NADA LE GUSTA A USTED
PARA TERTULIANOS, CONOCEDORES Y CURIOSOS AQUI COMPARTIREMOS MIS ARTICULOS, COMENTARIOS, DOCUMENTOS Y CUANDO SEA POSIBLE GRABACIONES EN VIDEO DE MIS CLASES PARA MIS ESTUDIANTES DE CIENCIA POLITICA
domingo, 28 de junio de 2015
DESCONFIANZA TOTAL
Nada le gusta a usted,
todo le parece mal. Así cantamos y así pensamos. Todo nos preocupa cuando la
crisis aparece multiforme. Cuando los políticos y las instituciones se ven
afectados por la desconfianza. Acusamos incapacidad, mediocridad, corrupción y
estafa política que afectan la democracia y la madurez para construir progreso,
diálogo, solidaridad. Para fines de año Lima será sede de la Cumbre Mundial de
Comunicación Política. Coincidirá con la plena campaña presidencial, ojalá más civilizada y
menos caníbal en beneficio de las ideas y de mejores selecciones. Para mayor sensatez
y menos emociones desatadas y manipulables. En palabras de Daniel Ivoskus, experto en comunicación política, requerimos más investigación
y profesionalización, más trabajo en valores y en mecanismos para enfrentar las crisis sin esconderlas. Afirma que la clave es la concordancia entre lo que
se dice y lo que se hace. Algo que reprochamos a quienes prometen sin seriedad ni
coherencia. Una campaña no puede ser solo publicidad y marketing debe estar
respaldada por voluntad de cumplir y hacer cumplir. No aceptemos promesas vanas,
vigilemos al mandatario. No nos quedemos en el disgusto y la censura. No permitamos
el aventurerismo político que como vemos resulta demasiado caro. Que podamos
enfrentar la crisis de credibilidad y de representación con racionalidad y
madurez para recuperar la indispensable confianza. ¿OK?
domingo, 21 de junio de 2015
DE DISFRACES
Y AVENTURAS
Publicado en Correo el 20 de junio del 2015
No
estamos en carnavales pero los disfraces y las palabras virulentas proliferan. Nadine Heredia se victimiza con
audacia por presunta persecución con afanes de liquidación política. Nadie
mejor que ella para conocer hasta donde podría escalar el operativo penal que los
afecta cuando pasamos de las sospechas a las investigaciones y de éstas a los resultados
preliminares en temas que deberían ser abordados con transparencia y respuestas
políticas más que legales.
Pero no lo entienden. Continúan creyendo en la
suerte que los acompañó para llegar al poder, que comenzó con el financiamiento
de la campaña electoral con dineros foráneos y prosiguió con el voluntarismo convertido
en aventurerismo político. Pero el camino que cierra las distancias entre las
aventuras y las desventuras podría haberse iniciado para quienes pasaron de la
“gran transformación” a la “hoja de ruta” y de ésta al engaño político.
El "aventurerismo" es la puesta en
marcha de proyectos y empresas sin el análisis previo ni la preparación ni el
acopio de medios necesarios para realizarlos. La pareja ganó o recibió
mucho dinero sin trabajar y su discurso por los pobres se despinta, ni son
trabajadores ni se interesan en los trabajadores. Son o han sido aventureros
con suerte. Pero toda aventura es arriesgada con eventos impredecibles, la incertidumbre
ronda, no sabemos lo que puede venir en denuncias que podrían ser devastadoras.
El barco hace agua por el flanco mayor que
es el de la deshonestidad. Los aventureros tienen siempre posibilidad de
salir airosos pero es difícil cuando de la improvisación surge la soberbia o la
impostación del poder. Asumieron el riesgo en su práctica de gobernar pero su
tiempo y su suerte podría estar cambiando.
En el Congreso manda la oposición. Lograron
la aprobación a las facultades delegadas pero sufrieron la demostración de
fuerza que fue la exoneración de las gratificaciones. Quieren recuperar poder y
conducción eficaz durante un periodo complicado que coincide con la del pato
cojo con todos los bemoles de una campaña electoral en la cual el partido de
gobierno participará por interés de protección propia a su controvertida
presidenta.
La reingeniería liderada por Pedro Cateriano definirá el último
tramo pero en el Congreso no tendrán el control. Se necesita estabilidad política,
deberán abstenerse de provocaciones mientras la oposición asume la
responsabilidad política de concertar, dialogar y hacer un imperativo control
de daños.
