domingo, 21 de junio de 2015


 

CONTROL DE DAÑOS


Publicado en el Portal Político.pe el 20 de junio del 2015

La oposición asume la responsabilidad de la conducción política de un país en crisis sostenida. De país adolescente vamos hacia una madurez impuesta por las circunstancias. Se separó al congresista Yovera aunque el oficialismo lo retenía en su afán de evitar que se siguiera desgranando una bancada de triste desempeño, que no ha exhibido libertad, firmeza o contundencia de criterios, siempre manejada desde palacio como eco del Ejecutivo.
 
Lograron la delegación de facultades gracias a la consciencia opositora de la necesidad de estabilidad y del acelerado proceso de deslegitimación del presidente. No quisieron echar más gasolina al fuego aunque demostraron su fuerza con la exoneración de las gratificaciones. Asimilaron la mala conducción de Solórzano y dejaron en claro quién manda hoy en el Congreso.
 
Bien por el contrapeso y el equilibrio, bien por controlar los daños derivados de la impericia, la soberbia, la opacidad y la confrontación permanente. Cambia la correlación y el punto máximo de la nueva etapa será la elección de la mesa directiva del Legislativo en momentos de desprestigio político, cuando Ollanta Humala ha perdido el control del gobierno y la criminalidad urbana gana las calles. Felizmente los poderes fácticos prefieren la salida electoral, el castrense no parece interesado en sacar ni en apoyar a Ollanta Humala cuando carece de fuerza política.
 
El control de daños está en marcha para orden y tranquilidad del país en vísperas de campaña electoral. La crisis amaina cuando la oposición se torna constructiva y más importante que nunca.

 

 

 
RECUPERAR
LA CONFIANZA



Publicado en el Portal Punto de Encuentro 20 06 15 

Cambia la correlación de fuerzas. La oposición concedió la delegación de facultades para que un asentado Pedro Cateriano pueda conducir el barco durante el tramo final no sin antes hacer una exhibición de fuerzas al insistir en la exoneración a las gratificaciones con una sólida votación. El varapalo debe haberse sentido en Palacio donde el gobernante y su mujer se debaten en la maraña de denuncias e investigaciones sin mucho éxito a estar por la disminución de su aceptación en las encuestas lo que podría tener como límite el suelo con la consecuencia de la total deslegitimación.

El gobierno tiene en Cateriano una fortaleza democrática cuya ductilidad le ha permitido capear la crisis pero no solucionarla. La desconfianza permanece, las dudas y sospechas han escalado al punto que Nadine Heredia encabeza la lista de los mayormente corruptos dejando sin aliento ético a un gobierno que tuvo como bandera la honestidad que haría la diferencia.

Nada de esto y sí más de lo mismo en cuanto a opacidad y falta de voluntad para el esclarecimiento ante la acumulación de denuncias que han dejado en el camino la imagen gubernamental. Y lo peor es que parece ser solo el comienzo. Una inmensa incertidumbre interroga el futuro cercano de una pareja que apostó por el poder y ganó el primer premio sin estar preparada para tal responsabilidad. Y como se está viendo sin exhibir especiales capacidades para ello. En el tramo final de su aventura política las cosas se les complican, la oposición confirma su fuerza y su experiencia mientras desde el gobierno proliferan las respuestas impolíticas, improvisadas y oscuras aderezadas con disfraces e improperios. El carnaval político acentúa la desconfianza y la imagen de aventurerismo se extiende.

La oposición está ad portas de recuperar el control del Congreso mediante la conducción de su Mesa Directiva. Recuerda al exitoso presidente de unidad que fue Antero Flores Araoz cuando Alejandro Toledo se enfrentaba a la deslegitimación.

La responsabilidad de la oposición unida está en poner el hombro para el control de daños. Le corresponde conducir el barco en momentos de campaña electoral para que el gobierno culmine y entregue el mando como convenido. También le toca velar por la transparencia y la limpieza en el uso de los recursos del Estado cuando tenemos un partido de gobierno cuya cuestionada presidenta tiene el primer interés en participar y ganar las curules necesarias para su defensa y protección en el próximo gobierno. Para ese futuro ya está anunciado el desembalse de declaraciones de Martín Belaunde Lossio a quien deberá levantarse el régimen excesivo que padece y brindarle la protección indispensable para la búsqueda de la verdad.

