miércoles, 11 de mayo de 2011

LA VERDAD: GERMAN ARCINIEGAS COMENTANDO A VARGAS LLOSA

Mario Vargas Llosa: La Hora de la verdad

HAY QUE CONOCER EL COMENTARIO DE GERMAN ARCINIEGAS PRESENTANDO ADMIRATIVAMENTE LA POSICION DE NUESTRO PREMIO NOBEL
 
Vargas Llosa, una vez más, no se ha ido por las ramas y ha confrontado al Cardenal Cipriani. Lo ha hecho desmantelando uno a uno los argumentos expuestos por el Cardenal en su artículo, publicado el 1 de mayo en Lima, "Los irrenunciables derechos humanos". G.A.
 
Domingo, 08 de mayo del 2011  |  Autor: germán arciniegas
Mario Vargas Llosa: La Hora de la verdad
Vargas Llosa, una vez más, no se ha ido por las ramas y ha confrontado al Cardenal Cipriani. Lo ha hecho desmantelado uno a uno los argumentos expuestos por el Cardenal en su artículo, publicado el 1 de mayo en Lima, “Los irrenunciables derechos humanos”. “Me ha amonestado de manera estentórea y nada menos que desde el púlpito de la catedral de Lima, durante un oficio. Me ha pedido ‘más seriedad’ y ha clamado que cómo me atrevo a dar consejos por quién votar a los peruanos. El cardenal está nervioso y olvida que todavía hay libertad en el Perú y que cualquier ciudadano puede opinar sobre política sin pedirle permiso a él ni a nadie”, ha escrito MVLL refiriéndose al Cardenal.. Aquí el artículo de Mario Vargas Llosa:

La hora de la verdad

Por: Mario Vargas Llosa Escritor*
Domingo 8 de Mayo del 2011

Aunque no soy creyente, tengo muchos amigos católicos, sacerdotes y laicos, y un gran respeto por quienes tratan de vivir de acuerdo con sus convicciones religiosas. El cardenal Juan Luis Cipriani, arzobispo de Lima, en cambio, me parece representar la peor tradición de la Iglesia, la autoritaria y oscurantista, la del Index, Torquemada, la Inquisición y las parrillas para el hereje y el apóstata, y su reciente autodefensa, “Los irrenunciables derechos humanos”, publicada el 1 de mayo en Lima, justifica todas las críticas que en nombre de la democracia y los derechos humanos recibe con frecuencia y, principalmente, de los sectores católicos más liberales.

En su texto, desmiente que dijera jamás que “los derechos humanos son una cojudez” (palabrota peruana equivalente a la española gilipollez) y afirma que, en realidad, a quien aplicó tal grosería fue solo a la Coordinadora de Derechos Humanos, una institución dirigida por una ex religiosa española, Pilar Coll, que durante los años de las grandes matanzas perpetradas por la dictadura fujimorista llevó a cabo una admirable campaña de denuncia de los crímenes, torturas y desapariciones que se cometían con el pretexto de la lucha contra Sendero Luminoso. (La Comisión de la Verdad, que presidió el ex rector de la Pontificia Universidad Católica del Perú Salomón Lerner ha documentado estas atrocidades).

El cardenal Cipriani desmiente, además, que durante la dictadura hubiera guardado silencio frente a uno de los crímenes colectivos más abyectos cometidos por Fujimori y sus cómplices: la esterilización, mediante engaños, de unas 300.000 campesinas a las que, por orden del dictador, los equipos del Ministerio de Salud ligaron las trompas o castraron, asegurándoles que se trataba de simples vacunas o de una medida que solo temporalmente les impediría concebir. ¿Cómo es que nadie se enteró en el Perú de que el arzobispo había encontrado reprobables estos atropellos? Porque en vez de protestar públicamente ¡se limitó a hacerlo en privado, es decir, susurrando con discreción su protesta en el pabellón de la oreja del dictador!

El cardenal no suele ser tan discreto cuando se trata de protestar contra los preservativos y no se diga el aborto, o, para el caso, contra quienes en esta segunda vuelta de las elecciones peruanas apoyamos a Ollanta Humala. Por ejemplo, por haberlo hecho yo, me ha amonestado de manera estentórea y nada menos que desde el púlpito de la Catedral de Lima, durante un oficio. Me ha pedido “más seriedad” y ha clamado que cómo me atrevo a dar consejos por quién votar a los peruanos. El cardenal está nervioso y olvida que todavía hay libertad en el Perú y que cualquier ciudadano puede opinar sobre política sin pedirle permiso a él ni a nadie. (Claro que las cosas cambiarán si sale elegida la señora Fujimori, la candidata a la que él bendecía en aquel mismo oficio en el que me prohibía opinar).

No solo el arzobispo de Lima se excede en estos días de campaña y guerra sucia en el Perú. Una connotada fujimorista, también del Opus Dei como monseñor Cipriani, Martha Chávez, ha amenazado públicamente al presidente del Poder Judicial, el doctor César San Martín, eminente jurista que presidió el tribunal que condenó a 25 años de cárcel a Fujimori por crímenes contra los derechos humanos, con esta frase profética: “Tendrá que responder en su momento”.

Pero acaso lo más inquietante sean los intentos de purgar a los medios de comunicación, principalmente los canales de televisión, de periodistas independientes y probos, que se resisten a convertirse en propagandistas de la candidatura de la hija del ex dictador. El caso más sonado ha sido el de Patricia Montero, productora general, y José Jara, productor de un noticiero, ambos del Canal N, despedidos, según ha denunciado la primera de ellos, porque los directivos estimaron que habían “humanizado” al candidato Humala en los boletines (¿pretendían que lo animalizaran, más bien?). Estos despidos han provocado una verdadera tempestad de críticas, entre ellas de los más prestigiosos periodistas del propio Canal N, en defensa de sus colegas, y amenazas de renuncias masivas en caso de que continúe la caza de brujas. Lo cual parece haber paralizado por el momento el despido de la prestigiosa y experimentada periodista del Canal 4, Laura Puertas, a quien se reprocha también, por lo visto, padecer de total ineptitud para el servilismo.

