domingo, 7 de abril de 2013

¿UNA EMPRESA MULTIMEDIA PUBLICA?


 

¿MEDIOS PÚBLICOS? NO SE OYE PADRE


Escribo hoy cinco de abril, cuando recordamos el funesto autogolpe producido hace 21 años. El avasallamiento y la ruptura democrática que lograron las fuerzas políticas más oscuras se debió en gran parte al apoyo que el fujimorismo recibió de algunos medios de comunicación que en los siguientes diez años funcionaron al lado del dictador sin discutir para nada sus gestos antidemocráticos.

Y es que el inmenso poder político del cual gozan los medios en nuestros países es ya una noción aceptada,  igualmente debería serlo la de propugnar que el servicio de información que prestan se realice dentro de la autorregulación posible de cara a la confianza que el lector o usuario les presta.

Muchos países vienen discutiendo la reforma de sus medios. El Reino Unido debate la autorregulación supervisada a partir del informe Leveson que busca poner límites a los excesos de los tabloides sensacionalistas. Más cerca de nosotros, países vecinos se preocupan por el equilibrio de la información e incentivan medios públicos a fin de superar la dicotomía medios privados y medios gubernamentales.

La independencia de los medios es clave para una sociedad bien informada. Ni el poder económico ni el político deberían distorsionarla. Por eso países como Argentina, con no poco escándalo, Ecuador, Uruguay, Brasil y recientemente Méjico se abocan a determinar funciones, objetivos y financiación de los sistemas de medios públicos.

¿Cuál debería ser el objetivo primordial de un sistema de medios públicos? ¿Recoger los aspectos que los medios privados-comerciales desechan? ¿Ofrecer una programación con valores ciudadanos y democráticos junto a una información imparcial, equilibrada? ¿Competir con los privados por la audiencia y la publicidad?

Los medios públicos equilibran el mapa de la comunicación nacional que se maneja entre el interés privado y el del gobierno de turno. Son tan positivos como conflictivos. No en vano las nuevas leyes de medios vienen alimentando acaloradas discusiones en las que los intereses políticos, económicos y sociales determinan qué opiniones se pueden o deben dar abiertamente.

Nuestro país no insiste en esta discusión, parecería que estamos muy conformes con nuestros medios estatales que son los menos y con los medios privados que son la gran mayoría. No aspiramos a medios no subordinados a los dictados del mercado en términos exclusivamente de rating ni a la lógica gubernamental, que subordina todo contenido informativo al cálculo que lo beneficia.

No parece interesarnos dar mayor atención a las necesidades de (in)formación y entretenimiento de las grandes audiencias como de las minorías. No pensamos en medios que no estén al servicio del gobierno ni de intereses privados ni corporativos y que respondan al interés de la sociedad, manejados en su gestión por representantes de la misma sociedad que los acoge.

Si bien es cierto que es difícil para los medios públicos consolidar autonomía y pluralidad, es necesario definir un posible servicio público de información, masivo y de calidad, que puede y debe ser prestado. Nuestros pocos medios de propiedad estatal deberían convertirse a la gestión pública pero nadie parece interesarse. El debate debe abrirse y sostenerse sin que se ignore sus posibilidades o se considere perdido o infructuoso.

Cuando estuvimos en la presidencia de los dos más importantes medios estatales -que son TV Perú, al cual le cambiamos el nombre que antes era TNP, por considerar que era el canal de bandera, y de Editora Perú que edita El Peruano y gestiona la agencia de noticias Andina, a la cual hicimos abierta y sin costo- propugnamos la fusión del IRTP y de Editora en una gran empresa multimedia, de propiedad estatal pero de gestión pública. La iniciativa no prosperó en los altos niveles de gobierno y está ahí para quien quiera asumirla. Su principal ventaja está en que permitiría el equilibrio del espectro informativo en el Perú. Esperemos.  

LOS MEDIOS DEBEN AUTORREGULARSE


EL SERVICIO ESTÁ POR DELANTE DEL NEGOCIO

La Primera. 11 03 13. Entrevista de Marco Fernández

María del Pilar Tello considera que si los medios de comunicación no quieren una regulación del Estado, deberían autorregularse.
 
María del Pilar Tello tiene una mirada amplia sobre la realidad periodística. Sabe que los medios de comunicación se encuentran en una crisis económica que los debilita ante las presiones de los poderes económico y político; que falta una orientación sobre el manejo de la publicidad en la prensa por parte del Estado… Son muchas las preguntas que pueden hacérsele al respecto. He aquí algunas respuestas.

LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN EN EL SIGLO XXI "

NI DIOSES NI DIABLOS NI FIERAS

Yehude Simon, congresista. “Es un libro no solo para políticos, periodistas o estudiantes de comunicación, sino especialmente para los lectores, el ciudadano común y corriente que tiene que defender sus derechos. Es un libro absolutamente crítico, que no perdona nada, pero que dice verdades, y nos está advirtiendo de que el periodismo tiene más poder que los políticos, por eso es que cuando mencionaba que no queremos a los diablos, tampoco queremos a los dioses y menos a las fieras”.

Alberto Adrianzén, parlamentario andino. “Se trata de un libro que dará mucho que hablar. Es un libro muy valiente, inteligente, polémico y bien escrito. Lo califico de mayor. Los medios no son una empresa cualquiera. No son una fábrica de zapatos o polos. Yo creo que los medios son actores políticos. La pregunta es ¿por qué los medios tienen más poder?

Francisco Miró Quesada Rada, director de El Comercio. “Si los medios tuvieran ese poder, Rockefeller hubiera sido presidente. La pregunta es cómo se ejerce el poder desde diversos lugares, desde el Estado, la sociedad y los medios. Ese es el tema central del libro”.

Doctora en Ciencias Políticas por las universidades de San Marcos del Perú y Grenoble de Francia, ha sumado un libro a su biblioteca de autoría personal: “Dioses, diablos y fieras. Periodistas en el siglo XXI”, publicado por el Fondo Editorial del Congreso de la República. Anterior past-presidenta de Editora Perú, empresa que edita el diario El Peruano y gestiona la agencia de noticias Andina. Para ella, si los medios no quieren que el Estado los regule, deben empezar por una autorregulación; en la que una de las figuras claves para que ello se realice es la figura del defensor del lector.

-Cuando dice que actualmente hay libertad de expresión, ¿lo dice por este gobierno, por este año, por esta década?
-Lo digo por este gobierno y creo que en el anterior también la hubo, pero de todas maneras hay que relativizar, en el sentido de que esa libertad de expresión muchas veces está influenciada por fuerzas internas que no son aparentes, que no son visibles, y eso es una limitación que el usuario, el público, no puede percibir. Incluso se habla de la ‘esponsorización’ de los medios y es que cuando los medios están en crisis económica como están ahora, es posible que los publicistas que hacen una inversión fuerte en los medios, puedan influir en la línea editorial.

-¿Ha conocido algún caso en específico?

-Bueno, de interferencia clara lo hemos tenido en el fujimorismo, que más que interferencia fue una compra de líneas editoriales evidente.

-Usted habla del defensor del lector.

-Del lector, en la prensa escrita, y de la audiencia, en radio y televisión.

-¿Por qué cree que es menos factible de ser comprada la línea editorial de la prensa escrita que la de la televisión?
-No, no creo que sea menos factible. Yo creo que cuando hay dinero y voluntad de tener un medio, las compras se hacen de la manera más fácil. Estamos en un mercado.

-Dice en su libro que hay más interés por la TV que por los medios impresos.

-Bueno, porque la televisión tiene mayor llegada. Pero a pesar de que existen medios más rápidos, su poder es fugaz. Yo creo que la prensa escrita tiene menos impacto, pero sí una mayor permanencia.

-Habla del caso del grupo Eco, de que tiene un buen Código de Ética, pero no es aplicable, porque no existe…
-No digo que no es aplicable. Digo que no hay quién vele por su aplicación. Pienso que todos los medios o grupos de medios deberían tener un código de ética. Pero cuando no tienen el mecanismo del defensor del lector o de la audiencia que lo haga valer, entonces queda en letra muerta.

Los medios de comunicación deben autorregularse si no quieren que el Estado los regule, opina Tello.

-¿Usted cree que un defensor del lector hubiera podido, en la anterior campaña presidencial, hacer que el medio no se muestre tan pro Keiko Fujimori?

-Podría haber sido en la medida en que el defensor del lector es una bisagra entre el lector y el medio. No se debe al medio, se debe al lector. Si hubiera habido una presión suficiente con quejas o reclamos, tal vez no hubiera sido tan visible el apoyo de los grandes medios a una persona.

-Pero ni siquiera Mario Vargas Llosa pudo revertir eso.

-Bueno, él es un defensor de la democracia, no un defensor del lector. Porque el defensor del lector trabaja sobre la base de un código de ética y funciona para evitar que los reclamos de los lectores llegue a la vía judicial. El defensor lo que hace es procesar los reclamos al interior del medio. Por ejemplo, el diario El País tiene un excelente defensor del lector, que dura un tiempo, pero que se va turnando, y tiene una columna en la que informa a los lectores cómo se va evolucionando. Por ejemplo, el defensor del lector hizo una excelente columna cuando se produjo el error de El País sobre la foto presunta de Hugo Chávez. Él sacó un artículo que titulaba “Tremendo error”. En nuestro ambiente periodístico esto no existe.

