sábado, 25 de marzo de 2017






EL ESPEJISMO 
DEL DESARROLLO

En Político.pe publicado el 24 03 17

El Perú está en shock. La tragedia se enseñorea en grandes zonas del país. Transmitida en vivo y en directo la fuerza del agua impresiona, los “huaycos” arrasan propiedades, casas e ilusiones. Con sus carreteras bloqueadas o desaparecidas, el Perú está impactado cuando no bloqueado.
Las cifras oficiales hablan, más de 600 mil personas y 134.000 viviendas afectadas, 80 muertos y 20 desaparecidos. Hasta el momento pues van para más. Las grandes ciudades costeras viven una vorágine dramática, incluida Lima con todos sus distritos  donde nunca pasamos tantos días sin agua. La carencia democratiza y propicia la solidaridad con las ciudades del norte tan duramente golpeadas. 
Los que vivimos en la costa siempre nos sentimos los peruanos más desarrollados, más modernos y más cercanos al primer mundo que se nos ofrecía al alcance de la mano. Pero de un momento a otro hemos pasado del sueño del progreso y el desarrollo a la pesadilla de la involución. El Estado simplemente no ha funcionado para lo elemental, dar prevención y seguridad a quienes habitan en zonas de alto riesgo.
Más todavía han sido las mismas autoridades de los gobiernos centrales, regionales y locales las que han generado la indefensión. No solo no han prevenido sino que en el colmo de la irresponsabilidad han impulsado o permitido asentamientos humanos que se han establecido por invasiones y tráfico de tierras. La precariedad se ha hecho norma y la convivencia con el peligro acompaña la pobreza.
Hay culpables de esta estafa social y política graficadas en las quebradas malamente habitadas, en los puentes destruidos y en la gente instalada en la orilla equivocada que al perder sus hogares y medios de subsistencia se debate entre el dolor, la frustración y el lodo. Ante esto parecen insuficientes toda indignación y todo heroísmo.
El sueño del progreso del primer mundo, el que nos llevaría al club de los grandes, ha sido un espejismo. Más de una década de crecimiento económico sostenido no han podido disminuir tanta pobreza y desigualdad. Ni siquiera nos ha permitido prepararnos para lo elemental que es poder enfrentar nuestra propia vulnerabilidad climática que siendo histórica ahora se ve agravada por el calentamiento planetario. No es imposible, Ecuador lo ha hecho y vemos como capea con serenidad el mismo temporal que a nosotros nos destroza.
Más allá de las quejas contra las autoridades corruptas o ineptas, y contra la inoperancia del Estado, nos queda en claro la urgencia de ordenamiento territorial y urbano dentro de una reconstrucción que hoy es imperativa prioridad de la agenda nacional.
El gobierno de PPK será el de la reconstrucción o no será, No para que sea asumida por un Zar sino por toda la gestión, apoyada por todos los partidos y las organizaciones de la sociedad.
Estamos ante una tarea inmensa que va más allá de  la actual atención de la emergencia. Debemos ir hacia la reubicación ordenada de cientos de miles de personas que se habían instalado, con permiso o sin él, en espacios de alto riesgo durante décadas. De hecho se necesitará de nuevas obras de infraestructura y de reforzar algunas antiguas para que puedan soportar otros tantos eventos extremos que ya se anuncian.

Preparación, prevención, remediación, subsanación. Las soluciones reclaman unidad nacional. Algo que se dice rápido pero que exige la mayor responsabilidad y sobre todo la conciencia de patria en todos los sectores políticos y sociales. La tarea es de esta dimensión y no de menos.