Finalmente, una denuncia publicada el miércoles 4 de mayo en el diario “La Primera”, que dirige César Lévano, precisa que el gobierno, apoyado por empresarios mineros, habría encargado a los servicios de inteligencia del Estado un “Plan Sábana”, destinado a destruir la campaña de Ollanta Humala con los métodos delictuosos –espionaje telefónico, operaciones calumniosas y escandalosas filtradas a la prensa para minar su prestigio y el de su entorno familiar utilizando mercenarios y provocadores– con que, en 1990, el gobierno conspiró contra mí cuando yo fui candidato a la presidencia. La denuncia proviene, al parecer, de militares y civiles del servicio de inteligencia indignados de que se los utilice para fines políticos ajenos a su misión específica.

Todo esto merece una reflexión. Si estas cosas comienzan a ocurrir ahora, en plena campaña electoral, ¿no es fácil imaginar lo que sucedería en el caso de que la señora Fujimori ganara las elecciones y la dictadura fuji-montesinista recuperara el poder oleada y sacramentada por los votos de los peruanos? Los periodistas decentes y responsables expulsados de sus puestos no serían cinco (también han sido despedidos tres de Radio Líder- Arequipa) sino decenas, y las radios, los canales y los periódicos convertidos, como lo estuvieron durante los ocho años de oprobio que vivió el Perú, en órganos de propaganda encargados de justificar todas las tropelías y tráficos del poder y de cubrir de injurias y calumnias a sus críticos. No solo el doctor César San Martín sería víctima de su probidad y entereza magisterial. Todo el Poder Judicial se vería una vez más sometido a una criba implacable para apartar de sus cargos, o reducirlos a la total inoperancia, a los jueces que se resistieran a ser meros instrumentos dóciles del gobierno. Reparticiones públicas, Fuerzas Armadas, empresas privadas, serían, otra vez, incorporadas al sistema autoritario para que, de nuevo, el país entero quedara a merced del puñadito de forajidos que, entre los años 1990 y 2000, perpetró el más espectacular saqueo de las arcas públicas y los más horrendos crímenes contra los derechos humanos de nuestra historia.

Quienes quieren semejante futuro para el Perú no son muchos, pero sí son poderosos y, como están asustados con la perspectiva de que Humala gane las elecciones y cometa los desafueros y horrores de Hugo Chávez en Venezuela, están dispuestos a cualquier cosa con tal de asegurar el triunfo de Keiko Fujimori. Extraordinaria paradoja: con tal de evitar el socialismo, que venga el fascismo. ¡Y todo eso, en nombre de la libertad, de la democracia y del mercado libre!

En verdad, la disyuntiva que tiene por delante el Perú en las elecciones del 5 de junio próximo es la de salvaguardar la imperfecta democracia política que tenemos desde hace diez años y una política de mercado y de apertura al mundo que ha hecho crecer nuestra economía de manera notable, o volver a un régimen dictatorial que, guardando ciertas formas institucionales, restablecería en el gobierno a quienes, en complicidad con Fujimori y Montesinos, destruyeron el Estado de derecho, se enriquecieron cometiendo las más descaradas pillerías y durante ocho años perpetraron horrendos crímenes con el pretexto de combatir la subversión. A mi juicio en semejante disyuntiva la peor opción es Keiko Fujimori.

Ollanta Humala ha hecho un “Compromiso con el Pueblo Peruano” que conviene tener muy presente, no solo a la hora de votar por él, sino sobre todo una vez que acceda al gobierno, para recordárselo cada vez que parezca apartarse de alguna de sus promesas. No habrá reelección. Se cumplirá con los tratados firmados, no habrá estatizaciones, se respetará el derecho de propiedad y las administradoras de fondos de pensiones (AFP), la lucha contra la corrupción será implacable, habrá una política de apoyo social sostenida, sobre todo en los campos de la educación y la salud pública, para los sectores más desfavorecidos, así como estímulos y facilidades para la formalización de las empresas. El respeto al pluralismo informativo, a la independencia de la prensa y al derecho de crítica será total. Estos puntos han sido expresados, además, de viva voz, en las reuniones que ha celebrado el candidato con la confederación de empresarios y las asociaciones de prensa. Todo esto es perfectamente compatible con la democracia y con las políticas de mercado vigentes y tiende a perfeccionarlas, no a recortarlas ni menos suprimirlas. No solo depende de la voluntad de Ollanta Humala que este compromiso se cumpla. Depende, sobre todo, de que quienes lo apoyemos en la elección del 5 de junio dejemos claro que es a estas políticas a las que damos nuestro apoyo y que nos mantendremos firmes exigiendo su cumplimento.

Madrid, mayo de 2011

(*) Premio Nobel de Literatura 2010

lunes, 9 de mayo de 2011

MIEDO, TERROR Y ESPANTO…!



MEDIOS AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS

Lo que hemos visto este domingo 8 de mayo en los programas televisivos nos revela el grado de miedo, terror y espanto que tienen ciertos sectores a los resultados del 5 de junio. Ollanta Humala convertido en diablo genera un pánico que los medios no disimulan y se colocan sin rubores al servicio del fujimorismo. Sin objetividad dan un espectáculo grotesco, generando rechazo al victimizar a Humala, asegurando el efecto bumerán.

La emboscada a Humala que protagonizaron Aldo Mariátegui y Mónica Delta en el Canal 2 es de antología, sin respeto alguno al invitado ni al público, optaron por el sarcasmo y la burla que ningún periodismo profesional de calidad admite. Se descalificaron a sí mismos portándose como inmaduros escolares haciendo catarsis frente a un supuesto enemigo.

Víctimas de sus propios miedos, se ven ante la catástrofe y pierden los papeles, agotan recursos económicos y de los otros, importan guerreros como Hernando de Soto y Jaime Bayly. Pasan por alto lo que significó el gobierno de Albert Fujimori, la corrupción, la ruptura de la institucionalidad y las violaciones de derechos humanos. Santifican a KFujimori mientras atacan a OHumala, usan el fantasma del dictador venezolano Hugo Chávez y no tocan al dictador peruano Alberto Fujimori. Ignoran la vuelta del entorno fujimorista que es el mismo del padre de la candidata pantalla. No quieren ver la repulsiva continuidad. La ciudadanía se pregunta por qué tanto nerviosismo.