Finalmente, no menos importante, la oposición deberá hacer todo lo necesario para recuperar la confianza en las instituciones y en la democracia. El desafío más difícil es recomponer la erosionada imagen de la clase política. Tiene la oportunidad de activar el flanco ético tan venido a menos en tiempos en que una cierta condescendencia de los llamados partidos tradicionales con la corrupción, puede abrir puertas a aventureros que llegan al poder a aprovecharlo y no a cumplir con lo prometido. Como estamos viendo.

 

domingo, 14 de junio de 2015


 
CUIDADO CON 
LA INDIGNACION

 
Publicado en Correo el 13 de junio 2015
 
Nadine Heredia continúa con sus actividades oficiales y con desparpajo e inconsciencia señala que no le preocupan las denuncias porque eso lo ven sus abogados que han ganado el Hábeas Corpus para truncar la investigación. Craso error, lo que está en discusión no es solo legal, es la percepción social de corrupción y de malos manejos de dinero por Ollanta Humala y su mujer por hechos que en profusa cascada de acciones y omisiones afectan a los políticos y a las instituciones. Lo grave es que aparentan no darse cuenta. Viven en otro mundo en el que su presunto liderazgo sigue intacto. Pedro Cateriano abandonó el Congreso por falta de quórum para su pedido de facultades delegadas, luego se victimizó y presentó sus pedidos en TV amenazando al Parlamento. Solórzano incompetente seguidora de instrucciones sin iniciativa propia no pudo evitar la colisión de poderes. Así Ejecutivo y Legislativo se alejan irresponsablemente de la gente cada vez más molesta. Olvidan que esa indignación podría convertirse fácilmente en expresión política eficaz de  reivindicaciones como sucedió con la Ley Pulpín cuando jóvenes exasperados hicieron retroceder en las calles al gobierno y al Parlamento.
 
No existen para algunos políticos las contradicciones ni los conflictos acumulados en este período por falta de liderazgo e ineptitud. Ollanta Humala se distancia del sentido común de la gente sin rectificar ante el deterioro de su imagen en las encuestas. No puede imaginar la indignación como factor protagónico que puede cambiar escenarios electorales como sucedió en España y en Méjico. Cuando la política es considerada buena para la gestión de negocios y la repartija de prebendas individuales y de grupo pero no para escuchar cumplidamente al pueblo.
 
Humala continúa malbaratando su limitada reserva de legitimidad y acelera el agotamiento de los recursos de la democracia mientras la calle cuestiona a los partidos políticos, las instituciones públicas, los poderes del Estado y los poderes mediáticos. Se les reclama por la perdida conexión con la utopía y el cambio social. Pero ellos siguen con sus medias verdades. Que tengan cuidado con el zarandeo o la prescindencia de la indignación, el descontento existe y está en las redes sociales y en las organizaciones que en algún momento querrán responder al desfase del sistema político y a su insolvencia para gestionar sus demandas. La desconfianza crece y la actitud del avestruz no es una opción.  

 

Y AHORA
¿QUIÉN PODRÁ SALVARNOS?
 
Político. pe. 13 junio 2015

 
Cuatro años en que la institucionalidad y la política se han corroído. Poder Judicial con jueces cuestionados. Fiscalía atravesada por intereses ajenos. Fuerzas Armadas controvertidas por la compra de armas. Ejecutivo con cuentas desconocidas y dineros indebidos de Ollanta y de Nadine más escándalos de pañales y ambulancias. Corruptelas en los programas sociales. Parlamentarios enfrentados. Economía seriamente afectada y crisis total de confianza. ¿Dónde están los políticos con suficiente solvencia moral para terciar en una coyuntura en que la indignación se generaliza? ¿Quién podrá salvarnos? Ad portas de la campaña electoral existe decepción y desesperanza. Alfredo Torres nos dice que el electorado vota por el cambio y que los errores y limitaciones de un gobernante determinan las características de su sucesor. Mortificados como estamos por un Ollanta Humala que no hizo la diferencia no aparece la luz al final del túnel. Pero Torres con base en porcentajes da la fórmula del presidente ideal: que transmita liderazgo y capacidad, que guíe e inspire, que enfrente la criminalidad y la delincuencia con credibilidad e impulse el desarrollo desatascando la economía y la inversión. Pero sobre todo que dialogue para comprometer inversionistas y comunidades y doblegar a los grupos violentistas. ¿Algo más?