CONTROL DE DAÑOS
Publicado en el Portal Político.pe el 20 de junio del 2015
La oposición asume la responsabilidad de la conducción
política de un país en crisis sostenida. De país adolescente vamos
hacia una madurez impuesta por las circunstancias. Se separó al congresista
Yovera aunque el oficialismo lo retenía en su afán de evitar que se siguiera
desgranando una bancada de triste desempeño, que no ha exhibido libertad, firmeza
o contundencia de criterios, siempre manejada desde palacio como eco del
Ejecutivo.
Lograron la delegación de facultades gracias a la consciencia
opositora de la necesidad de estabilidad y del acelerado proceso de
deslegitimación del presidente. No quisieron echar más gasolina al fuego aunque
demostraron su fuerza con la exoneración de las gratificaciones. Asimilaron la
mala conducción de Solórzano y dejaron en claro quién manda hoy en el Congreso.
Bien por el contrapeso y el equilibrio, bien por controlar los daños derivados
de la impericia, la soberbia, la opacidad y la confrontación permanente. Cambia
la correlación y el punto máximo de la nueva etapa será la elección de la mesa
directiva del Legislativo en momentos de desprestigio político, cuando Ollanta Humala
ha perdido el control del gobierno y la criminalidad urbana gana las calles. Felizmente
los poderes fácticos prefieren la salida electoral, el castrense no parece
interesado en sacar ni en apoyar a Ollanta Humala cuando carece de fuerza
política.
El control de daños está en marcha para orden y tranquilidad del país
en vísperas de campaña electoral. La crisis amaina cuando la oposición se torna
constructiva y más importante que nunca.
RECUPERAR
LA CONFIANZA
LA CONFIANZA
Cambia la correlación de fuerzas. La oposición concedió la delegación de
facultades para que un asentado Pedro Cateriano pueda conducir el barco durante
el tramo final no sin antes hacer una exhibición de fuerzas al insistir en la
exoneración a las gratificaciones con una sólida votación. El varapalo debe
haberse sentido en Palacio donde el gobernante y su mujer se debaten en la
maraña de denuncias e investigaciones sin mucho éxito a estar por la
disminución de su aceptación en las encuestas lo que podría tener como límite
el suelo con la consecuencia de la total deslegitimación.
El gobierno tiene en Cateriano una fortaleza democrática cuya ductilidad
le ha permitido capear la crisis pero no solucionarla. La desconfianza
permanece, las dudas y sospechas han escalado al punto que Nadine Heredia encabeza
la lista de los mayormente corruptos dejando sin aliento ético a un gobierno
que tuvo como bandera la honestidad que haría la diferencia.
Nada de esto y sí más de lo mismo en cuanto a opacidad y falta de
voluntad para el esclarecimiento ante la acumulación de denuncias que han
dejado en el camino la imagen gubernamental. Y lo peor es que parece ser solo
el comienzo. Una inmensa incertidumbre interroga el futuro cercano de una
pareja que apostó por el poder y ganó el primer premio sin estar preparada para
tal responsabilidad. Y como se está viendo sin exhibir especiales capacidades
para ello. En el tramo final de su aventura política las cosas se les
complican, la oposición confirma su fuerza y su experiencia mientras desde el
gobierno proliferan las respuestas impolíticas, improvisadas y oscuras aderezadas
con disfraces e improperios. El carnaval político acentúa la desconfianza y la imagen
de aventurerismo se extiende.
La oposición está ad portas de recuperar el control del Congreso mediante
la conducción de su Mesa Directiva. Recuerda al exitoso presidente de unidad
que fue Antero Flores Araoz cuando Alejandro Toledo se enfrentaba a la
deslegitimación.
La responsabilidad de la oposición unida está en poner el hombro para el
control de daños. Le corresponde conducir el barco en momentos de campaña
electoral para que el gobierno culmine y entregue el mando como convenido.
También le toca velar por la transparencia y la limpieza en el uso de los
recursos del Estado cuando tenemos un partido de gobierno cuya cuestionada
presidenta tiene el primer interés en participar y ganar las curules necesarias
para su defensa y protección en el próximo gobierno. Para ese futuro ya está anunciado
el desembalse de declaraciones de Martín Belaunde Lossio a quien deberá levantarse
el régimen excesivo que padece y brindarle la protección indispensable para la
búsqueda de la verdad.
Finalmente, no menos importante, la oposición deberá hacer todo lo
necesario para recuperar la confianza en las instituciones y en la democracia.