EMERGENCIA SANITARIA

En Correo del 25 03 17

Medio país sumergido bajo las aguas y el barro que se lleva casas y propiedades y con ellas el esfuerzo de toda una vida dejando en la indefensión a cientos de miles. La dimensión del desastre ha insuflado energías al gobierno de PPK y a su gabinete cuyos miembros se han multiplicado. La atención a los afectados es lo primero.
Pero pueden venir cosas peores. La emergencia sanitaria es una de ellas y seguramente la más seria pues toca a la defensa de la vida. Las enfermedades menudean y se agravan por falta de agua para beber y para la higiene elemental. La profilaxia se hace imposible cuando miles se deshidratan con diarreas, se infectan con heridas, picaduras de mosquitos, vienen las epidemias y las enfermedades contagiosas que no reciben atención. Los hospitales y entidades de salud o no tienen capacidad o han sido inhabilitados por la catástrofe.
La emergencia significará un número tremendamente incrementado de pacientes y lamentablemente menores posibilidades de atención. Los hospitales del MINSA están desabastecidos en material médico, guantes, gasas, instrumental, medicinas. Afrontan tan grave situación desde el gobierno anterior pero los médicos que en su momento reclamaron han sido silenciados. Y hasta los directores de los hospitales habrían firmado un documento que les impide denunciar ante la prensa tan clamorosa carencia.
El muy importante Hospital Loayza tiene una emergencia saturada y tugurizada que es la sucursal del infierno. No puede recibir un paciente más. Pero podría ser ampliada si le dan en alquiler el local adyacente de la antigua Escuela de enfermeras, desocupado, cuya propiedad es de la Beneficencia de Lima dentro del Municipio Metropolitano. Le toca al Alcalde Castañeda ordenar que se proceda al alquiler, ya autorizado por el MINSA. Sin dudas ni tiempo para perder. Demasiados pacientes tocan a la puerta y toda inacción es punible. La obligación de salvar vidas manda.  



miércoles, 22 de marzo de 2017



POLITICOS 

ANTE EL DESASTRE



Revista Vela Verde del 20 03 17

Al desastre ético-político se sumó el desastre físico con una naturaleza implacable que afecta más a los que menos tienen. Toca al gobierno  y a la oposición hacer lo suficiente para que la sensación de marea negra, de desconfianza mezclada con desconcierto se aleje de la mente de los peruanos que sienten que las siete plagas nos han llegado y reclaman un liderazgo activo y omnipresente con sensibilidad y sin palabrería.

¿Podemos esperar que los políticos elegidos se porten a la altura? Demasiados desafíos se superponen. A la corrupción no se le responde con fintas y menos con silencio. La delincuencia que se adueña de las calles no cede ante discursos. La impunidad se mantiene si no hay voluntad real de castigar a todos los culpables. La economía se descontrola cuando la estabilidad política o jurídica tambalea. La naturaleza en furia no admite dilaciones.

Todo para gustar. Toca a los políticos elegidos hace pocos meses dejar sus Palacios, de gobierno o legislativo, para responder como demanda la gente. Conversar, negociar, acordar.

Y en ese diálogo indispensable debe participar Keiko Fujimori como la lideresa de la oposición omnipotente en el Parlamento. Olvidar la campaña y la derrota electoral. Si no lo hace la gente lo exigirá. Sus críticas a la inacción solo se justifican con la acción. Y para PPK le corresponde comenzar a gobernar en serio. Su buen humor tiene sus momentos que no son todos. Medio país está sufriendo los desastres naturales que van para más. Cómo apostar por el gran gasto para los Panamericanos cuando miles no tienen que comer ni donde dormir. Solo los niños prefieren los juegos. En otro momento serían un avance hacia el desarrollo pero ahora otras urgencias demandan recursos económicos y humanos. No tenemos tantos para duplicarlos.

Los políticos deben hacer política en el mejor sentido para descartar la impresión de que las denuncias de corrupción los han paralizado al punto que no atan ni desatan. Y los más desafiados son los gobiernos locales y regionales.

