domingo, 26 de noviembre de 2017


EL VENDAVAL 
Y EL PÁRAMO


En Correo mi columna HOJA DE TIEMPO del 25 11 17

Como se anunciaba el vendaval Lavajato comienza a ser altamente destructivo de la clase política y lo que es peor de las instituciones. Toda la atención está centrada en la relación entre Odebrecht y los políticos. Nadie parece librarse. La gente espera que caigan los culpables y que no se produzca otro fiasco como el sucedido con Alejandro Toledo. Esta semana le tocó a Susana Villarán que aparece muy comprometida mientras los seguidores de Keiko Fujimori le ponen la puntería al presidente Pedro Pablo Kuczynski afectado por declaraciones sobre las consultorías que realizó para Odebrecht.

Y el Fiscal de la Nación continúa en situación delicada, perseguido por los fujimoristas  empeñados en defender a su lideresa y a su ex secretario general y financista. Y los magistrados del Tribunal Constitucional permanecen en riesgo de destitución. Las instituciones fundamentales están bajo fuego graneado al igual que líderes y políticos que han perdido la confianza de la sociedad.

Si la corrupción ha alcanzado grandes alturas en los gobiernos de Toledo, García y Humala, hay también segundos y terceros niveles que deberán ser investigados con la mayor diligencia y oportunidad. Políticos y funcionarios públicos obligados a rendir cuentas. Como el Ministerio Público a defenderse de los ataques no solo con argumentos constitucionales, especialmente con su diligencia en especial para investigar a las empresas consorciadas con Odebrecht que también pudieron sobornar autoridades corruptas.

Si queremos acabar con la corrupción y con la impunidad el espectro de los imputables es demasiado grande. Y el costo por daño moral inconmensurable. Debemos estar conscientes del páramo que podría dejar este vendaval y también de que necesitaremos oponerle un frente moral de personalidades que podrían dar la cara y organizar la resistencia enfrentando las consecuencias de esta debacle que apenas comienza.


lunes, 20 de noviembre de 2017

NO ESTAMOS 
EN LOS NOVENTA
En Político.pe el 21 11 17
Absortos por el futbol, en plena euforia por la clasificación mundialista, pocos se dieron cuenta que la Comisión de Acusaciones Constitucionales aprobó por mayoría, solo con los votos del fujimorismo, la procedencia de las denuncias constitucionales de los congresistas Daniel Salaverry de Fuerza Popular y Yeni Vilcatoma independiente, contra el Fiscal de la Nación Pablo Sánchez.
La consigna es evidente. Son denuncias pensadas para desestabilizar al Ministerio Público alegando una presunta infracción sin tipicidad como lo han dicho los penalistas más calificados. A la Fiscalía le compete promover la investigación que realizan cada uno de los fiscales pero éstos son autónomos. En similar condición está el Presidente del Congreso que no responde por las fallas de cada uno de los congresistas, que pueden ser muchas.
Están molestos e incurren en generalizaciones abusivas. Salaverry imputa a Sánchez infracciones constitucionales por una “grave omisión funcional en la lucha contra la corrupción” y solicita su destitución e inhabilitación. Vilcatoma le incrimina haber designado a Hamilton Castro como encargado del Caso Odebrecht cuyo nombramiento “ha generado perjuicios en la investigación penal porque, a la fecha, no ha iniciado la investigación preliminar ni se ha emitido disposición para incluir, no solo a Odebrecht como persona jurídica, sino a otras empresas consorciadas".
Nos toca recordar el ADN histórico del fujimorismo que durante los años noventa no dejaron de desestabilizar y manipular instituciones con actos antidemocráticos. Desde el golpe del cinco de abril la dupla que nos gobernó pasó siempre por encima de la ley para controlar férreamente el poder. Muchos piensan que el fujimorismo actual es democrático y que habría aprendido de los errores del pasado. No lo parece.
Pablo Sánchez está muy lejos de la obsecuencia de Blanca Nélida Colán, la Fiscal favorita que usó su alto cargo para cubrir los abusos y crímenes de esa larga década. Y no hay que olvidar que Pablo Sánchez tiene pergaminos molestos, fue el coordinador y acusador en investigaciones y juicios a la mafia Fujimori-Montesinos y ahora preside correctamente una Fiscalía que tiene la audacia de investigar a la lideresa de los fujimoristas y reabrir la investigación a su financista y ex secretario general Joaquín Ramírez.
Desafortunadamente los naranjas han cedido a la tentación autoritaria de controlarlo todo. Como mayoría en el Congreso no aceptan rebeldías como lo puede testimoniar el propio Kenyi Fujimori.
No solo el Fiscal de la Nación está en riesgo, también cuatro jueces constitucionales podrían ser defenestrados de sus cargos. Imposible no recordar la arbitrariedad y el abuso contra los magistrados del TC que declararon la ley de interpretación auténtica inaplicable a Alberto Fujimori que pretendía inconstitucionalmente su tercera elección consecutiva. En ese momento descabezaron el Tribunal Constitucional. Hoy quieren hacer lo mismo, castigar a cuatro magistrados por su interpretación jurídica no dolosa.
Pablo Sánchez es un Fiscal de la Nación correcto, reservado, con suficiente independencia para incomodar a la bancada mayoritaria que pretende que su lideresa es intocable. Olvidan que no estamos en los noventa y que los congresistas responden a sus electores, fiscalizadores permanentes del poder otorgado en las urnas. Ojalá que lo entiendan y que las denuncias malamente declaradas procedentes sean archivadas por la Comisión Permanente.