El desafío más difícil es recomponer la erosionada imagen de la clase política.
Tiene la oportunidad de activar el flanco ético tan venido a menos en tiempos en
que una cierta condescendencia de los llamados partidos tradicionales con la
corrupción, puede abrir puertas a aventureros que llegan al poder a aprovecharlo
y no a cumplir con lo prometido. Como estamos viendo.
domingo, 14 de junio de 2015
CUIDADO CON
LA INDIGNACION
Publicado en Correo el 13 de junio 2015
Nadine Heredia continúa con sus actividades oficiales y con desparpajo e
inconsciencia señala que no le preocupan las denuncias porque eso lo ven sus
abogados que han ganado el Hábeas Corpus para truncar la investigación. Craso error, lo que está en discusión no es solo legal, es la percepción
social de corrupción y de malos manejos de dinero por Ollanta Humala y su mujer
por hechos que en profusa cascada de acciones y omisiones afectan a los
políticos y a las instituciones. Lo grave es que aparentan no darse cuenta. Viven
en otro mundo en el que su presunto liderazgo sigue intacto. Pedro Cateriano abandonó
el Congreso por falta de quórum para su pedido de facultades delegadas, luego
se victimizó y presentó sus pedidos en TV amenazando al Parlamento. Solórzano incompetente
seguidora de instrucciones sin iniciativa propia no pudo evitar la colisión de
poderes. Así Ejecutivo y Legislativo se alejan irresponsablemente de la gente cada
vez más molesta. Olvidan que esa indignación podría convertirse fácilmente en expresión
política eficaz de reivindicaciones como
sucedió con la Ley Pulpín cuando jóvenes exasperados hicieron retroceder en las
calles al gobierno y al Parlamento.
No existen para algunos
políticos las contradicciones ni los conflictos acumulados en este período por falta
de liderazgo e ineptitud. Ollanta Humala se distancia del sentido común de la
gente sin rectificar ante el deterioro de su imagen en las encuestas. No puede imaginar
la indignación como factor protagónico que puede cambiar escenarios electorales
como sucedió en España y en Méjico. Cuando la política es considerada buena
para la gestión de negocios y la repartija de prebendas individuales y de grupo
pero no para escuchar cumplidamente al pueblo.
Humala continúa malbaratando su
limitada reserva de legitimidad y acelera el agotamiento de los recursos de la democracia
mientras la calle cuestiona a los partidos políticos, las instituciones
públicas, los poderes del Estado y los poderes mediáticos. Se les reclama por la
perdida conexión con la utopía y el cambio social. Pero ellos siguen con sus medias
verdades. Que tengan cuidado con el zarandeo o la prescindencia de la
indignación, el descontento existe y está en las redes sociales y en las organizaciones
que en algún momento querrán responder al desfase del sistema político y a su insolvencia
para gestionar sus demandas. La desconfianza crece y la actitud del avestruz no
es una opción.
Y AHORA
¿QUIÉN PODRÁ
SALVARNOS?
Político. pe. 13 junio 2015
Cuatro años en que la institucionalidad y la política se
han corroído. Poder Judicial con jueces cuestionados. Fiscalía atravesada por
intereses ajenos. Fuerzas Armadas controvertidas por la compra de armas. Ejecutivo
con cuentas desconocidas y dineros indebidos de Ollanta y de Nadine más escándalos
de pañales y ambulancias. Corruptelas en los programas sociales. Parlamentarios
enfrentados. Economía seriamente afectada y crisis total de confianza. ¿Dónde
están los políticos con suficiente solvencia moral para terciar en una
coyuntura en que la indignación se generaliza? ¿Quién podrá salvarnos? Ad portas
de la campaña electoral existe decepción y desesperanza. Alfredo Torres nos
dice que el electorado vota por el cambio y que los errores y limitaciones de
un gobernante determinan las características de su sucesor. Mortificados como
estamos por un Ollanta Humala que no hizo la diferencia no aparece la luz al
final del túnel. Pero Torres con base en porcentajes da la fórmula del
presidente ideal: que transmita liderazgo y capacidad, que guíe e inspire, que enfrente
la criminalidad y la delincuencia con credibilidad e impulse el desarrollo
desatascando la economía y la inversión. Pero sobre todo que dialogue para comprometer
inversionistas y comunidades y doblegar a los grupos violentistas. ¿Algo más?
MARTIN BELAUNDE LOSSIO:
¿GRILLETES MENTALES?