-¿Existe en Latinoamérica?

 -Existe en Bolivia, en México, en Colombia, pero en nuestro medio no se ha tomado con seriedad la autorregulación, porque el defensor del lector forma parte de la autorregulación.

-¿Quién le paga al defensor del lector?

-Le paga el medio, pero es independiente, es decir, no se debe al medio; no está obligado a obedecer consignas u orientaciones del medio. Es un funcionario notable de reconocimiento social que está obligado a procesar las quejas y su lealtad es más con los usuarios que con el medio.

-Cree que en un país que ha pasado por un proceso de corrupción tan grande, ¿eso es factible?

-Creo que todos los medios tienen problemas de autofinanciación y en la medida en que los tengan pueden tener problemas de independencia, no solamente respecto del gobierno de turno, sino también de los poderes económico y político. Es difícil. Pero para esto está la institucionalidad, para que obligue al medio a la autorregulación, porque si no quiere una regulación del Estado, se debe autorregular. Si hay tanto temor que el Estado pueda regular, mellando libertades, es el propio medio o grupo el que debe asumir esa necesidad de autorregularse, porque en el sistema neoliberal está claro, y bien lo dice Stiglitz, que las empresas deben tener una regulación, porque si no, caen en excesos. Las empresas mediáticas no dejan de ser empresas y tienen, además, el servicio a su cargo, que es el deber de informar. Entonces, con mayor razón, esta regulación debe venir, y si no del Estado, de las propias empresas.

-Usted dice que los medios estatales no debieran ser caja de resonancia del gobierno de turno. ¿Pudo cambiar usted eso en Editora Perú?, ¿lo intentó?

-Los medios de propiedad estatal deben convertirse en públicos, de manera que el gobierno comparta la gestión con los representantes de la sociedad a fin de que el interés general se vea reflejado en el medio. El modelo de medio público es la BBC de Londres o los de otros países europeos. En los cuatro años que estuve en Editora Perú, designada por el gobierno al igual que los directores, no recibimos ni orientaciones ni presiones. Aunque algunos aspectos se consultaban, la información en general era libre y sin sesgos. Las páginas de opinión de El Peruano publicaban artículos de todas las tendencias políticas como podría usted comprobarlo. Andina (agencia de noticias estatal y en internet) llegó a su mayor influencia como banco de información de segundo piso cuando en el 2006 la abrimos y la hicimos gratuita.

-¿Qué opina de que el Estado publique más en periódicos chicha que en periódicos serios?

-Yo creo que falta una orientación del uso de la prensa por el Estado. Incluso creo que sus propios medios debieran tener una orientación pública y no gobiernista.

-¿Puede mencionar usted a algunos dioses, diablos y fieras del periodismo peruano? ¿Usted en qué categoría se ubicaría?

- Buscar nombres de dioses, diablos o fieras es inútil, todos actuamos según el desafío que nos pongan por delante. El ser humano es todo eso y más. Como dice Manuel Castells, podemos ser ángeles o demonios de acuerdo a las circunstancias. Nuestras elecciones de conducta dependen de cada caso, aunque deberíamos asumir como norte el rescate de los valores y la ética para el periodismo poniendo por delante el servicio de información sobre el negocio de las empresas mediáticas.

-Una última pregunta. ¿Cuál es el personaje político más interesante que ha conocido?

-Mira, aquí se mezclan los afectos con la admiración. Para mí, un gran personaje político, que lamentablemente se fue a destiempo, fue Gustavo Mohme Llona, un hombre que utilizó la tribuna periodística para la lucha democrática y que tenía bien en claro los valores del periodismo.


viernes, 22 de marzo de 2013

LA REFORMA DE LOS MEDIOS


PRENSA BRITÁNICA Y REGULACIÓN

Los medios y su gran poder están en el centro del debate en la región y el mundo. Tenemos en agenda la propuesta mexicana de reforma mediática,  el debate en la OEA y sobre todo el revuelo causado en el Reino Unido por la propuesta de regulación mediática pactada por los tres grandes partidos políticos del país.
Los periódicos deben decidir si la aceptarán o se enfrentarán a “castigos ejemplares” si se quedan fuera. Algunos sectores la critican como ataque a la libertad de expresión pero gran parte de la población la considera oportuna y necesaria ante los excesos del sensacionalismo que  frecuentemente cruza la línea de lo permitido en Gran Bretaña.
Los patronos de la prensa están proponiendo formar su propio organismo regulador. Rechazan ser multados hasta con un millón de libras ante la exigencia de mayor requerimiento de cumplimientos. Aunque es cierto que mayores poderes de regulación parecen inevitables dada la ineficiencia del anterior regulador, la Comisión de Quejas de la Prensa.