FISCAL BAJO FUEGO
En diario Correo 18 11 17
La alegría del futbol entró en nuestras mentes y corazones y muchos no percibieron el insólito retorno a los años noventa con un fujimorismo prepotente que le ha puesto la puntería a las instituciones que no puede controlar.
El hoy Fiscal de la Nación, Pablo Sánchez está muy lejos de la obsecuencia y el comadrazgo con Montesinos de Blanca Nélida Colán, la favorita que usó su alto cargo para cubrir los abusos y crímenes de esa larga década. Pablo Sánchez fue el coordinador y acusador en investigaciones y juicios a la mafia Fujimori-Montesinos y ahora preside correctamente una Fiscalía que se atreve a investigar a la lideresa de los fujimoristas y nada más y nada menos que a su financista y ex secretario general Joaquín Ramírez.
Todo esto debe ser un paquete inadmisible para los naranjas que se lo quieren cobrar con la denuncia constitucional que acaban de declarar procedente. Han acumulado la presentada por Daniel Salaverry por “grave omisión funcional en la lucha contra la corrupción” con la de Yeny Vilcatoma por supuesta infracción al artículo 159 de la Constitución al haber designado a Hamilton Castro como fiscal encargado del Caso Odebrecht que hasta ahora no ha dispuesto una investigación preliminar para incluir a Odebrecht y a otras empresas consorciadas a las que estaría blindando.

Fuerza Popular apuesta con alto costo a desestabilizar el Ministerio Público. Keiko Fujimori proclama su inocencia y ataca a El Comercio. Su poca serenidad no se condice con la seguridad que pretende. Estamos ante un escándalo que deberá encontrar suficiente resistencia para no avanzar en la pretensión destructiva de una institución clave. Podemos no estar conformes con los fiscales que no siempre son brillantes ni coherentes pero la institución está por encima de los odios. Solo queda esperar que las denuncias sean archivadas en la Comisión Permanente.

lunes, 13 de noviembre de 2017



“NO SABEN CON QUIÉN SE METEN”


En Correo el 12 de noviembre 2017

“No saben con quién se meten”. Esta frase intercambiada en el grupo de mensajería interna de los parlamentarios fujimoristas da la medida de la furia que permanece y que se hace más fuerte cuando se sienten desafiados. El llamado Grupo Mototaxi expresa un malestar que puede enrarecer el ambiente político atacando irracional y antidemocráticamente a las instituciones y a las personas cuya conducta no se ajusta a sus expectativas.

Y es lo que estamos viendo. El fujimorismo y su bancada se enfrenta en simultaneo a varias instituciones del Estado y a personas de peso político como represalia ante lo que consideran ataques organizados. Hace tiempo tienen al Ministro del Interior en la mira, hace algunos días han puesto la puntería a cuatro magistrados del Tribunal Constitucional y ahora se agrega a la lista al Fiscal de la Nación y hasta al presidente Kuczynski amenazado de acusación constitucional si no se ajusta a sus requerimientos.

No están solos pero como bancada dominante deben poner límites a la  intolerancia a la discrepancia y a la intemperancia ante el conflicto. Su agresividad contamina a todo este poder del Estado y hace recordar a los autoritarios noventa con sus desencuentros sistemáticos y sus barrabasadas contra la institucionalidad democrática.

Queda claro que se creen intocables, que están molestos por la investigación a Keiko Fujimori a lo que suma la reapertura de la investigación a su ex secretario general Joaquín Ramírez. Y que tienden una cortina de distracción ante los avances de la Fiscalía sobre aportes a la campaña naranja. Que a pesar de las celebraciones de ayer en el Congreso no hay seguridad de que Marcelo Odebrecht los exculpe.