 

 
MARTIN BELAUNDE LOSSIO:
¿GRILLETES MENTALES?
 
Para Portal Punto de Encuentro 10 de junio 2015

En un Estado democrático de derecho, el ‘ius puniendi’ o derecho de castigar que tiene el Estado no puede ser ejercido de forma arbitraria, así lo escribe Roy Gates el abogado de Nadine Heredia  en el diario decano. Pero el embudo está presente desde que esto no parece aplicarse para Martín Belaunde Lossio, ex asesor y ex amigo de la poderosa pareja presidencial, que cayó en cinematográfica captura y se encuentra en prisión preventiva como si fuera un reo de alta peligrosidad, casi incomunicado y con un régimen cerrado especial. ¿Estamos ante un abuso de poder, ante venganza, protección o ablandamiento sicológico para que no diga lo que sabe?

La comisión Pérez Tello evidenció las condiciones de su reclusión. Un régimen preventivo inhumano e indigno teniendo en cuenta que ni a los delincuentes más avezados se les da solo dos horas de patio. El ex amigo es un reo primario investigado por el caso La Centralita y posiblemente lo será por peculado y asociación ilícita después que su caso se complicara con su fuga a Bolivia y su escape del arresto domiciliario. Sin embargo es evidente que un régimen menos duro igual cautelaría los fines de la justicia.

Lo grave es que da toda la impresión de que el gobierno después de haberse hecho el loco durante varios meses con la búsqueda de MBL ahora que está en prisión -por la eficiencia del gobierno boliviano y no del peruano- estaría usando toda su fuerza e influencias para lograr su silenciamiento o su ablandamiento para que no diga todo lo que sabe. Situación tan grave que el ex amigo de la poderosa pareja palaciega teme por su vida. Y tiene razón, porque sabe demasiado no quiere declarar, se siente un rehén, ha perdido la libertad física pero también tiene grilletes mentales por el amedrentamiento que padece.

La prisión preventiva es una medida excepcional, una suerte de anticipación del pago de la condena y pese a la  presunción de inocencia se justifica en la protección de la seguridad colectiva. Pero las restricciones a la libertad individual no pueden ser arbitrarias, deben responder siempre a la justicia y a la proporcionalidad con los elementos de convicción.

La Proporcionalidad es también la Prohibición de Exceso según cada caso concreto. La finalidad es la realización de la justicia vía el sacrificio legítimo de la libertad del imputado. Además está el Principio de Idoneidad que se refiere a que toda intervención debe ser adecuada a la necesidad, la más benigna con el derecho intervenido.

La prisión preventiva es una medida de última ratio por tanto debería aplicarse solo ante circunstancias plenamente justificadas, ante graves indicios de criminalidad o ante un imputado renuente que no colabora al esclarecimiento de los hechos u obstruya la actividad probatoria. No parece ser el caso de Belaunde Lossio sobre quien hay encarnecimiento ostensible más como manifestación de poder, más como venganza o disuasión que como justicia. La calificación de su situación como reo en cárcel no corresponde con su condición de reo primario, tampoco con las exigencias de proporcionalidad y de legalidad muy importantes en la justicia tanto como la prohibición del exceso que como estamos viendo redunda en perjuicio de la verdad que se busca. Simplemente teme hablar.

sábado, 6 de junio de 2015


 

CONVULSIONES
Y TEMBLORES

Correo 06 06 15 

Mientras Ollanta Humala explica tranquilamente desde Pisco,  como si recién empezara su gobierno, su pedido de facultades para legislar en materia económica, administrativa y financiera afirmando que busca darle impulso a la economía nacional este año y los siguientes, el terreno se le mueve como en un sismo.
 
Porque la caída libre de su popularidad inquieta a todos a sabiendas que el límite podría ser alcanzado muy pronto. Y hay un debate político -para nada soterrado y más bien abierto- sobre el destino de su régimen. No es noticia que Humala ostenta muy poca legitimidad, mínima aceptación y escasa fuerza social para gobernar pero él finge un mundo propio en el que todo está bien con sus programas sociales, sus viajes y visitas aderezado con ponchos nativos.
 