No es para tanto. Humala es sólo un nacionalista, no es un  socialista como Lula o Bachelet. Su opción no es radical, es dialogante y concertadora. Con el Parlamento dividido deberá buscar acuerdos y alianzas para aprobar leyes. Y en cuanto al modelo no hay problema, está asegurado. Las estrechas posibilidades de cambiarlo se darán dentro de lo que permitan la globalización y los centros de poder. Así ha sucedido en todos los gobiernos izquierdistas de la región que colocaron a liberales para dirigir las economías nacionales. Ollanta no será la excepción. Las autarquías son imposibles, por eso ya anunció a un independiente como Ministro de Economía. En los siguientes días lo veremos abundando en esta actitud que se impone a todos los países que se sientan a la mesa globalizada.

Si nuestra derecha tuviera la lucidez y la valentía de un Mario Vargas Llosa otro sería el cantar. Si se diera cuenta que se requiere un gobernante como Humala para aplacar los conflictos sociales que desestabilizan el sistema celebraría su llegada y no estaría exagerando al paroxismo sus propuestas ni viendo un revolucionario donde solo hay un candidato con sensibilidad social. La ambición convertida en angurria los obnubila y los hace caer en el ridículo.

No están en riesgo ni la estabilidad de la banca ni de los capitales en soles o en dólares, tampoco la bolsa de valores ni los ahorros, ni las Afps, ni las propiedades, ni nuestros hijos, ni la estabilidad democrática ni la alternancia en el poder. Si está en riesgo la impunidad de las mafias, sus corruptelas permanentes y su práctica depredadora. Por eso temen y les angustia la bandera anticorrupción. No les interesa la pobreza ni el abandono de los ancianos, ni los salarios paupérrimos y el desempleo crónico y menos los servicios de salud porque estos déficits son costos considerados inherentes al sistema.

Las propuestas de Humala responden a una mínima racionalidad en defensa del país y de los menos favorecidos: impuesto a la sobre ganancias mineras, pensión a los adultos mayores de 65 años, atención prioritaria a la salud, a la educación, a la ciencia y a la cultura, crédito en provecho de la pequeña y mediana empresa. Y sin embargo no hay terror cuando la candidata fujimorista asume con total desparpajo aspectos de esta propuesta.

Estamos ante una renovada compra de los grandes medios de comunicación que se hace con los millones de dólares que vienen de las mafias, muchos de cuyos capitostes están a la espera de salir de las prisiones donde purgan condenas. Con esos dineros también reparten víveres a cambio de votos aprovechándose de la pobreza como lo denunció el diario hispano El Mundo en hecho que para la prensa nacional es habitual y no merece denuncia.

Como ya dijimos no estamos ante una votación ideológica. Mucha gente de la derecha votará por Humala por ser la opción de la decencia frente a las mafias de todo pelaje que suman esfuerzos y dinero para demoler a Humala de forma tan obvia y patética como lo hace Bayly, insultando la inteligencia y la sensibilidad de los peruanos.

Nada tan evidente como el editorial de El Comercio de ayer 8 de mayo que pregunta “¿Respetamos a quienes piensan distinto de nosotros, que no comparten nuestra postura política o ideológica?”. Y lo hace a propósito del condenable ataque a Jaime de Althaus pero hace oídos sordos ante la emboscada y el irrespeto del dúo Aldo-Delta. Y agrega el mismo editorial “En este contexto no podemos soslayar que en las pasadas elecciones del 2006 el candidato Ollanta Humala expresó su admiración por el régimen chavista”. Pero si puede soslayar que en las presentes elecciones la candidata Keiko Fujimori expresó su admiración por el gobierno dictatorial de su padre que hizo trizas la libertad de expresión y sirvió de modelo al dictador venezolano. Este es el periodismo que defiende una opción en tanto descalifica la otra. Que tal libertad de prensa!! Que tal pluralismo!!

martes, 3 de mayo de 2011

LA VENTA DE LA LINEA INFORMATIVA DEL CANAL 4

LIBERTAD DE PRENSA FUJIMORISTA

Y así pretenden volver?.

El reportaje que publica el diario La República hoy es increíble. La siempre seria investigación de Edmundo Cruz logró precisar la cifra que pagó Montesinos a los Crousillat por el apoyo del Canal 4 de TV al gobierno de Alberto Fujimori y a su afán de reelegirse y perpetuarse en el poder. 22 millones de dólares que salieron del dinero de todos los peruanos. De los dineros de la privatización de la cual nunca dieron cuenta o de los impuestos que nos cobra eficientemente la SUNAT, secuestrada para el chantaje en lo que Fernando Belaunde llamó la Mordaza de Oro, aplicada selectivamente a los medios de comunicación para controlarlos mejor.

Leer todo el reportaje en el siguiente link. Imperdible para la cultura política y democrática del Perú.

http://e.larepublica.pe/image/2011/mayo/03/po01.jpg

domingo, 1 de mayo de 2011

EL CONTROL AMENAZA


DEFENDER LA LIBERTAD DE LA RED

¿Quién elige los contenidos que vemos y usamos en Internet? Ahora lo hacemos nosotros con el navegador que elegimos y el proveedor al que pagamos, el mismo que no puede bloquear ninguna de las páginas legales que ofrece. Pero esto podría cambiar si cambia la neutralidad de la Red, un tema de la mayor importancia.

No por gusto los ciberactivistas del mundo no cesan de alertar respecto de los Gobiernos que quieren controlar la Red. El mal ejemplo es el gobierno chino, el primero en darse cuenta de los peligros que le significaba una red libre, verdadero enclave de ideas que forjan una oposición poco o nada deseable para ellos. A fin de cautelar este espacio cuentan con lo que llaman la Gran Muralla Cortafuegos.

Internet es un lugar sin límites, apreciado precisamente porque no admite ni jefaturas ni jerarquías, porque no permite disimular los intentos de controlar la información. Este mensaje fue reiterado en España por John Perry Barlow, pionero de la Internet y de la cibercultura, ante los jóvenes blogueros de los países del Mediterráneo.