En un Estado democrático de derecho, el ‘ius puniendi’ o
derecho de castigar que tiene el Estado no puede ser ejercido de forma
arbitraria, así lo escribe Roy Gates el abogado de Nadine Heredia en el diario decano. Pero el embudo está
presente desde que esto no parece aplicarse para Martín Belaunde Lossio, ex
asesor y ex amigo de la poderosa pareja presidencial, que cayó en
cinematográfica captura y se encuentra en prisión preventiva como si fuera un
reo de alta peligrosidad, casi incomunicado y con un régimen cerrado especial. ¿Estamos
ante un abuso de poder, ante venganza, protección o ablandamiento sicológico
para que no diga lo que sabe?
La comisión Pérez Tello evidenció las condiciones de su
reclusión. Un régimen preventivo inhumano e indigno teniendo en cuenta que ni a
los delincuentes más avezados se les da solo dos horas de patio. El ex amigo es
un reo primario investigado por el caso La Centralita y posiblemente lo será por
peculado y asociación ilícita después que su caso se complicara con su fuga a
Bolivia y su escape del arresto domiciliario. Sin embargo es evidente que un
régimen menos duro igual cautelaría los
fines de la justicia.
Lo grave es que da toda la impresión de que el gobierno después de
haberse hecho el loco durante varios meses con la búsqueda de MBL ahora que
está en prisión -por la eficiencia del gobierno boliviano y no del peruano- estaría
usando toda su fuerza e influencias para lograr su silenciamiento o su
ablandamiento para que no diga todo lo que sabe. Situación tan grave que el ex
amigo de la poderosa pareja palaciega teme por su vida. Y tiene razón, porque sabe
demasiado no quiere declarar, se siente un rehén, ha perdido la libertad física
pero también tiene grilletes mentales por el amedrentamiento que padece.
La prisión preventiva es una medida excepcional, una suerte de
anticipación del pago de la condena y pese a la presunción de inocencia se justifica en la
protección de la seguridad
colectiva. Pero las restricciones a la libertad individual no pueden ser
arbitrarias, deben responder siempre a la justicia
y a la proporcionalidad con los elementos de convicción.
La Proporcionalidad es también la Prohibición de Exceso según cada caso concreto.
La finalidad es la realización de la justicia vía el sacrificio legítimo de la libertad
del imputado. Además está el Principio de Idoneidad que se refiere a que toda
intervención debe ser adecuada a la necesidad, la más benigna con el derecho
intervenido.
La prisión preventiva es una medida de última ratio por tanto debería
aplicarse solo ante circunstancias plenamente justificadas, ante graves
indicios de criminalidad o ante un imputado renuente que no colabora al
esclarecimiento de los hechos u obstruya la actividad probatoria. No parece ser
el caso de Belaunde Lossio sobre quien hay encarnecimiento ostensible más como
manifestación de poder, más como venganza o disuasión que como justicia. La calificación
de su situación como reo en cárcel no corresponde con su condición de reo
primario, tampoco con las exigencias de proporcionalidad y de legalidad muy
importantes en la justicia tanto como la prohibición del exceso que como
estamos viendo redunda en perjuicio de la verdad que se busca. Simplemente teme
hablar.
sábado, 6 de junio de 2015
CONVULSIONES
Y TEMBLORES
Mientras
Ollanta Humala explica tranquilamente desde Pisco, como si recién empezara su gobierno, su pedido de facultades para
legislar en materia económica, administrativa y financiera afirmando que
busca darle impulso a la economía nacional este año y los siguientes, el
terreno se le mueve como en un sismo.
Porque la caída libre de su popularidad inquieta
a todos a sabiendas que el límite podría ser alcanzado muy pronto. Y hay un debate
político -para nada soterrado y más bien abierto- sobre el destino de su régimen.
No es noticia que Humala ostenta muy poca legitimidad, mínima aceptación y
escasa fuerza social para gobernar pero él finge un mundo propio en el que todo
está bien con sus programas sociales, sus viajes y visitas aderezado con ponchos
nativos.
El escenario democrático se desequilibra, la incertidumbre y la calma
chicha continúan, prospera el desorden, convulsiona la conflictividad social pero el gobernante
aparenta impasibilidad. Se habla del llamado dilema indeseable: de un lado, la
vacancia presidencial y, de otro, el “Ollantazo”, es decir, la “interrupción
institucional” -por acoso político y mediático de la oposición- pero él se indigna
por la “persecución política” a su mujer y descarta esclarecer y alentar investigaciones.
