los temores respecto de la economía persisten y se reclaman señales claras.
No hay lugar para temores. La campaña electoral terminó y entre los perdedores están los grandes medios que manipularon la opinión pública tratando de amedrentar. No les funcionó, la gente se da cuenta cuando la demolición del candidato está en marcha. Fue un búmeran.

La centro izquierda está de moda en el continente con gobiernos social demócratas que lo han hecho muy bien. Ahí están Lula, Lagos, Bachelet, Tabaré Vázquez. En esa línea se consolida la gobernabilidad, con una mejor distribución de la riqueza se puede contener la conflictividad social y dar mayor estabilidad política y económica.

-¿Cómo se puede estar seguro de que no se aplicará el modelo chavista en el Perú?
Simplemente porque ese modelo no es aplicable al Perú. En mi libro El Nuevo Progresismo en América Latina, que publicó la Universidad San Martín en el 2009, analicé el llamado giro a la izquierda en el continente y los exitosos gobiernos socialdemócratas. Chávez es un caso especial no replicable, ningún otro país tiene la riqueza petrolera de Venezuela. Los temores no vienen por ese lado, la línea divisoria es ética más que ideológica. Hasta los liberales han votado por Humala en el afán de desterrar la corrupción. Más claro no puede ser, hemos visto el liderazgo moral de Vargas Llosa.

-Dicen que usted ha abandonado las filas del Apra.
No abandoné ninguna fila, pues nunca he sido aprista. Siempre digo que soy amiga del Apra por su filiación social demócrata. Quienes me conocen lo saben. Fui invitada, lo que agradezco, por el gobierno de Alan García, para aplicar lo que sé hacer: periodismo, política no partidaria. Lo hice en el IRTP al cual renuncié porque me acusaron absurdamente de imponer la propaganda del gobierno por encima de la información y por haber despedido a una periodista, algo que no fue cierto. Nada de eso tuvo sentido.

-¿Y se fue a Editora Perú?
El presidente García generosamente me dio a elegir y le pedí volver a un medio del Estado. Quise demostrar que los medios de comunicación del Estado se pueden manejar de manera amplia y plural para ganar y mantener credibilidad. Durante los casi cuatro años en que estuve al mando de Editora, la agencia Andina creció y se consolidó con base en la pluralidad. El Peruano difundió la noticia oficial con mesura y profesionalismo.

La propaganda gubernamental es legítima pero hay que saber diferenciarla de la información, caso contrario nadie cree en los medios del Estado siendo su presencia muy importante para representar los intereses de la nación y no del gobierno de turno.

-Se han conocido denuncias de corrupción en Editora...
Ese tema en Editora es muy complicado. Yo estuve casi cuatro años como presidenta del Directorio, no ejecutiva, vale decir que nunca manejé ni administración ni dinero. Renuncié cuando me enteré de las irregularidades en el manejo de la Gerencia General a cargo de César Inga Ballón. Solicité su alejamiento al Directorio pero la mayoría prefirió apoyarlo a él y por tanto fui yo la que renuncié, no sin antes denunciar lo que sucedía ante el Fonafe, la Contraloría y la Comisión de Fiscalización del Congreso de la República.

-¿Hicieron algo?
No mucho en realidad, aunque en este momento el asunto está siendo investigado de oficio por la Primera Fiscalía Anticorrupción, lo que toca a los principales directivos de la empresa. Espero que ahí se aclaren las cosas y se definan las responsabilidades. La lucha contra la corrupción es una bandera de todos los peruanos de bien.

-Y usted se enteró de las irregularidades después de casi cuatro años de Presidencia, ¿no le parece mucho tiempo?
Me parece demasiado tiempo pero así fue. Me enteré por un informe que solicité a la Gerencia de Control Institucional a comienzos del 2010 sobre cómo se venía realizando la compra del papel para imprimir El Peruano.

-¿Y por qué lo pidió en ese momento?
Porque una comunicación del congresista Falla La Madrid me puso en alerta de un sobregasto presupuestal de 3.5 millones de soles en el 2008. Entonces pedí a través del Directorio un informe sobre cómo se venían realizando las compras de papel. Ahí supe, entre otras cosas, que en el año 2008 habíamos aprobado una exoneración de licitación para la compra de papel por un supuesto desabastecimiento inminente que nunca existió.

-¿Y la investigación sobre eso ya concluyó?
No. Está en pleno proceso y lo importante es que se está haciendo con el nuevo Código Procesal Penal que esclarece en plazos más cortos y de manera transparente mediante audiencias públicas. Yo ya cumplí con formular mi declaración y entiendo que el comandante PNP Percy Guizado también ha citado a los directores, al Gerente General y al Jefe de Logística. También ha declarado la directora Nilda Rojas, actual secretaria nacional de Gestión Pública de la Presidencia del Consejo de Ministros, quien renunció conmigo. Asimismo los ex gerentes Javier Ramos, Martín Navarro Loayza y Eduardo Polleri, todos excelentes funcionarios que trabajaron conmigo, que me dieron la información para formalizar mi denuncia ante el Directorio y que por ello fueron despedidos por Inga Ballón en represalia apenas yo dejé la empresa.