En estos días se dio el Primer Encuentro de Blogueros del Mediterráneo que debatió sobre los instrumentos que ofrece la red para el activismo político y social, teniendo en cuenta la influencia de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación en las revoluciones árabes.

Perry reivindica la plena soberanía de la red y está calificado para ello por ser autor de la Declaración de Independencia del Ciberespacio de 1996. Junto a él participaron dos blogueros tunecinos que sufrieron censura, persecución y cárcel: el dibujante Z y la activista Fatma Riahi. El primero difundió ácidas caricaturas del expresidente Ben Ali y su familia. La segunda es conocida defensora de los derechos humanos que enfrentó la censura que culminó con su detención.

Es cierto que las revoluciones no surgen sólo de Internet. Los pueblos deben poner cuerpo y razones, mística y coraje, rabia e indignación que refleja siempre el hartazgo ante las dictaduras prepotentes, corruptas y abusivas.

En el Perú la candidata del fujimorismo dijo en IPYS que "Internet debe ser regulado en cuanto a contenidos que podrían afectar a menores de edad" a lo que muy suelta de huesos agregó en Twitter"¡No regularemos contenidos de Internet! Instalaremos filtros para proteger a nuestros niños de contenidos pornográficos y violentos."

Ni filtros ni regulaciones. Conocedores del estilo y la trayectoria fujimorista esto suena a lapsus o a ingenuidad. Pero ni una ni otra se sostiene si conocemos la práctica autocrática. El ejemplo chino es la gran advertencia: Bajo similar argumento de la protección infantil se cobijan los peores y más duros controlismos políticos. Si estas expresiones vienen de quienes durante muchos años impusieron una libertad de expresión que incluía comprar conciencias y líneas editoriales debemos alarmarnos y ponernos en alerta.

La regulación para proteger a la infancia en las cabinas públicas ya existe y en las privadas hay filtros que los padres pueden instalar para cuidar a sus niños de la pornografía o de la pederastia. Hablar de regulación y filtros en el acceso nacional a Internet nos acerca a los gobiernos autocráticos controlistas en cuyas fauces puede comenzar a morir la libertad como en los lamentables noventa.

El fujimorismo ya tiene la tecnología del control de los medios, amedrentando, sobornando o comprando. A  estas alturas de la segunda vuelta estamos viendo el alineamiento naranja de diarios y televisoras. Y aunque K Fujimori diga que no ha tenido intervención, nadie lo cree. Veremos en las semanas que vienen la guerra final entre la campaña del terror alimentada por los grandes medios cuyo objetivo es demoler la figura de Ollanta Humala y la habilidad de sus activistas y partidarios que deberán redoblar esfuerzos de esclarecimiento y de contacto directo con la población.

En la preservación de la libertad de la Red coinciden activistas y grandes teóricos de la comunicación, Parlamentos como el chileno con reguladores como la Comisión Federal de Telecomunicaciones estadounidense pero también ultraliberales con demócratas como Barack Obama, insospechable de humalismo, convertido en el gran publicista de las redes sociales:

"A partir del momento en que los proveedores comienzan a privilegiar determinadas aplicaciones o páginas web sobre otras, las voces pequeñas se verán excluidas, y todos perderemos. Internet es seguramente la red más abierta que hemos tenido en la historia. Tenemos que mantenerla así".

COLUMNISTA INVITADO: ALVARO VARGAS LLOSA

Perú: 19 razones para votar por Ollanta (y con cierta alegría)

1] Con los Fujimori, el aprendizaje moral de la clase dirigente peruana, que tiene los valores invertidos y cree que libertades y DDHH son una cojudez, se interrumpirá. Resucitará la república bananera.

2]Con los Fujimori, el “modelo” volverá a ser el coto vedado de ciertos mercachifles: el mercantilismo mafioso es la negación de una economía libre. El crecimiento anual de la década democrática fue tres veces superior al de los 90.

3]Con los Fujimori, se cancelará la posibilidad de que los pobres recuperen la dignidad: el método para comunicarse con ellos en los 90 fue la dependencia, la esterilización forzosa, la fosa y la cal.

4] Con los Fujimori, se instalará el terror en las empresas, salas de redacción y tribunales. Los despidos, amenazas y capitulaciones en el principal grupo mediático y una radio arequipeña son un abracadabrante anticipo. El fujimorismo no es una idea o proyecto: es un método. El método de Al Capone (sin el detalle del puro).

5] Con los Fujimori, garantizaremos que el magistrado César San Martín, un lujo para el Poder Judicial, sufra una persecución abominable.

6] La condición ética, política e intelectual de los botafumeiros de Fujimori basta para saber dónde no hay que estar. Para sus economistas copiones de alquiler, sus arlequines televisivos importados (con “dumping”) y sus pelafustanes cibernéticos fue pensada la frase de Borges: “Se había adiestrado en el hábito de simular que era alguien para que no se descubriera su condición de nadie”.

7] El candidato a primer vicepresidente de los Fujimori es un golpista. El candidato a segundo vicepresidente es casi fascista y tonto a partes iguales. En materia de autoritarismos, “casi” es un agravante y “tonto” un pleonasmo.

8] En los países donde las cosas están en su sitio, la cárcel no la gobierna el presidiario. La Diroes es hoy la hacienda de los Fujimori. El peligro no es que la candidata libere al padre sino que el padre enreje al país con hija y todo.

9] Con Ollanta, hay mayor garantía democrática. Si él comete un exceso, la derecha le saltará al cuello. Si los Fujimori cometen un crimen o delito, la derecha aplaudirá como foca.

10] Con Ollanta, el “modelo” podría adquirir más legitimidad social. Hubo dos fenómenos latinoamericanos en la última década: la expansión de la clase media y la modernización de una parte de la izquierda. Si Ollanta, bajo presión, da el salto definitivo, el Perú se sumará a una lista de vanguardia. El desarrollo no es posible sin una izquierda liberal.

11] Con Ollanta –y suponiendo su modernización definitiva– cerraremos el paso a futuros caudillos populistas. En Brasil, Chile, Uruguay y El Salvador, la izquierda moderada ha neutralizado el surgimiento de caudillos iluminados.