El escenario democrático se desequilibra, la incertidumbre y la calma chicha continúan, prospera el desorden, convulsiona la conflictividad social pero el gobernante aparenta impasibilidad. Se habla del llamado dilema indeseable: de un lado, la vacancia presidencial y, de otro, el “Ollantazo”, es decir, la “interrupción institucional” -por acoso político y mediático de la oposición- pero él se indigna por la “persecución política” a su mujer y descarta esclarecer y alentar investigaciones. La captura de Martín Belaunde Lossio introduce dramáticas profecías desestabilizadoras pero el mandatario elige victimizarse por el cargamontón malero de la oposición política y mediática.
 
Nadie duda que Ollanta y Nadine están en su peor momento aunque se desconoce de cuántos metros podría ser la ola que deberán enfrentar. A ello se agregan extraños conciliábulos y almuerzos de jefes y generales militares de todo el país en un escenario para nada positivo. El nacionalismo vive en la falta de transparencia y en la inconsciencia de la realidad, no quieren aceptar su deslegitimación creciente alimentada por la ceguera, la opacidad y la torpeza política de sus líderes.
 
Pero en el escenario hay también una oposición responsable obligada a ser más ponderada que nunca, a rechazar toda predicción rupturista y apostar más bien por una institucionalidad eficaz que investigue, aclare y sancione pero que también preserve, defienda y construya. No deseamos otra vez un escenario convulso y violento con consecuencias que pagaríamos todos con graves retrocesos. Si hay cónclaves militares -que no son deliberantes- que los haya también de la oposición racional para analizar los riesgos, asumirlos y enfrentarlos democráticamente que para eso está. OK?

martes, 2 de junio de 2015

 
 
DESLEGITIMACION
 
 
 
Portal Punto de Encuentro 01 06 2015
 
Todos los medios giraban en torno a Martín Belaunde Lossio convertido en riesgoso hombre bomba cuyas declaraciones podrían afectar seriamente a la pareja instalada en Palacio de Gobierno. Ese peligro sigue latente y a ello se agregó la presentación de una envanecida Nadine Heredia ante la Comisión del Congreso que investiga al ex asesor lo que detonó otras denuncias que tienen que ver  con los dineros que vinieron de Venezuela y con los gastos que ella -y su entorno familiar y amical más cercano- ha venido realizando en inmuebles, objetos suntuarios y de lujo. La impresión general es que las indagaciones los están cercando pero los palaciegos se niegan a verlo, más aún rechazan todas las pesquisas y el presidente en defensa de su mujer llega a desautorizar a la Fiscalía como parte de una persecución política.
 
No es el mejor camino para responder ni aquel que calmará las aguas ni eliminará los peligros ostensibles. Hay interés público en el asunto porque toca a la cúpula gobernante. Son ellos los que deciden por todos nosotros. Algo disuena. Parecería que el gobernante vive en una realidad distinta a la que todos percibimos. No se da cuenta que su estrepitosa caída de popularidad indica que la población ya tiene una opinión formada que requiere esclarecimiento, precisiones y seguridades para que el temor a la corrupción galopante no culmine en total deslegitimación.
 
Porque la velocidad con la que Ollanta Humala está cayendo tiene un límite que podría darse en muy corto tiempo si el caso Nadine Heredia, su hiperactiva acompañante en el gobierno, no recibe respuestas adecuadas. En dos meses podríamos estar ante una desestabilización total con una indignación creciente de una sociedad defraudada porque la honestidad no ha hecho ninguna diferencia. Pasar de la venia real al exabrupto presidencial no ayuda para nada. Y menos presumir que todos tenemos 40 mil dólares para gastarlos en cosas superfluas o suntuarias. Bueno fuera.  
 