-¿No hay garantías para el trabajador que denuncia?, ¿está condenado a perder el trabajo?
Lamentablemente no hay garantías para el trabajador denunciante, cualquiera sea su nivel. Cuando hay afán de encubrimiento la pita se rompe por lo más delgado. El que puede, puede.

-¿La Contraloría no hace nada?
Fuad Khoury tiene en estos momentos una comisión de investigación en Editora Perú, la cual deberá concluir con plazos muy estrictos por tratarse de presuntos delitos de corrupción. Esperamos.

-¿Y los auditores externos tampoco detectaron nada?
Para el año 2008, principalmente en cuestión, el auditor externo fue Víctor Piscoya quien no descubrió irregularidad alguna en la adquisición de papel. Pero ese año fue contratada para la Oficina de Imagen de Editora Perú, su hija María del Pilar Piscoya Rodríguez, del 5 de diciembre del 2008 al 31 de marzo del 2010. Esto está absolutamente prohibido por las normas de control. Los auditores no pueden generar lazos con los auditados.

-¿Continúa usted trabajando en la Universidad Villarreal pese a que le iniciaron proceso administrativo?
Sigo trabajando sin problemas y con gran aceptación de mis alumnos que están felices con mi retorno pues después de mi licencia me reincorporé en enero de este año. Es cierto lo del proceso administrativo pero no fue solo contra mí sino contra varios docentes de la Facultad de Derecho que impugnamos una gestión corrupta. El tiempo nos dio la razón y la funcionaria que nos acusó y difamó ya ha sido separada. Una Comisión de Orden nombrada por la Asamblea de Rectores reemplazó a los malos funcionarios que nosotros denunciamos. El proceso al que se refiere está en vías de ser anulado.

-¿Qué nuevo libro está preparando?
Soy entusiasta de la potencialidad de Internet y sobre ella es mi reciente libro Internet, un lugar sin límites, que pronto aparecerá.

lunes, 6 de junio de 2011

OLLANTA HUMALA DE LOCUMBA A PALACIO



LA REBELIÓN DE LOS HONESTOS


El 31 de octubre del 2000 escribí en La República un artículo que titulé “Ollanta contra el oprobio”. Comenzaba con la pregunta. “Cuándo sabré que estoy muerto?. Cuando no pueda cerrar mi mano en un puño”. La alusión era al significado del levantamiento de Locumba que Ollanta Humala condujo y que muchos recibimos con la alegría del gesto nuevo. Una incipiente rebelión militar de un desconocido comandante nos anunciaba tiempos mejores de los cuales estábamos ávidos. Nos indicaba que como nación podíamos reaccionar contra el avasallamiento corruptor, que sí podíamos cerrar el puño, que estábamos vivos para defendernos.

Más de diez años después el círculo se cierra. El voto de ayer, 5 de junio del 2011, fue una manifestación de autodefensa, levantando las mismas banderas de democracia y anticorrupción. La diferencia la hace una década en la que pensamos el monstruo fujimorista había muerto y no era tal. En la que pensamos que la corrupción estaría desterrada por el repudio que generaron los vladivideos y no fue el caso. Recuperando el reflejo este domingo dimos un voto de rechazo y de conciencia, un voto que unió diversas vertientes ideológicas con un sentimiento de urgencia para evitar el retorno de los mafiosos y el colapso moral del país.

Nos enfrentamos a la manipulación de los grandes medios y al poder económico que enmascaró la defensa de los corruptos en la defensa del modelo. Que amenazaron, aterrorizaron, manipularon, difamaron y mintieron. Una campaña modelo de lo que nunca debería repetirse en nuestro país. Y vencimos.

El voto del 5 de junio pasará a la historia como el voto rebelde ante la corrupción poderosa e ilegal. No fue un voto ideológico pero si concertado contra la corrupción, con la levadura poderosa de la indignación. Detuvimos los poderes fácticos que buscaban el retorno del fujimorismo, pusimos la ética por encima de la ideología, superamos los temores y poco más de la mitad del país se unió en un solo puño.

El mérito es de Ollanta Humala que, retrotrayéndose a Locumba, puso sus banderas de democracia y anticorrupción en alto mientras activaba, acompañado de un gran equipo humano, el diálogo y la concertación para ampliar su apoyo yendo al encuentro del centro político. Encarnó ese nuevo progresismo con la base ética que el Perú necesita, despejando dudas  sobre el modelo económico y un eventual cambio en la Constitución. Por eso KFujimori atacó tanto su cambio, sabía que era la clave del éxito de su contendor.