12] Las peores derrotas de Hugo Chávez no se las ha infligido la derecha sino la izquierda. Las críticas del uruguayo José Mujica a Venezuela el día mismo de su toma de mando y, ahora, la ruptura del paraguayo Fernando Lugo con Caracas han aislado más al venezolano. ¿Por qué regalarle en bandeja a Ollanta ahora que lo ha negado? Un estadista latinoamericano que tiene cómo saberlo acaba de asegurar en una reunión privada con un gran grupo mediático europeo: “Me consta personalmente: Ollanta no seguirá la línea de Chávez”.

13] Para ciertas reformas difíciles, la izquierda puede ser más audaz que la derecha. Mujica acaba de proponer en Uruguay el bono escolar –subsidio a la demanda educativa– y Lugo ha abrazado la apertura en Paraguay: gracias a inversores foráneos, su pequeño país acaba de superar a la Argentina en exportación de carne. Ricardo Lagos abrió el comercio en Chile más que la dictadura de Pinochet.

14]En tiempos de la resistencia democrática, me tocó recibir a Ollanta en el hotel que hacía de cuartel general. Él y su esposa querían vincularse a la causa que lideraba Toledo. El Perú se dividía entre quienes luchábamos en desventaja por la libertad y quienes la habían apuñalado por la espalda. Su instinto en ese momento fronterizo fue certero. Sus graves errores posteriores, que pagó en 2006, no quitan eso.

15] Al próximo Presidente le tocará lidiar con el fallo de La Haya sobre el diferendo marítimo con Chile. Si por alguna razón el fallo resultase desfavorable al Perú, es preferible un Ollanta constreñido por las responsabilidades de Estado.

16] Es mucho más saludable tener a Alan García haciéndole oposición a Ollanta que entendiéndose con un gobierno de Fujimori para cobrar por los servicios prestados.

17] Perú Posible, a pesar de las contorsiones de estos días, dará a Ollanta la mayoría necesaria para gobernar. Esa será una de las mejores garantías de que se ciña a los límites constitucionales.

18] Ha surgido una oportunidad de convertir la emergencia de la amenaza fascista en la oportunidad de un entendimiento entre la izquierda y sectores liberales. Hay precedentes históricos. En 1989, la coalición de conservadores y comunistas en Grecia acabó con un gobierno corrupto. En México, el PRD y el PAN de Felipe Calderón, con candidaturas comunes, han sacado del poder al PRI en varios estados y quizá vayan juntos en las presidenciales. En Inglaterra, liberal-demócratas (izquierda) y conservadores moderados han evitado juntos el continuismo.

19] Ollanta es la posibilidad que queda de enderezar la democracia que los demócratas torcieron en estos 10 años. Son responsables de ello los empresarios que reciclaron a periodistas enfeudados a la mafia, los políticos que se aliaron con ella para dirimir sus estúpidas querellas con otros demócratas, los dineros robados que no fueron totalmente repatriados y los muchos cómplices que “pasaron piola” (para usar un argentinismo) sin ser procesados. Qué razón tenía Alexis de Tocqueville: “El hábito de la falta de atención debe ser considerado el mayor vicio democrático.” Si Ollanta triunfa, asegúrese la democracia de prestar milimétrica atención en el futuro

miércoles, 27 de abril de 2011

OPERACION DESMANCHE


MAQUILLAJE  VLADI-STYLE

Una nueva candidata ha nacido con la segunda vuelta que nos presenta un fujimorismo maquillado, renovado y aporcelanado. KFujimori inaugura su viaje en busca de los crédulos y temerosos renegando de los errores y hasta de los delitos cometidos por su padre que para ella sigue siendo el mejor gobernante de la historia, aquel de quien ha reivindicado defectos y virtudes en todos sus extremos y por quien participó con entusiasmo juvenil, como lo prueban las imágenes de archivo, en su ilegal tercera reelección.

Ahora le parece conveniente negar esos entusiasmos, pedir perdón, elogiar a Lula, humalizarse sin rubores. Todo vale en esta guerra a muerte, en esta oportunidad única de retorno del fujimorismo. Y debemos aceptar con tolerancia que hasta afirmen que Alberto Fujimori fue un demócrata en su forma de gobernar o que fue dictador solo hasta fines del 92. ¿Tan devaluada, a los ojos de esta gente, está la inteligencia y la memoria del pueblo peruano?.

Después de la risa y la sonrisa se darán cuenta que ningún maquillaje borra el rostro real. Que la ficción decorada para la ocasión no altera esencias conocidas. Que conocemos los rostros asociados a mil y una tropelías que acompañan a la renovada candidata. Que son los mismos personajes de hace 20 años los que pasean redacciones y estudios de TV. Que  pretenden agregar a Hernando de Soto abusando de su antigua rivalidad con Mario Vargas Llosa. Que la maniobra es tan obvia como inútil pues el prestigiado consultor, de caer en la trampa, no formará parte de la operación desmanche. No se prestará a ser un detergente moral, blanqueando delitos e imposturas.

El problema es de credibilidad y de confianza. ¿Desde cuándo un monstruo bien maquillado gana un certamen de belleza?.

La ciudadanía percibe que el fujimorismo en el poder repetirá conductas, que sus prácticas publicitarias basadas en el engaño y el irrespeto a la inteligencia van en esa dirección. Que si sus huestes parlamentarias son insuficientes para gobernar reaccionará igual que Alberto Fujimori con el autogolpe que disolvió el Congreso: Que su heredera recuerda ese fantasma omnipresente. Que como bien ha recordado la revista Foreing Policy en su edición de Abril, muchos fujimoristas están en prisión por ladrones y asesinos y “De ganar, Keiko tendría, literalmente, un gabinete en la sombra”.

Es risible entonces pretender un entorno diferente al núcleo duro fujimorista alimentado por diez años de judicialización y penalización que llevó a connotados miembros a San Jorge y en especial a las cabezas Alberto Fujimori a la DIROES y Vladimiro Montesinos a la Base Naval, con prisión prácticamente perpetua. Tanto los fujimoristas que están libres como los que están guardados saben que son repudiados y que ninguna credibilidad acogerá sus ofertas, que nada diferente pueden prometer. Que guardan su soberbia y no han perdido ni memoria ni rencor. Por eso se ha dicho que regresan para vengarse.