Bien que el Congreso haya postergado la interpelación a Martín Vizcarra primer vicepresidente. Y deberían dejarla de lado por la continuidad constitucional que debería funcionar en caso de turbulencia excesiva que pudiera sacar a PPK del mando. Que el presidente nombre otro ministro de transportes que explique lo que haya que explicar. Y quienes pescan a río revuelto y vislumbran ya un gobierno transitorio para un adelanto de elecciones tendrán que esperar.

La naturaleza en furia ha atenuado los corrillos llenos de preguntas, temores y truculencias. No está descartada la amenaza del vacío de poder. Y los vacíos pueden llenarse de cualquier manera. Sin institucionalidad ni constitucionalidad. Peor aún, sin que nadie asegure el vínculo entre elecciones y calidad democrática. Las alarmas suenan pero solo escuchan los menos. Ante el desastre deben imponerse, negociación y eficiencia, emergencia y reconstrucción. Un desafío nada fácil.


sábado, 18 de marzo de 2017



JUGAR  AL BORDE 
DEL PRECIPICIO


En Correo del 18 de marzo 2017

El desastre es de magnitudes. Cientos de miles afectados por la furia de una naturaleza implacable que toca especialmente a los que menos tienen. Y pone en evidencia incapacidades e inacciones de autoridades que no saben prevenir y aun teniendo dinero no saben ejecutar para evitar dramas como el que vivimos o disminuir los que llegan por sorpresa y parecen inevitables.

Somos víctimas de la incapacidad o de la ausencia de prevención. Creemos que los dramas tocan a otros y solo reaccionamos cuando los vemos a la puerta. La economía está funcionando pero pronto sentirá la pegada de las consecuencias del desastre natural.

Necesitaremos una recuperación en firme, una reconstrucción que exige recursos financieros y humanos. Continuar con la idea de ser sede de los Juegos Olímpicos no se sostiene. La pobreza sigue existiendo y el voluntarismo no es suficiente, las limitaciones aumentan con desastres como el actual. Aun con decisión no es posible ignorar la realidad, el optimismo de PPK es loable tanto como su llamado a la calma y a la tranquilidad. Los daños son superables pero nos tomará mucho tiempo recuperar el punto en que estábamos en los lugares donde las poblaciones han perdido todo.

Lo vendan como lo vendan, el entusiasmo y el optimismo no es todo. No podemos ser víctimas de la ilusión que abonará en la poca credibilidad que ya afecta a los políticos. Que se unan por la reconstrucción, que dialoguen, que concierten, que actúen.


Es lo que se espera de políticos y autoridades. Sin descuidar la supervisión del gasto que sin burocracias excesivas descarte la carta blanca que permite el abuso. Las declaraciones de emergencia simplifican compras, alejan los controles y alientan a los vivos. Es el momento de la acción pero también de la responsabilidad de políticos y autoridades centrales, regionales y locales. No podemos jugar al borde del precipicio.

GUERRA AL AZÚCAR 
Y LAS GRASAS

En Político.pe el 17 03 17

El desastre nacional concentra toda nuestra atención. Cientos de miles de damnificados por la naturaleza en furia reclaman ayuda de autoridades y de la gente menos afectada. La agenda está copada por la angustiosa situación que ha convertido calles en ríos y hogares en símbolo de desamparo. Noticieros y alertas nos convocan a la preocupación por un drama colectivo que nunca habíamos visto en tal dimensión.

Si bien la naturaleza puede sorprendernos siempre habrá forma de evitar mayores daños si nos preparamos con conocimiento y usamos los recursos a tiempo.   No asumimos el concepto de prevención que autoridades regionales, locales y centrales deben interiorizar para ejecutar el gasto con racionalidad y responsabilidad.

Eso sucede también con la alimentación. A nadie le gusta que le digan qué comer, menos todavía que le obliguen a consumir lo que no le gusta. La alimentación es asunto personal, de libertad para que cada uno acceda a ella según su leal saber y entender. Desde pequeños hemos reclamado poder rechazar desde la sopa hasta las zanahorias.  