Mientras tanto los fujmoristas continuaban siendo los mismos. Cambiaron de cara y de sonrisa pero el lastre moral seguía ahí. Muchos quisieron disfrazarlo pero persistía el mal olor de un entorno que no supo administrar sus máscaras y su fascismo.

La dinastía siniestra, y quienes se mimetizaron con ella, nos deja una gran lección. Si la contienda no hubiera sido Ollanta Humala contra Keiko Fujimori la mafia hubiera retornado con los rostros de PPK o de Luis Castañeda quienes, con parte del voto ciudadano en la primera vuelta, dieron sus apoyos de última hora. Y con ello expresaron la candidatura de la hija del dictador con la textura propia de una alianza fáctica, de una mafia defensiva que con los grandes medios y la televisión quiso vender su mejor rostro. La oportuna carta de Mario Vargas Llosa a El Comercio los desenmascaró en cabeza del Grupo ECO e hizo ver claramente la guerra sucia y la manipulación mediática.

Párrafo aparte merecen los Vargas Llosa que hicieron una inmensa contribución ética al país que la historia sabrá reconocer. Otro hubiera sido el resultado si nuestro dignísimo Nobel no se hubiera empeñado en la advertencia y el combate de las ideas y los valores. Lideró además, la suma de pronunciamientos ante el gran peligro que venía aceleradamente y sin frenos.

El país ético y decente ganó. Cerramos el puño con los jóvenes movilizados, con las redes sociales que libraron su propio combate por el derecho a la información y la dignidad. Con sólo tres órganos escritos que representaron la verdadera defensa de la democracia. Con banderas que son vitales pero no por ello fáciles. La corrupción se disfraza, busca sus propios refugios y sus alianzas. Puede acechar incluso filtrándose en Gana Perú. Por ello la vigilancia es indispensable. El Perú necesita de ese gobierno de fuerte inspiración social que Ollanta nos promete y del equipo más capaz y honesto posible. La esperanza de democracia con justicia e inclusión social no puede ser vana.

Que el crecimiento económico alcance a todos, que desterremos la delincuencia y la corrupción oprobiosa. Que sigamos cerrando el puño y levantándolo en alto como lo hemos hecho este 5 de junio. Que siga ganando el Perú.

jueves, 2 de junio de 2011

EN LA RECTA FINAL


MI VOTO POR EL PERU

Como escribe Gustavo Gutiérrez el voto del domingo debemos dar un voto de conciencia. Algo que parecía difícil por la manipulación de los grandes medios, que dieron densidad a la campaña. Con ‘ciencia’, nos recuerda Gutierrez, es con conocimiento y saber. Y es justamente lo que no querían los medios, que la ciudadanía tuviera el conocimiento de lo que significa el retorno del fujimorismo para la sociedad y para el país.

“Un voto de conciencia significa votar por la construcción de una sociedad en la que la dignidad humana y la libertad de todos sean respetadas; y que incluya, prioritariamente, a aquellos a los que no se reconoce “el derecho a tener derechos”, según la conocida y aguda expresión de H. Arendt. Sin justicia no hay paz permanente” dice Gustavo Gutierrez.

Y transcribimos sus líneas por su significado. No son ideológicas, son profundamente éticas y es éste uno de los aspectos que ha ido definiendo la presente situación electoral. La ética por encima de la ideología. Superando el terrorismo blanco de los grandes medios tradicionales destinado a enterrar la memoria sobre el fujimorato, asfixiar la indignación, activar las amenazas de que podían perder el empleo, las propiedades, los hijos. Risible sino fuera dramático.

Humala no se detuvo a desactivar las bombas sicológicas, se empeñó en el diálogo y la concertación, en ampliar su apoyo y lo consiguió yendo al encuentro del centro político, encarnando ese nuevo progresismo con base ética que el Perú necesita, despejando dudas  sobre el modelo económico y un eventual cambio en la Constitución.

Keiko Fujimori tiene el lastre moral del fujimorismo. No sólo como la hija del dictador, como su heredera política, con un entorno que no admite dudas. Es el mismo de su padre como consigna la BBC de Londres por su corresponsal en Lima "Si no hay más gente de la época de su padre en el entorno de Keiko, es que porque están presos".

La hija del dictador es buena candidata, hábil para su edad, pero su dinastía es siniestra para el Perú. Ni las mejores sonrisas ni los apoyos vacuos de Mercedes Araoz o de Juliana Reymer conseguirán movilizar los votos que necesita. Sus voceros oficiales se han encargado de hacer el trabajo a favor de Humala, con errores garrafales como la ya emblemática frase de Jorge Trelles, ex ministro de Educación: “Nosotros matamos menos”. Ningún apoyo podrá borrar el impacto fatídico de esas palabras.