El Vladi-style apuesta por el centrismo y las alianzas políticas con sectores militares, por demoler al adversario con una sonrisa amable, por difundir rumores y alentar temores con fantasmas velasquistas y chavistas. Nada de eso asusta tanto como el retorno de los muertos vivientes con maquillaje o sin él.

lunes, 25 de abril de 2011

POR LA URGENTE REVOLUCION ETICA


 CONTRA TODA CORRUPCION

A Gustavo Mohme Llona,
en el undécimo aniversario
de su desaparición

La campaña del miedo tiene sus límites. Ya instalados en la segunda vuelta los sicosociales de inspiración montesinista comienzan a funcionar. El talento del Asesor sigue actuante aunque no con los efectos letales de los tiempos en que cogobernaba con Alberto Fujimori. Y es que los ojos y los oídos de las mayorías ciudadanas están abiertos y comparten certezas. La principal es que NO deseamos un retorno al fujimorismo de los noventa. La segunda es que hay un gran NO a la corrupción que lamentablemente ha echado raíces y no ha desaparecido desde esos tiempos hasta ahora.

La preocupación por el modelo económico, siendo muy válida, es relativa pues como sabemos gran parte de las definiciones económicas, en tiempos de globalización, no corresponden a los Estados Nacionales al ser insoslayablemente impuestas por los grandes centros de poder económico sin que los gobernantes tengan mucho margen de maniobra. Lo han demostrado los exitosos gobiernos social democratas del continente que como Lula, Bachelet, Lagos y otros, colocaron funcionarios liberales en las instancias que manejan la economía. Pero donde si es posible actuar con energía es en el campo ético, en la lucha contra la delincuencia común y en especial contra la de cuello y corbata, la de los lobbys y las comisiones, la que comparte decisiones aupada a los más altos niveles sociales y políticos, la aristocracia del trago fino y los restaurantes  cinco estrellas, la de la sonrisa amable y el millonario regalo oportuno.

Si Ollanta Humala quiere una gran transformación debe hacerla, como prometido, basada esencialmente en valores y contra la corrupción. No hay otro campo en dónde seamos más frágiles y en donde el daño es más cuantioso e irreversible. Aquel en donde los esfuerzos colectivos se diluyen, donde las ganancias van a parar a los bolsillos de unos pocos con cuentas en dólares en el exterior. Donde pululan los beneficiarios que no se amedrentan por las amenazas de cárcel pues pasan un tiempo en ellas y después disfrutan de lo robado. Por eso hay tantos a la espera de una generosa y oportuna amnistía. Por eso en San Jorge aportan con corazón y alegría grandes bolsas para la campaña fujimorista. Saben que la oportunidad es única, como nunca antes la pensaron.

La Revolución de Valores, la Revolución Ética comienza por la redistribución equitativa para iniciar el cambio  social y profundizarlo pero no termina ahí. Disminuir la dramática pobreza extrema es un primer paso obligatorio para responder a la indignación y a la rabia de las mayorías pero debe continuar con el trato equilibrado a la inversión nacional y extranjera, convenciéndola sin desalentarla. Para que las grandes empresas transnacionales que traen capital compartan utilidades en beneficio de la estabilidad, de la democracia y la paz social. Es esa la inversión autodefensiva, la del capital humano, la de la responsabilidad social tan de moda en otros países cuyo éxito se puede reeditar en el Perú sin traumas ni imposiciones antidemocráticas.

Y sigue por desterrar las gigantescas coimas que malos funcionarios aplican en los contratos para su beneficio, por exterminar las redes que llevan a compartir las utilidades con la corrupción dejando al país con muy poco o casi nada, por advertir a los habituados a la deshonestidad que la permisividad se acabó y que las corruptelas tendrán severísimas sanciones.

El gran beneficio de esa transformación será que visiblemente saldremos de la pobreza tomando como bandera la honradez, la solidaridad y la equidad en el camino a la justicia social y el bienestar. Daremos así una instrucción moral a la nación, a nuestros jóvenes que en el futuro cercano tendrán mayor confianza en autoridades y en políticos como exige la política en democracia.

Conocemos, las hemos denunciado, a autoridades corruptas que creen que el patrimonio del Estado es una arca abierta en la cual todos meten la mano cuando tienen la oportunidad. Aprovechando la función pública en beneficio particular, postergando el desarrollo de los pueblos, cargando a la comunidad con costos injustos, destruyendo la competencia comercial, desacreditando moralmente a funcionarios y trabajadores. Generando un sentimiento de rabia que no sólo altera la paz, que puede llevar al derramamiento de sangre, al violento levantamiento de los que no tienen nada que perder como está sucediendo ahora en el mundo árabe.

Las dos décadas de guerra interna que sufrió el Perú debieron dejar lecciones de equidad y solidaridad como parte de un pensamiento y una práctica autodefensiva y de profundización democrática, a sabiendas que no hay progreso ni desarrollo sin justicia social. Como bien lo dijo el primer ministro laborista Gordon Brown: “La justicia social es ahora necesaria para la eficiencia económica". Esta frase encierra el espíritu de un nuevo progresismo que marca la manera de enfrentar los dilemas en el mundo moderno.

Y una de las maneras es potenciar los recursos morales que tenemos. En primer lugar alentar nuestras autoridades anticorrupción, procuradores, fiscales y jueces que han demostrado estar a la altura de su misión. Tenemos un excelente instrumento en el Nuevo Código Procesal Penal, rápido y efectivo. Esperamos que el nuevo gobierno estimule esta maquinaria, que se apliquen los plazos más cortos posibles, que se detecte la participación de los actores: la de la autoridad corrupta que por su posición de poder ofrece algo valioso y la del corruptor dispuesto a pagar cuantiosos sobornos para obtenerlo. 

Así lo explica Ollanta Humala y entendemos que al hacerlo instale el miedo en corruptos y corruptores. Lo aplaudimos. La gran transformación sólo se dará sin corrupción. A despecho de los grandes enemigos que ya están gastando todo lo posible en una campaña que en las seis semanas que faltan tratará de demolerlo. Y es así porque las mafias harán lo imposible para evitar su llegada. La campaña más que ideológica se da entre la decencia y la indecencia.