No hay manera distinta de enfrentar la corrupción que aceptar serenamente todas las investigaciones. Parece que el presidente, su esposa y su entorno gubernamental estuvieran ocultando algo. O peor aún que no tienen conciencia de lo que está sucediendo. Todos los altos funcionarios están expuestos a las denuncias y solo queda deslindar ante ellas con argumentos confiables y racionales. Que la gente lo crea, que la verdad se abra paso para que la estabilidad política nos alumbre pues de otra manera estaremos en tierras movedizas.
La crisis es política pero es sobre todo de confianza. No podemos judicializar todo pero la única manera de evitar la judicialización es que la Fiscalía archive sus investigaciones y decida no formalizar ningún proceso. Conocemos el camino porque lo hemos sufrido. Hemos tenido denuncias –las que pueden ser formuladas por cualquier ciudadano- y sabemos que solo queda desmontarlas con pruebas contundentes en contrario. No es agradable para nadie pero es la única vía, usar el poder para blindarse o para descalificar al denunciante no soluciona nada y deja vivas todas las sospechas. Justamente lo que no necesitamos. Dudas más desconfianza igual deslegitimación que tendría severas consecuencias políticas y especialmente económicas.

sábado, 30 de mayo de 2015


 
DE FUGITIVO
A HOMBRE BOMBA
 
Publicado en Correo el 30 05 2015
 
¿Estamos cerca del final de la historia o solo al comienzo? El caso Martín Belaunde Lossio es una inquietante saga policial, diplomática y política. ¿Revelará cuánto sabe? ¿A quiénes implicará? Un novelesco desenlace ha puesto algunas cosas y muchos temores en su lugar. Bolivia dejó en claro el desinterés del Perú en recibirlo a tiempo. El canciller Choquehuanca, de alta credibilidad en su país, señaló que Lima no puso fecha y hora para la entrega y luego vino la fuga. Bolivia se desligó del espinoso asunto con una telegénica y rápida captura y entrega para dejar en manos del gobierno peruano al hombre bomba que podría lesionar intereses demasiado grandes con altísimos involucrados.
 
La versión de MBL nada tiene que ver con la del gobierno y la de los medios. Se afirma inocente y sigue en pie que no irá solo a la cárcel. Su supuesto secuestro y su frustrado viaje a Brasil pudieron ser su forma de preservar su vida por la que teme. No podríamos descartar ni afirmar ese riesgo, desconocemos los intereses que podrían silenciarlo pero la desesperación está en el ambiente.
 
La extradición limita los temas que la expulsión podría ampliar y evita activar el hombre bomba indeseable que hoy es MBL ubicado en el centro de una madeja por demás peligrosa, la que esconde los aportes de Hugo Chávez a las diversas campañas electorales de los países posibles partícipes del proyecto del socialismo del siglo XXI. Chávez cambió la cara de la política latinoamericana al impulsar un eje antinorteamericano y nadie duda que en sus planes estaba Ollanta Humala junto a Evo Morales, Rafael Correa, Cristina Fernández de Kirchner, Daniel Ortega y hasta Andrés López Obrador.
 
La financiación de las campañas electorales para los amigos chavistas no ha sido aclarada y menos en el Perú. MBL estaba en esa mezcla de petrodólares, integración bolivariana y antiimperialismo estridente, en un temible y resbaladizo terreno donde no existen pruebas pues de las partidas secretas nadie da recibos. Salvo que uno de los conocedores las entregue. Y ahí está el miedo a la pólvora de este hombre que de fugitivo ha pasado a explosivo. No olvidar que Felipe Calderón señaló en el 2010 que Chávez financió la campaña de su rival en el 2006 según documentos secretos de la embajada estadounidense en México, publicados por Wikileaks. Calderón calificó esta financiación de felonía que no respeta la soberanía de los países latinoamericanos. Chávez pagó generosas asesorías e irrigó innumerables actividades. Conocimos del famoso maletín de los 800 mil dólares incautado a un empresario para la campaña de Cristina Kirchner y según denunció Alejandro Toledo en su momento otro similar habría llegado para Humala.
 
Lo cierto es que hubo muchísimo dinero que MBL pudo recibir, administrar y repartir desde el 2006 en adelante. El gobierno peruano lo descalifica como mentiroso pero habrá que estar atentos a lo que diga o no diga el famoso asesor de campaña.

martes, 26 de mayo de 2015


CASO AURELIO PASTOR:
                ¿ERROR JUDICIAL?