Pero mantenernos en esta actitud puede atentar contra la salud. El gusto por el azúcar, las grasas, las gaseosas y la comida chatarra indica que la autoprotección no funciona o no se impone como debería cuando se multiplican enfermedades como la diabetes o la obesidad, endémicas por irresponsabilidad, desconocimiento o simple terquedad.

En el Perú vemos por doquier adultos y niños extremadamente gordos hasta la obesidad. La publicidad de gaseosas y de fast food o comida chatarra alienta el consumo. En las escuelas, universidades, locales públicas proliferan productos para engañar el hambre llenos de calorías vacías y de grasas trans.

Portugal acaba de aumentar los impuestos a las gaseosas y de imponer un menú vegetariano en los comedores públicos. Han proclamado el 2017 como  el año de la guerra al azúcar. Hospitales y centros de salud deberán retirar los expendedores automáticos de comida con elevados niveles de sal, azúcar, grasas trans y bebidas con alcohol. A esta batalla le seguirá la presencia de lo verde. Todo espacio de titularidad pública ofrecerá un menú sin productos de origen animal.

Chile aprobó en junio pasado la ley más dura del mundo contra la comida chatarra. Restrictiva y severa para combatir la obesidad. Las empresas debieron cambiar el etiquetado, los componentes de sus productos y hasta sus menús. Máximo de sal, entre cinco y seis gramos al día, etiquetas especiales en alimentos sólidos y líquidos, prohibición de venta en las escuelas y menos publicidad en horarios dirigidos a menores de 14 años.

McDonald’s, modificó su Cajita Feliz para adaptarse a la nueva ley. Una hamburguesa más delgada, sin mayonesa ni queso; papas fritas pequeñas y casi sin sal, además de un jugo bajo en calorías o una bebida “light”, más un yogurt o un puré de manzana. Admirable.

En el Perú tenemos la ley 30021 del 2013 con límites máximos de azúcar, sal y grasas saturadas para los alimentos procesados en venta en los colegios. En el 2015 el Reglamento trajo los parámetros técnicos sobre azúcar, sodio y grasas saturadas. Tenemos la ley pero no se cumple. La población consume más gaseosas que leche. Y los niños no reciben la educación nutricional y menos la exigencia para tomar conciencia que azúcar, sal y grasas saturadas son los tres principales enemigos de la salud.

La alimentación incorrecta llevará tarde o temprano al colapso en los servicios de salud con cientos de pacientes que ingresan cada día y desde edades cada vez más tempranas con sobrepeso, obesidad, diabetes, cáncer. Nos toca a todos combatir las gaseosas, margarinas, caramelos, galletas, aceites, helados, salsas y productos dulces. Si no lo hacemos nadie lo hará por nosotros.


domingo, 12 de marzo de 2017



LA ABSTENCION DE PPK


Mi columna HOJA DE TIEMPO en Correo el 11 03 17


Ni a favor ni en contra, la bancada de Peruanos por el Kambio  se abstuvo en la votación para la interpelación a Martin Vizcarra, Ministro de Transportes. Las razones del vocero Carlos Bruce son demasiados cortas pues no se trata de un simple pedido parlamentario de información ni siquiera de una estacion de preguntas. Cuando fue citado Jaime Saavedra votaron en contra porque sabían que la interpelacion iba hacia la censura.

Y es el caso. Una posible censura a Martín Vizcarra no es para nada simple. Si lo fuera PPK no habría hablado de hacer cuestión de confianza ni Zavala hubiera salido con su gabinete a respaldar a un ministro que no lo necesita.

No tienen ninguna certeza de que saldrá bien librado del impasse pero se abstienen en una coyuntura complicada en la que la lucha contra la corrupción obliga. Si la bancada PPK no está alineada con su presidente la situacion es más severa de lo que parece. Maltratar o censurar al primer vicepresidente comprometerá la gobernabilidad y la estabilidad y permitirlo o propiciarlo pinta de cuerpo entero la anarquía o los intereses que dividen.