El conflicto y el consenso son dos caras de la democracia. Que gobierno y oposición lo entiendan así, sin frases altisonantes ni agravios insolentes, menos aún amenazas. La gobernabilidad es responsabilidad de todos. 

LAS INSTITUCIONES
 IMPORTAN

En Político.pe del 11 de noviembre 2017

Este fue el muy importante título de un informe del Banco Mundial publicado a fines del siglo XX. Fue y sigue siendo una frase con una instrucción clave para los pueblos que quieren alcanzar cierta madurez democrática que los aleje del fantasma de los Estados fallidos.

Bastante tenemos con la corrupción ubicua y multiforme para soportar ahora que en nombre de la lucha contra ese flagelo se ataque sistemáticamente a personas e instituciones claves para el funcionamiento del régimen democrático.

Sabemos que el fujimorismo no ha asimilado bien su derrota electoral y que a pesar del tiempo transcurrido hay una voluntad de exhibir su dominio, de ejercer represalias, de afirmar, como lo dijeron en sus mensajes internos del grupo Mototaxi, la autoridad naranja para que todos sepan quién manda de verdad en el Perú.

¿Furia resistente, inmadurez repentina o adolescencia tardía? No importa el sentimiento, lo que interesa es que cada cierto tiempo retornamos al entrampamiento entre Gobierno y oposición. A la insistencia en lo que parece ser su modus operandi para demostrar quién es quién en el poder. En este sentido los esfuerzos conciliadores de Mercedes Araoz solo significaron una corta tregua que dio nuevamente paso al autoritarismo fujimorista en todo su esplendor. El mismo que,  nadie dudaría, responde a un ADN histórico.

Dos aspectos cruciales colman el vaso. De un lado la denuncia constitucional presentada por Daniel Salaverry contra el Fiscal de la Nación considerada un despropósito por todos los especialistas, de otro lado la exigencia al Presidente de la República para que asista a la Comisión Lava Jato, no de grado o fuerza porque sería de locos, pero sí bajo amenaza de acusación constitucional posterior.

Se puede entender que están molestos y que quieren afirmar su imagen de imperio sin limitaciones en el Poder Legislativo. También que no les ha gustado nada que el Ministerio Público investigue por lavado de activos a Keiko Fujimori y menos que se haya reabierto la investigación contra su financista ex secretario general, Joaquín Ramírez.

Todo eso es entendible pero también lo es que quienes se sienten amenazados pueden defenderse y desvirtuar las acusaciones sin recurrir a las amenazas, represalias, escarmientos, de quienes se escudan en su mayoría congresal aplastante.  

Peso numérico contra razones y procedimientos. Ya habían anunciado que iban a “tomar todas las acciones legales” por el  “atropello” del Ministerio Público y que irían “hasta las últimas consecuencias”. Y al parecer estas son. No les importa votar el agua sucia con el bebe adentro.

Porque lesionar al Ministerio Público y a la Presidencia de la República es un costo demasiado alto para un Estado que se pretende democrático. Ni siquiera cabe entrar a discutir la argumentación que a todas luces es feble como sustento informativo y como procedimiento político y legal. La acusación constitucional es un recurso extremo y grave que no puede ser banalizado por la inmadurez o peor aún por la voluntad de poder o de represión autoritaria.

Daniel Salaverry se ha referido a la “preocupación política” que de seguro tienen como bancada pero más preocupados estamos los ciudadanos por la ausencia de límites que exhibe un grupo de congresistas que aprovechando su número intenta conculcar la autonomía de órganos jurisdiccionales y hasta la autoridad de la Presidencia de la República que personifica a la nación.

Todos, gobierno y oposición, están obligados a defender las instituciones, su independencia y autonomía, dentro del equilibrio de poderes en el contexto de sus competencias. Ese es el Estado de derecho que nos toca respetar.


domingo, 29 de octubre de 2017


PAIS DE VIOLADORES


Mi columna HOJA DE TIEMPO en Correo el 28 10 2017

Todos estamos indignados. La violación de la jóven empadronadora por un criminal desalmado ha sido la gota que colmó el vaso. Se suma a las imágenes de golpizas que pueden llegar al feminicidio y a las cifras que colocan a nuestro país entre los más violentos del mundo. Es entonces explicable la ola de rechazo por el maltrato cotidiano contra la mujer.

Lamentablemente nada de lo que hasta hoy se ha podido hacer en concientización o en represión ha podido disminuir este fenómeno que tiene mucho de cultural en un fondo de pasividad. Por eso fue tendencia en Twitter la frase Perú País de violadores que ha sido repercutida miles de veces con tristeza, dolor y rabia.