Por ello para la BBC el 30% de los peruanos no votaría por ella: Las personas que la rodean tuvieron un papel que muy pocos podrían olvidar. Ahí están las ligadas a las dolorosas esterilizaciones forzadas, sistemáticas como política no atribuible a errores personales o casos esporádicos. Ahí está Martha Chávez, ex presidenta del Congreso, habituada a la prepotencia fujimorista de los noventa, que se apresuró a amenazar al presidente del Poder Judicial, César San Martín, que deberá "rendir cuentas" por haber condenado al ex presidente Fujimori.

Y es que el irrespeto al estado de derecho está en el ADN fujimorista. Por eso se han atrevido a usar el local de la Diroes, centro de reclusión de Fujimori, como cuartel de campaña. Y pocos dudan de que dará libertad a su padre y si mucho apura a Vladimiro Montesinos, el crucial ex asesor que tiene gran parte de los dineros y de los secretos del fujimorismo. Razones humanitarias o de salud no faltarán.

En esta crucial semana, en plena recta final, el ánimo electoral parece haberse definido. Humala, controlado sereno y con nivel de estadista, disipó temores en el debate mientras desde el otro lado la personalidad de la candidata hizo recordar la prepotencia e insolencia del fujimorismo.

Tenemos veda de encuestas pero no hacen falta si recordamos que en la primera vuelta todas se equivocaron en sus resultados finales. El indicador que manejamos todos es el sentimiento en las calles, universidades, centros de trabajo, taxis, ómnibus y mercados.

Lima, plaza difícil para Humala, está cambiando favorablemente como resultado de varios factores: además del debate, la Marcha del 26M,  multitudinaria y replicada en las principales ciudades, que desembalsó gran parte del voto escondido. Por la carta de Mario Vargas Llosa que desenmascaró al Grupo El Comercio con argumentos imbatibles y terminó de convencer de la guerra sucia y la manipulación mediática. Y por último el doloroso tema de las esterilizaciones forzadas que ha puesto al voto femenino en alerta. A ello se agrega como bien dijo el  conservador ABC de Madrid la suma de apoyos, los pronunciamientos, en cadena de lo mejor de nuestras organizaciones sociales y nuestra intelectualidad.

Siempre se da una avalancha de última hora y esta vez pocos dudarían que le favorece a Ollanta Humala que ha entrado a la recta final llenando plazas y recorriendo el Perú con mitines multitudinarios. Los jóvenes movilizados dan fuerza al eslogan NO A KEIKO. Los hemos visto en Lima como en Paris o Nueva York. Las redes sociales han librado su propio combate por el derecho a la información y la dignidad. Junto a ellas tres órganos escritos representan la verdadera defensa de la democracia. Pero los grandes medios, prensa, radio y TV, llevarán la peor parte, asimilarán su propia derrota y merma de credibilidad.

No habrá impunidad. Que tiemblen los corruptos, este domingo ganará el Perú. Con un gobierno de fuerte inspiración social, encargado a un equipo capaz y honesto que piense en el país y no en llenarse los bolsillos impúdicamente. Estamos ante la esperanza de construir democracia con justicia. Ningún modelo económico se sostiene en medio de la conflictividad social de la pobreza y del hambre. Que el crecimiento económico alcance a todos, que desterremos la delincuencia y la corrupción oprobiosa de este gran país decidido a librar este combate. Esta es la bandera y con ella vamos todos este 5 de junio.

lunes, 30 de mayo de 2011

MAS ALLA DEL DEBATE:



ENTRE EL CINISMO Y LA RESPONSABILIDAD

El debate no fue excepcional. Ni Ollanta Humala es un gran orador ni Keiko Fujimori una lideresa política confiable. Hubo histrionismo y elocuencia de parte de la segunda mientras el primero se refugiaba en un discurso responsable, discreto y sin estridencias, con acento en las propuestas y en la descalificación ética.

Se dice que Fujimori tuvo un mejor desempeño oratorio que Humala que no reaccionó a las muestras de irrespeto e impertinencia. No se trataba de un espectáculo, en otros planos se encontrarán los réditos políticos. Si Ollanta quiso dejar hacer y dejar pasar la esencia nada ética de su contendora lo logró. Permitió que se vea cómo se puede hacer fácilmente de mentira verdad y falsear con desparpajo a pesar de estar en un escenario mediático seguido por millones, incluso en el extranjero.

El cinismo de Keiko Fujimori agravia el sentido moral de una población que sabe como sucedieron las cosas durante la avasalladora práctica política de su padre. Hija al fin, mostró la herencia bien asimilada, prepotente e impertinente, fue la antítesis del militar retirado que tenía al frente quien optó por la sonrisa reservada, la voz tranquila y el dejar pasar los golpes bajos. Ella cayó en la trampa, cuando creyó que Ollanta no daría batalla, confiada, se desbordó y exhibió su verdadera personalidad política, sin maquillaje, con impertinencia, insolencia y arrogancia. Como en un torneo escolar donde el que golpea como sea gana. Con la misma sonrisa cínica que caracterizó la inescrupulosidad del padre.