La decisión de David Cameron de crear un supervisor independiente que controle a la prensa es considerada de imprevisibles consecuencias en un país como el Reino Unido que de un lado prohija la calidad e independencia de la BBC y de los canales públicos de radio y televisión y de otro lado tiene tradición de prensa sensacionalista como la del tabloide News of the World de propiedad de Rupert Murdoch que debió cerrarlo por sus excesos.

Justamente la creación de un supervisor independiente es el resultado del Informe Leveson, surgido de la comisión parlamentaria que investigó el escándalo de las escuchas del News a políticos, escritores, actores y empresarios, víctimas de esta inmoral e ilegal forma de trabajar de sus periodistas. Este medio vendía 2,8 millones por semana y ha sido reemplazado por The Sun on Sunday, con similar línea editorial.

Las opiniones se dividen. Es cierto que hay que poner límites a cierta prensa abusiva, pero lo peor sería erosionar la libertad de prensa en una de las democracias más antiguas del mundo. Por eso la mejor opción sigue siendo la de autorregularse con Códigos de Ética propios y a partir de un Defensor del Lector o de la Audiencia que vigile su cumplimiento. La democracia depende de una sociedad bien informada y el mejor periodismo de la existencia de frenos y contrapesos y de la libertad de prensa.

En esta línea va mi libro DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, periodistas en el siglo XXI, presentado recientemente en el Congreso. Con él propiciamos una mayor credibilidad de la prensa y de los medios con base en su independencia y profesionalidad a partir de un periodismo de calidad que haga respetar el derecho a la información de la sociedad.

Unas líneas para agradecer por su publicación al Fondo Editorial del Congreso y a Yehude Simon, Beto Adrianzen y César Campos que lo comentaron. En especial a Paco Miró Quesada Rada, quien señaló en el Prologo, y ante el auditorio, que DIOSES, DIABLOS Y FIERAS, es un libro que marcará un hito en la literatura sobre periodismo en el país y en la región. Mil gracias.


lunes, 25 de febrero de 2013

ECUADOR Y EL CAMBIO


LA REVOLUCION CIUDADANA DE CORREA.

Rafael Correa ganó las elecciones con más del 56% y arrebató a la oposición todos sus reductos. Ahora tendrá más poder concentrado, contará con mayoría absoluta en la Asamblea Nacional para aprobar las leyes del reparto de tierras, de la soberanía alimentaria, de las comunas y de los recursos hídricos, todas fundamentales para la reforma agraria. También la temida ley de democratización de la propiedad de los medios, de la concesión de frecuencias y de la información para propiciar emisores públicos, comunitarios y privados.

Un tsunami político está a las puertas del país norteño. El triunfo de Correa consolida el giro a la izquierda de la región y lo profundiza. Fortalece el bloque de Argentina, Bolivia, Brasil, Uruguay, Venezuela y Nicaragua con consecuencias en las futuras consultas electorales. Su revolución ciudadana es personalísima y aunque niega que continuará en el gobierno su juventud y habilidad política le auguran una larga permanencia.

Su victoria se consuma a pesar de que los grandes medios privados han apostado al desgaste presidencial y al de las políticas progresistas que alientan estructuras de unidad e integración como Unasur y Celac.

The Economist le reconoce habilidad manifiesta en sucesivas victorias. Llamó a consulta popular para una Asamblea Nacional Constituyente, redujo a la mitad los salarios de los altos cargos del Estado, incrementó la participación femenina en el gobierno y la administración pública, logró la aprobación de una nueva Constitución con 81.7 %. Se atrevió a la reforma financiera, redujo la carga del servicio de la deuda externa y la reestructuró para no se pagar más del 3% del PBI. Pero lo más sentido por la población sigue siendo la prioridad a los programas sociales con 15% más de la inversión del Estado, la duplicación del Bono de Desarrollo Humano de ayuda a las familias pobres, el incremento del 100% en el bono de la vivienda para facilitar la construcción, compra y rehabilitación de las viviendas, la distribución gratuita de medicamentos. Para las grandes mayorías es la revolución posible.

Su voluntad política se ha impuesto. Lo sucedido con El Universo no le ha impedido predicar que la información es un derecho que no es atendido por las empresas privadas que priorizan el lucro sobre el deber de informar. Por ello favorece más medios públicos, comunitarios, sin fines de lucro.

Las cifras hablan y pesan. El desempleo disminuyó a 4,1 %, record en 25 años. La pobreza bajó 27% desde 2006. El gasto en educación se duplicó, se amplió el acceso de la población a la atención médica, se expandió el crédito subsidiado para vivienda.