Muchos medios de comunicación se rasgan las vestiduras temiendo por la libertad de prensa, sin recordar la que perdimos en los noventa en algunos casos por chantaje económico y en otros por compra directa y sin intermediarios. Vendieron conciencias y líneas editoriales, se entregaron a quienes persiguieron a los decentes, no toleraron a los independientes, difamaron y amedrentaron a su gusto.

Estuvimos en el pequeño grupo de políticos y periodistas que durante ocho años increpamos verdades y atacamos, desde la ética, violaciones de derechos humanos, asesinatos e inmensos latrocinios. Porque conocemos y padecimos el entorno fujimorista estamos en contra de su retorno y a favor de la urgente revolución de los valores. Aquella por la que combatió Gustavo Mohme Llona, valiente director del diario La República, lamentablemente desaparecido hace once años. Por esa revolución ética que defendió con alma, corazón y vida, seguimos en la trinchera.

jueves, 21 de abril de 2011

POR LA NECESARIA NEUTRALIDAD DE LOS MEDIOS


SOLIDARIDAD Y EXIGENCIA

El despido de dos conocidos periodistas de Canal N remeció los medios de comunicación ayer 20 de abril, en plena segunda vuelta electoral. La productora general, Patricia Montero, y el productor del noticiero ‘De 6 a 9’ y jefe de Informaciones, José Jara, ya están fuera del único medio televisivo que se caracterizó desde sus inicios por su dura y consecuente batalla informativa contra la autocracia fujimorista.

No hay explicación oficial, sus directivos apuestan a que pronto olvidemos esas bajas que lesionan la neutralidad y la credibilidad del medio. Y es que ambos periodistas son reconocidos por su posición democrática consecuente y según lo informó Diario 16, eran un escollo para las pretensiones del Grupo El Comercio de apoyar totalmente a Fujimori, y atacar a Ollanta Humala.

Democracia total y directa. Verdadero avance de lo que vendrá si permitimos que retorne el fujimontesinismo. “En las últimas semanas habían muchas presiones para que se ataque al candidato Ollanta Humala y se difundan notas y microondas a favor de Keiko Fujimori. Patty se resistía a parametrar la línea del canal e insistía en mantener la neutralidad. Con estos despidos, parece que la fujimorización del canal es un hecho”, comentó un preocupado periodista. http://diario16.com.pe/noticia/3971

El tsunami solidario no se ha hecho esperar. Patricia Montero es una impecable periodista que laboró 12 años en Canal N, fundadora de dicho medio, que nació defendiendo la libertad de expresión y de prensa en pleno régimen de Fujimori.

Felizmente no hemos perdido la memoria como algunos. Muy importante que el representante del Comité Consultivo del Instituto Prensa y Sociedad (IPYS), Luis Jaime Cisneros Hamas, haya precisado que la candidata de Fuerza 2011, Keiko Fujimori, representa la corrupción en los medios de comunicación que caracterizó a la dictadura Fujimorista. “Ella representa la corrupción en la prensa pues es la herencia del gobierno de su padre que encabezó una etapa funesta para los medios de comunicación del país en la cual se compró a la prensa y periodistas, se corrompió a los dueños de las casas editoras y de todo ello hay pruebas contundentes”, recordó al tiempo de informar que iPYS ha invitado para el 29 de abril a Humala y Fujimori a exponer sobre sus políticas de gobierno en materia de medios de comunicación.

Para ello IPYS formula precisas preguntas sobre legislación sobre medios; regulación del espacio radioeléctrico, funciones de la autoridad que entregue y retire licencias de radio y televisión; medios de comunicación del Estado; ley que regule el servicio de radio y televisión de entidades estatales. Asimismo criterios para la asignación de publicidad oficial a los medios; posible modificación de la ley sobre delitos contra el honor, especialmente respecto de funcionarios públicos, y el trato igualitario para la cobertura noticiosa de las actividades presidenciales.

Muy importante actitud de representación porque en los espacios de los medios convivimos, actuamos y nos desarrollamos sin que exista mayor regulación. Ahí radica la ambivalencia y la dimensión de su poder. Pueden canalizar de forma unilateral los flujos de información por una red centralizada, del centro a la periferia, de arriba abajo, y reforzar, si lo deciden sus propietarios, controles sociales, valores y formas de vida. A millones de ciudadanos sólo les queda ser espectadores pasivos. Por ello hemos propuesto y defendido la institución del Defensor del Lector que los medios responsables de su imagen y misión deberían asumir para su mejor calidad y equilbrio.

Y es en época electoral cuando mejor se ve cómo funcionan los dos poderes: El político, legitimado por las formas democráticas, con los contrapesos que la Constitución y las leyes establecen, y el  mediático que se impone sin necesidad de legitimarse y se ejerce sin contrapesos.

Todo pasa por los medios de comunicación. En la era de la información el concepto de servicio público sigue siendo el adecuado, los medios difunden la información a audiencias masivas y trabajan con la realidad. Su servicio tiene que ver con el derecho a la información de la ciudadanía para que tome sus mejores decisiones. No deberían defender los intereses de pequeños grupos o de grandes mafias. En teoría.

Recordamos muy bien la situación vivida en el gobierno de Alberto Fujimori con la mayoría de medios, en especial la televisión, alentando la desinformación, la propaganda sistemática del gobierno y el desprestigio de la clase política. Ejerciendo la autocensura por ser empresas económicamente débiles y financieramente vulnerables. Todo ello agravado con la compra y venta de las líneas informativas por Montesinos, indeseable ícono de la corrupción, no solo mediática, durante ese funesto período.

Es evidente que el espectro audio visual, aún más que la prensa escrita, recibe presiones financieras y de impuestos. El canje tributario permitió al gobierno fujimorista espacios para su propaganda política en las desiguales elecciones generales de 1995, trato al que el ex presidente Fernando Belaunde calificó de mordaza de oro. Hay que preservarse contra eso. No solo importa la neutralidad gubernamental más importante aún es la de los medios.