Sin desconocer estos sentimientos y atendiendo a que la defensa de la mujer debe ser una bandera asumida por todos los peruanos de bien, debemos rechazar esta generalización ofensiva. Que existan miserables que no tienen claros sus valores, que han trasgredido leyes y normas de convivencia humana, no quiere que todos los peruanos deban ser satanizados. Que todo el país sea colocado en ese infierno descalificador atenta contra la moral colectiva. Que los hombres correctos que rechazan esta situación se encuentren dentro de los criminales cuando su conducta ha sido siempre respetuosa no es justo ni para ellos ni para la imagen del país. Tampoco para los jóvenes y los niños que empiezan a socializar y se encuentran con estas palabras estigmatizantes. 

Es tiempo que los medios de comunicación asuman responsabilidad para que esta frase tendencia no se extienda. Si bien en las redes sociales no existe mucha prudencia si la deben tener quienes afirman que la autoregulación mediática es la opción para que contenidos desmoralizantes no hagan su camino en la mente de la gente. Los peruanos necesitamos creer y saber que estamos más cerca de la ética que del crimen. 
LA IRREAL INDEPENDENCIA 
DE CATALUÑA
En Político.pe del 28 10 2017
Las últimas noticias sobre el independentismo de Cataluña encogen el corazón. Nuevamente la división y el enfrentamiento entre españoles. Y la tristeza por los extremos a que se ha llegado. El que más pierde es el pueblo catalán con su gobierno defenestrado inmediatamente después de la Declaración Unilateral de Independencia decidida por el Parlamento Autónomo, también disuelto, pero rechazada por el resto de España y de la Unión Europa.
Ya sabíamos que el referéndum del 1 de octubre del 2017, en el que el separatismo fue mayoritario, había colocado a España en una situación de grave conflicto. Y también que el proceso independentista se había sostenido en afirmaciones rotundas y repetidas la mayoría de las cuales eran falsas. Muy similares a las que influyeron en otros eventos internacionales como el referéndum del Brexit, las elecciones norteamericanas que ganó Trump o el referéndum por el acuerdo de paz en Colombia. Y a esta línea de manipulación informativa se agrega ahora el separatismo de  Cataluña a la que exhibían sojuzgada por un Estado que les roba los recursos que producen y que son suficientes para convertirse en una República distinta a la España monárquica.
Lluís Bassets, reconocido escritor catalán, no ha dudado en afirmar que lo que está sucediendo en Cataluña es una Gran Mentira, que instala a sus paisanos directamente en el mundo de las 'fake news'. Considera que su nación está sufriendo de lleno y crudamente una falsedad de gran envergadura  y pone tres ejemplos que demuestran las fantasías del independentismo. En primer lugar nunca habrá un Estado propio dentro de una Europa plenamente identificada con España como miembro. En segundo lugar nunca habrá una Cataluña independiente que sin banca ni grandes empresas no podrá ser ese país próspero y líder que plantean. Y en tercer lugar una Cataluña dividida afecta la misma unidad del pueblo catalán en pos del objetivo patriótico de la plena soberanía.

La gran mentira colisiona con el último recurso argumental. Contrariamente a las promesas ahora se ve que no  estarán en Europa, que serán más pobres y más divididos. Y que sin sus empresas, que se han ido en número de 1800, no tienen capacidad de sobrevivir en la anarquía económica.


Mientras el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, anunciaba el cese del presidente catalán Carlos Puigdemont y la disolución del Parlamento Catalán para recuperar la legalidad, el pueblo celebraba en las calles de Barcelona. Paradójico por irreal. La independencia no es una declaración, deben demostrar que podrán gobernarse. Tampoco es voluntarismo ni emociones, es poner los pies sólidamente en la realidad.

viernes, 20 de octubre de 2017


¿MORDAZA 

A LA FICCION?


En Político.pe el 20 de octubre del 2017

Hace muchos años que leemos a la China Tudela, el personaje creado por Rafo León para la revista Caretas. Una mujer adinerada, elegante, que solo se reune con gente como ella. Racista, indecorosamente discriminatoria y elemental en sus odios y pasiones políticas como sucede con muchas mujeres que podrían identificarse con estos rasgos negativos. La China Tudela ejerce con suficiente desenfado su total libertad de decir lo que se le antoja. En mucho de lo que dice representa lo que muchas mujeres no deben ser, muchas de sus opiniones no las asumiríamos ni en esta vida ni en otra. Algunas de sus críticas están llenas de supina ignorancia, de autocomplacencia y de un supuesto refinamiento que nos hace ver las taras de la gente que tiene demasiado dinero, que es halagada por ello y se siente pagada de su suerte. La China Tudela puede hacernos reir por la habilidad de su creador que es el primero que acepta que su personaje puede no ser positivo.