La captura de Martín
Belaunde Lossio introduce dramáticas profecías desestabilizadoras pero el
mandatario elige victimizarse por el
cargamontón malero de la oposición política y mediática.
Nadie duda que Ollanta
y Nadine están en su peor momento aunque se desconoce de cuántos metros podría ser
la ola que deberán enfrentar. A ello se agregan extraños conciliábulos y
almuerzos de jefes y generales militares de todo el país en un escenario para
nada positivo. El nacionalismo vive en la falta de transparencia y en la inconsciencia
de la realidad, no quieren aceptar su deslegitimación creciente alimentada por
la ceguera, la opacidad y la torpeza política de sus líderes.
Pero en el
escenario hay también una oposición responsable obligada a ser más ponderada
que nunca, a rechazar toda predicción rupturista y apostar más bien por una
institucionalidad eficaz que investigue, aclare y sancione pero que también
preserve, defienda y construya. No deseamos otra vez un escenario convulso y
violento con consecuencias que pagaríamos todos con graves retrocesos. Si hay
cónclaves militares -que no son deliberantes- que los haya también de la
oposición racional para analizar los riesgos, asumirlos y enfrentarlos democráticamente
que para eso está. OK?
martes, 2 de junio de 2015
DESLEGITIMACION
Portal Punto de Encuentro 01 06 2015
Todos los medios giraban en torno a Martín Belaunde Lossio convertido en riesgoso hombre bomba cuyas declaraciones podrían afectar seriamente a la pareja instalada en Palacio de Gobierno. Ese peligro sigue latente y a ello se agregó la presentación de una envanecida Nadine Heredia ante la Comisión del Congreso que investiga al ex asesor lo que detonó otras denuncias que tienen que ver con los dineros que vinieron de Venezuela y con los gastos que ella -y su entorno familiar y amical más cercano- ha venido realizando en inmuebles, objetos suntuarios y de lujo. La impresión general es que las indagaciones los están cercando pero los palaciegos se niegan a verlo, más aún rechazan todas las pesquisas y el presidente en defensa de su mujer llega a desautorizar a la Fiscalía como parte de una persecución política.
No es el mejor camino para responder ni aquel que calmará las aguas ni eliminará los peligros ostensibles. Hay interés público en el asunto porque toca a la cúpula gobernante. Son ellos los que deciden por todos nosotros. Algo disuena. Parecería que el gobernante vive en una realidad distinta a la que todos percibimos. No se da cuenta que su estrepitosa caída de popularidad indica que la población ya tiene una opinión formada que requiere esclarecimiento, precisiones y seguridades para que el temor a la corrupción galopante no culmine en total deslegitimación.
Porque la velocidad con la que Ollanta Humala está cayendo tiene un límite que podría darse en muy corto tiempo si el caso Nadine Heredia, su hiperactiva acompañante en el gobierno, no recibe respuestas adecuadas. En dos meses podríamos estar ante una desestabilización total con una indignación creciente de una sociedad defraudada porque la honestidad no ha hecho ninguna diferencia. Pasar de la venia real al exabrupto presidencial no ayuda para nada. Y menos presumir que todos tenemos 40 mil dólares para gastarlos en cosas superfluas o suntuarias. Bueno fuera.
No hay manera distinta de enfrentar la corrupción que aceptar serenamente todas las investigaciones. Parece que el presidente, su esposa y su entorno gubernamental estuvieran ocultando algo. O peor aún que no tienen conciencia de lo que está sucediendo. Todos los altos funcionarios están expuestos a las denuncias y solo queda deslindar ante ellas con argumentos confiables y racionales. Que la gente lo crea, que la verdad se abra paso para que la estabilidad política nos alumbre pues de otra manera estaremos en tierras movedizas.
La crisis es política pero es sobre todo de confianza. No podemos judicializar todo pero la única manera de evitar la judicialización es que la Fiscalía archive sus investigaciones y decida no formalizar ningún proceso. Conocemos el camino porque lo hemos sufrido. Hemos tenido denuncias –las que pueden ser formuladas por cualquier ciudadano- y sabemos que solo queda desmontarlas con pruebas contundentes en contrario. No es agradable para nadie pero es la única vía, usar el poder para blindarse o para descalificar al denunciante no soluciona nada y deja vivas todas las sospechas. Justamente lo que no necesitamos. Dudas más desconfianza igual deslegitimación que tendría severas consecuencias políticas y especialmente económicas.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)