No hubo sinceridad en ella ni contenidos consistentes. Su mejor argumento, mencionado hasta la saciedad, descalificar a Ollanta por sus planes de gobierno. Repitió que solo tiene uno. Lo que es cierto, no caben variaciones cuando su candidatura tiene como objetivo esencial la liberación de su padre, su modelo político aunque en esta oportunidad se guardó la grosera apreciación de que lo considera el mejor gobierno de la historia.

Keiko Fujimori dijo que se enfrentó a Montesinos pero dio credibilidad a sus versiones para atacar a Humala. Evadió dar respuestas a la corrupción del fujimorismo y a las esterilizaciones forzadas. Aceptó que “La corrupción atacó fuertemente en la década de los 90”, pero no mencionó a su padre sino a terceros. Habló de su limpia trayectoria personal ocultando las investigaciones por enriquecimiento ilícito pendientes ante la Fiscalía ante la cual no se presentó apoyándose en su inmunidad-impunidad congresal. Atacó a Humala con procesos judiciales inexistentes. Habló de errores y no de delitos del gobierno de su padre, de un entorno que pretende nuevo en un 80% cuando la población solo ve las mismas caras.

De Humala podemos decir que dejó pasar las falacias, que no usó mayores argumentos éticos, que apeló a la verdad pero no desemmascaró el maquillaje ni el cinismo, que no destacó la ausencia de mea culpa de la hija del dictador. Pero sus omisiones, voluntarias o no, nos dejaron ver la amenaza y el riesgo fujimorista al desnudo, en sus formas más primarias.

Y después del debate fue el desfile mediático previsible a favor de Keiko. Todo fríamente calculado para ese sector mafioso aúpado a una candidatura que hace trizas la ética y la verdad. Quedó comprobado que KF representa lo más negativo de la política. Desde el asistencialismo despectivo hasta la inmadurez soberbia e irresponsable que no respeta formalidades ni valores. El Todo Vale elevado al altar de lo necesario y posible para defender los peores intereses organizados, los de los mafiosos.

Ollanta Humala hizo de la sencillez bandera, así sintonizó con los millones de gente sencilla que creen en él. Le faltaron frases de impacto, recursos retóricos y emocionales. Tuvo firmeza sin demasiada elocuencia. Fiel a su esencia no impostó, defendió su verdad en la lucha contra la corrupción y en la inclusión social. En sus mejores momentos dejó sin piso moral y sin respuestas a su contendora. La retrató como persona sin aplastarla con fuerza argumentativa. Es el candidato que tenemos, no se reiventó, fue auténtico. Quienes esperaban un líder avasallador se decepcionaron. Si su estrategia fue acertada lo veremos en estos días cruciales antes del domingo.

Ollanta Humala puso en vitrina la responsabilidad reservada y discreta del estadista, la precisión de las propuestas, la firmeza del compromiso anticorrupción, la sensibilidad del luchador social. Ollanta no es un líder carismático pero es un gran líder, con convicción y constancia, que mide fuerzas y es flexible para dialogar y concertar. Hoy ha logrado colocarse en ese centro político que el país necesitaba.
 
Muchos han hablado de un empate y los más honestos de victoria de Humala. Llama la atención que el avance del nacionalista se esté dando con firmeza a pesar de la concertación dolosa en su contra de todos los poderes fácticos, el económico, el mediático, el religioso más conservador de la Iglesia Católica y en especial el mafioso de todas las tiendas, siempre dispuesto a financiar una multimillonaria campaña para protegerse y defenderse. No queda duda que estamos ante una batalla moral y que nos corresponde ganarla por el país mejor que queremos.

viernes, 27 de mayo de 2011

CONTRA EL RETORNO DEL FUJIMORISMO



26M, LA MARCHA DE LA DIGNIDAD

Como en los peores tiempos del fujimorismo la mayoría de los medios de prensa, alineados con su candidata, minimizaron la manifestación del 26M. No informaron sobre las cuadras y cuadras de ciudadanos, adultos y jóvenes, que se reunieron en la Gran Marcha por la Democracia y la Dignidad. Tampoco dijeron que el movimiento NO A KEIKO  es nacional y que hubo réplicas en las principales ciudades del país.

El monstruo regresa y con él las manipulaciones informativas y el estilo fujimontesinista. Si queremos saber debemos recurrir a la prensa extranjera o a la Red, con la que no contábamos cuando hace una década luchábamos contra el gobierno del padre que la hija amenaza continuar.