 
Publicado en Portal Punto de Encuentro y en Portal Generacción el 24 de mayo 2015

 
El ex congresista y ex ministro de justicia del gobierno aprista, el abogado Aurelio Pastor Valdivieso, ha sido condenado por el delito de Tráfico de influencias a prisión efectiva de cuatro años y se encuentra recluido en el penal de Piedras Gordas. El hecho ampliamente comentado por la prensa da lugar a posiciones a favor y en contra.

Por respeto a la justicia y porque la política es una actividad noble que lamentablemente no es ajena a acciones innobles consideramos importante analizar las sentencias que para muchos responden a razones extrañas a la juridicidad y aparecen orientadas por influencias políticas y mediáticas. Cuando los adversarios políticos son tratados como enemigos todo se distorsiona. Cabe precisar, sin embargo, que los argumentos que siguen no tendrían que ser extendidos o aplicados a otros casos en los que pudiera estar implicado el ex ministro Aurelio Pastor Valdivieso como el tan traído y llevado de los narcoindultos.

Podemos encontrar en las dos sentencias recaídas sobre este caso aspectos pasibles de ser observados. En principio se trata de un delito, el tráfico de influencias, que como bien ha señalado el académico penalista José Hurtado Pozo presenta serias carencias en su tipificación. Se refiere el experto a su deficiente redacción, a su equivoca ubicación sistemática y a su imprecisa terminología que han dado lugar a numerosas y diversas opiniones respecto al papel atribuido no solo al presunto actor del hecho delictivo sino también al tercero que interviene en la comisión del delito.[1]

Es evidente que los jueces deben guiarse por la descripción que figura en el texto legal, en este caso el Art 400 del Código Penal, que fue modificado por la Ley 30111 que incorporó la pena de multa en los delitos cometidos por funcionarios públicos en su Artículo Único que se refiere a los artículos del Código Penal: 382, 384, 387, 388, 389, 393. 393-A, 394, 396, 397-A, 398, 399, 400 y 401.

Así el texto final del Artículo 400 sobre Tráfico de influencias quedó con la siguiente redacción:

“El que, invocando o teniendo influencias reales o simuladas, recibe, hace dar o prometer para sí o para un tercero, donativo o promesa o cualquier otra ventaja o beneficio con el ofrecimiento de interceder ante un funcionario o servidor público que ha de conocer, esté conociendo o haya conocido un caso judicial o administrativo, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de seis años y con ciento ochenta a trescientos sesenta y cinco días-multa.

Si el agente es un funcionario o servidor público, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de cuatro ni mayor de ocho años e inhabilitación conforme a los incisos 1 y 2 del artículo 36 del Código Penal y con trescientos sesenta y cinco a setecientos treinta días multa”.

La Ley 30111 se refiere sin duda alguna a delitos cometidos por funcionarios públicos. Aurelio Pastor no es funcionario ni servidor público. Lo fue en su momento como congresista y ministro de justicia pero cuando se produjeron los sucesos materia de enjuiciamiento era solo un abogado prestando patrocinio legal a un cliente.
Hurtado Pozo habla de la índole peculiar de los hechos imputados a los procesados que determina una aparente dificultad para considerarlos como casos claros de peculado o corrupción y en especial la manera amplia y difusa en que se describe el tráfico de influencias en el art. 400 CP. Entiende que los comportamientos incriminados están expresados por los verbos recibir, hacer dar, hacer prometer. Afirma que el legislador ha buscado comprender las diversas formas de comportamientos dirigidos a influir de manera indebida en decisiones de la administración pública. Y uno de los problemas de la descripción del comportamiento presuntamente delictuoso surge de la manera en que se enumeran las acciones incriminadas, que implica que para la consumación del delito basta que el agente haya cometido una de las acciones mencionadas (invocar, ofrecer interceder). Y esas son las mismas acciones que todo abogado ofrece a cualquier cliente para ayudarlo no solo con alegatos sino también conversando con las personas que podrían intervenir no necesariamente de modo ilícito o ilegal. Los jueces reciben a los involucrados en audiencias acompañados de sus abogados los que también pueden asistir solos a dar ampliaciones y explicaciones de cada caso.