Correa supo manejar el colapso de los precios del petróleo en el 2008 y la crisis de las remesas debida a la crisis financiera mundial. Ecuador tiene como moneda el dólar estadounidense por lo cual no puede usar su tipo de cambio ni aplicar políticas monetarias para contrarrestar la recesión. Pero voluntad política y capacidad profesional le permitieron otra visión: reforzó su control del Banco Central y ordenó la repatriación de sus reservas para que la banca pública concediera préstamos para infraestructura, vivienda, agricultura, y otras inversiones. Impuso tributos a la salida de capitales al exterior y exigió a los bancos  mantener 60% de sus activos líquidos en el interior. Bajó las tasas reales de interés y aumentó impuestos a los bancos. Renegoció acuerdos con las petroleras multinacionales, incrementó el fondeo al sector financiero popular y solidario e introdujo reformas antimonopólicas.
 
Este es el cambio ecuatoriano por el que votaron las mayorías. La región está atenta.

 

 

sábado, 9 de febrero de 2013

COMPETENCIA DE PODERES

ENTRE EL PODER POLÍTICO

Y EL MEDIÁTICO

¿Quién manda más? ¿Merkel O Murdoch?. Lo pregunta  Moisés Naím aludiendo a la competencia de poderes entre los tabloides británicos, que se oponen de forma furibunda a la integración de la Unión Europea, y la canciller alemana Angela Merckel, que impulsa decididamente la Unión.

Nadie duda del poder de Angela Merkel pero pocos hubieran pensado en Rupert Murdoch, el dueño de News Corporation y de un imperio mediático que trasciende fronteras de Europa a Norteamérica, como su competidor. Sus fuentes de poder son muy diferentes, nadie eligió nunca al magnate para que tome decisiones que afectan a millones, su poder es de facto en función de sus objetivos e intereses empresariales y de rentabilidad en tanto Merkel es la lideresa de un gran país elegida democráticamente.

Rupert Murdoch es el dueño de grandes medios que, como ha quedado demostrado en la inédita investigación cumplida por el Parlamento inglés, presiona o soborna gobernantes para influir en los gobiernos por lo cual es un actor político indiscutible. En Estados Unidos influye con su cadena de televisión Fox que se parcializa con los republicanos y está en el impulso de la formación del tristemente célebre Tea Party, grupo que en el debate del tope presupuestal puso de rodillas al mismo Barack Obama, el hombre más poderoso del mundo, bajo la presión directa o indirecta de Murdoch.

Murdoch rechaza que sus medios sean fuente de influencia, dice que nunca ha pedido nada a ningún primer ministro. Pero el laborista John Major reveló que el magnate le pidió que cambiara la política de acercamiento hacia Europa pues de lo contrario le retiraría el apoyo de sus periódicos. Nada menos. 

Murdoch ejerce su poder mediático sin contrapesos, basado en el 37% del mercado de periódicos en Reino Unido, así como el canal de televisión BSkyB. El poder político de Merkel se da en un entorno democrático y de responsabilidad. Ambos poderes son muy importantes para el referéndum sobre la permanencia del Reino Unido en la Unión Europea anunciado para el 2017. Cameron desea recuperar decisiones que ahora corresponden a Bruselas y de seguro contará con el apoyo de Murdoch para su ambiciosa negociación con Europa, en la que se juega el equilibrio mundial.

Pero quién garantiza que los ciudadanos británicos sean informados imparcial y completamente sobre los costos y beneficios implicados en esta gran decisión, siendo que el gran magnate mediático no ha dudado en exhibir su más furiosa oposición a la integración del Reino Unido con el resto de Europa.

¿Quién tendrá más poder? Naím incide sobre una invisible competencia en la que el llamado Cuarto Poder, garante de las libertades, defensor de la democracia y siempre al servicio de los ciudadanos, se puede tornar en contra de estos principios al estar más controlado por el interés económico y movido por la influencia que ejerce de hecho sobre políticos y ciudadanos. Un debate que poco se da en nuestros países pero que demanda atención.

jueves, 31 de enero de 2013

LA CORRUPCION EN ESPAÑA


http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/la-corrupcion-en-espana-volvera-garzon-a-ser-juez_129806.html

 

¿VOLVERÁ GARZÓN A SER JUEZ?


El exjuez Baltasar Garzón, ex titular del Juzgado Central de Instrucción, fue expulsado en febrero del 2012 por el Tribunal Supremo que lo condenó a 11 años de inhabilitación especial por permitir la intervención de las conversaciones entre los cabecillas de la trama Gürtel con sus abogados, algo que afectaba al Partido Popular.

Garzón, ícono de la lucha contra la corrupción internacional no pudo investigar la corrupción del PP ni tampoco los crímenes de la dictadura franquista. Fue valiente pero eso le costó su cargo. Ahora comienza a ser reivindicado por acción de los mismos que procuraron su defenestración. Su retorno está en el debate desde que España se ha enterado de las cuentas millonarias en Suiza del ex tesorero del Partido Popular Luis Bárcenas y de los “sobresueldos” de sus dirigentes.