Hoy la Red es un gran aliado de la verdad y de la liberación de los espíritus frente al gran poder mediático que vela primero por sus finanzas y posterga los valores, la ética y la verdad. La información que al día siguiente del 26M difundió el diario español El  Mundo es impecable y completa. A diferencia de la que estamos viendo en el Perú, con las excepciones de La República -que hace honor a su valiente director fundador Gustavo Mohme Llona- y de La Primera que hace tiempo apostó por la opción de la decencia.

Ahora tenemos Internet y prensa extranjera. La verdad ya no puede ser ocultada aunque poderosos mafiosos quisieran ver cómo el cerco se cierra imponiendo sus manipuladas medias verdades y sus temores. ¿Cuánto está costando este alineamiento?. Para calcularlo basta recordar los 22 millones de dólares que pagó Montesinos a Croussillat, no para adquirir el canal, sólo para comprar su opinión. Muchos millones deben estar circulando en esta fiesta de los mafiosos que apuestan por su libertad.

"Fujimori nunca más" el grito unánime de la marcha se hace carne cada vez más. Sobre todo entre los jóvenes que no votan ideológicamente, lo hacen optando éticamente por Ollanta Humala. Y ello a pesar que los organizadores, la Coordinadora Nacional de Derechos Humanos y el Colectivo 'Fujimori Nunca Más', que aglutina a 79 organizaciones sociales, no se han pronunciado a favor de Humala. Pero sí han pedido no votar el próximo 5 de junio por la hija del séptimo presidente más corrupto del mundo.

Ver a los familiares de los desaparecidos, asesinados, torturados y a las víctimas de violaciones y esterilizaciones masivas encabezando la marcha, con las fotografías de sus seres queridos, nos retrotrae a los peores días de la dictadura cuyo vocero puede decir sin rubores "Nosotros matamos menos que los gobiernos anteriores". Aceptan el crimen masivo como una práctica trivial, como si se tratara de animales y no de valiosos seres humanos. El entorno de la candidata, testaferro de su padre, nos trae cada día pequeñas o grandes dosis de esa inmoralidad cotidiana que conocemos bien porque ya la vivimos.

Es esta falta de ética la que ampara los juramentos de la hija del dictador de que no liberará a su padre. ¿Cómo pretenden que la ciudadanía acepte "un nuevo fujimorismo" cuando lo sabemos imposible con la mafia financista y defensora de esta campaña electoral abusiva e inequitativa?.

Nada creíble su pedido de perdón por los "errores" y "excesos" del gobierno de su padre. Su maquillaje es éticamente inadmisible. Tiene, además, personales trapos muy sucios que se ventilan ante la Fiscalía de la Nación que no ha podido avanzar en el proceso debido a su inmunidad parlamentaria. Pero ahora, cuando los silencios son imposibles, esta denuncia ha sido difundida por la cadena norteamericana Univisión que ha puesto sobre el tapete la complicidad activa con su padre en los desmanes que ella cubría convenientemente con su sonrisa de primera dama (1994-2000). En ese periodo hubo crímenes y corrupción que ella nunca vio. Cuando todo el país decente se horrorizaba del Escuadrón de la Muerte, de La Cantuta y Barrios Altos, ella miraba angelicalmente hacia otro lado.

Bandas de música y grupos de teatro caricaturizaron a la candidata, a su padre y al ex asesor Vladimiro Montesinos. Representaron el espíritu libre, rebelde, de rechazo al retorno del fujimorismo. Los jóvenes que no habían nacido todavía el fatídico 5 de abril de 1992, hoy cercanos a los veinte años, se unen en ese solo grito de repudio. Ellos no lo vivieron pero levantan la bandera de la dignidad y la anticorrupción como lo hicieron los universitarios hace 10 años. Los recordamos de las universidades estatales y también de la  Católica y de Lima con su vital entusiasmo por la Marcha de los Cuatro Suyos. Cuando se desplazaban a recibir a las puertas de la capital a los provincianos que llegaron de todo el país para esa epopeya cuyo aliento victorioso aún tenemos en la mente. Es el mismo que comienza a sentirse después del 26M inspirando el desembalse del voto oculto y del indeciso a favor de la decencia. Esta segunda batalla también la ganaremos. No al fujimorismo!!