Vizcarra debe ser preservado por la sucesión que representa dentro de la constitucionalidad en un periodo plagado de turbulencias. PPK debería aceptar su renuncia pues más vale perder un ministro que afectar la continuidad del régimen.


Es cierto que el Congreso debe ejercer sus funciones de fiscalización y pedir explicaciones sobre Chincheros pero no debería permitirse maltratar y menos censurar al vicepresidente. Siempre hay un interés superior por el cual apostar. Que el Ministro de Transportes de un paso al costado y que su sucesor resuelva los problemas en torno a la cuestionada adenda contrato. Mientras tanto toca al presidente ordenar su bancada cuya independencia mal entendida lo deja desprotegido. Con congresistas así no necesita oposición.



LOS OVARIOS 
NO ESTÁN EN CUESTION


En Político.pe el 10 03 17

Katherine Ampuero y Liliana Meza son defensoras del Estado para la reparación civil que pudiera corresponder en el caso Lava Jato. Han sido nombradas por la presidenta del Consejo de Defensa Jurídica del Estado. Julia Príncipe, gracias a su confianza. No deben sentirse digitadas ni presionadas pero la autonomía que les corresponde no significa carta libre para decir o hacer lo que quieran.

Independencia sí pero no figuretismo. Seriedad y rigor para no caer en excesos. Las procuradoras deben tener todas las garantías para la autonomía que viene con el encargo, pero el respeto y la autoridad deben ganarlos. Y no precisamente con los ovarios, mal mencionados al momento en que se deciden a denunciar y llegan hasta a tocar al Presidente de la Republica que personifica a la nación y merece por tanto más de una reserva.

Ampuero informó que presentó un escrito al fiscal de la Nación, Pablo Sánchez, para compartir cuestionamientos contra el presidente Pedro Pablo Kuczynski. Explicó a la prensa que  su acción se debe a “supuestas operaciones sospechosas y supuestos aportes de la empresa Odebrecht Latinvest Perú a favor de la empresa Latin America Enterprise, la cual estaría vinculada al señor presidente".

La sospecha viene de una denuncia periodística de un medio hispano en Estados Unidos y es elemental que antes que un magistrado la lance a la opinión pública pase por rigurosa verificación y contraste.

Bien que Julia Príncipe, rechace cualquier tipo de injerencia en el trabajo de los procuradores públicos. Pero la discreción es una virtud, aquella que nuestros abuelos llamaban sigilo, y debe informar el accionar de todos los funcionarios obligados a investigar y presentar resultados. No ayuda salir a desafiar cuando nadie las ha desafiado.

Los procuradores tienen que ser absolutamente responsables. Más en una coyuntura en que la desconfianza afecta a todos los políticos. Si se llegara afectar a la presidencia de la republica entraríamos en un verdadero colapso. Entonces a demorarse y pensar antes de pasar a mayores, más cuando se trata de un presidente en funciones.

Se entiende su posición, nadie tiene corona y la decisión de que todo corrupto caiga es respaldada por la ciudadanía. Pero también se entiende el malestar del Ejecutivo representado por Fernando Zavala, para exigir que el Consejo de Defensa Jurídica del Estado actúe con rigurosidad y profesionalidad.

Los procuradores deben actuar coordinados con la Fiscalía, no pueden imputar delitos cuando la fiscalía no lo ha hecho todavía por estar a la espera de medios probatorios suficientes. No deben ser atropellados pero tampoco pueden atropellar.

Muy bien que se resistan a todas las presiones, que de seguro existen, muy mal que usen frases grandilocuentes que no vienen al caso y menos cuando no presentan mayor novedad, ni nuevos indicios que den mayor solidez a su decisión de imputar graves delitos.