No es para nada desdeñable el informe del Colegio de Abogados de Lima, entidad gremial ampliamente representativa, que concluyó que en el caso de Aurelio Pastor no hay delito puesto que no hay connotación penal: “Se trata de una sentencia arbitraria en la medida que prescinde de hechos notorios o evidentes así como omite dar mérito o eficacia probatoria a medios de prueba principales decisivos y transcendentes”

El CAL cita el fundamento vigésimo cuarto de la sentencia de primera instancia que afirma que “consecuentemente el mensaje brindado por el abogado procesado Pastor Valdivieso en buena cuenta era un ilícito ofrecimiento de interceder ante las entidades ya mencionadas mediante la utilización de influencias simuladas para así obtener una ventaja de tipo económico en este caso los sesenta mil nuevos soles pactados como honorarios según su versión con la testigo De la Cruz Yupanqui pues el vocablo interceder se distingue notoriamente del vocablo abogar pues para el primero de los no se utiliza recurso de índole jurídico necesariamente pues estos pueden ser de índole amical como quiso hacer creer el acusado a la testigo De la Cruz Yupanqui”

Eso dicen los jueces pero para el CAL “interceder” es un vocablo amplio. Conforme a la Real Academia de la Lengua Española significa “Hablar en favor de alguien para conseguir un bien o librarlo de un mal”. Conducta que no excluye la intercesión con argumentos técnicos y jurídicos de modo que no es cierto que se distinga notoriamente del vocablo abogar. “El Juez ha prescindido de analizar que entre las partes existió un contrato de patrocinio jurídico y que el abogado Aurelio Pastor Valdivieso diseñó una estrategia –que incluía entrevistas con magistrados en sus despachos- con el fin de patrocinar en la defensa exitosa de su cliente, descartando expresamente medios ilícitos como el soborno”

Y continúa “El Juez de la causa omitió valorar la conducta de la denunciante quien –como se aprecia de la transcripción de los audios-sugería al abogado Pastor Valdivieso, de ser el caso, corromper a los funcionarios públicos que conocían de sus causas con la finalidad de lograr un resultado favorable. El abogado correctamente la asesoró en el sentido de descartar esa conducta ilícita”. Los jueces trataron a Corina de la Cruz como testigo no como denunciante ni cómplice siendo que el art. 24 del CP considera “instigador a quien, consciente y voluntariamente, determina a otro a cometer un hecho punible de manera que mediante sus actos debe hacer que el instigado realice el comportamiento delictuoso concreto”.

Y es cierto que el tercero puede ser responsabilizado a título de complicidad por el simple hecho de que sin su colaboración no se hubiera cometido el delito. Ser consciente de lo que se hace es importante en la culpabilidad y puede influir en el reproche al agente de no haber actuado conforme a derecho. Sobre todo si en la infracción está comprometida una persona del aparato estatal que debería hacer respetar el ordenamiento jurídico como es una alcaldesa.

El CAL incluye un párrafo esencial del Acta de Deslacrado y Verificación de la Transcripción del Audio. Dice Pastor: “Lo que si yo puedo asegurar es lo siguiente: en el tema jurídico no te va a faltar nada porque yo no voy a venir a decirte oye necesito plata para darle a él, eso no es de mí, yo no trabajo así”

Y habría que atender la severa crítica que formula Hurtado Pozo: ”El art. 400 constituye un ejemplo claro de cómo no deben redactarse las disposiciones legales. A la imprecisión del lenguaje hay que agregar que la vida social es mucho más fecunda en la producción de comportamientos y relaciones que la imaginación del más previsor de los legisladores”. Plantea por ello la indispensable modificación del art. 400 para respetar mejor el principio de legalidad, en la idea de establecer una base más apropiada para el juzgador.

Significativo del exceso es que la pena haya sido de prisión efectiva cuando el agente carece de antecedentes. El presente análisis nos deja la idea de injusticia y desmesura en un proceso con muchos factores de interferencia. Es evidente que la condición de militante aprista de Aurelio Pastor ha pesado en el trato draconiano recibido, fuera de todo precedente en el Poder Judicial, al igual que el ostensible interés de los medios de comunicación. Es de esperar que la Corte Suprema conceda un manejo adecuado al recurso de Casación presentado por Pastor y que atienda argumentos como los mencionados para dejar atrás un caso que tiene toda la apariencia de penoso error judicial.



[1]JOSÉ HURTADO POZO: Interpretación y aplicación del art. 400 del Código Penal sobre el delito llamado tráfico de influencias.