miércoles, 25 de mayo de 2011

LIBERTAD DE PRENSA Y DERECHO A LA INFORMACION


¿RESPETAN LOS MEDIOS EL DERECHO A LA INFORMACIÓN?
Tenemos un Derecho a la Información que nunca es mencionado ni respetado por la mayoría de los medios escritos y audiovisuales. Sus propietarios y principales voceros reaccionan airadamente ante cualquier amenaza a la libertad de prensa, lo que está muy bien, pero callan en siete idiomas cuando atropellan sin escrúpulos nuestro derecho a estar al tanto de lo que sucede sin que ellos contaminen, distorsionen u oculten la información que nos deben.
La Declaración Universal de los Derechos Humanos enumera la progresión histórica de los derechos: opinión, expresión, información. Este último, el derecho a la información, es el de emitir, recibir y difundir la información. La Declaración califica el acto informativo como algo que se debe al público.
El derecho a la información es nuestra garantía fundamental de obtener información (noticias, datos, hechos, opiniones, ideas) y de informar y ser informado. Engloba libertades individuales (de pensamiento, expresión e imprenta) y de carácter social (el derecho de los lectores, oyentes o espectadores a recibir información completa, objetiva, oportuna). Opera en dos sentidos y presupone la libertad del emisor, que es el periodista, y la del receptor, que es el público o sea todos nosotros.
El derecho a la información, conceptualmente hablando, es lo más avanzado que tenemos. Más que la libertad de prensa o de expresión pues protege a ambos polos, al emisor y al receptor, e incluye los derechos de grupo, género o clase. Como garantía nos alcanza a todos, incluyendo al Estado obligado a difundir con la verdad, a abstenerse de dar información manipulada, incompleta o falsa. Sólo puede estar limitado por los intereses nacionales y sociales y por el respeto a los derechos de terceros.
Y es que tan importante como suceden los acontecimientos es la forma como se transmiten. La sociedad puede y debe exigir la información completa, oportuna y objetiva, no parcial, no retrasada o fuera de tiempo, no plagada de medias verdades, como lamentablemente viene sucediendo. Una segunda batalla no electoral se dando en los medios que usan todo sus recursos para imponerse. Hasta pagar a sicarios mediáticos que conjugan el verbo difamar en lugar del de informar. Saben, como bien lo dice el reputado experto mundial en comunicaciones, don Manuel Castells, que “El Poder se construye en la mente de las personas”. Y quieren construir la aceptación del poder mafioso que quieren de retorno en la mente de todos nosotros.
El derecho a la información, la libertad de prensa y la libertad de expresión son tres conceptos jurídicos con rasgos comunes pero no equivalentes. El primero tiene en la verdad su fundamento esencial y junto a la libertad de expresión es la base del Estado de Derecho y de la Democracia por la que todos luchamos y que nos costó tanto recuperar.
En esta campaña electoral hay medios que atienden sus propios intereses o sus propios temores, o los que tienen quienes les pagan para evitar la victoria de Ollanta Humala. Nos dan una sola visión y nos transmiten cuentos y temores absurdos. Dejan ostensiblemente de lado la imparcialidad y violentan nuestro derecho a estar informados para tomar las mejores decisiones el 5 de junio en una contienda que se revela histórica. No queremos que la mafia vuelva y para ello las redes sociales y la comunicación alternativa están librando sus propios esfuerzos al igual que la intelectualidad y los jóvenes. Somos testigos de ello desde la docencia universitaria.
Es innegable que la mayoría de los medios ha emprendido con entusiasmo y dedicación la demolición de Humala para prohijar el retorno del fujimorismo que los compró en su momento. Ello está haciendo estragos en su credibilidad pero no parece importarles. ¡Qué pena!!

sábado, 21 de mayo de 2011

EL RELANZAMIENTO DEL FORO DEMOCRATICO


DE NUEVO EN LA TRINCHERA

Los países son como familias grandes, con sus angustias y sus problemas. Sus integrantes nos encontramos y reencontramos en torno a ideas e ideales y nos angustiamos cuando vemos que luces de peligro nos están alertando de un desastre que acecha a alguno de sus miembros o a toda la familia. Es lo que está pasando con el Perú, una sensación de urgencia lleva a sus mejores hijos a tomar acción, a ponerse en las trincheras, a alertar de lo malo que podría venir si nos equivocamos en elegir al gobernante del próximo quinquenio.

El Foro Democrático que fundamos en 1993, con un pequeño grupo de demócratas un año después del autogolpe del 5 de abril de 1992, libró dura y resuelta batalla contra la dictadura fujimorista en las peores condiciones de marginación, persecución y hostilización. Enfrentar el abuso de poder no es fácil y menos cuando estuvo tan concentrado y pervertido durante dos quinquenios continuados en los que se corrompió masivamente las instituciones de gobierno, en que se asesinó y se violó derechos humanos y se robó y depredó sin pudores ni fiscalización. Con esos mismos dineros Fujimori educó a sus hijos en el extranjero, compró medios de comunicación y conciencias en su afán de seguir depredando y enriqueciendo a los mafiosos de los cuales una parte está hoy en San Jorge y otro en el entorno de la candidata pantalla.

Los del fujimorismo no fueron errores que pudieran excusarse, respondieron a una esencia delictiva que hoy podemos sintetizar en la impúdica frase  NOSOTROS MATAMOS MENOS. ¿Es lícito matar? ¿Y si se mata menos está permitido? Las respuestas las tenemos en esa democracia pervertida que encontró una resistencia valiente y meritoria, más admirable todavía cuando conocimos de la metodología venal y omnipotente del superasesor que actuaba movido por la angurria del poder, por el afán de enriquecerse y satisfacer una soberbia patológica que le llevó a ser dueño de vidas y honras, a asesinar, avasallar y robar compulsivamente.