Pero siendo su progenitor no piensa como ella ni es la misma persona así como el avaroTío Rico, el ocioso Pato Donald o el habilidoso Ratón Mickey no son Walt Disney.

Su personaje es una cubierta para la sátira política que puede ser ofensiva o no, dependiendo de quien se sienta tocado por ella y de si tiene el suficiente equilibrio mental y emocional para distinguir un personaje de ficción de la realidad.

Pero no es ficción ni irrealidad el desmesurado ataque que el Presidente del Congreso, Luis Galarreta, ha propinado al humorista y a la revista Caretas que lo acoge. Haciendo coincidir el mundo del  absurdo con la realidad concreta -sin reparar en la pequeña diferencia de pelear con un dibujo parlante que ha cobrado vida al convertirse en la carátula de respuesta de la revista- ha deslizado hasta un llamado a la agresión personal contra el autor de la parodia.

Defender a la mujer es una cosa y pelearse con un personaje de ficción trasladado irracionalmente a la realidad es otra. Rafo León pone censurable racismo en las líneas de la China Tudela, odio incivilizado y primario por ciertas personas con las que disiente, en este caso del fujimorismo. Pero no es su pensamiento como periodista, no se trata de un ensayo o de una columna que lleve su firma con lo que cree y sostiene. Es una sátira con rasgos humorísticos que pueden gustar a unos y disgustar a otros.

Caer en excesos en el humor político no es recomendable y aquí cabe la autoregulación. Pero es una tendencia que se ve en todo el mundo. Que no siempre es bien recibida como sucedió con el terrorismo islámico que no perdonó al parisino semanario Charlie Hebdo la burla del profeta Mahoma con el luctuoso resultado de la muerte de su director y de varios de sus periodistas en un atentado que movió la solidaridad del mundo entero.

Aquí nadie matará a nadie pero la violenta campaña contra Rafo León linda con el boicot, desde el poderoso fujimorismo, contra la revista Caretas. Y contra el mismo periodista a quien quisieran dejar sin trabajo y sin auspicios. El acoso a las empresas que respaldan su programa de turismo, que nada tiene que ver con la China Tudela, es inaceptable. Y lamentablemente no es fantasía, es presión concreta.

Todos los excesos son malignos y deben evitarse. Los que pueden afectar sensibilidades y los que quisieran limitar la absoluta libertad para la crítica que -como ha dicho Mario Vargas Llosa- durante muchos años el personaje de marras ha dirigido a la izquierda, a la derecha y al centro. A tenerlo en cuenta y pasar la página.


sábado, 14 de octubre de 2017



PPK DEBE IR 
A LA COMISIÓN

Publicado en Correo el 14 10 2017

Es cierto que no está obligado a ir pero debe ir, PPK no está como ‘investigado’, menos aún como ‘acusado’ pero debe asistir, poner la cara y los argumentos que exhiban su confianza en sí mismo. Es mucho lo que se está jugando en este proceso de Lava Jato, una megacomisión que amenaza con devastar a la clase política nacional.

El que puede lo más puede lo menos, así reza un conocido aserto jurídico. Y él puede y debe ir porque es cuestión de legitimidad y buena imagen.

Y por supuesto que ya debería estar despidiendo al grupo de asesores radicaloides que le susurran al oído tan malas respuestas y peores decisiones. La gente quiere creer en su Presidente, quiere verlo fuera de esa nube negra que amenaza a la clase política, que se porte como sobreviviente ético para tranquilidad de los varios millones de ciudadanos que lo investimos con nuestra confianza.  

Políticamente es indispensable que PPK vaya a la Comisión Lava Jato y con toda dignidad ofrezca su deslinde. El argumento infantil del circo y de las agresiones que lo esperan no convence a nadie. PPK debe rectificar lo que podría parecer una corrida culpable. Es cierto que trabajó con Toledo como Premier y Ministro de Economía. También que Eliane Karp se permite amenazarlo lo que es otra razón más para ir. PPK personifica a la nación, ningún temor o exageración justifica su negativa.


Toda la Nación quiere verlo con la conciencia limpia aspirando, como debe ser, al respeto de todos. La Corrupción es un fantasma negro, oscuro, traidor. Que no se trague también a nuestro Presidente, que su ausencia no permita acoger una duda razonable respecto a su posible culpabilidad. En el vacío todo es posible.