España se convulsiona con la corrupción del PP y las cuentas en Suiza de Bárcenas. Queda demostrado que Baltasar Garzón estaba en camino de descubrir culpables y por eso debía salir de la administración de justicia. El Consejo General del Poder Judicial ha recibido 20.000 correos electrónicos que piden su readmisión en la carrera judicial para que se vuelva a hacer cargo de la instrucción del caso Gürtel. El órgano de gobierno de los jueces ha señalado que carece de competencia para revisar sentencias pero ya se plantean otras salidas. Conmutarle la pena a Garzón por el mismo Gobierno o concederle el indulto si existe voluntad de esclarecer esta truculenta trama de corrupción. El primer interesado debería ser el PP pues la lápida ética que afrontaría por impunidad le traería severas consecuencias políticas. El inhabilitado ético sería el PP que ya afronta difíciles momentos por la crisis financiera y política que se ensaña con España.

La denuncia ha venido desde el interior del mismo PP a través de José Luis Peñas, un exconcejal madrileño, que ha destapado el mayor escándalo de corrupción desde la llegada de la democracia. Decenas de ex altos cargos populares y cuatro comunidades (Valencia, Madrid, Andalucía y Castilla y León) están involucrados. El ex tesorero nacional del PP Luis Bárcenas está siendo investigado por supuesto blanqueo de capitales y delito fiscal y no ha podido desmentir el hallazgo del juez Ruz de una cuenta que mantuvo en Suiza, que a finales de 2007 alcanzó los 22 millones de euros.

La instrucción de Gürtel sigue siendo el más voluminoso sumario de corrupción en la España reciente. El Grupo Socialista del Congreso ha solicitado que el presidente del Gobierno, y también del PP, Mariano Rajoy, de visita en Lima, acuda al hemiciclo para dar explicaciones sobre las cuentas en Suiza del extesorero de su partido así como de los sobresueldos de los altos cargos de su formación política provenientes de dinero negro.

Garzón está inhabilitado pero Bárcenas ha sido imputado. La cúpula del PP de los últimos 20 años está bajo sospecha de grave corrupción. El asunto recién comienza. Seguiremos.

 

sábado, 15 de diciembre de 2012

LA LEGITIMACION DE LA CORRUPCIÓN


LAS LEALTADES CON LA CORRUPCION

La corrupción pública fue rechazada en una gran marcha esta semana. Bien, porque nos faltan mecanismos para sancionarla social y penalmente desde que es entendida como legítima la ventaja de la función pública. Todos roban y son mejores los que roban pero dejan obra.

Juegan en esta idea la impunidad y los modelos de éxito por encima de los límites morales, el poder discrecional del funcionario, la concentración de facultades que deja espacio al soborno, las conexiones y el control económico o legal sobre algunos medios de comunicación que ocultan o impiden se expongan a la luz pública determinados casos de corrupción.

La corrupción afecta el desarrollo, socava la democracia y el buen gobierno, supone el desacato y hasta el menosprecio a los procesos formales, deslegitima la representatividad de los políticos, pone en duda el estado de derecho. Erosiona la capacidad del gobierno y la confianza en las instituciones, desvía los recursos, vende y compra puestos y cargos públicos. Infla costos, distorsiona las reglas de juego limpio, hace prevalecer las conexiones, la vara, los enchufes, frente a las competidoras ineficientes pero influyentes.

Poco se habla de la persecución a los luchadores contra la corrupción, contra esos personajes decentes, no negociables, desadaptados, conflictivos, no funcionales, no confiables, los que dicen no y rechazan mirar para otro lado, más aún denuncian haciendo escándalo “por gusto”. Aquellos que se exponen y reciben las represalias a comenzar por perder el trabajo y ser blanco de persecuciones mafiosas que encuentran eco en la Fiscalía o en el Poder Judicial e incluso en los medios de comunicación. Qué mejor forma de afianzar la corrupción que dar ejemplos vivos de lo inconveniente que es denunciar o meterse con poderosos bien conectados que forman cadenas de corrupción frente a las cuales el honesto que denuncia es el mal elemento, el disociador sonso que no deja robar.

Se pide a los empleados o funcionarios que denuncien los actos de corrupción con pruebas pero cuando lo hacen se convierten en el eslabón más frágil de la cadena, sin garantías para su honestidad, pierden el trabajo y el corrupto que sigue en el poder los perseguirá hasta destruirlo por su atrevimiento. La corrupción tiene muchas conexiones que la hacen imbatible, incluso en los medios que se prestan al linchamiento ideológico o político sin mayores pruebas para el chisme que circula o se inventa. Todo vale para dejar fuera de juego al cholo atrevido o al blanquito idiota que no sabe con quién se ha metido.