El monstruo está de regreso, vivito y coleando para aplicar mordazas y vulnerar libertades. Bien dice Gustavo Gorriti que Alberto Fujimori es el real candidato. Y agudamente Maritza Espinoza se refiere en Twitter a la “candidata-pantalla”. El Perú democrático no puede ni debe repetir el drama del control oficial. Estamos avisados. Que los propietarios de los medios que se exhibieron subordinados a las presiones políticas y a las corruptelas no lo repitan, por favor!!.

lunes, 18 de abril de 2011

LA CAMPAÑA DEL MIEDO

EL RECURSO AL VOTO EN BLANCO O VICIADO

Ya circula la consigna de votar en blanco o viciado como consecuencia de la campaña del temor. No dicen que para que tenga efecto tendría que ser mayoritario y eso es imposible pues entre ambos candidatos ya superan el 55% de los votos válidos. El Jurado Nacional de Elecciones sólo podría declarar la nulidad total de las elecciones si los votos nulos o en blanco, sumados o separadamente, superaran los dos tercios de los votos válidos. Si no son mayoritarios como es probable, favorecerían al que va adelante en la votación. Además de reflejar una actitud de evasión ante la realidad electoral, esta propuesta es una vía para la impostura en el ejercicio del voto ciudadano.

La victoria de Humala en primera vuelta y sus posibilidades de convertirse en el nuevo Presidente del Perú es una realidad. Responde al malestar social generado por la inadecuada distribución de los frutos del crecimiento económico, algo que el Banco Mundial, insospechable de humalismo, afirma en el informe Conflicto, Seguridad y Desarrollo: “En el Perú los beneficios del crecimiento no han sido compartidos por toda la población. Existe la percepción en la gente de que no se ha mejorado su calidad de vida”(http://wdr2011.worldbank.org/sites/default/files/SPANISH_WDR2011_Overview.pdf.)

Pero también es fruto de los múltiples conflictos sociales irresueltos en especial los relacionados con los abusos con el medio ambiente, cuyo más reciente caso se dio en Islay con Tía María y costó la vida de tres agricultores. Se agrega el rechazo a la corrupción generalizada y a la inseguridad ciudadana que nos exhibe como una sociedad inerme que pide a gritos un cambio ético y de gobernabilidad.

La campaña del miedo se alimenta con fruición: Que será un gobierno similar a la Venezuela de Chávez, sin libertades democráticas y con un modelo que acabará con el  crecimiento económico y ahuyentará la inversión. Que el derecho de propiedad y la libertad de expresión están en riesgo. Que la estatización está a las puertas, etc.etc.

No se acepta ni se difunde lo evidente. Que los gobiernos social demócratas del continente, que representan el famoso giro a la izquierda, como Brasil y Chile, han podido mantener el crecimiento junto a medidas sociales que redistribuyen sus frutos. Que el “Compromiso con el Pueblo Peruano” suscrito por Humala afirma que el cambio “será el producto de un verdadero pacto nacional de los sectores productivos y las fuerzas generadoras de nuestra riqueza, que pasarán a contar con un gobierno comprometido con el desarrollo sustentable y que considera la disminución de la desigualdad un instrumento promotor del crecimiento. Es lo que denominamos una economía nacional de mercado, donde el Estado está al servicio del interés nacional y no de tal o cual grupo económico”. Que Gana Perú está tendiendo los puentes para lograr el apoyo político y social a un futuro gobierno que se va perfilando como de centro izquierda. El conjunto de nuevos cuadros técnicos así lo presenta.

Llama la atención la complacencia de la mayoría de los medios de comunicación durante la campaña pre primera vuelta que ha tenido un quiebre con la carátula y el editorial del último número de Caretas que ha puesto el tono del rechazo al fujimorismo precisando lo que representa la candidatura de la hija de Fujimori y los problemas que tiene con la ley su familia y ella misma.

Esos mismos medios tan complacientes hasta ahora se muestran temerosos por la libertad de expresión supuestamente en riesgo si ganara Humala. No quieren recordar que la prensa fue sometida y comprada casi totalmente durante el fujimorismo cuya red de corrupción manejada por Montesinos fue activada a partir del silenciamiento de los medios, especialmente de la televisión, con muy honrosas excepciones. Que lograron arrinconar a los líderes políticos de la oposición, de la prensa crítica y de la sociedad civil. Que mintieron, difamaron, amenazaron y persiguieron a los detractores usando el Poder Judicial que controlaban y la SUNAT. Que compraron conciencias y líneas editoriales, prácticas vergonzosamente evidenciadas en los vladivideos que significaron un verdadero golpe a la conciencia ética de nuestra sociedad que hasta ahora no se recupera.

La segunda vuelta ha comenzado con el retorno mediático de los rostros que recuerdan la corrupción, la soberbia y el avasallamiento de la década fujimorista. Alberto Fujimori, a quien su hija considera el mejor presidente de la historia del Perú, es mencionado en la prensa internacional como uno de los diez gobernantes más corruptos del siglo XX. Y en cuanto a derechos humanos las violaciones fueron masivas no sólo en la lucha antisubversiva, también en las miles de mujeres esterilizadas en las zonas rurales. Daños colaterales les llaman ahora.

Ernesto de la Jara resume bien el sentir de quienes prefieren apoyar a Humala cuando afirma: “Imaginemos lo que significaría la vuelta del fujimorismo, con mucho más poder político que el que tiene ahora, en alianza con los sectores más perversos del país, con los millones de dólares robados que nunca devolvió, sabiendo ya cómo no repetir los errores que permitieron que se les sacara, con las manos en la masa y con una gran sed de venganza contra quienes les cerraron el paso en nombre de la democracia, los derechos humanos y la lucha contra la corrupción” (http://www.revistaideele.com/idl/node/953)

El Instituto de Defensa Legal señalaestamos  completamente seguros que la llegada de Keiko Fujimori al poder sería el regreso del fujimorismo de los 90. Sería, entonces, lo  peor que le podría ocurrir a nuestro país. Estamos seguros que se  repetiría la corrupción generalizada, las violaciones de derechos  humanos, el control de las instituciones y de los medios de  comunicación, el intento de perpetración en el poder y demás hechos que caracterizaron al gobierno que de manera conjunta  llevaron a cabo Fujimori y Montesinos”. Muy bien dicho y cabalmente advertido.