Toca a todos los procuradores evitar la tentación de los reflectores y presentar oportunamente un trabajo documentado, en el que de seguro ni ovarios ni testículos están en cuestión.

miércoles, 8 de marzo de 2017


LA INGENUIDAD 
QUE HACE LA DIFERENCIA

Columna publicada en la revista VELAVERDE el 07 03 17
Los Humala Heredia pretenden que el aporte brasileño, del cual informó Jorge Barata a los fiscales peruanos, no les significa problema penal. Son tan inocentes y tan suertudos que el Partido de los Trabajadores de Brasil habría dado al Partido Nacionalista del Perú tres millones de dólares -a través de la empresa Odebrecht- para la campaña del 2010. Por solidaridad, generosidad o simpatía sin pedir ni recibir nada a cambio. Afirman que no hay delito y que solo cabría falta administrativa.
Quién puede creerlo. Ollanta Humala como Nadine Heredia se burlan del país con la ayuda de sus abogados que han comenzado por negar lo dicho por Barata y afirmar que todos los aportes fueron oportunamente declarados a la ONPE.
La Ley de Partidos Políticos en su art. 31 enumera las tres fuentes prohibidas para los aportes de campaña y entre ellas coloca a los partidos y agencias de gobiernos extranjeros. Es el caso, la empresa brasileña hizo llegar el dinero por encargo del PT, en ese momento partido de gobierno de Brasil.
Y la prohibición se justifica y explica porque de darse estaríamos propiciando el avasallamiento foráneo de la voluntad popular. Determinar el voto desde fuera es poner y sacar presidentes como solo podía hacerlo la poderosa constructora brasileña.
Como el monto del aporte supera las 60 UIT estaríamos ante una simple infracción administrativa que se sanciona con una simple multa a la organización política. Ningún problema.  
Los Humala Heredia no niegan haber recibido el dinero, niegan haber recibido dinero ilegal. Vivos que nos hacen tontos. Y no puede ser lavado de activos porque no sabían que Odebrecht pagaba sobornos y tampoco que tenía un departamento de operaciones estructuradas para ello. No lo sabían pero tomaron la precaución de no suscribir ningún documento y que las entregas fueran al contado y sin bancarizar, nada para sospechar. 
La declaración de Barata debe ser corroborada. No es ningún tonto, puede ampliarla o precisarla para establecer la ruta del dinero. Y bien se sabe que gastar un monto tan elevado deja pistas verificables con instituciones y personas que lo reciben.
La pareja de marras puede aducir que el aporte de campaña de una empresa privada, aunque sea extranjera, no implica problemas pero la percepción de los peruanos es que el financiamiento que recibieron es lesivo a nuestra dignidad. Y que su forma de hacer política no obedece a ningún nacionalismo ni se inspira en la honestidad que haría la diferencia. Es la ingenuidad que pretenden la que define su forma corrupta de hacer política. Y todavía no sabemos de los millones que recibieron de Venezuela a través de Hugo Chávez.

La viveza de los Humala Heredia, que se esmeran en tratarnos como caídos del palto, comienza a condenarlos. Con patriotas así el Perú no necesita enemigos.