Ahí no funcionan las marchas, los discursos, los llamados, la ética y los valores. Ahí trabajan esas lealtades oscuras mucho mejor que las conseguidas por las conductas  correctas. La corrupción busca dejar fuera a sus enemigos y lo consigue descalificándolos, quitándole presencia moral, convirtiéndolos en un corrupto más. Lo hemos vivido y sabemos del filo y la influencia de la corrupción que consigue eco en los medios que hacen cera y pabilo de la presunción de inocencia alentando el escándalo y el chisme para liquidar al incómodo, alzado y levantisco denunciante. El caso de antología es el de Javier Diez Canseco convertido, por obra y gracia de algunos medios, en corrupto sancionado cuando toda su vida ha sido un flagelo para los corruptos. Los que se unieron para destruirlo no se molestaron en investigar ni contrastar, el linchamiento fácil junto a una insólita alianza política facilitó la venganza, se dieron el gusto de desprestigiarlo, callarlo y sacarlo del Parlamento durante algún tiempo. Es esta la eficiencia, las conexiones de la corrupción. Están en todos lados, saben y pueden mucho, trabajan redes para aniquilar la decencia que los molesta.

Sugerencias: Tribunales de Honor que garanticen y protejan al denunciante que esgrime pruebas, una Contraloría que no espere un año para procesar las quejas, mayores controles sociales para los controladores y moralizadores. Todo esto y más para demostrar una verdadera voluntad anticorrupción, para que la honestidad haga la diferencia.

domingo, 2 de diciembre de 2012

CONTRA LA CORRUPCION



 
EL JUICIO DEL SIGLO EN BRASIL

La Corte Suprema de Brasil concluyó el llamado el Juicio del Siglo contra 25 dirigentes del Partido de los Trabajadores y ex funcionarios de Lula da Silva. Las sentencias sumadas llegan a 250 años y afectan personajes que van desde el ex presidente de la Cámara Baja hasta líderes del PT que han recibido sanciones  que suman 10 millones de dólares y penas de más de 40 años de cárcel. La más sonada la sentencia al ex jefe de Gabinete de Lula da Silva, José Dirceu, a diez años de cárcel. El PT niega los sobornos a diputados, pero la Corte estableció que dirigentes de cuatro partidos recibieron dinero por apoyar al Gobierno. Dilma Roussef, sucesora y amiga de Lula, lo ha superado en popularidad y aceptación electoral por su decisión y ninguna interferencia en la lucha contra la corrupción.

El modélico caso brasileño parece difícil de replicar en otros países de la región, incluido el Perú, desde que la corrupción está ligada al caudillismo, a jefes y cúpulas militares, empresariales, mediáticas, religiosas y políticas. Juega en contra el que no todos nos sentimos sujetos de derechos, obligados a actuar, exigir y cumplir la Ley. Actuamos con indiferencia o con temor ante el autoritarismo y ante quienes tienen al Estado como fuente de riqueza personal o de grupo, como botín.

Sabemos bien que quienes están en el poder tratarán de mantenerse o de volver. Sin renovación de dirigentes o líderes poco cambiará. La participación masiva e indignada es excepcional. Pocas epopeyas se han dado como la Marcha de los 4 Suyos, en cuya organización honrosamente participamos, en la que estuvieron unidos por una fuerte convicción sindicatos, empresarios, líderes sociales y políticos.

Corromper es dañar, alterar, echar a perder, viciar, pervertir, usar posición y poder para fines ilegítimos, inmorales, ilegales sin diferenciar lo público de lo privado. La corrupción invade el Estado y lo hace perverso, manejado por una clase política también perversa cuyo objetivo es llenarse los bolsillos y estafar a la sociedad. Se dice que los culpables somos todos por permitirlo. Si somos todos ninguno lo es. Así se favorece la indiferencia o la permisividad de una sociedad, ingenua o pasiva, condenada al mal manejo. Así la sociedad se victimiza y transfiere culpas sin enfrentar el problema. Nos refugiamos en la cómoda y calmada resignación.

Pero el Estado es un componente del sistema social y la sociedad debe darle forma y vida. El costo de la corrupción lo pagamos todos pero más las mayorías, los más pobres y olvidados porque no hay recursos para mejorar sus niveles de vida. Perniciosa y desintegradora la corrupción pone en peligro la seguridad y la salud de la nación.