A esta criminalidad fujimorista nos enfrentamos entonces y largamente. Pero ingenuamente la pensamos debilitada y hasta desaparecida después del impacto moral originado por el siniestro desfile de vladivideos que dieron forma a un mercado de personajes comprados en el remate de la ética colectiva. Nos equivocamos, subvaluamos el daño, la herencia del relativismo delictivo y de la complacencia ante el crimen resurge dando nueva vida al monstruo que despierta para seguir depredando.

Tal vez no supimos o erróneamente creímos innecesario explicar al país el desastre moral y democrático que fue el fujimorismo. En política las responsabilidades no son solo individuales. Tenemos parte de la culpa de esta fatal resurrección pues cada uno se dedicó a lo suyo y dejamos que la sociedad volviera a contaminarse con el fujimorismo que pretende retornar por la vía del voto popular. Con toda soberbia aspiran al voto, comprado o inoculado por la alineación mediática, periódicos, canales y radios que se dicen democráticos, decididos a atacar perversamente a Ollanta Humala y demolerlo previa recepción de los dineros de las mafias. Han subastado su opinión como en las peores épocas. Y el difamatorio programa de Jaime Bayly es el símbolo de su torpeza y falta de escrúpulos.

Lamentable que muchos peruanos se dejan influir, orientar o comprar el voto, caso del agraviante asistencialismo en los pueblos jóvenes denunciado por la prensa española, y aceptan y difunden los argumentos más simplistas primarios e irracionales como aquello de que Humala nos quitará a nuestros hijos y nuestras propiedades y que gobernará como Hugo Chávez. “Y si lo dicen los medios es la verdad”.

Nos resulta difícil poner racionalidad y verdad en lo que viene sucediendo, aclarar el significado moral y político de lo que estamos viviendo. Por ello es tan importante el relanzamiento del Foro Democrático. Porque algo podemos hacer y de seguro a tiempo para que el poder mediático unido al político defensivo de los mafiosos no nos impongan nuevamente a los fujimoristas que pervirtieron la vida pública.

Tenemos la opción de difundir el voto de la decencia frente al de la probada criminalidad antidemocrática. Ni siquiera debemos recurrir a la ideología. El apoyo de los Vargas Llosa, valiente y consecuente, proviene de distinguidos liberales sociales que rechazan principistamente el desastre fujimorista. Como bien dice el eslogan de Humala, la honestidad hace la diferencia. Y esa honestidad no ideologizada significa toda una revolución moral en un país en el que la corrupción ha ido lamentablemente ganando terreno.

Lo que viene sucediendo a partir de la demolición concertada de Ollanta Humala por los medios masivos de comunicación evidencia la deformación y vulnerabilidad de nuestros espacios públicos, la desigualdad en nuestra comunicación individual y colectiva. “¿Qué país habitamos, quiénes somos, cuando nos creemos estos cuentos y dejamos que alimenten nuestros miedos y deformen nuestras deliberaciones colectivas?”. Lo pregunta Jorge Secada, profesor peruano de la Universidad de Columbia. Y agrega: “Nada ni remotamente parecido al historial judicialmente comprobado del "fujimorismo" puede imputársele a Humala”.

El relanzado Foro Democrático tiene a su favor su corajuda resistencia y la experiencia política vivida después de la histórica Marcha de los Cuatro Suyos. Lamentable que cuando pensamos que el animal estaba muerto no lo estaba. Ahora tiene no uno sino muchos rostros y una vitalidad que viene de la defensa de las mafias y de la calidad del botín que esperan usufructuar. Son las mismas mafias las que hoy pagan a los medios para comprar su impunidad y sus renovadas posibilidades. Las que defienden con uñas y dientes la posibilidad de la amnistía, del indulto, de la libertad para seguir actuando. Se les apareció la virgencita y nada puede impedir que financien millonariamente el milagro de la libertad que esperan si KFujimori asalta el poder.

El reto del Foro Democrático es enorme, nada menos que enfrentar a toda una maquinaria mediática tradicional vendida al mejor postor como en los peores tiempos del dictador. Pero nuestro capital humano es muy grande, incluso entre los jóvenes que estaban en el vientre materno el 5 de abril de 1992 y que hoy cumplirán 20 años. Si difundimos, explicamos y luchamos por ideales y principios nos escucharán tendremos la oportunidad de aportar a su formación con una lección de ética política práctica. Para que se comprometan políticamente con su país, ojalá sin tener que colocarse en una trinchera defensiva ante la amenazante continuidad del gobierno más siniestro de nuestra historia.