sábado, 4 de marzo de 2017

  
NO AMENAZAR

Mi columna HOJA DE TIEMPO  en Correo del 04 03 17
No amenazar cuando hay debilidad es básico en la política y en la guerra. No estamos jugando al póker, necesitamos estabilidad para enfrentar un vendaval que mueve sistemáticamente el piso. La cuestión de confianza podría desestabilizar al equipo de gobierno y al gobierno mismo. PPK no puede darse el lujo de escuchar a quienes quieren llegar a extremos y tensar la cuerda. Sobre todo por su fragilidad, su tendencia a la baja y la necesidad de cambiar su equipo ministerial políticamente poco solvente. Patear el tablero no es la forma ni indignarse sirve para proteger a su primer vicepresidente al que no debió exponer como ministro al desgaste consecuente. No está manejando asuntos personales sino de Estado que interesan a todo el país.
Chinchero tiene serios problemas pero no hay que complicar  la situación más de lo que ya está. La ciudadanía está harta y deprimida por la corrupción que alcanza alturas inimaginables. Tocar a Martín Vizcarra es políticamente complejo y lo saben gobierno y oposición. La confianza y la censura son armas extremas que el buen juicio indica no utilizar. A Vizcarra hay que preservarlo como el reemplazo constitucional del gobernante que es y debe seguir siendo ante cualquier turbulencia. Ello no quita que deba dar explicaciones de los problemas de la adenda suscrita que van desde el lobby orquestado bajo presión hasta las observaciones de la Contraloría que han generado el bloqueo de los pagos. Sin descuidar los intereses de la hermana del premier y la factibilidad técnica que falla al punto de que el mismo consorcio favorecido admita que le falta solvencia para construir.

La peor reacción es la pataleta. El gobierno debe superar la torpeza inicial y dar las explicaciones técnicas que el país espera. Y que quede ahí. El congreso sabe que si insiste en tumbarse ministros puede ser disuelto. No es necesario dar ni recibir recordatorios, menos ahora.

viernes, 3 de marzo de 2017


INTEROCEÁNICA:

NI FECHA NI INFORME 
OBLIGAN
En Político.pe el 03 03 17
Si el abogado Juan Monroy opinó porque se suscribiera el contrato y si lo hizo en una u otra fecha no debería ser el eje conceptual de la discusión nacional respecto de una decisión de millones de dólares como fue la continuación de la concesión de la vía Interoceánica en beneficio del consorcio Odebrecht- Graña y Montero.
Los directivos de Proinversión de ese momento son los responsables. Si ellos decidieron seguir con el concurso y levantar las observaciones de la Contraloría con base en el supuesto informe jurídico del estudio de Juan Monroy la responsabilidad sigue quedando en ellos y no en el estudio asesor. Si la observación era tan gruesa como que la constructora brasileña no podía contratar porque tenía procesos judiciales con el Estado peruano, ni siquiera necesitaban que un abogado se los dijera.
Proinversión ha mostrado copia del informe y ha hecho cuestión de estado por la fecha exacta de su recepción, 4 de agosto de 2004, pero la fecha como el contenido son irrelevantes por más prestigioso que sea el abogado en que se respaldan y muy coincidente la fecha con el acuerdo que tomaron. Como bien ha dicho Monroy, a pocas horas de recibidas las observaciones de la Contraloría éstas no hubieran podido ser absueltas ni por un genio. Ni por el asesor ni por los directores lo que deja claro que se apresuraron a aprobar la continuación de la millonaria concesión. La prisa innecesaria es una noción que en este caso aparece de modo indubitable.
Si quieren proteger a PPK - en aquel momento Ministro de Economía y también presidente de Pro Inversión-  otros son los argumentos. En primer lugar no sabemos si la decisión colegiada fue unánime o por mayoría y si el presidente votó, se abstuvo o dirimió. Lo que sucedió en esa sesión solo los asistentes lo saben y deberían decirlo en lugar de escudarse en el informe de un asesor. Además para la suscripción formal importa más el visado de la asesoría jurídico legal interna. Los asesores externos pueden ampliar o presentar elementos nuevos pero no obligan a los directores. También sabemos que las actas admiten modificaciones posteriores y que no siempre reflejan fielmente lo sucedido en una sesión.
Dado el soborno imputado a Alejandro Toledo podríamos presumir que éste habría movido cielo y tierra para que la concesión siguiera adelante en razón de veinte poderosas razones. De seguro el asunto va más por ahí pero lo grave es que el mismo Toledo quiere jalar a PPK para cubrirse y hasta ahora no vemos claramente cómo podría evitarse este involucramiento nocivo para el país y su estabilidad.