La corrupción o el enriquecimiento ilícito tienen siempre detrás intereses políticos y económicos empeñados en destruir a los pocos elementos que no les son funcionales, negociables o que no “colaboran”. Si no te roban a ti mira para otro lado y deja robar ya que siempre sucede, la depredación del erario público y la impunidad es característica que no cambiará porque te conviertas en un heraldo aislado e ineficaz. Solo estarás en el punto de mira de una eventual vendetta o venganza política como vergonzosamente acaba de suceder con el congresista Javier Diez Canseco, honesto luchador desde siempre contra la corrupción.

Muchos funcionarios ejercen un cargo público y cuando lo dejan ya son millonarios. Los jóvenes lo ven normal porque el discurso  anticorrupción pocas veces se concreta. La denuncia de los corruptos es limitada porque el denunciante siempre sale mal, pierde el empleo y es perseguido por el corrupto que mantiene el poder. No hay protección para el denunciante ni eficiencia en los controles que son parte del problema. Lo sabemos y lo hemos vivido. El desafío sigue en la cancha del Presidente Humala que prometió que la honestidad haría la diferencia.

PUBLICADO EN:
 
http://www.diariolaprimeraperu.com/online/columnistas-y-colaboradores/contra-la-corrupcion-el-juicio-del-siglo-en-brasil_125862.html 

sábado, 17 de noviembre de 2012

LA CRISIS DEL MODELO


 EUROPA PROTESTA

Mientras en el Perú seguimos mirándonos el ombligo con el tema del indulto a Fujimori y convertimos en asunto de estado su necesidad de expresarse por RPP como si fuera el único tema, en el viejo continente millones de desempleados y agraviados por la crisis salen a las calles a mostrar su rabia, su indignación y sus temores, con manifestaciones que son la única forma de expresar su creciente malestar y desasosiego.

Las ciudades europeas fueron inundadas por gente protestando este 14 de noviembre, ya conocido como el 14-N. Amplios sectores sociales que, independientemente de su orientación política, no ven hasta ahora una alternativa clara para que sus gobiernos recuperen el equilibrio entre disciplina fiscal y crecimiento. De un lado están sufriendo  las políticas de austeridad que ponen freno al gasto público e imponen limitaciones al modelo social de bienestar y de otro lado la recesión demuestra la imposibilidad de recuperar el crecimiento.

Sociedades enteras han sido colocadas entre la espada y la pared por una crisis que no han originado pero cuyos lamentables efectos están sufriendo. La austeridad impuesta por Bruselas e inspirada por Alemania presiona para recortar los déficits públicos como viene sucediendo en Grecia, España y Portugal pero no retorna el  crecimiento y tampoco se gradúan los efectos del ajuste. El gran objetivo de la consolidación fiscal se ha convertido en una repudiable camisa de fuerza a partir del dogmatismo neoliberal siempre presente en los altos mandos a pesar que la recesión y el pesimismo se extienden.

No lo ven o no quieren verlo. La crisis va dejando atrás los dos grandes axiomas liberales: la racionalidad de los mercados y la capacidad de la democracia para dar paso a una nueva forma de gestionar que no se ha dado y que deberá darse. La protesta paneuropea es un movimiento de solidaridad sin precedentes contra los recortes presupuestarios y los sacrificios de las poblaciones debido a la austeridad impuesta. Es una protesta legítima y sostenida aunque no represente aporte alguno a la salida a la crisis.

Por sus extraordinarias dimensiones la prensa mundial ha recogido la protesta europea dándole la connotación de que se trata de algo más de un estado de ánimo de rabia o indignación. Desde el New York Times pasando por Le Monde y The Guardian han reflejado el descontento generalizado por el alto desempleo, la desaceleración del crecimiento y el empeoramiento de las perspectivas económicas en toda Europa.

La situación es absolutamente seria y hasta grave. Estamos ante un fracaso de la economía de mercado y ante un fracaso de los políticos que han permitido que la economía se imponga sobre la política ahora obligada a recuperar su autonomía frente a los mercados financieros y a poner límites a la especulación, la volatilidad financiera y la desigualdad.

Estamos ante una crisis de confianza y ante una quiebra moral del modelo capitalista liberal. Algo que entre nosotros todavía no se percibe porque no nos sentimos tocados por la crisis financiera iniciada el 2008 y que persiste. Y no estamos analizando los destrozos que va dejando en la deslegitimación social de la economía de mercado y en la deslegitimación de los Gobiernos, en el desprestigio de la política democrática con serios problemas de gobernabilidad.

Afrontar la crisis mundial implica recuperar el fundamento ético que compense esas leyes impersonales del libre mercado que impiden juzgar los actores desde una perspectiva moral. La protesta masiva en las ciudades europeas es una luz roja de alerta para nuestros países y para nuestros políticos. Indica que debe existir una necesaria autonomía frente a los mercados financieros y que la sociedad debe ser capaz de manifestar su indignación ante las conductas lesivas pues de otra manera no habrá límites a la economía especulativa y a la desigualdad.